Eh dignado en aparecer por aqui a actualizar y me disculpo,andaba desaparecida por otras cosas (cofbloqueoscof) pero en fin es agradable volver con otro capitulo, no tan bueno, pero capitulo al fin y les digo que en la segunda parte notaran algo mas de esmero...es que me agarro la inspiración en ese momento xDD y otra cosa ¿vieron el titulo? es una estupidez pero no soy buena con títulos asi que...solo léanla y disfruten!


Sus pies de hundían en ese fango maloliente y apestoso que solo le daba nauseas pero intento olvidarse de ello y continuar, aun tenía mucho por andar y ese pantano rodeado de montañas de huesos, arboles petrificados y esa ciénaga que no tenia fin, no lo iban a detener pero Ken tenía una opinión un tanto distendida sobre porque ese camino.

-Kendall –dijo este, levantando una pierna con esfuerzo y dando un largo paso para continuar con la otra, el fango traspasaba sus rodillas así que era difícil avanzar –yo sigo preguntándome ¿Por qué vamos por aquí?

Kendall no respondió así que se limito a rodar los ojos, un poco cansado por la actitud tan distante de su amigo durante los últimos 2 días. Continuaron su camino unos minutos más, cada uno sumido en sus propios pensamientos pero relacionado con una sola cosa. Howard.

"Pasa todas tus pruebas, vuelve al mundo Real y búscame si tanto deseas matarme, te daré una oportunidad solo si vuelves con James"

La idea venia rondando por su cabeza los últimos días desde aquel encuentro insospechado con el hombre que mas odiaba en ese momento, la ira lo invadía de solo pensar su nombre y se acrecentaba de recordar su rostro, dios, como lo detestaba con todo su ser.

-Kendall…Kendall….¡KENDALL! -gritaba Ken desde hace un rato atrás tratando de llamar su atención, en el ultimo llamado se sobresalto finalmente oyéndolo.

-¡Que quieres! –se volvió el líder, molesto por el acoso incesante de Ken mientras trataba de pensar.

-¡Quiero saber por qué decidiste tomar este camino tan de repente como si supieras hacia donde vas!

-No tengo….tenemos, tiempo para explicar, solo sé que tenemos que ir por aquí para llegar al castillo de Morgiana –respondió apresurado.

Retomo la vista al frente y continuo caminando a la vez que Ken se detenía y resoplaba agitando su cabello con intención de des estresarse.

-Si piensas hacer lo que Howard te dijo, no cuentes conmigo –le advirtió rompiendo el silencio, Kendall se volvió hacia él una vez más.

-¿Qué quieres decir con eso, me vas a dejar solo? –su voz tembló al decir la última parte.

-Kendall no es eso –su amigo se apresuro a corregirse cuando noto el miedo en el chico de ojos verdes –te seguiré hasta el final de tu búsqueda de James, no de Howard…otros se pueden encargar de él.

-¿A qué te refieres con otros? Nadie más sabe lo que ese maldito bastardo hizo e incluso de lo que es capaz de hacer, además debo hacerlo, por venganza.

-La venganza nunca es buena –señalo Ken.

-¡Demonios, que pasa contigo! Se supone que eres mi sombra, mi parte oscura y maligna, deberías de conocer el odio y la venganza –hizo énfasis en "odio" y "venganza".

-Pues no soy adepto a ese "estereotipo" que las personas como tu tienen sobre nosotros, las "sombras", y lamento no cumplir con tus expectativas –soltó cada palabra molesto y dolido por como Kendall lo subestimaba.

Ambos quedaron en silencio unos momentos respirando la tensión en el aire que prácticamente podías parparla con tus manos. Sin embargo Kendall sabía en el fondo que estaba exagerando todo, respiro hondo y decidió disculparse con Ken por, una vez más, haberle insinuado algo que él no era. La última vez que lo hizo casi termina teniendo sexo con el, cosa que ahora recordándola le repugnaba. No quería seguir discutiendo estas trivialidades con Ken, no tenía sentido volver a sacar el tema cuando ya lo había dejado bien en claro.

-Ken, yo…-

-Acepto tus disculpas –levanto su mano frente a la cara del rubio, interrumpiendo su discurso.

Kendall sonrió con ligereza antes de acercarse quitar su mano del camino y estrellar sus labios contra los de su compañero. El beso duro unos segundos pero fue lo suficiente para dar por terminada esa discusión, sin rencores.

-¿Estamos bien? –susurro Kendall luego de separarse de Ken.

-Estamos bien –afirmo el chico, recibió un beso rápido por parte del líder y continuaron su camino.

Ambos iban más calmados y tranquilos pero aun había inquietud sobre lo que les esperaría en su destino final, Morgiana, el demonio que tenia a James apresado sabiendo que le estaría haciendo ahora, pero no importaba porque Kendall estaba más que decidido a liberarlo y llevárselo consigo de vuelta, luego el siguiente en su lista de visitas seria Howard. Ansiaba que llegara ese momento.

Pero por ahora el camino era muy difícil y arduo solo a pie, la consistencia pegajosa succionaba sus pies hacia el fondo que con esfuerzo físico lograban sacarlos a flote y continuar, paso a paso, la compañía del otro les daba impulso a poder avanzar sin detenerse o retroceder.

Luego de un tiempo divisaron no lejos de allí, escondido entre los árboles muertos y la maleza que crecía como peste por doquier, un camino de madera elevado por sobre el fango que se extendía no más de 5 metros desde tierra, como un pequeño muelle y una escalera que emergía de la sustancia en uno de los lados dándole acceso a cualquier viajero a tierra firme y seca. Los chicos no podían sentirme más agradecidos de poder encontrarlo.

Se acercaron y subieron, intentando sacarse lo más que podían de ese fango de sus pantalones pero era casi imposible, sus piernas se sentían como rocas al haber absorbido ese líquido asqueroso pero no les dieron mucha importancia. Frente a ellos vieron un sendero que se internaba a un bosque, a los costados antorchas tiki iluminaban el camino y de ellas colgaban una pequeña cabeza disecada, eso puso la piel de gallina a Kendall.

-Vudú –comento Ken.

-¿Disculpa? –pregunto Kendall sin entender lo que decía su amigo.

-El pantano, los huesos, la peste, las cabezas disecadas, todo esto que vemos fue creado para albergar una de las fuerzas oscuras más antiguas de la humanidad; el vudú –explico mirando al rubio de ojos verdes con intensidad.

-Vudú…genial, como si lidiar con demonios no fuera suficiente…

Kendall suspiro abatido de pensar a las cosas que debía enfrentar estando en ese escenario, Ken soltó una risita de verlo ahogarse en un vaso de agua, estarían bien, dentro del todo.

-¿Eso implica que habrá zombies? –volvió a inquirir Kendall, algo preocupado por su tono de voz.

-¿Quieres averiguarlo? –ken respondió haciendo otra pregunta, emocionado.

Sin darle tiempo de decir algo a Kendall este camino internándose en el sendero. El rubio de ojos verdes miraba horrorizado como se alejaba para nada preocupado, ignorando el lugar donde estaba y el peligro que corrían. Luego se fue corriendo detrás de él al notar que doblaba por un recodo y lo dejaba solo. Ese sitio le daba escalofríos.

-¡Woooa, nos tiraras a ambos! –ken se rio al sentir el cuerpo de Kendall presionarse a su lado, atemorizado como un niño pequeño en busca del consuelo de su madre.

-L-lo siento…estoy algo…n-nervioso, este lugar me da mala espina –se excuso el rubio.

Miro a todos lados, incomodo, al sentir la sensación de ser observado por miles de ojos, a la vez.

-Vamos, estoy contigo, no te pasara nada –dijo Ken intentando tranquilizar a Kendall y que sirvió solo un poco.

El camino era largo y a medida que avanzaban lo que comenzó como un vapor húmedo y molesto se transformo en un pesado manto de niebla que impedía ver con claridad hacia donde iban de no ser por las antorchas con su fuego verde iluminaban un poco, aun así era difícil caminar sin tropezarse con ramas o algunos cráneos sembrados por allí.

Kendall pego un grito agudo al pisar uno, Ken se rio a carcajadas de el provocando que el otro lo golpeara en el brazo un poco avergonzado por su reacción.

-¡Deja de reírte!

-P-pero eso fue…-su risa era incontrolable –hahahah eso fue…tendrías que haber visto tu cara…

Morirán!

De entre la niebla provino una voz horriblemente aguda, casi un grito de una bestia, de inmediato les puso la piel de gallina hasta la medula. Guardaron silencio para oírla una vez más:

Morirán, morirán, morirán…!

Esta vez lo oyeron más cerca entonces por instinto Ken levanto la cabeza y vio una criatura sobre un árbol, era de aspecto atemorizante de la forma de un cuervo pero más grande, con los huesos que sobresalían como si pasara hambruna y un terrible pico que se curvaba al igual que el del un águila. Y en su cabeza solo tenía un gran ojo inyectado de sangre y rajado al medio por el iris, exactamente como el ojo de un gato. Soltó un alarido espantoso.

-Pájaros de mal agüero…esto no es nada bueno…-Kendall imito su gesto y observo al pájaro para luego arrepentirse –debemos salir rápido de aquí.

-¿Qué hacen exactamente?

-Predicen malas cosas, por algo se les llama de "mal agüero".

-¡Entonces vámonos!

Esta vez Kendall tomo a Ken de la mano y comenzaron a correr, con un solo objetivo en sus mentes, encontrar la salida y rápido pero la niebla no les hacia esa tarea tan fácil, la niebla aumento mas y mas y el fuego ya no era de mucha ayuda.

Para empeorar vieron mas figuras posadas sobre los arboles, sus ojos rojos brillaban sobre ellos, mas cuervos se acercaban y gritaban cosas, algunas entendibles y otras no pero sus gritos eran desde alarmantes, molestos hasta desgarradores.

Retumbaban en sus oídos como tambores y ecos multiplicados por mil, su corazón latía con fuerza, sus cuerpos palpitaban el miedo que los chillidos transmitían…Ahora solo actuaban por su instinto que les decía que debían alejarse del inminente peligro.

Ese mismo instinto fue lo que los salvo en ese momento.

Miraron al vacio que se extendía frente a ellos, ese gran abismo se tragaba la niebla y las sombras del lugar, menos mal que Ken detuvo a Kendall de seguir corriendo en el último instante o ambos estarían contemplando el panorama desde el fondo, y muertos.

-Demonios…-dijo absorto Kendall llevando una mano a su boca.

No había palabras para describir que sentía en ese momento, estaba en blanco.

Muerte. Ellos morirían allí y sin poder salvar a James…pero que decía, saldrían de allí con el….¿o no?

Su consciente batallaba mentalmente sin motivo aparente en tanto Ken miraba a su alrededor buscando otro camino, con los gritos de los cuervos resonando detrás suyo, hasta que sus ojos divisaron lo que parecía un puente a unos cuantos metros alejados de ellos. Se arrastro a si y Kendall hacia allí.

Ese puente no le inspiraba mucha confianza, se veía inestable y frágil dando la sensación de que apenas pongas un pie en él se cae a pedazos. Pero en su situación actual no podían hacer otra cosa sin mencionar el hecho de que su acompañante aun estaba en estado de shock.

Era los efectos de la muerte. Debían salir rápido o morirían realmente.

Sus pies lo empujaron hacia allí, seguido de Kendall aferrado a su mano en búsqueda de seguridad en manos de alguien que tal vez lo conocía mejor que cualquier otro en una forma que incluso el mismo ignoraba.

Una sombra con una función mucho más profunda que ser un mal reflejo.

Paso por paso avanzaron precavidos de no dar uno en falso y acabar en el fondo, las tablas crujían por su peso pero no los detuvo, avanzaron con cautela y miedo esperanzados de llegar al final. Muchas veces las esperanzas se rompen en un simple pestañeo.

Que fue el tiempo que le tomo a Ken darse cuenta que ahora caían al vacio gracias a unas tablas que por capricho del destino cedieron bajo ellos ahora entregándolos a la oscuridad del abismo.

Fue el peor momento para Kendall en volver en si, viéndose caer a la nada junto a Ken era lo más devastador que podía sentir en aquel momento. Rogaba que fuera un mal sueño como lo pensaba al comienzo de su viaje. Mismos pensamientos, mismas sensaciones reconectándose en los segundos que le quedaban de luz antes de ser atrapado por las frías garras de la nada.

Nada

Frio

Vacio

Dolor

Más Dolor

Lagrimas

Nada

Dolor

Muerte

Emociones. Cada una con su propio matiz y textura, unas suaves y otras ásperas. Paso por cada una de ellas en una milésima de segundo. Era horrible. Una tortura lenta y agonizante donde el espectáculo era él en medio de una sala de personas sin rostros que reían de su desgracia, de su ingenuidad a la hora decir "Te amo" a una persona que no lo amaba.

Algo vibro. Abrió los ojos, había luz en su rostro y era tenue pero al fin y al cabo era luz. Estaba en una cama confortable en un cuarto que reconoció como suyo luego de unos segundos de vacilar. Esto se le hizo extraño pues un segundo atrás que fue casi una eternidad, caía a la oscuridad y ahora estaba allí con un par de brazos amarrándolo por la cintura y algo apretándolo desde atrás.

Era James junto a él, desnudos, cubiertos solo con las cobijas de la cama resguardándose de la habitación fría en una mañana de invierno. Que bellos recuerdos creados con mentiras bien maquinadas y ejecutadas con éxito durante 4 años.

Una vez más, oyó algo vibrar a su lado. Noto que era un celular en la mesita de noche, reconoció que era de James y tenía un mensaje nuevo que por pura curiosidad tomo y leyó asegurándose de moverse lo menos posible para no despertar a su compañía.

Su cuerpo se paralizo en ese segundo. Ese nombre… oh, no de nuevo.

Buen día, dormilón ¿Cómo amaneciste? Cuando despiertes llámame, tenemos que hablar…- De Jett

Dolor, el dolor lo consumía veloz como una chispa que consume el papel. La devastación hacía estragos en su ser permitiéndole a su imaginación crear charlas y escenas que tal vez eran falsas o tal vez mas ciertas que la realidad misma.

La oscuridad se apodero de su vista, sentía desplomarse en el espacio. Todo volvía a ser como antes. Estaba en la nada sufriendo los mismos sentimientos de antes.

Cuando sintió algo concreto en contacto consigo abrió los ojos y se alarmo de lo que veía.

Estaba recostado sobre algo duro, era piedra al deducir su dureza y el frio que le transmitía, sus manos y piernas estaban atadas firmemente evitando que se moviera. Movió un poco la cabeza para revisar su alrededor hasta notar mas antorchas que ardían con llamas verdes y un detalle que le llamo la atención, aromas flotando en el aire tan apestosamente perceptibles a kilómetros de distancia.

-¿Disfrutaste de la siesta? –una voz a su derecha llamo su atención, era Ken en otra mesa de piedra a su lado en su mismo estado.


Tendran una sorpresa, tal vez mañana o pasado :D aguarden!