NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.

Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.


Capítulo 19: El rescate de Bardock (parte 1)


Un par de noches después, Bardock se encontraba recostado contra una pared, aguardando en la oscuridad. Era muy temprano en la mañana y sólo habían uno o dos saiyajins afuera, regresando a casa después de haber cumplido sus misiones. Pero aún así, Bardock tenía que asegurarse de que nadie lo viera. Por eso estaba de pie en un pequeño y oscuro callejón esperando a que llegara ella, Kayla. A pesar de la amenaza de Roka y la complicación del rey Vegeta, los dos jóvenes saiyajins no podían estar separados. Luego de esa bella noche juntos, se habían visto cada noche así, aprovechando la oscuridad. Pero esa noche, Kayla estaba un poco retrasada y Bardock estaba comenzando a preocuparse.

Pero pronto, pudo suspirar con alivio cuando oyó su voz susurrar su nombre.

"¿Bardock?"

"Hey, estaba empezando a preguntarme dónde estabas."

"Lo sé, lamento haber llegado tarde."

"No te preocupes por eso."

La acercó hacia él y se besaron suavemente. Entonces Kayla apoyó su cabeza en el hombro de Bardock, sonriendo al oír el latido de su corazón.

"¿Tuviste un día difícil?" Preguntó Bardock.

"Se podría decir que sí," suspiró Kayla, "cenar con el rey no es tan bueno como parece."

Fiel a su palabra, Kayla había estado pasando una hora cada día en compañía del rey Vegeta. Y, para asegurarse de que no se escapara ni mintiera, Caliry la escoltaba hacia y desde el palacio. Bardock y Kayla sólo podían verse cuando todo el mundo estaba dormido. Pero hoy, había algo más.

"También me he sentido enferma todo el día," admitió Kayla, "Estaba segura de que iba a vomitar en la armadura de Vegeta."

"Aw, lástima que no lo hiciste."

Esto hizo reír a Kayla, "Estoy segura de que te hubiese gustado ver eso."

Soltaron una carcajada al imaginarse al rey Vegeta con el vómito de Kayla cubriendo su inmaculada armadura. Mientras se reían, Bardock acarició el cuello de Kayla con su nariz, su piel sintiendo el calor de su aliento.

"Tengo malas noticias para ti," dijo él, "nos vamos a cumplir una misión en la mañana."

"¿Cuánto tiempo vas a estar fuera?"

"Dos días aproximadamente. Bueno, eso creo yo, los demás dicen que tardará más."

"Bueno, sólo ten cuidado.

"Planeo volver vivo, si es que eso ayuda."

Se separaron lo suficiente como para verse las caras. Bardock podía ver que Kayla estaba preocupada por su seguridad.

"Todo va a estar bien, Kayla."

"eso espero."

Con gentileza, le dio un beso tranquilizador en la frente y se acercaron una vez más. Sólo era un breve encuentro ésta vez; Bardock tenía que descansar antes de irse en la mañana. Así que luego del abrazo, besó la mano de la joven y entonces ambos se dirigieron a casa.

Unas horas después, Bardock, Tora y los demás se pusieron sus rastreadores y entraron a sus Cápsulas espaciales. Segundos después, las cinco Cápsulas despegaron. Desde su casa, sentada en el alféizar de su ventana, Kayla observó cómo las Cápsulas desaparecían en el espacio. Mientras las Cápsulas se hacían cada vez más pequeñas, se preguntó en cuál de ellas estaba Bardock. Entonces recuerdos de su padre llenaron su mente. Una pequeña niña saiyajin vestida con una camisa violeta y shorts color crema, sentada en la ventana observando diez Cápsulas Espaciales desaparecer en la oscuridad. Esperaba a Sage todos los días sentada en la ventana hasta ver su Cápsula regresando a casa. Así que estar sentada en la ventana viendo partir a Bardock se sintió familiar para Kayla. Pero, ahora, con las Cápsulas fuera de su rango de visión, se levantó de mala gana y fue a prepararse para el día. Planeaba entrenar unas horas antes de reunirse con el rey Vegeta para la cena.

Mientras el sol se ponía, Kayla se encontró a sí misma arreglada y sentada con el rey Vegeta junto al fuego*. Las llamas crujieron, tintando las paredes con hermosos tonos rojos y naranjas. El cabello de Kayla había sido alejado de sus ojos pero aún caía sobre sus hombros. Y estaba portando la armadura que había usado cuando conoció al rey. Estaba sentada en un sillón y Vegeta estaba sentado frente a ella, ambos bebiendo vino. Según órdenes del rey, estaban solos. Los guardias estaban en la puerta con la orden de no dejar entrar a nadie. Él le estaba contando historias de cuando era pequeño y sobre cómo lo había entrenado su padre. Kayla le sonrió con amabilidad y descubrió que estaba disfrutando sus historias. Era encantador y le agradaba pero estaba más preocupada por Bardock. Mientras Vegeta le contaba sobre sus primeros años como rey, se preguntó cómo iba su misión y si se encontraba bien. Pero algo estaba a punto de interrumpir la pequeña reunión. Mientras conversaban, Kayla sintió una extraña sensación en su estómago que la hizo sentir débil. No le tomó mucho tiempo a Vegeta para darse cuenta.

"¿Kayla? ¿Estás bien?" Preguntó, confundido.

"En verdad no, señor," admitió ella, "me siento un poco débil."

"Quizás deberías regresar a casa."

Kayla observó el rostro del rey y vio preocupación. "¿No le importaría?"

"Ve a casa y descansa. Te sugiero que vayas al centro médico mañana. "

Vegeta se puso de pie, se acercó a ella y le ofreció su mano. Ella la tomó y lo dejó ayudarla a levantarse. Entonces él besó su mano. Ella sonrió con gentileza y se dirigió a su casa.

Pero Kayla estaba consternada. Había sentido lo mismo en las últimas dos noches pero no le sucedía nada más. Su rutina era normal excepto por sus reuniones con el rey Vegeta y sus encuentros secretos con Bardock. Y no eran nervios. No estaba nerviosa sobre nada, ni siquiera el rey Vegeta. Mientras volaba a casa a toda velocidad, pensó en todas las razones por las cuales se sentía enferma. Pero ninguna parecía tener sentido. Las náuseas se iban tan rápido como venían. Entonces un pequeño bombillo se encendió en su cabeza. ¿Podía la sensación estar relacionada a la hermosa tarde que Bardock y ella pasaron juntos? Sólo esperaba sentirse mejor para cuando Bardock regresara. Por ahora, sólo se concentró a llegar a su hogar.

La mañana siguiente, fiel a su palabra, Kayla se levantó, se vistió y voló hacia el centro médico. Sin embargo, algo llamó su atención mientras volaba. Se detuvo y vio cinco Cápsulas Espaciales entrando en la atmósfera del planeta. Por un momento, se preguntó quién podría ser. Entonces su corazón saltó. De repente cambió su rumbo y se dirigió a la plataforma de lanzamiento a toda velocidad. Si la idea que se le había ocurrido la noche anterior era verdad, tenía que prepararlo para lo que venía.

Los del equipo de aterrizaje estaban sorprendidos por lo que estaban viendo. Bardock, Tora, Fasha, Borgos y Shugesh estaban saliendo de sus cápsulas con sonrisas victoriosas. Su misión había ido tan bien, que estaban de vuelta incluso antes de lo que Bardock había predicho. El guerrero de la cicatriz se puso de pie y se estiró.

"Creo que deberíamos asaltar la cafetería más cercana y tragar como cerdos," sugirió.

"Eso es música para mis oídos." Sonrió Borgos.

"Bueno, vamos entonces."

Comenzaron a alejarse caminando de la plataforma de lanzamiento, Tora guiando el camino. Pero, mientras andaban, Bardock sintió que alguien lo tomó del brazo y lo empujó hacia atrás.

"¡Qué demonios!" Ladró.

"Cuida tus palabras." Regañó Kayla.

"¿Kayla? ¡Qué estás haciendo aquí?"

"te vi a ti y a los otros volviendo. Tenía que verte."

"Yo también. Te extrañé."

Kayla sonrió. "Además, tengo algo que decirte."

Bardock escuchó atentamente mientras Kayla le contaba lo que estaba sucediendo.

Pero mientras hablaban, estaban inconscientes de los problemas en los que estaban a punto de meterse. Roka estaba en camino a la oficina de Nappa para obtener una lista de misiones pendientes. Estaba listo para su próxima misión y quería ver cuáles estaban disponibles. Pero mientras caminaba, divisó algo por el rabillo del ojo. Se detuvo y se volteó sólo para enfadarse por lo que vio. Kayla y Bardock estaban juntos, aislados del resto del mundo. Pero antes de acercarse, decidió observarlos cuidadosamente. No podía oír lo que decían pero a juzgar de su lenguaje corporal Kayla le estaba contando algo serio a Bardock. Los ojos de Bardock estaban entrecerrados mientras escuchaba las palabras de Kayla. Pero de repente sus ojos se abrieron como platos. Por unos momentos, Roka se dio cuenta de que ninguno de los dos habló hasta que Kayla se acercó y puso sus manos en la cintura de Bardock. La mirada afectuosa en sus ojos sorprendió aún más a Roka.

'Está fraternizando con esa escoria de clase baja.'

Entonces, Roka recibió otra sorpresa. Bardock se recuperó de su shock, sonrió y acercó a Kayla aún más hacia él.

'Bastardo…'

Finalmente, Roka se movió. Tenía que hacer algo y sabía exactamente qué.

Kayla y Bardock se abrazaron por unos momentos y entonces Bardock dejó a Kayla ir al centro médico. Lo que le acababa de decir fue un poco abrumador pero al mismo tiempo emocionante. La idea de que le pudiese pasar a él era increíble. Lo hizo sentir aún más eufórico de lo que se sentía en ese momento. Sonriendo, puso sus manos en la parte de atrás de su cabeza mientras fue a reunirse con Tora y los demás. En sólo un segundo, Bardock estaba semi-consciente y siendo arrastrado por su cola.

"Me las vas a pagar, bastardo." Gruñó Roka.


*En el texto original dice "Fire"... No sabía si ponerle fogata, hoguera o incluso chimenea, así que lo dejé fuego.