N/A. Tenía un montón de ganas de escribir algo, lo que fuese, pero que fuera corto. Así pues me propusieron una viñeta donde Bellatrix pensara en Andrómeda (ya fuera slash o no), pero decidí hablar en general sobre lo que ella siente hacia los traidores a la Sangre. Os dejo esta cuarta viñeta, cortita, como siempre, pero que espero que también os guste.
Xitos! Joanne
SAÑA
IV. La Sangre
Siempre he creído que si se reformase la educación de la juventud, se conseguiría reforzar el linaje humano. (Gottfried W. Von Leibniz)
Si hay algo que Bellatrix no soporta es a los traidores. Y si esos traidores son de su familia, si humillan a los Black, entonces ya siente un irremediable deseo de matarlos y vengar la afrenta.
Ella no entiende como alguien no puede sentir el orgullo que provoca ser portador de la Sangre, porque cada vez que piensa en ello, a Bellatrix le recorre un escalofrío de excitación. Se vuelve altiva, tan solo por saber que la mayoría no son dignos ni de besar el suelo que ella pisa.
Un Sangre Limpia debe respetar las normas, y debe hacerlas cumplir. Hay que ser intransigentes con los traidores. Sus ideas son enfermizas, infectan. Bellatrix busca que también sean mortales. Solamente así se termina con el mal de raíz.
Piensa en Andrómeda, y la olvida como niña y hermana, y la recuerda como traidora. Su descendencia es la humillación de los Black, y no podrá perdonárselo nunca.
Piensa en Sirius, en el heredero, en la vergüenza de su familia. Todos habían depositado su confianza en él, pero los despreció. Sabía que con su muerte el linaje terminaba, pero no dudóen acabar con su vida, porque lo prefiere así a verlo vivo y dándoles la espalda.
Además... nadie ha tenido en cuenta que ella, en el fondo, aún sigue siendo una Black.
