I'm back (bitches :P) en fin este capitulo tiene una advertencia pues es EXPERIMENTAL, asi es, me arriesgue y lo hice.
POR FAVOR NO ME MATEN ._.U
*Insertar aqui la advertencia de que BTR no me pertenece y si a Nickelodeon*
-¡Kendall, detrás de ti!
Le grito Ken justo cuando le cortaba la cabeza con su espada a otro demonio, Kendall retrocedió para bloquear con su espada el brazo-garra de esa mole de casi 3 metros deforme que corría hacia él para cortarlo en dos, impuso demasiada fuerza en ese movimiento y justo cuando estaba por rendirse decidió darle una patada en el estomago lanzándolo hacia el fondo del abismo e inmediatamente corrió hacia donde estaba Ken a solo unos metros más allá luchando contra dos demonios más que lo tenían acorralado contra un gigantesco monolito de roca.
Salto hacia el más cercano tumbándolo dándole la oportunidad perfecta de clavarle su espada en el pecho justo sobre debería estar el corazón y el demonio chillo convulsionando antes de convertirse en polvo mientras Ken utilizo esa chance de acercarse al otro y cortarle un brazo para continuar con su cabeza, su cuerpo cayo como roca y este se convirtió en polvo de la misma forma. Ambos chicos se miraron entre sí con la respiración agitada y cubiertos de pies a cabeza con un líquido oscuro a modo de sangre, se veían desastrosos sin mencionar el hedor a brea que tenían sobre si.
-Maldita puerta –se quejo el chico de ojos negros, cayendo cansado al suelo –nos condujo a una emboscada.
-Morgiana intenta matarnos ¿no es obvio? –respondió el de los ojos verdes suspirando sentándose a su lado.
-¡Por eso detesto a esa serpiente rastrera! ¡Y no me importa si me estás oyendo! –objeto Ken en voz alta al aire.
Kendall sonrió divertido por su comportamiento.
-Yo que tu no le digo nada, tal vez se enfada y nos manda mas hordas de demonios para matarnos –advirtió Kendall aun divertido a lo que el otro chico le dirigió una mirada reprocharte –no pienso salvarte el pellejo otra vez.
-Pues no lo hagas –dijo Ken a lo que se levanto de un salto balanceando sus brazos –se cuidarme solito.
-¡Ya veremos eso! –atino a gritarle Kendall al verlo alejarse, no evito ensanchar su sonrisa al darse cuenta de la buena compañía que definitivamente era Ken y ya no desconfiaba de él. Tenía esa chispa que no le hacía desconfiar tal vez era el hecho de que era su parte oscura pero era tan…despampanante como una estrella, que brillaba todo a su alrededor.
Aquella meseta tan muerta como el desierto que atravesaron primero no era tan muerto con alguien como Ken rondando por allí con esa actitud despreocupada, irónica y atrayente: algo que le daba risa, ese era su viejo yo en la secundaria. Vaya recuerdos vinieron a su mente de solo intentar recordarlo, estaban fuertemente grabados en su mente y su retina como para decir que los "olvido", las ciertas tardes que pasaba con sus mejores amigos luego de la escuela para reírse, jugar videojuegos entre otras para pasar el resto del tiempo observando a James con detenimiento soñando como una quinceañera ese momento mágico en donde el confiesa sus sentimientos y James se los corresponde en un mágico besa que no ocurrió hasta varios años después…y que terminaron en una fiesta de cumpleaños donde nada malo podía ocurrir.
El ánimo se le volvió a bajar hasta el sitio donde estaba, el Inframundo. Se maldijo por tener un estado de ánimo tan cambiante por parte y por otra maldijo a Morgiana por todo aquello, incluso maldijo a Howard y a Ken, este ultimo sin pensarlo.
-¡Hey, cuidadito con lo que piensas! –Kendall alzo los ojos hacia Ken que le gritaba en amenaza no muy lejos de allí -¡sé lo que piensas!
-¿¡Puedes leerme los pensamientos!? –cuestiono el rubio de blanco con curiosidad, su acompañante se encogió de hombros mientras le daba la espalda.
-….Algo así –atino a decir Ken un segundo antes de saltar el borde de la roca que estaba parado.
A Kendall se le paro el corazón en ese instante, una milésima de segundo después ya estaba bombardeando sangre a su capacidad máxima ordenándole a su cerebro que moviera su cuerpo. Corrió hacia allí y suspiro irritado al ver a Ken unos metros más abajo saltando de roca en roca por una quebrada no tan empinada, más abajo podía ver un rio de liquido oscuro que atravesaba la llanura y mucho más atrás largas cadenas montañosas que expulsaban humo y ceniza cual volcán a punto de hacer erupción.
-Eres un…-
-Lo sé, lo sé pero me amas –rio jocoso Ken, el rubio en la cima solo frunció los labios molesto antes de bajar.
-¿Lo amo? Eso sonó raro…- pensó el chico de ojos verdes, caminando a la par de su acompañante con destino al rio a menos de 10 minutos de caminata.
Por alguna razón seguían si dirigirse palabra aun y aun asi no habia ninguna incomodidad, al contrario, se sentía bien incluso demasiado para Kendall que aun seguían resonando las palabras que Ken le acababa de decir "…Pero me amas." . Una sensación burbujeante se retorcía en su estomago al pensarlo con profundidad…oh no, el reconocía esta sensación y en parte le repugno pues Ken era…literalmente su copia, eran casi como gemelos a excepción de los ojos ¡Pero era desagradable!
-¿Kendall, estas bien? –la voz de Ken le saco de sus pensamientos al igual que la mano de este sobre su hombro y sus ojos oscuros que lo miraban con preocupación –estas tan rojo como un maldito tomate.
El líder de BTR intento articular palabras pero solo salían balbuceos de su boca, podía sentir como sus mejillas enrojecían de la vergüenza, su cara ardía como agua hirviendo de solo tener la mirada de Ken sobre si como un águila a su presa. Cada parte de su cuerpo se tenso, inclusive podía oír como su corazón latía rápidamente dentro de su pecho ahora que su compañía se le acercaba mas hasta estar unos escasos centímetros de su rostro, de inmediato fijo la vista en sus labios que le resultaban…
-¿Mis labios son irresistibles? –pregunto Ken sonriendo de lado coquetamente.
-Es-sto yo cr-reo…-tartamudeo Kendall.
Ken se le quedo observando fijamente unos segundos más hasta que simplemente se dio la vuelta y continuo caminando como si nada hubiera pasado para decepción de Kendall quien se sorprendió al darse cuenta de esto, se sentía atraído por su compañero de viaje, por el tipo que luce exactamente igual a él…el rubio estaba confundido completamente.
-¡Hey! –Reacciono el rubio, llamo a Ken pero este lo ignoro -¡a-ahora donde vamos!
-Trataremos de cruzar el rio aun que será algo difícil.
Kendall estaba por decir algo cuando Ken señalo hacia las montañas, tuvo que afinar la vista para ver lo que su amigo le señalaba. Una corriente de lava bajaba por la pendiente quemando y arrasando con lo poco que había, el olor a calcinado llego hasta su nariz y era demasiado fuerte por lo que se tapo aun que Ken parecía no importarle, continuaron observando. A continuación esa masa de magma llego hasta el bordo del rio cayendo en la vertiente de inmediato el agua que encontró en contacto se evaporo y rápidamente el liquido fue reemplazado por lava que no tardo en llegar a pasar por donde los dos chicos estaban, ahora a cierta distancia por prudencia. El calor era abrazador e insoportable, Kendall ya se estaba limpiando el sudor de su frente en poco menos de 5 minutos.
-No hay nada que nos sirva para poder cruzarlo, ni siquiera un puente –observo Kendall con pesimismo.
-Habrá que pensar en algo, no tengo ganas de morir aun.
-Ni siquiera estoy seguro de que estés "vivo".
-¡Estoy vivo! –objeto ken sintiéndose algo ofendido.
-No lo dudo, después de todo estas parado delante mío, yo me refiero a que…bueno, es complicado de explicar –se defendió el rubio de ojos verdes sintiéndose mal por la tristeza en los ojos de Ken.
-Entiendo, no tienes que explicarte después de todo solo soy tu "sombra", puedo verte como tú y pensar como tu pero no puedo sentir como tu –mascullo irritado.
-No me refería a eso…-pero Ken ya encamino rio abajo -¡Ken vamos, lo lamento!
Pero era inútil, el ya se había marchado. Kendall resoplo fastidiado consigo mismo por arruinarlo con su nuevo amigo y se dio cuenta que se sentía solo sin el cerca, un vacio crecía en su pecho al verlo caminar alejándose de él. Había sentido lo mismo cuando Morgiana le arrebato a James…no quería estar solo otra vez, necesitaba a Ken a su lado.
No lo pensó mucho. Corrió hacia el chico que ya había desaparecido de su vista pues ahora había una pendiente llena de rocas, al verlo más abajo salto roca por roca rápidamente debido al calor de la lava cercana que las recalentaba en cuestión de segundos.
Más adelante, Ken iba hundido en sus pensamientos que irónicamente eran iguales a Kendall después de todo era su "sombra" sin embargo el tenia su propia mentalidad, su propio carácter y personalidad…se le hizo raro este pensamiento. Ahora se preguntaba desde cuando tenía la capacidad de pensar por sí mismo independiente de Kendall además del hecho de que no hace mucho que era un "algo" dentro del espacio material de ese mundo.
-¡Ken! –Oh demonios, era Kendall gritándole a sus espaldas, no estaba de ánimo ahora que recordó su pequeña discusión por lo que lo ignoro -¡Por favor Ken!
El rodo los ojos al oír el segundo llamado, se volteo a Kendall.
-Acepto tus disculpas pero…-
Las labios de Kendall sobre los suyos le hicieron callar, una mano en su nuca y otra en la cintura profundizo el beso que aun lo tenía sorprendido pero el leve movimiento de los labios del rubio contra los suyos le relajaron, cerró los ojos mientras abrazaba a Kendall por la cintura disfrutando del choque de electricidad que recorría el cuerpo de ambos.
Se sentía bien, demasiado bien. Era casi como el éxtasis, un bombardeo de sensaciones corriendo por cada centímetro de su cuerpo a través de sus venas, el vértigo que mareaba tus sentidos, de sentirse en las nubes con cada caricia que calentaban sus pieles.
Ken gimió cuando Kendall mordió su labio inferior con fuerza provocando una pequeña herida que se mezclo con la saliva de ambos, era un dolor tan placentero y no quería parar pero algo en su cabeza lo obligo a alejarse de golpe, sin romper el abrazo. El rubio quedo confundido por tal reacción, su sentido común se nublo en ese momento pues solo quería besarlo como si no hubiera mañana, en ningún momento se le paso por la cabeza la ausencia de James y ni siquiera la existencia de este. Solo tenía ojos para Ken ahora.
-Kendall, esto está mal…-dijo sin aire Ken mirando fijo al rubio.
-Para mí no –volvió a besarlo con pasión –para mí no.
Devoro con hambre sus labios pues Ken no opuso resistencia alguna terminando fundiéndose en un enredo de lenguas y caricias que a cada segundo iban intensificándose, quemando la piel con su contacto, acelerando corazones con cada delicado movimiento y excitando partes viriles en ambos.
-Ven…-dijo Ken separándose del beso para tomar la mano de Kendall y empezar a correr rio abajo.
Kendall no dijo nada, solo se dejo llevar por la suave piel de Ken sobre la suya y por el viento frio que golpeaba su rostro, la mezcla del frio y su piel caliente era tan excitante al igual que la adrenalina que corría por su cuerpo. Estaba perdido en el frenesí del momento cuando Ken lo condujo al interior de una cueva no muy lejos del rio, este lo acorralo contra la dura pared de roca y se lanzo a sus labios con ferocidad, mordiendo y succionando cada centímetro de su boca como si fuera el más delicioso manjar del universo.
Kendall gimió contra la boca de Ken al sentir una mano deslizándose bajo su ropa en su espalda, se sentía tan endemoniadamente bien como tan inmoralmente incorrecto pero él no tenía espacio en su mente para pensar sobre valores, solo quería poseer al chico que no conocía ni hacia un día, como si fuese el ultimo día de sus vidas. Ken logro quitarle la chaqueta a Kendall antes de atacar a su cuello con mordidas y lamidas, excitándolo aun mas, aferro sus manos a la espalda del otro gimiendo como condenado.
-Demonios…-gimió roncamente Kendall al sentir la fricción de su entrepierna que se endurecía contra la de su acompañante sumado a las mordidas en su punto más sensible en su cuello –no te detengas…no, no lo hagas Ken.
Y este obedeció mordiendo la clavícula del rubio, estremeciéndolo de pies a cabeza del placer.
-¿Te gusta? –murmuro Ken contra el cuello de Kendall.
-Sí, demasiado…..no pares….-suplico al sentir el aliento cálido en su cuello –no pares, por favor.
-Me temo que aquí se termina.
De la nada su voz se torno vacía y gélida sacando del trance a Kendall, lo vio a los ojos oscuros y ahora no transmitían confianza si no algo muy distinto que no supo descifrar a tiempo pues este lo golpeo en el cuelo con ambas manos. La fría y dura roca amortiguo su caída pero dejándole un fuerte dolor en todo su cuerpo, no podía moverse y su vista se estaba empañando siendo los pies de Ken lo último que vio antes de caer inconsciente.
"¿Qué estoy haciendo, con mi vida?"
"Dejare que la corriente se lleve mi cuerpo que ahora flota a la deriva en este vasto océano o lo que fuese pues no veo mas allá del horizonte pero no me importa, no tengo intenciones de ir a algún lado. Solo me quedare aquí flotando a la deriva por la eternidad"
"Luego vi una figura caminar hacia mí, por sobre el agua, por alguna razón no me sorprendí, solo lo observe. Mi corazón se congelo al ver a James pararse a la altura de mi cabeza así nuestros ojos se veían todo el tiempo. Note algo raro, ojos dorados pero no le reste importancia solo me quede mirándolo sin demostrar emoción alguna al igual que el, hasta que de su hermoso rostro se formo una sonrisa tan retorcida que me recordaba a alguien mas pero no tuve tiempo de memorizar pues unas manos me jalaron bajo el agua, hundiéndome en lo más profundo del océano"
"Estaba ahogándome en mis penas literalmente porque ni siquiera forcejeaba, solo dejaba que me arrastraron hasta el fondo, a lo profundo de mi dolor para sumergirme en él y nunca más poder respirar al verme asfixiado por mis propios sentimientos a James, en ese momento lo odie con todo mi corazón"
Kendall abrió los ojos asustado, se levanto de golpe de su sueño interrumpido por pesadillas con James en ellos. Cada parte de su cuerpo latía como un gran corazón, los oídos le palpitaban y la cabeza le daba vueltas cual carrusel. Luego lo recordó.
-Al fin despiertas, bella durmiente.
Vio a Ken sentado junto a él lanzando una rama a una fogata improvisada frente suyo. Parpadeo confundido al recordar lo que estaba ocurriendo antes de caer inconsciente….ellos estaban por…
-Deja de pensar en eso –interrumpió el chico de ojos negros –solo te dará mas dolor de cabeza.
Y ahora que lo mencionaba una punzada atravesó su cabeza provocando un dolor tan agudo que sentía que se le partiría en dos, llevo sus manos arriba y enterró la cabeza entre sus rodillas, Ken solo sonrió con cariño.
ok, creo que ya pueden destrozarme en los reviews e.e
