Estoy sentado en una gran sala, parece antigua por las pinturas y armaduras en ella, estoy en frente de una larga mesa y al otro extremo veo a un hombre de más o menos 40 años, cabellos oscuros, rasgos duros y mirada penetrante hacia mí. Me pone nervioso y aun mas cuando su voz gruesa y profunda resuena en el lugar.

-James, mi descendencia….-dijo con firmeza, yo trague saliva –serás tu el que reciba mi más grande posesión.

Junte mis cejas un poco confundido.

-¿Disculpa? –pregunte.

-Yo, Howard Andrew Diamond te daré lo más valioso que la familia Diamond haya tenido bajo su poder.

Su boca se torció en una sonrisa turbosa, me sobresalte de repente al ver chispas formarse en el suelo alrededor de nosotros antes de que estas se tornaran en gigantescas llamaradas de fuego que me sofocaban y consumían el poco oxigeno que había. Miro a todos lados buscando una salida pero me encontraba extrañamente pegado a la silla mientras ese hombre reia sin parar, una voz ronca ahora salía de su garganta.

James se levanto de golpe de su cama golpeando en la frente a Kendall que justo se inclinaba sobre el para tomar su temperatura con su mano. Ambos gimieron del dolor aun que James mas lo sufria por el vértigo que ahora sentía, todo le daba vueltas terriblemente.

-Demonios, mi cabeza…-se quejo agarrándose con ambas manos.

-Lo sé, auch…-Kendall también se quejo, sentándose al lado de James –me preocupaba que aun no despertaras, encima tenias un poco de temperatura.

Instintivamente puso el dorso de su mano en la frente del alto, frunció los labios al comprobar que aun tenia alta temperatura.

-Estaré bien, solo necesito…-

-¿Descansar, te refieres a dormir y reponer energías o tu definición de "descansar" que es no dormir durante los últimos días debido a pesadillas que te atormentan no sé por qué? –Mascullo el rubio con ironía –Jamie estoy realmente preocupado por ti y me está hartando esta situación de que no me digas que te sucede, soy tu novio y merezco saberlo.

La mirada de Kendall sobre James era demasiado para este último, le dolía tener que mentirle pero ni el entendía que le pasaba solo quería que parara de una vez. Y Kendall estaba al borde de mandar al demonio a La Cara si continuaba en plan de no contarle que le sucedía, le dolía no saber por qué lo amaba y necesitaba protegerlo de lo que fuese que le estuviera sucediendo.

-Demonios, ¿dime que pasa contigo? –el rubio volvió a insistir tomando el rostro de James entre sus manos.

-No lo sé…-respondió James luego de unos momentos.

Basta. Kendall dijo basta. Se levanto, salió de la habitación azotando la puerta y apoyo la espalda contra la pared gruñendo ya cansado de esa actitud. Si no quería hablar, bien, no había problema pero si ya le quería tomar el pelo pues Kendall Knight no era la persona mas indicada para esos jueguitos.

Decidiendo dejar a James haciendo lo que sea que intentaba hacer se concentro en sus propios problemas que irónicamente se relacionaban con el cumpleaños del mismo, y una de esas tareas era controlar a la mama de James que acababa de llegar hacia ya 1 hora atrás y los chicos le habían puesto al corriente del comportamiento de su hijo, de inmediato comenzó a caminar como psicótica de un lado al otro. Se preguntaban si tal vez la demencia era cosa de familia.

-Debo hablar con James –Brooke Diamond, gran empresaria salto en un momento dirigiéndose a la habitación que Kendall compartía con James, el no dijo nada y la dejo marcharse.

Minutos después ella volvía con una sonrisa de alivio en el rostro pero se notaba algo ¿tensa?

-Bien, ya hable con James y solucione el problema y solo esta un poco estresado con todo el tema de las grabaciones, su cumpleaños, no tienen de que preocuparse –informo a todos que simplemente se miraron entre si sin tragarse ni una sola palabra.

Ya era oficial, había algo raro rondando en el aire en torno a los Diamond pero ni Kendall tenia ánimos de lidiar con ellos, decidió relajarse un poco junto a Logan y Carlos antes de continuar planeando la fiesta de su "estoy-bien-lunático" novio que consistía en una fiesta mañana por la tarde en la mansión de playa de Gustavo junto a todos sus amigos y familiares.

Llegada la noche James había desaparecido.

-No se preocupen se fue a un hotel con Brooke –dijo Mama Knight.

Pero eso no dejaba tranquilo a Kendall.

Y finalmente el dia llego, el sol brillaba en un cielo donde ninguna nube se podía apreciar, un dia perfecto para ir a la playa. Por la tarde la mansión comenzaba a llenarse de gente y no había rastros aun del invitado de honor ni de su madre, Logan meneo la cabeza preocupado antes de volverse hacia sus mejores amigos que estaban en la misma que el.

-¿No tienes noticias de él?

-Ni la mas mínima, intente llamarlo en la noche pero tenia su teléfono apagado –el líder suspiro largamente –no se por qué me evita.

-¿No será al revés, y tu lo evitas a él? –Comento el pelinegro –desde la discusión de ayer no hablaste ni un minuto sobre James, eso es raro para ti Kendall.

-Lo sé, lo se...simplemente….no lo sé, esta situación me estresa y yo no puedo…-

Pero su discurso fue interrumpido cuando todos gritaron al ver al invitado especial aparecer en la fiesta aun que en un segundo logro aparecer, Kendall se escabullo y logro verlo subir las escaleras ignorando por completo a Brooke que lo llamaba, luego se oyó un portazo oírse desde arriba. El rubio se acerco a la mujer que suspiraba por lo bajo.

-¿Paso algo con James?

-Oh no, no es nada Kendall, el está bien, solo cansado.

Otra mentira más, pensó él. Las odiaba así que decidió subir y hablar con el, toco la puerta aguardando una respuesta que fue un "¡Lárgate Kendall!", volvió a tocar ahora con mayor fuerza. Esta vez James abrió con el enfado brillando en sus ojos cafés.

-¿Qué demonios quieres ahora? –apretó los dientes.

-¿Disculpa? Fuiste tu el que estuviste toda la semana con una actitud de "¡oh, me siento solo pero no quiero hablar con nadie!"¡ y ahora vienes a con tu maldito mal humor a decirme a mi qué demonios me pasa! -kendall grito, harto de todo mientras james blanqueaba los ojos al discurso -¡Me canse de toda tu mierda James, estoy harto de tu actitud de "diva" todo el tiempo, de tener que ser tu estúpido consejero solo cuando me necesitas, estoy harto de TI!

-¡Pues vete, no necesito ver tu estúpida cara hoy! –James también comenzó a gritar, los cuales se escuchaban hasta abajo la música no podía ahogar la fuerte discusión que los dos entablaban.

-¿Sabes qué? Si eso quieres lo hare, me iré a divertir en tu maldita y estúpida fiesta de cumpleaños que nos tomo tiempo realizar por que tú no quieres aceptar que eres un pretencioso que solo quiere llamar la atención de todos!

Respondió a gritos alejándose para volver abajo, el castaño le siguió impulsado por el calor del momento.

-¡Claro, el gran Kendall Knight no puede soportar una pelea, huye como el cobarde que eres! –echo en cara intentando hacer enfadar al rubio y lo logro por la forma en que este volvió la cabeza a James -¡al fin decidiste ponerte los pantalones por un momento...!

-¡Ve al grano James!

-¡Estoy terminando contigo! –Kendall quedo congelado en su lugar, todos los presentes también pues ahora la discusión tenía lugar en las escaleras donde todo el mundo los podía ver y oír, el mayor se mordió la lengua aguantando las lagrimas pero debía decirlo -¡Estoy terminando contigo Kendall Knight, me arrepiento de haberte conocido!

Por unos segundos o dos Kendall tuvo que analizar lo que acababa de oír, luego fue como un golpe de agua helada sobre él. ¿James, su gran amor de toda la vida, con el cual estaba hace más de 3 años juntos, con el que jamás discutía nada (excepto ahora), terminaba con él? Las únicas palabras que salieron de su boca no eran las mejores del momento, pero algo lo impulso a decirlas.

-Púdrete James Diamond…-murmuro entre dientes, con la sangre hirviéndole dio media vuelta y salió de la casa para dejarse caer en los escalones con la cara entre sus manos.

¿Por qué dijo eso, porque, porque? La única respuesta que tenía era que estaba herido pero eso no justificaba nada sus acciones de unos momentos atrás. Por detrás aparecieron Carlos y Logan buscando una explicación.

-¡Kendall, que fue eso! –exigió Carlos, pero este no respondió, seguía allí en estado de shock –dios…

-¿Cómo pudiste? ¡Terminaste con James el día de su cumpleaños! –decía indignado Logan.

-¡El termino conmigo, que quede claro! –el rubio se volvió exasperado con grandes lagrimas cayéndole por el rostro, su dos amigos lo miraron con empatía.

Ninguno dijo mas nada, Kendall volvió a esconder el rostro entre sus manos dejando que las lágrimas las empaparan. En menos de un segundo su mundo se derrumbo ¿y por qué? Todo por una tonta fiesta de cumpleaños… y por las recurrentes pesadillas de James…

-Las pesadillas…-pensó dentro de sí, levantando el rostro –él tenía pesadillas…

Pensó en voz alta esta vez logrando que sus mejores amigos lo oyeran.

-¿Pesadillas? –pregunto Carlos mirando confundido al rubio.

-Sí, James tenia pesadillas…por eso comenzó a actuar raro, algo hay con esas pesadillas –hablo tan rápido que era difícil entenderle –tengo que hablar con él.

Se levanto de un salto más que convencido de encontrar una respuesta pero apenas puso un pie en los escalones la puerta de vidrio exploto lanzándolo hacia atrás, al igual que todas las ventanas y objetos de vidrio, que eran la gran mayoría, de toda la casa. La gente se intento proteger, gritaban asustados y el segundo después de la explosión un fuerte chillido los obligo a taparse los oídos.

Los 3 integrantes de la banda hicieron lo mismo para proteger sus tímpanos por suerte esto solo duro unos segundos, Logan y Carlos de inmediato ayudaron a levantar a Kendall y entraron corriendo a la casa encontrándose con los invitados alterados por lo sucedido pero sobre todo alguien en especial subió corriendo las escaleras.

-¡Brooke! –Kendall la llamo, subiendo tras ella las escaleras en dirección a donde estaba James encerrado.

Se detuvo en el umbral de la habitación pues la puerta estaba hecha añicos, Brooke estaba parada sin moverse con las manos en su boca ahogando un grito, le tomo un segundo adivinar porque. James estaba dándoles la espalda, estaba descalzo, su camisa azul estaba manchada con líquido carmesí, el mismo que brotaba de los profundos cortes de sus muñecas y que caía del pedazo de vidrio que sostenía en una de sus manos.

-¡Qué demonios sucede…!-grito por detrás Gustavo seguido de Logan Y Carlos, todos quedaron inmóviles al ver la misma escena.

De pronto se oyó una risita espeluznante en el aire, miraron a todos lados pero no encontraban su origen, James se volteo lentamente hacia el grupo que seguía mirándolo perplejo en especial Kendall a quien se le paro el corazón al ver unos ojos negros como la noche en vez de esos hermosos ojos café que tanto amaba del castaño de los cuales caían lagrimas de sangre.

-¡James! –bramo por instinto para llamarlo, el mayor levanto la mirada sin demostrar emoción alguna.

"Ni lo creas rubio, ÉL es MIO…

Antes de poder decir de donde venia esa voz un muro de fuego se levanto en frente de ellos de la nada, se protegieron el rostro hasta que este desapareció dejando al descubierto a alguien junto a James, la misma mujer que lo atormentaba desde hace días ahora pasaba su dedo por el contorno de la barbilla de el y con una sonrisa felina en su rostro.

-¿Quién demonios eres tú? –dijo Kendall perplejo.

-Eso mismo, un demonio –respondió ella, cantarina –y James es mi precioso, precioso premio por el cual espere mas de 500 años en las sombras. Y ustedes no me lo van a quitar.

En un momento miro a Brooke que seguía inmóvil en su lugar.

-Nos volvemos a ver, Brooke Diamond. Gracias por cuidar a James por mí, fue un gran detalle de tu parte.

Kendall miro a Brooke aun más sorprendido y ella lo miro por un segundo con los ojos llenos de lágrimas.

-Bueno creo que es tiempo de irnos, nos es así ¿cariño? –lamio descaradamente la mejilla de James brotando una ira descomunal dentro del rubio. Sin embargo el castaño no hizo nada, estaba en un estado de trance muy profundo.

-Fue un placer conocerlos.

Dicho esto una columna de fuego los consumió y que al extinguirse ambos habían desaparecido, la mujer de negocios soltó un grito de dolor, Kendall cayó de rodillas abatido por lo recién vivido. Esa cosa se había llevado a James, su James. Sin pensarlo vio a Brooke que rompía en llanto desconsolado recordándolo lo que aquella mujer dijo

Nos volvemos a ver, Brooke Diamond…

Ella la conocía…ella sabía algo y les estaba ocultando que era.

-¡Brooke, quien era esa mujer! –el reacciono tomándola por los hombros, ella seguía shockeada la sacudió para que reaccionara -¡dime quien era ella y por qué se llevo a James!

Estaba desesperado, necesitaba respuestas sobre que había ocurrido con su novio.

-Ella…Morgiana no tenia…-balbuceo Brooke, desorientada –se llevo a mi bebe…

-¡Si esta Morgiana, dime porque se lo llevo!

No obtuvo respuestas por parte de la mujer simplemente se abalanzo sobre Kendall abrazándolo entre sollozos, y el hizo lo mismo, esa mujer era lo más cercano que tenia de James y no la iba dejar ir hasta saber el paradero del mismo.