N/A. Como Diana, en Entintado, esta viñeta la hice para el amigo invisible de Adhara Phoenix. Contesté a un Bellatrix/Sirius que pidió Ferlocke... es menos maloso que de costumbre xD

Joanne

SAÑA

XXII. Al escondite

Cuando Potter le pregunta a Sirius cuál fue la primera chica a la que besó la lengua de éste habla sola sobre aquella Ravenclaw un año mayor que él, a los catorce años y medio.

Rodolphus nunca pregunta, pero observa atentamente a Bellatrix cuando ella ríe contando ese primer beso con Zabini. Ella dice que no pudo diferenciar el primero del segundo, ni de los que siguieron. Continuo, húmedo y muy largo. Así lo describe, y luego va a hacerle una demostración de cómo fue. No obstante, no se detienen en los besos, y las manos de Lestrange se meten bajo su falda, que acaba tirada por el suelo mientras se folla a la chica contra la pared.

Las palabras no son nada. Pueden cambiarse, y, de hecho, ambos añaden detalles nuevos cada vez que lo cuentan, contradiciendo la verdad de su mente, pero como sólo la saben ellos dos, no importa. ¿Por qué sentirse culpables?

Noche de verano en Grimmauld Place, tormentosa, abrasadora, y ellos tienen catorce años. Sus ropas se pegan a sus cuerpos, dejándolos sudorosos y sedientos. Sus pupilas están dilatadas en la semipenumbra del pasillo del piso de arriba, cerca de las habitaciones.

Dos figuras están pegadas contra la pared un rincón. No saben cómo han empezado, y no saben cómo terminarlo. No tienen experiencia, pero sus lenguas parecen buscarse inconscientemente, torpes, mientras la risa les sale suave a veces entre los labios llenos de saliva y algo hinchados por algún mordisco demasiado fuerte.

Sirius se ha atrevido a algo más, y ha desabrochado un par de botones de la camisa de su prima. La piel es suave, tersa e infantil debajo, y apenas se atreve a acariciarla. No lleva sujetador, y puede ver erizados los pezones en la punta de esos pechos no demasiado desarrollados.

Y se besan, se devoran inocentes, diciendo una y otra vez sus nombres –en voz baja, rozando el lóbulo de la oreja- como han escuchado en algún cuento. Tal vez fue por probar qué se sentía, pero ahora todo es real, y jadean e incluso se ahogan por no querer separarse. Sirius le besa las mejillas, la frente y los ojos, juzgándolo romántico, y Bellatrix sonríe pensando en que tal vez se lo cuente a Narcisa al día siguiente.

Ahora la Slytherin se avergüenza cuando piensa en eso, y muerde el hombro de Rodolphus con fuerza, igual que hace dos años, hace ya muchos meses, hizo con Sirius. Porque Sirius fue su primer beso, pero también muchos más. Al día siguiente, y al siguiente, y durante todo ese verano. En Hogwarts fue en clases vacías, en pasillos oscuros, a escondidas como delincuentes (y cómo le gustaba ser una delincuente).

Sirius aparta la vista de James, y se siente bastante culpable. La odia por lo que representa, pero se odia más a sí mismo por no ser capaz de olvidarla. Por eso prefiere esconderlo.

Los dos lo esconden por lo que es el otro. Ella, asesina de personas. Él, asesino de Sangre.