Wooolas!

Al fin volvi con otro desastroso capitulo...no, es enserio me costo tanto escribirlo no se por que -_-U, mi cerebro no quiere concentrarse y me obliga a hacer otras cosas...y por otras cosas me refiero a nada productivo xD. Sin mas preámbulos, léanlo y disfrtuenlo (si pueden)!

Advertencia: Big Time Rush no le pertenece a nadie...excepto a Nickelodeon ¬¬.


Oh, estoy dentro de una pesadilla…que raro, nótese mi sarcasmo pues ya no se me hacen raras. Siento que en parte me las merezco por permitir que se llevaran a James.

Quiero aceptar gran parte de la responsabilidad en cuanto a mi ruptura con él, pero…

"-…debes ser un poco más egoísta si quieres llegar a Jamie porque si no, no pasaras el Inframundo vivo…"

Sus palabras rebotan en mi cabeza constantemente, puede que tenga razón y deba ser egoísta como lo fue James ese fatídico día…estoy cansado de tener pesadillas donde James se aleja de mí por irse con alguien más, solo me estresan y no me ayudan.

Voy a despertar y continuar mi búsqueda. Espera Jamie, estoy en camino…

Abrió los ojos con pereza antes de pestañear un par de veces para acostumbrarlos la luz extraña de la cueva, lo primero que noto fue sombras, levanto la cabeza y se topo con que estaba cómodamente acomodado en el pecho de Ken quien seguía durmiendo y le apenaba tener que despertarlo así que se quedo como estaba a terminar de reacomodar sus últimas conclusiones.

Sin darse cuenta había vuelto a cerrar los ojos y casi se duerme cuando un gemido proveniente de Ken le hizo alertarlo. Miro a su amigo que ahora se restregaba un ojo con pereza acostándose sobre su espalda pero sin desenredar sus piernas de las de Kendall, el rubio rio contra su oído.

-Buen día, bello durmiente…-susurro Kendall.

-Tan temprano y ya estas coqueteándome….-respondió ronco Ken casi como un regaño pero al final soltó una risita jocosa.

Disfrutaron del silencio unos momentos más para luego finalmente levantarse y enlistarse para continuar. Procuraron apagar la fogata, tomaron sus espadas pero dejando sus capas pues aun apestaban y salieron al exterior donde el mismo cielo carmesí sobre sus cabezas los recibió. Kendall comprobó que seguía sin parecer si era de día o de noche pero saco esa preocupación menor de su cabeza al ver a Ken comenzar a caminar hacia una dirección arbitraria.

Durante el camino sostuvieron una pequeña conversación banal que no duro mucho sin embargo no paso mucho hasta que llegaron a lo que parecía ser un bosque: arboles retorcidos y aterradores se multiplicaba de a cientos. Ambos intercambiaron miradas antes de internarse en el donde las ramas caídas y hojas crujían bajo sus pies, susurros y ruidos extraños le erizaba los pelos de la nuca pero eso no les impidió de continuar.

A mitad del camino notaron como su aliento era visible, la temperatura bajo considerablemente cuando vieron un edificio no lejos. Aceleraron el paso hasta allí. Al llegar se sorprendieron de ver una gran infraestructura con indicios de estar abandonada. Un cartel en la entrada que decía "Estadio Central Minessota" le hizo recordar a Kendall que ese era la pista de hockey donde su equipo jugaba.

-¿Qué hace acá? –dijo en voz alta.

-Habrá que entrar a averiguarlo –dijo Ken.

Decididos, entraron y se guiaron por los pasillos decrépitos donde azulejos y luces estaban en mal estado haciéndolo un lugar aun más aterrador que el exterior pero igual continuaron hasta llegar a donde quedaba la pista de hielo. En ese momento se arrepintieron de dejar sus capas atrás pues allí estaba completamente helado, cosa que no le sorprendía si había una pista de hielo en medio de la sala con las tribunas alrededor separados de altas paredes y vidrio a prueba de golpes.

-Vaya…este lugar me trae recuerdos –suspiro Kendall, froto sus manos al sentarse en una banca en primera fila, Ken le imito sentándose a su lado.

-Me imagino, pero ¿Por qué apareció esto? –admiraba el rubio de negro -¿tiene algo de especial para ti, algo paso aquí entre james y tú?

-Si te refieres a cierta cosa que sucedió en el vestuario, pues puede que sí –no evito sonreír cuando ciertos recuerdos vinieron a su mente pero luego noto la mirada pesada de Ken sobre si -¿Qué?

-Tienes la sonrisa de un completo pervertido en tu cara ahora mismo.

Se sonrojo hasta la raíz por su comentario aun sin borrar la sonrisa boba en su rostro y quien lo culpaba si recuerdas uno de los momentos más "íntimos" con tu novio en el vestuario de ese lugar, ¿pretender que no y ser una roca sin sentimientos? Puede que Kendall sea reservado pero sigue siendo un chico.

-Cuéntame –dijo Ken -¿Qué paso?

Kendall le devolvió una mirada de "¿estás loco?" al chico que se veía cual chica de secundaria atenta a un chisme. Vaya descarado que era.

-No tengo porque contarte –titubeo Kendall, Ken seguía con esa expresión expectante, suspiro –bien, todo ocurrió luego del partido donde ganamos el campeonato regional, por supuesto estábamos invitados a una fiesta de celebración en casa del entrenador pero yo decidí ir después. Por alguna razón quería estar solo unos momentos entonces, apareció James y…bueno, ya te debes imagi…-

-Tuvieron sexo –corto su amigo, Kendall se quedo en silencio un momento.

-Tuvimos sexo –aseguro él, mas tarde –si, fue genial…

Flashback

El agua caliente cayendo por su espalda, cuyos músculos cansados por el largo y extenuante partido donde habían salido victoriosos, lo relajo inmensamente al punto de no dar cuenta de una figura que avanzaba detrás suyo hasta que unas manos en sus caderas le sobresaltaron pero un beso en el cuello lo tranquilizo, los suaves labios de James le eran reconocibles aun si tuviera los ojos cerrados.

-Pensé que estarías en la fiesta –comento Kendall sumergido en ese pequeño placer, James rio en su cuello.

-Prefiero tener mi propia fiesta privada con el jugador estrella de esta noche…-susurro sensualmente en el oído del rubio que se estremeció de pies a cabeza al sentir el cuerpo del castaño presionando contra el suyo y la pared de cerámica.

James le dio la vuelta a Kendall para poder besarlo con pasión desmedida tomándolo de la cintura. El rubio rodeo con sus brazos el cuello del más alto profundizando tanto el beso como el contacto de sus entrepiernas completamente excitadas.

-Deberíamos esperar, alguien podría venir –advirtió Kendall entre besos.

-Roger me dio las llaves –respondió James mordiendo el labio inferior de Kendall –solo somos tu y yo, Kendall….ahora hagamos algo de ruido…

Antes de terminar la frase ya había cargado al rubio sobre sus caderas y este obedientemente enredo sus piernas alrededor.

Fin Flashback

-¿Kendall…? –la voz de Ken y su mano sobre el hombre de él lo devolvió a la realidad –estas llorando…

Pestañeo confundido y pudo sentir una lagrima caer por su mejilla, realmente estaba llorando. De repente un vacío existencial se formaba en su pecho, esa sensación de pánico lo invadió, solo quería hacer un ovillo y llorar. No debía haber recordado aquello.

-Disculpa, no debería ponerme así…-rio nervioso limpiándose las lágrimas.

Ken sintió empatía por la reacción de Kendall, tal vez no era buena idea recordarle este tipo de cosas en el futuro.

-Estaré bien así que no te angusties…-

Pero un fuerte golpe proveniente del pasillo por donde vinieron los hizo volverse. Luego podía oírse sonidos de algo arrastrándose, como de cadenas, que se acercaban más y algunas sombras. Ken se volvió a ver a Kendall que no reaccionaba por el shock, sin pensarlo más lo tomo de la mano y se llevo corriendo hacia el otro lado para esconderse en donde parecía ser el mostrador de snack bar. Aguardaron en silencio detrás oyendo atentamente como el sonido aumentaba ahora sumado de murmullos entre varias personas, Kendall apretó con fuerza la mano de Ken y este le devolvió una sonrisa.

-Se acercan más –informo este último, prestando atención.

Estuvieron en silencio un poco mas hasta ver una sombra recorrer justo enfrente de ellos, estaban literalmente a sus espaldas. Ambos contuvieron el aliento cuando la sombra paso de lado, era grande y algo tosca por sus movimientos, la curiosidad le estaba picando a Ken que se animo a asomarse por el costado a ver qué era lo que los perseguía ahora.

Al sacar ligeramente la cabeza se llevo la sorpresa de ver 5 cosas rondando por allí. Tipos grandes con ropas oscuras hechas jirones, con los ojos tapados con telas, grandes brazos con cicatrices y cabello marañoso. De sus muñecas y cinturas caían cadenas que eran las causantes del ruido al rozar el suelo. De inmediato se volvió hacia Kendall que lo esperaba expectante.

-Hay al meno de ellos….-susurro lo mas que pudo –estamos rodeados, necesitamos encontrar una forma de salir de aquí y rápido.

-Necesitamos una distracción –salto Kendall, preocupado.

-Entonces seré yo –dijo decidido –yo los distraigo mientras tu sales de aquí, nos veremos en la entrada del bosque en 30 minutos.

-Pero…-antes de objetar Ken ya había salido a descubierto.

-¡Hey, ¿me quieren? Pues vengan por mi! –grito avisando a los sujetos no muy lejos de él.

Logro llamar su atención con éxito pues salió corriendo al lado contrario a donde estaba escondido Kendall permitiendo que este pudiera escapar. El rubio espero un poco mas antes de salir de su escondite, con cautela y con la mano en su espada exploro el perímetro asegurándose que ya no hubiera nadie.

Al asegurar de ser la única alma por allí, soltó el aire contenido desde el principio y se planteo seguir el plan de Ken: salir de allí e ir a la entrada del bosque para encontrase con él. Fácil, demasiado fácil.

"No te irás…"

Una voz resonó en el lugar advirtiéndole del peligro, desvaino su espada y miro a todos lados a la defensiva pero no encontraba a nadie más que el. La piel se le erizo al sentir una ráfaga de viento helado a sus espaldas. Estaba petrificado del miedo pero igualmente se dio vuelta con lentitud hacia un pasillo donde solo había oscuridad.

-Vamos Kendall, debes ser fuerte por James…-se alentaba a sí mismo, acercándose paso a paso hacia allí.

Sus sentidos se agudizaron en ese segundo, lo atribuía a la adrenalina que ahora corría por sus venas dándole un aviso del inminente peligro no muy lejos de él. Podía olerlo en el aire, al igual…muerte, sentía ese apestoso y podrido olor a ciénaga, el mismo que los demonios expelían cuando se los encontró hace un rato flotando desde ese holló.

No lo soportaba en absoluto pero igual debía averiguar que había allí, algo le llamaba fuertemente su atención y luego se arrepintió de la misma.

Pasos se acercaron desde la sombras materializándose primero en pies, luego en unas largas piernas cubiertas por pantalones oscuros, un torso torneado cuidadosamente de tez blanca como la nieve y brazos tonificados que envidiarían hasta el más devoto gimnasta. Esa corpulenta figura de cabello oscuro y largo le sonrió de lado dejando al descubierto unos caninas ligeramente más largos que los de una persona normal pero lo que más llamaba la atención era el par de cuernos que se retorcían hacia tras saliendo desde sus sienes y sus ojos brillaban de un amarillo impotente, como el oro brillando bajo el sol.

-Demonio, ya estoy harto de ustedes –siseo Kendall.

-Asi que tu eres el famoso Kendall Knight…-hablo con voz grave el sujeto frente al rubio, torciendo su boca en una sonrisa aun más aterradora –el pobre amante que anda en busca de su novio en compañía de…una "sombra".

Dijo esta última palabra enigmáticamente con repudio.

-Veamos si Morgiana tenía razón….-

En un movimiento rápido levanto tu mano torciéndola y Kendall fue levantado en el aire como si fuera pluma por algo invisible, sus brazos extendido a los costados hizo que dejara caer su espada mientras sus piernas pataleaban por la falta de aire en sus pulmones debido a una opresión en su garganta. El demonio soltó un gorgoteo a modo de burla por el sufrimiento en el rostro del rubio que ahora estaba más pálido que nunca.

-…Eres tan manipulable como un muñeco –dicho esto bajo despacio su mano pero Kendall seguía en el aire luchando por liberarse.

A cada segundo su visión se iba perdiendo al igual que la claridad de su alrededor, necesitaba aire ahora o perdería la conciencia sin mencionar que podría morir; no podía hacerlo ahora. El hombre camino alrededor suyo o una sombra que se bamboleaba de acá para allá le daba a entender eso, cerró los ojos por un momento intentando mover sus brazos pero era inútil, no respondían a las órdenes de su cerebro, las sentía como clavadas a algo por el entumecimiento que comenzaba a desarrollar en ellas. Antes de darse cuenta ya había perdido la sensibilidad como así en el resto de su cuerpo….todo daba vueltas a pesar de tener los ojos cerrados, la cabeza le pesaba, sus oídos zumbaban ahogando una risa que era la música de fondo de su recaída en la oscuridad dentro su subconsciente, al mundo de sus pesadillas. A la nada.

No sentía nada. Ni su corazón, ni a las voces. Muerto, pensaba que estaba muerto.

¿Tantas veces moriste y aun no te das cuenta de la realidad?

-Dime ¿Cuál?

"La realidad que intentas ignorar, esa misma que estas creando al creer que puedes hacer algo cuando todo estuvo claramente escrito de otra manera, por otra mano que fue la misma que la borro y la cambio en su punto más alto. Debes ver más allá de tu perspectiva porque hay otro que la vive de manera muy distinta. Así salvaras a James y a ti mismo…"

-Comprendo, ¿entonces, ahora despierto?

-¡Si vive, bien y si no, los asesino a todos!

Abrió los ojos al oír esto. Se sorprendió de ver que todo estaba dado vuelta, luego noto algo que golpeaba su cabeza, la levanto y vio a una de esas cosas que lo perseguían antes cargándolo sobre sus hombros y era su espalda lo que lo golpeaba. Se sintió mareado al principio por el movimiento, dejo caer su cabeza dejándose llevar por el movimiento que lo adormecía. Pero antes de cerrar sus ojos observo a su lado a Ken en la misma posición siendo llevado por otra mole y este si iba inconsciente con sangre cayendo por su frente.

La preocupación de saber si Ken estaba vivo o no lo invadió pero luego lo pensó al recordar su situación y que no le era conveniente si quería salir vivo. De mala gana fingió estar dormido, aguardando por su momento.

Con la desventaja de la oscuridad utilizo el resto de sus sentidos para poder darse una idea de hacia dónde estaban dirigiéndose. El movimiento, el sonido, los murmullos…nada era de ayuda, solo podía pensar en Ken y su integridad de si estaba o no muerto. Sacudió la cabeza alejando ese pensamiento, el no podía morir, Kendall no lo permitiría.

De repente su sentido del equilibrio le advirtió de que estaban al parecer subiendo las escaleras por los movimientos y pisadas que oía, a continuación un golpe sordo lo sobresalto. Abrió apenas los ojos y vio que estaban en un viejo castillo y si, estaban subiendo las escaleras y el golpe que había oído era de Ken cayendo al suelo como peso muerto rodeado de 5 moles, todas tenían cadenas pesadas colgando de sus muñecas. Algunas tenían grilletes con las que aprisionaron los tobillos del rubio y se lo llevaron arrastrando a otra sala.

-¡Ken! –grito Kendall sin poder aguantar la impotencia.

Su captor lo bajo de un movimiento demasiado rápido para sus reflejos atrapándolo contra la pared donde su gran mano se cerró en el cuello de Kendall, una vez más esa sensación de ahogo que experimento antes lo revivía ahora con un rostro vendado y lleno de cicatriz más cerca de su percepción.

-S-suel…-sueltame…-intento articular debido a tanta presión en sus cuerdas vocales.

La boca de la mole se movía pero ninguna palabra en concreto se formo, solo silabas extrañas como voces tras una pared. Kendall estaba asustado no solo por el sino también por lo que le harían a Ken. Luego recordó a su espada pero también recordó como la había perdido, se maldijo internamente.

Sin darse cuenta por estar retorciéndose de dolor la figura delante de él levanto su otra mano que resplandecía como el carbón al fuego para después golpearlo en el pecho, grito del dolor por su piel quemándose y de su carne siendo calcinada que ahora recorría su pecho y el resto de su cuerpo. Quemaba como el diablo, era demasiado calor y sofocación para que una persona la soportara.

Para su alivio el demonio lo soltó dejándolo caer al suelo para que se retorciera libremente.

-Para ser un mortal, eres resistente…-Kendall abrió los ojos y levanto la mirada, el mismo demonio que lo atrapo lo observaba atentamente desde arriba -…veremos si tu "sombra" nos demuestra lo mismo…