Sadistic Eyes
Autora: YukaKyo
Serie: FullMetal Alchemist. Que le pertenece a la Vaca de los calzonzotes blancos!
Pareja: Roy x Pride-Ed, Roy x Ed.
Categoría: Angst, Yaoi (Momentos de Chico con Chico y si esto no te agrada. Lastima, Te jodes!! ¬ ¬ )
Justificación: En si toda la historia esta basada (un poco o tal vez ni eso…) en el videojuego Chino, Blue Brids Ilusion!. Las demás incoherencias y jaladas son totalmente… Mías!!!
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"Los recuerdos no son mas que. Una dolorosa ilusión"
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6.- Eyes on Me
Pride suspiró cansado, dejando descansar la filosa hoz en el suelo alfombrado muy cerca de sus dedos desnudos. Al menos Envy no había destruido la puerta al salir, pero si la había azotado con una fuerza que por un momento creyó, destornillaría la bisagra del único tornillo que la afianzaba al marco de fina madera.
Sabía que el peliverde estaba más que molesto y de hecho él también lo estaba, aunque más bien consigo mismo.
Sus pupilas ambarinas se desviaron de la blanca puerta tan solo un breve momento, girándose hacia la cama donde el humano, aun y a pesar del ruido y de los gruñidos de palabras que habían soltado ambos. Seguía dormido y ajeno a lo que sucedió a su alrededor.
Afiebrado, herido, inconsciente.
Vulnerable.
¡Que estúpido había sido!
Había pensado que el llevarlo a la mansión, seria una de las mejores opciones. Pero había sido malísima. Pues en tan solo unos días, no solo Lust, sino también Gluttony e incluso ahora el mismo Envy, sabían de la existencia de aquel humano en una de las habitaciones, que se suponían, debían estar mas que vacías.
Todo por sus descuidos, que, aunque habían sido necesarios, ahora habían puesto en descubierto su pequeño secreto ante la mayoría de los ocupantes de la mansión abandonada.
Solo faltaba que padre también se presentara en la puerta para verlo con tras sus propias gafas.
Estúpido, estúpido, estúpido.
Pride bufo cansado, no tenia caso el insultarse de aquella manera. Después de todo, desde la primera vez que había abierto los ojos, aquel lugar era el único que conocía por su propio pie. No podía negar que en más de una ocasión, había visitado la ciudad Central, pero siempre fue bajo las órdenes e instrucciones de su hermano Envy o la suspicaz Lust.
Todo lo demás para él era ajeno, desconocido e inseguro. Al menos en comparación con aquella casa.
El rubio dejo de pensar en aquello, se medio giro dándole la espalda a la cama donde el humano dormía y se encamino en un profundo silencio a la esquina de la habitación, esa misma donde la mayor parte del día le recibía. El mango de la hoz fue recargado con una pasible suavidad y su filosa cuchilla brillo orgullosa y mortal cuando un débil halo de luz, proveniente de la serpenteante flama en la lámpara cercana a la cama, dio contra la misma.
El cabello rubio y suelto de Pride revoloteo con sus pasos cuando de nueva cuenta se alejo. En la mesita cercaba a la entrada, estaba todo aquello por lo que había salido de la habitación y ahora lo necesitaba.
Gasas, vendajes limpios, una toalla y un manejable recipiente con agua fría.
Se sabia de memoria todos y cada uno de los pasillos, habitaciones y cobertizos de la enorme mansión. Las piezas prohibidas donde habitaba el Padre y las demás que habitaban o semejaban ser habitadas por sus demás hermanos.
Todas las cosas que había traído, estaban en alguna habitación diferente y si se había tardado tan solo unos segundos de mas, fue por evitar que Padre lo viera cuando entro en su salón principal, por un pequeño error en la única puerta, que siempre olvidaba, daba acceso total al mismo.
El rubio se aproximo entonces una vez mas hacia la cama, llevando en sus manos la pequeña toallita y el recipiente.
Las sabanas blancas e inmaculadas se encontraban en una parte revueltas y otra fuertemente tensa y bien agarrada por los dedos del pelinegro que se afianzaba a ellas dolorosamente. El ceño fuertemente fruncido que se formaba entre las cejas oscuras, se encontraba perlado de sudor y solo hasta aquellos momentos fue conciente de que el humano gemía.
Débil y quedo, pero lo hacia.
Término sentándose en la orilla de la cama, dejando el pequeño contenedor cerca y su cuerpo se inclino suavemente hacia el pelinegro. Sus ojos fuertemente cerrados, se movían como frenéticos bajos los parpados, señal inequívoca de que dormía profundamente y tenía un no muy agradable sueño.
Escucho entonces una no muy entendible frase que nació y al mismo tiempo murió en los labios del humano. El homúnculo volvió a acomodarse y no opto por despojarse de su único guante en el brazo izquierdo. Con todo y la elástica tela negra hundió sus manos en el agua fría junto a la toalla, impregnándola con el líquido para luego, sacarla y exprimirla levemente.
Con una practica casi aséptica, deslizo la rugosa tela por la frente del mayor. Llevándose los rastros de sudor y al mismo tiempo, brindarle un poco de frescura a su cabeza afiebriada. Tuvo especial cuidado de no presionar los moretones en uno de sus pómulos e incluso paso delicadamente por la mejilla rota sin causar molestia alguna.
No supo en que momento la toalla había sido remplazada con la sedosidad de sus fríos dedos.
Tan solo se había quedado observando por algunos segundos el rostro ahora relajado del pelinegro, que con los labios entreabiertos soltaba su calido aliento arrojándolo lentamente contra las mejillas pálidas del rubio.
Sabia que, desde momentos atrás, el humano había recobrado la conciencia y que muy y apenas había abierto los ojos dejándolos entrecerrados. No lo había visto y concienzudamente se había obligado a no retirar los mismos de la lámpara de petróleo de débil luz que apenas y alumbraba tenuemente la alcoba.
Juguetonamente la punta de uno de sus dedos trazo levemente la mejilla del mayor y también lo hicieron varios mechones de su cabello rubio, cuando el militar giro el rostro no tan lentamente como creyó que lo haría. Fue entonces cuando sus ojos, profundamente azules y oscuros lo vieron de lleno. Pride pudo notarlo, un leve temblor que invadió la mirada.
Recuerdos dolorosos que humedecieron de golpe las pupilas oscuras.
El rubio no pudo evitar que un dejo de incomodidad se colara en su pecho y sus ojos dorados neutros le miraron por unos segundos fríamente. Con molestia sus dedos palparon sin delicadeza alguna la notoria magulladura en uno de los labios hinchados del militar. Aquel había sido el último golpe que Envy le había propinado antes de que él llegara y le detuviera.
Envy había deseado tanto matarlo.
Le conocía y había estado más que eufórico con la idea de aplastarlo contra sus puños una y otra vez.
E incluso hasta algunos minutos antes, se había preparado para moler sus huesos.
Sabia que era lo que aquel humano deseaba
Lo que necesitaba tan desesperadamente
Roy Mustang
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No fue necesario utilizar demasiada fuerza para abrir las pesadas y descomunales puertas del recibidor del Padre, el chillido lastimoso para oídos mortales le hastió y supuso que aquello debía de ser una alarma dejada concienzudamente para el mismo.
La amplia habitación vacía se dejo observar a lo largo de su vista y solo en el centro y al final de la misma, escondido entre las sombras se encontraba el lugar exacto donde Padre se encontraba.
Innumerables cables de colores varios emergían de entre las sombras, haciendo juego entre los pliegues de ropa que bajaban hasta el suelo de madera lustrosa, a la vista en la plena luz de las lámparas, tan solo una parte del dorso de una mano humana era dejada a la vista, permaneciendo el resto de su cuerpo tras las sombras, refugiado en la oscuridad de las miradas curiosas.
Envy no avanzo a más allá de lo que era permitido. Un paso mas y sabia Padre se encargaría de recordarle, muy dolorosamente, cual era su lugar como homúnculo y cual el de él como su Padre.
Enterró una de sus rodillas en el suelo y muy en contra de lo que deseaba, bajo la cabeza, esperando a que Padre, se dignara a murmurar su nombre permitiéndole la palabra. Pasaron varios segundos, mas de los acostumbrados y aun con la cabeza gacha, Envy frunció las cejas.
Aquello solo significaba que Padre no deseaba intercambiar palabra alguna con su hijo.
Con el estomago lleno de bilis corrosiva el homúnculo se puso de pie y no hizo nada por disimular la mueca de desagrado que estaba dedicada enteramente para el Padre. Mas abrió sus ojos atónito, para luego entrecerrarlos con rabia al ver a no muchos pasos de él, pero si a prudente distancia a su mas querida hermana.
Los carnosos y oscuros labios de la homúnculo se curvaron en una sonrisa triunfal y cambio sus postura relajada, colocando una de sus manos en su generosa cadera incitando al homúnculo frente a ella a revelarse contra ambos.
¡Jodida fuera!
¡Claro que no lo haría!
Envy apretó los puños e hizo una muy forzada reverencia tanto para el Padre como para Lust, antes de girarse para salir por la misma puerta de la que había entrado. Sus dientes crujieron una vez afuera y murmuro un dejo interminable de maldiciones para la mujer.
Seguramente antes de que él fuese ahí, ella ya se había enterado de su pequeño altercado con Pride y se lo había comunicado a Padre.
Y por lo visto él estaba de acuerdo en las acciones del pequeño rubio de la familia.
El peliverde golpeo con violencia su puño contra la pared más cercana. La fuerza del impacto había desquebrajado una parte, casi convirtiéndola en polvo y otra mas le había dejado aprisionado el musculoso brazo. Respiraba agitadamente y sentía el violento movimiento en sus estomago retorciéndose una y otra vez por los jugos de la bilis.
¡Maldito bastado de enano!
Ni siquiera después de muerto, dejaba de joderle la vida.
Pues su tiempo como primogénito favorito
Había terminado
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Calidas y muy brillantes como de cristal
Así le parecían las lágrimas calladas que una a una salían débilmente de los ojos abiertos del militar. Lo vio apretar los labios y tragarse un sonoro gemido doloroso, muy ajeno a lo que su cuerpo maltratado sentía. Aquel pertenecía más bien, a la afluencia incesante de sentimientos, recuerdos y pensamientos que lo llenaban y que fluían bajando delicadamente de sus ojos como lagrimas.
Pride gruño sin poder evitarlo
Pues le miraba a él y al mismo tiempo no era la persona que el pelinegro observaba.
Contuvo sus sentimientos y volvió a tocarle con sus dedos helados, retiro las lagrimas con lentitud y gentileza. Viendo entonces como los ojos oscuros del hombre se clavaban en sus iris doradas. Parecía que lo estudiaba e intentaba descubrir, como es que había terminado ahí con él o al menos eso fue lo que el rubio pensó.
Pero supo que había sido todo lo contrario, cuando nuevamente sus ojos derramaron gruesas lagrimas.
Pride sintió entonces las calidas yemas de los dedos del mayor sobre su rostro. Solo un pequeño fruncimiento de cejas denotaba el esfuerzo que aquello le había producido, al levantar el brazo que mas había sido lastimado, tan solo para tocarle. Se dejo tocar e incluso no protesto cuando aquella mano jalo sin intención de hacerlo algunos de sus cabellos rubios de su flequillo.
Solo hasta que el humano estuvo satisfecho de comprobar su ser, los ojos azules del mismo dejaron de contemplar su rostro, bajando tal vez por su cuello, reconociendo sus hombros, viendo intrigados sus ropas oscuras. Pero fue mas claro el dejo de dolor en sus pupilas cuando estas, siguieron en silencio los numerosos tatuajes rojos impresos en su piel y no pudo evitar contener la respiración cuando su mirada azul se detuvo justo ahí.
En su brazo derecho medio enguantado, donde el círculo oscuro no podía borrarse con tan solo parpadear varias veces.
El circulo osaburos
El sello, el símbolo y la marca del homúnculo.
Roy dejo caer entonces su mano, quedando muerta sobre la cama y esta vez si que no pudo evitar soltar el gemido que hasta momentos antes había sido un cruel nudo en la garganta que le impedía respirar. El leve brillo de esperanza se había borrado de sus pupilas azules y cerró sus ojos dolido al saber que, sus breves deseos no podían ser cumplidos y de un momento a otro, una nueva lágrima escaparía de sus parpados cerrados.
— Edward… — soltó al fin, como un suspiro agudo y sangrante.
Pero Edward, ya no se encontraba más ahí.
Silenciosas y calidas, imposibles de evitar dolorosas lágrimas brotaron de sus ojos.
El pelinegro no pudo evitar tensarse, cuando los tersos labios del rubio intercambiaron los papeles con sus dedos y fueron esos mismos los que desaparecieron las lágrimas de sus pómulos. La traviesa lengua húmeda lamió la piel y se relamió los labios llenos de aquel líquido salado mientras se alejaba del militar a una distancia prudente. Le sonrió con soberbia antes de afianzar entre sus manos el rostro dolorido del mayor, obligándole a verle.
Deleitándose con su mirada azulada.
— Pride… — le susurro acercando su rostro al del moreno — Soy Pride —
El cerebro de Roy entonces proceso la información dada y tembló. Era uno más de aquellos, un homúnculo que llevaba el apelativo de un pecado capital. Un homúnculo creado sin duda alguna por aquel que ellos llamaban Padre.
Hikari no Honenhaimed
— Y de ahora en delante — contrario a lo que había creído el pelinegro en lugar de tensarse se estaba relajando mientras sentía el calido aliento del homúnculo contra su rostro — Tus ojos en mi solo se fijaran —
Termino el homúnculo de hablar y al mismo tiempo sus labios se posaron sobre los suaves y semiabiertos del pelinegro. Sentía la misma calidez, justo igual a la primera vez que los había probado, pero esta vez, le parecieron más dóciles y deliciosos. Puesto que, aunque al principio el mayor se había quedado casi estupefacto, ahora era él quien presionaba con mayor ímpetu sus labios e incluso le había lamido los mismos demandándole acceso.
Y definitivamente el que ahora el pelinegro le correspondiera aquel gesto.
Era sencillamente perfecto…
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Continúa…
"Las estrellas lloran por mi, gotas que se pierden en el mar"
N de BY: Oh! Ha pasado algo de tiempo desde que escribí el ultimo capitulo, una enorme disculpa :risitas nerviosas: No sabia como continuar! Eso y que de pronto se me borro la historia, pero de la cabeza xD, me he puesto a pensar y he recordado cosas vagas pero concisas. Me pondré a trabajar en ello para el próximo capitulo! Este capitulo también ha sido algo difícil y no me ha quedado como deseaba, pues su primer escrito se me perdió de donde lo tenia y las demás ocasiones fue retipeado mientras trataba de recordad que es lo que sucedía :Suspiro largo: Un saludo y una agradecimiento a todas aquellas personitas lindas que siguen el fic! Y dejan o no su review, pero que me leen que es lo que cuenta!
Besos Oscuros para todos!!
