NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.

Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.


Capítulo 16: ¿Qué decisión...?


Unos días después, luego de recuperarse por completo, Bardock y su equipo estaban de vuelta y listos para su siguiente misión. Pusieron sus rastreadores en su lugar y partieron hacia la plataforma de lanzamiento. Pero mientras caminaban juntos, charlando alegremente, Bardock divisó una cara conocida. Era Kayla caminando hacia el laboratorio del doctor Sports. Pero se veía diferente. Normalmente caminaba con confianza, orgullo y dignidad. Pero ahora, parecía distante y sus hombros estaban caídos.

'Parece estar destrozada,' Pensó, 'Me pregunto qué le pasará."

Pero antes de que Bardock pudiese ir a averiguarlo, Tora lo llamó.

"Hey, ¿Vas a dirigir esta misión o lo haré yo?"

"¡Aguarda un momento, Tora!" Ladró Bardock, "Ya voy."

Miró a Kayla una última vez, sólo para verla alejarse con su cola baja. De mala gana, Bardock subió a su Cápsula Espacial.

Mientras Bardock y su equipo despegaban, Kayla llegó al laboratorio del doctor Sports. Era uno de los habitantes más viejos de Vegetasei y también uno de los más inteligentes. Cuando los saiyajin ganaron la guerra contra los Tsufur, fue el doctor Sports quien entendió la tecnología que dejaron. Él creo las Cápsulas Espaciales, la luna artificial para ayudar a los saiyajins a transformarse cuando lo necesitaran y la característica armadura saiyajin, flexible pero resistente. Ahora su trabajo era reparar y actualizar los rastreadores, reparar las Cápsulas dañadas y hacerle mantenimiento a los Tanques de Recuperación. Kayla lo ayudaba con su trabajo algunas veces. De hecho, Kayla era su única visitante regular. El resto de los saiyajin lo creían un viejo loco que necesitaba morir. Pero para Kayla, él era lo más cercano a un padre que tenía. Desde que el comandante Sage murió, el doctor Sports siempre tenía tiempo para ella cuando necesitaba ayuda.

Cuando Kayla entró al laboratorio, encontró al científico de pie junto a una mesa, dándole la espalda. Tenía un puño en su cadera y sujetaba una herramienta larga y delgada. Su otra mano estaba rascando su cabello gris oscuro. También estaba hablando solo, algo que hacía regularmente.

"¡Maldita cosa! ¿Qué te sucede?"

"Doctor," llamó Kayla.

Sorprendido, el doctor Sports se volteó, sus ojos oscuros tan grandes como platos detrás de unas pequeñas y redondas gafas. Suspiró con alivio al ver a Kayla.

"Kayla, no me asustes así," dijo, "Pensé que eras Freezer."

"Lo lamento, doctor. ¿Qué lo tiene tan frustrado?"

El doctor resopló pesadamente.

"Es éste rastreador. Ese idiota de Paragus le hizo algo y ya no funciona. Y como si no fuera poco, no veo el problema."

"¿Puedo verlo?"

"Claro, pero no estoy seguro si podrás ver algo."

Kayla se sentó y tomó una herramienta larga y delgada diseñada para pasar entre los circuitos del rastreador y agarrar los minúsculos componentes que lo componían. También tomó una lupa en su otra mano para ver mejor. Entonces sacó una pequeña pieza que se había salido de su lugar.

"Aquí está el problema," sonrió, "Esto se soltó y por eso el cableado está suelto."

"¿Cómo lo encontraste? Bien hecho, niña."

Ella sólo sonrió.

Kayla ayudó a su viejo amigo a reparar el rastreador, escuchando sus críticas hacia Paragus. Sonrió mientras se preguntaba si Bardock se había cruzado en el camino del doctor.

"¿Alguna vez ha reparado un rastreador para un saiyajin llamado Bardock?"

"Bardock… He oído ese nombre antes. Aunque no estoy seguro dónde. ¿Por qué preguntas?"

"Por nada, sólo lo conocí y quería saber si lo había visto alguna vez."

Entonces el doctor vio la sonrisa de Kayla.

"¿En verdad te gusta este Bardock, no? Esa sonrisa me dice que es más que un simple conocido."

"Hemos entrenado un par de veces y es un buen tipo. Es encantador y despreocupado, aunque un poco arrogante."

Kayla se dio cuenta de que las cejas del doctor se habían alzado.

"Y…"

"Y es muy apuesto." Ella admitió, sonrojándose un poco,

El doctor Sports se rio y continuaron trabajando. Era muy raro ver a un saiyajin joven hablar de otro tan cándidamente. Aunque no estaba sorprendido; sabía que Kayla se expresaba abiertamente.

Pero, unos segundos después, la expresión de Kayla cambió a una de desánimo. No le tomó mucho tiempo al doctor Sports darse cuenta de ello.

"Parece que hay más," dijo, "y parece que no es bueno."

"No lo es," replicó ella, "no importa cuánto quiera a Bardock, sé que mi madre estará furiosa si se entera."

"¿Por qué?"

Ella suspiró, "Bardock es un saiyajin de clase baja."

El doctor Sports asintió lentamente con entendimiento. Caliry era una mujer muy orgullosa, y tener a alguien de clase baja en su familia sería una desgracia para ella.

"Además, conocimos al rey Vegeta hace unos días y estaba siendo muy encantador conmigo…"

"¿Entonces Caliry piensa que vas a ser su reina?"

Kayla asintió. "Me siento atrapada. Respeto a Vegeta como rey, pero no creo que pueda ser la reina de un rey que está bajo el control de Freezer. Y no puedo resistirme a Bardock, se siente bien estar con él, pero sé que mi madre y mi hermano irán tras él. Roka ya lo amenazó con matarlo si nos ve juntos de nuevo. No sé qué hacer."

El doctor Sports podía ver que Kayla estaba en aprietos. El hecho que los dos hombres involucrados estuviesen igualmente atraídos a ella no ayudaba en nada. El viejo científico podía ver el estrés en la joven saiyajin.

El doctor Sports decidió volver al tema de Bardock para que Kayla se calmara un poco. Luego de unos instantes, una bombilla se encendió en su mente.

"¿Bardock, eh? ¿De casualidad su madre se llamaba Matrika?"

"Eh… sí, me contó sobre ella." Replicó Kayla.

"Por eso es que reconocí su nombre. Matrika vino a verme unos días después de dar a luz. Necesitaba que actualizara su rastreador y trajo a su bebé con ella. Ese tenía que ser Bardock."

"Parecía una mujer brillante."

"Lo era."

Kayla sonrió mientras el doctor Sports confirmó todo lo que Bardock le había dicho sobre su madre, bella, inteligente y fascinante.

De repente, fueron interrumpidos por el sonido de alguien aclarándose la garganta. Cuanto se voltearon, vieron el rostro de uno de los oficiales del rey. Era alto, esbelto y portaba una esclavina azul sobre su inmaculada armadura blanca y un rastreador verde. Al ver a Kayla, hizo una reverencia.

"Lady Kayla," dijo regiamente, "El rey Vegeta ha solicitado su presencia en el palacio. Me ha pedido que la escolte hasta allí ahora."

"¿Ahora?"

"Sí, ahora."

Preocupada, Kayla miró al doctor Sports quien asintió suavemente para que se fuera. De mala gana, Kayla se levantó y siguió al oficial. Su mente dio vueltas durante todo el trayecto. El rey no iba a pedirle que fuera su pareja tan pronto, ¿o sí?

En el palacio, Kayla fue llevada directamente al salón del trono. Allí, el rey estaba sentado en su trono escuchando a algunos de sus asesores, que lo estaban poniendo al día en cuanto a las últimas conquistas interplanetarias. Kayla pudo oír lo que estaban diciendo.

"Y finalmente, mi Señor," dijo uno de los asesores, "un equipo de clase baja, dirigido por Bardock, conquistó el planeta Coreeine

"Bardock, ¿eh? Ahora escucho su nombre más seguido."

Al oír el nombre de Bardock Kayla sonrió inconscientemente. Era genial oír que estaba bien y peleando duro.

"Muy bien, si eso es todo, pueden retirarse."

Con una reverencia, los asesores dejaron al rey en paz. Mientras salían, el oficial que acompañó a Kayla aclaró su garganta e hizo una reverencia cuando el rey dirigió su mirada hacia ellos.

"Mi rey…"

Pero el oficial no terminó de hablar porque Vegeta lo interrumpió al divisar a Kayla.

"Kayla," sonrió, "Tan bella como la última vez que nos vimos. Gracias por venir a verme."

Kayla se sorprendió cuando el rey tomó su mano y besó su mejilla. Fue un beso suave; Pudo sentir su barba rozar su piel.

"Está bien, mi Señor," dijo ella.

"Te traje hasta aquí porque quiero conocerte mejor. Me diste una muy buena impresión cuando nos conocimos"

"Usted también, Señor."

"Sin embargo, casi siempre estoy ocupado y estoy seguro de que es incómodo que mis hombres interrumpan tus planes."

A Kayla no le gustaba dónde estaba yendo todo eso.

"Quiero que vengas a vivir al palacio. Tendrás tu propia habitación y podrás acceder a cualquier parte del palacio."

Kayla se quedó muda luego de oír las palabras del rey. Aunque no era una solicitud oficial para que fuese la pareja del rey, se sentía como si su propio destino hubiese sido escogido por ella.

"Mi gente te tratará como la reina que mereces ser. Por favor deja que te muestre.

Su corazón le gritaba que escapara, que corriera y no parara hasta encontrarse lejos de allí.

"N-necesito t-tiempo para pensarlo, mi Señor."

Antes de que el rey pudiese responder, Kayla salió corriendo de la habitación del trono y, posteriormente, del palacio. No sabía ni le importaba saber a dónde se dirigía. Sólo sabía que tenía que irse de allí.