¡Buenas! En fin, aquí subo la siguiente viñeta. Muchos me han dicho que era cortito... las viñetas consisten en eso, en fics que no superen (en mi caso) las 300 palabras. Sé que no es mi estilo, que suelo alargarme mucho, pero me apetecía probar algo nuevo que me cuesta. Me gustaría que me las comentaseis... sé que son tan cortas que no hay mucho que comentar, pero no sé. Podéis decirme frases que os han gustando, cuáles no, si estáis o no de acuerdo con la idea que desarrollo... esas cositas. Ayudarme a mejorar, plis : )

En este caso la viñeta es un Sirius-Bella suavecito. Mi pareja favorita no podía faltar, jeje.

Joanne

SAÑA

II. Fundida en el sueño

Verdad son los sueños mientras duran, pero ¿qué es vivir sino soñar? Alfred Tennyson.

Cuando piensa en Sirius, Bellatrix no puede evitar sentir un arrebato de odio que le nace en el estómago. Es un traidor, y ella odia a los traidores.

Cuando sueña con él, en cambio, la excitación la invade, despertando sensaciones en ella que de otra forma nunca podría sentir.

Dormida puede ocurrir cualquier cosa. Despierta sólo se espera de ella que lo odie.

Por eso a veces prefiere hundirse en los brazos de Morfeo, porque así no tendrá que recriminarse el no poder sacarlo de su mente.

Y es entonces cuando Sirius la besa, la abraza por la espalda, y es cuando siente su cálida piel contra la de ella. Y nota la respiración de él contra su nuca, después de que le haya apartado su melena del color de la obsidiana. Ella descansa en el pecho de su primo, embriagada por el sentimiento de placer que le inspira. Y gira su cuello, volviendo su rostro y buscando sus labios. Es demandante, y espera que él pronto la sacie. Sus lenguas se encuentran, y comienzan un baile lento y sensual de lujuria.

Pero sus sueños se convierten en pesadillas, y los brazos de Sirius se vuelven fríos, su pecho deja de respirar y en su boca aparecen gusanos que se enredan en su lengua. Es cuando Bellatrix se da cuenta de que está muerto.

En esas noches, se despierta agitada, jadeante y sudorosa. Siente sobre ella los ojos penetrantes de Rodolphus, a quien ha despertado, a quien miente cuando dice que todo está bien. Luego se acurruca a su lado, imaginándose que su cuerpo es el de su primo.

Siempre intenta volver a dormirse, y así, con un poco de suerte, tal vez pueda volver a fundirse en sus sueños, sin que estos se conviertan en delirios de cadáveres.