N/A. Hace mucho que no escribo nada. Estoy algo agobiada... bueno, no xD (aunque debería) pero me quedo en la biblioteca todos los días, y cuando vuelvo es tardísimo, así que estoy una horita en el msn y para la cama. Estoy matadísima... Acabo de ver hoy hp4, estoy en la etapa post-película, así que me he decidido a escribir esta noche algo y terminarlo. Espero poder subir también, además de esta viñeta que me ha propuesto Dream-Kat (se la dedico a ella), otro one-shot cortito, aunque no sé cuál. Ya veré.

Joanne

SAÑA

VI. Crisálida

Bellatrix lo estudió desde lejos. Sus ojos grises se entrecerraron, clavándose penetrantemente en el primogénito de los Malfoy, aquél que debería estar a la altura de su hermana. Siguió con la mirada sus elegantes gestos, tan estudiados que parecían naturales, que parecían que no mentía. Narcisa estaba cayendo en una telaraña, y ella, aunque lo sabía, estaba dejando que se pegase a ésta como un vulgar insecto.

Lucius la devoraría.

Tan pálida, espléndida en su túnica añil, tan hermosa... Aunque pudiese parecerlo Narcisa no era la mariposa. Había que desengañarse. Era la crisálida. La Sangre era lo importante, lo que su hermana protegía al casarse con Lucius. Por eso debía estudiarlo, porque no podía permitir que lo más importante se perdiera.

Se acercó a donde estaba él, dando un rodeo. No había prisa. No debía precipitarse.

Una vez más volvió a vigilarlo. Frío, distinguido, atractivo. Su mirada se cargaba de desprecio en ocasiones. Su comportamiento era elitista.

Sonrió. Le gustaba eso.

Le daría una oportunidad.

Estaba a su espalda, y él ni se había dado cuenta. Le tocó en el hombro, y contempló como él se giraba despacio, un leve brillo de suspicacia apareciendo en sus ojos al verla.

-Hola, Lucius.