N/A. Me apetece escribir algo navideño jeje. En estas fechas tan xulis, presento un Bellita-Sirius cuando eran pequeños, en una Navidad en Grimmauld Place. Quiero algo... no sé, tierno supongo, algo nostálgico. A ver qué me queda. ¡Feliz Navidad a todos!

Joanne

SAÑA

VIII. Frío

No le dio un beso en la mejilla al entrar en Grimmauld Place esas Navidades. Siempre lo había hecho, pero no ahora, no ahora que era un Gryffindor, no ahora que los había traicionado a todos. Se limitó a mirarlo cuando entró, y se obligó a que pareciese que lo odiaba, aún cuando lo que sentía era decepción, y puede que algo de tristeza.

Porque ya nada volvería a ser como antes.

Y los esquivó a todos a lo largo del día, porque Bella siempre había estado con Sirius durante las Navidades, jugado y hablado con él, y si no era con él no quería pasarlas con ninguno. Terminó en una de las habitaciones sola, sentada junto a la ventana viendo la nieve caer. Hacía frío en la calle, pero también dentro. O tal vez sólo fuera su imaginación.

-Me han dicho que te traiga esto –dijo Sirius cautelosamente de pronto, entrando con una bandeja llena de dulces-. ¿Vas a querer o me los llevo?

Un temblor la recorrió. ¿El frío otra vez?

-Pensé que no te hablaban –se limitó a responder. La chica se mordió la lengua, sus ojos fijos en los copos. Se moría por proponerle que todo fuera como antes, pero no podía, sabía que no podía. Las cosas habían cambiado, y no volverían a hacerlo. Esta vez se quedarían así.

-¿Bellatrix?

Y su voz susurrante la hizo estremecerse, pero lo relacionó con ese frío que sentía que ponía su piel de gallina. Se volvió a mirarlo. Sus ojos grises chocaron contra los suyos.

Estaba helada.

Pero fingiría hasta el final.

-¿Sí?

-¿Tú tampoco vas a hablarme?

Ella no respondió, y Bellatrix vio como su primo apartaba la mirada. Ahora fue en hielo en lo que se convirtió su Sangre.