Era casi media noche el ambiente se respiraba diferente, una mezcla de emociones y sentimientos invadían a todos en especial a los nuevos padres, que miraban al pequeño fruto de su amor envuelto en esa tela suave, como se movía levemente.
-Quiero verla... Eren... Dijo en voz baja el sargento que sentía la incomodidad de la herida que estaba en su vientre, sabía muy bien que no podía moverse pues si lo hacia podrían abrirse los puntos, arriesgando su vida, pero sentía esa opresión en su pecho al no saber el estado en el cual estaba su pequeña en la otra habitación, Eren no sabía que hacer se sentía contrariado, no sabía cómo actuar, se sentía desesperado pero a la vez aliviado.
-Ahora Hanji la tiene en una temperatura cálida, dijo que era mejor no moverla hasta estabilizar su temperatura, estaba fría cuando la sacaron de tu interior. Explicaba Eren con seriedad viendo como Levi palidecía.
-Quiero verla... entonces iré donde esté ella... No quiero que muera... Decía Levi con la voz casi quebrada a la vez que miraba a su pequeño a lado suyo dormía.
-Pero si te levantas arriesgas tu vida... Advirtió el joven al ver como Levi trataba de moverse pero parecía que le dolía, ya que el efecto de la droga parecía desaparecer.
-Eren ¿Están bien? Dijeron casi al unísono Armin y Jean al escuchar a Eren que se oía algo angustiado.
-Déjennos solos... Les gritó con fuerza Levi, se sentía deplorable, no poder moverse bien además el pequeño junto a él ya parecía llorar pues hacía unos pequeños pucheros.
-Lo siento... Dijeron nerviosos los dos jóvenes parándose fuera de la puerta.
-Tranquilízate, te hará daño... Le regañó con seriedad Eren, acariciando a su pequeño que se tranquilizaba con su tacto, mientras Levi impotente respiraba profundo se quedaba callado, el silencio los invadió por unos segundos ambos miraban al bebé dormir tranquilamente.
-Ya sé... es una idea absurda pero hay que intentarlo. Acertó a decir Levi rompiendo el silencio ante la sorpresa de Eren.
-¿de qué hablas? No entiendo... Dijo Eren algo confundido.
-Toma al niño, ponlo en su cuna... Le ordenaba un poco más animado Levi, y así lo hizo aunque no entendía que pretendía, cogió con delicadeza al pequeño y lo llevó a su cuna.
-Ayúdame a recuperarme, así como estoy, no puede hacer algo útil, tú puedes regenerarte, tal vez tus fluidos me ayuden. Decía Levi con una mirada llena de esperanza, Eren que se había sentado a su lado, no entendía muy bien.
-¿fluidos? Cuestionó Eren confundido.
-Cierra la puerta, que no nos vean... Le ordenaba Levi al joven, intentarían aquello si no funcionaba quedaría entre los dos, no debían enterarse el resto. Eren se acercó y vio como Levi se quitaba las gasas que cubrían la herida, haciendo poner nervioso al joven que se acercaba a detenerlo.
-Pasa tu lengua aquí... Habló Levi dejando casi a la vista su herida reciente, aunque estaba cosida perfectamente, debía admitir que Hanji hacia un buen trabajo, pero se notaba lo fresca de su piel saturada, humedecida con los líquidos que evitarían cualquier infección.
-No sé ve bien... Murmuró Eren nervioso desviando la mirada.
-¿te da asco? Preguntó Levi, bueno si se veía asqueroso un poco pero no había otra opción.
-No... No... Es solo que... Respondía el joven de forma nerviosa.
-Sé que no se ve bien, hazlo por mí, por favor... Casi rogaba Levi a su amado, tomándole la mano, era la primera vez que le pedía algo de esa forma, conmoviendo a Eren así que por su amado, y su hija que los esperaba en la otra habitación, lo haría.
-Sí, Respondió firmemente Eren, antes de comenzar con aquello primero necesitaba motivación asi que besaba los labios de su señor, en un ósculo dulce de pocos segundos, bajó su rostro hasta el vientre y cerrando los ojos, comenzó a lamer esa herida, estaban consciente que sería riesgoso, pues podría infectarle en lugar de ayudar a sellarle, pasaron un par de minutos, y parecía no resultar.
-No parece resultar... Dijo Eren apartándose de su señor, ambos estaban desilusionados.
-Si me das tu sangre, tal vez resulte... Aclaraba Levi mirando fijamente al joven, quien sin pensarlo dos veces, con una navaja cortó su dedo índice.
-Auch... Se quejó el joven cuando se cortó y la sangre comenzó a brotar.
-No seas llorón, mira mi cortada... Replicaba Levi señalando su herida que era salpicada con la sangre del joven.
-Ya... ya... Murmuraba resignado Eren pues en comparación a la suya la de Levi se veía dolorosa. Pasaron unos segundos y la sangre goteaba lentamente sobre la herida, parecía que un pequeño humo salía.
-Parece que funciona lentamente, Decía algo emocionado el joven viendo como parecía cicatrizarse de forma lenta.
-Sigue... Dijo Levi esperanzado solo quería salir a ver a su pequeña, pasaron unos segundos y la herida estaba mejor, no totalmente regenerada pero por lo menos ahora podría caminar un poco.
-Creo que es suficiente, por lo menos para andar un poco. Le detuvo Levi, mirando amorosamente a Eren. Con ayuda Levi cubría su herida, poniéndose la camisa se levantaba lentamente apoyado en el joven.
-Es tan dulce y pequeño, creo que se parece a ti. Dijeron los dos al acercarse a la cuna donde dormía su hijo, aun no podían creer que los dos hayan creado a un pequeño ser, pero tenían la pena de que su hija que era inesperada estuviera mal.
-Prometo que tu hermana estará bien... Murmuró Levi acariciando tiernamente al pequeño que dormía, los dos se disponían a salir, Eren quien sostenía a Levi que con debilidad caminaba apoyándose a él.
-Armin cuida a Gilbert. Dijo Eren amablemente mientras salían.
-Pero Eren... el sargento todavía no podía moverse ¿Qué hacen? Hablaba nervioso y preocupado Armin viendo al sargento.
-Estoy mejor Armin, no te escandalices. Aclaraba Levi mirando al rubio, para confirmarlo levanto su camisa y gasas mostrando la herida, que estaba mejor cicatrizada.
-Parece mejor... Exclamó aliviado Armin, viendo cómo se alejaba la pareja, Jean y él se dirigían a donde el pequeño dormía.
-Levi, Eren ¿Qué haces aquí Levi? se supone que no debes moverte. Exclamó asustada y confundida Hanji cuando la puerta se abría dejando ver a la pareja que juntos entraban. Ambos vieron a Mikasa sentada al espaldar de la cama, con algo que sostenía en sus brazos, recostada a su pecho, cubriéndola con una sábana.
-Estoy bien, quiero verla... Advirtió Levi quien caminaba un poco más rápido para acercarse a Mikasa y a la pequeña que sostenía.
-Fue el método más eficaz, no hay mejor calor que el corporal. Habló Hanji resignada sabía que si ni Eren pudo detenerlo mucho menos lo haría ella. Levi se esmeraba por verla, a simple vista era de menor tamaño que su otro hijo.
-Siéntate... Creo que podrías cargarla pero acomódate para que no hagas esfuerzo. Decía Hanji para así darle a la pequeña a Levi, tal vez el calor de él le ayudaría, así lo hizo sentándose junto a Mikasa al espaldar de la cama, se acomodaba para acogerla entre sus brazos y darle calor.
-Tómala… la niña que nadie esperaba, sin duda es un pequeño milagro. Dijo Mikasa con la mirada llorosa, entregándole con delicadeza a la pequeña en los brazos de su padre que ansioso la recibía. Levi al recibirla sintió su ser remover por completo, verla tan pequeña y vulnerable, sus ojos brillaron de emoción.
-Es tan pequeña… Susurró Levi con ternura aprisionándola delicadamente a su regazo. Sentir su pulso tan débil hizo que se angustiara, la idea de perderla le asustaba.
-No te angusties, ella lo sentirá… Dijo Eren acercándose a ambos y calmar a Levi.
-Está bien, físicamente es normal, pero me preocupa sus órganos vitales, su pulso es débil y su respirar también. Pero es tan pequeña y se aferra a la vida con cada bocanada de aire, parece que no quiere irse. Decía conmovida Hanji, viendo a la pequeña a unos pasos de ella, Levi le daba todo su calor posible.
-No lo hará, no nos dejará… Es una orden mi mocosa… tienes que vivir, conocer al idiota de tu padre que es un llorón, pero será un buen padre te lo aseguro. Habló Levi entre con firmeza y ternura a su pequeña.
-Levi… Susurraba dulcemente Eren abrazándose ligeramente a su amado, quien lo miraba de reojo.
-Debes vivir, tienes muchos motivos para quedarte, mi niña hermosa. Prometo ser bueno contigo y cuidarte junto a tu hermano que está durmiendo en la otra habitación, Hablaba Levi sintiendo como la niña respiraba con dificultad, retorciéndose levemente en sus brazos, Eren comenzaba a llorar desesperado, Levi se aferraba a ella sintiendo una fuerte opresión en su pecho.
-Levi… dámela se está ahogando… Gritaba Hanji al ver como se ahogaba la niña en los brazos de Levi que no la soltaba.
-Levi… Gritó Eren entrando en razón, se disponía a quitársela en esos segundos llenos de angustia.
-No nos dejes… por favor… por favor… Murmuraba Levi aferrándose a ella, y una lágrima rodaba por su mejilla, tomando una bocanada de aire le daba respiración sobre la boca de la pequeña que clamaba por oxígeno, todos miraban la escena no podían esperar más que Levi hiciera lo correcto, así siguió lentamente hasta que la pequeña comenzó a respirar normalmente recuperando su color.
-Parece que ya le pasó… Exclamó aliviada Hanji, revisando a la pequeña, parecía mejor que unos segundos atrás ya tenía su pulso normal, parecía un verdadero milagro.
-¿Está sonriendo? Susurró Eren cuando acariciaba el rostro de la pequeña y veía curvar sus labios en una imperceptible sonrisa.
-Apenas nació y ya dominó a Levi… eres admirable hija mía… Decía orgulloso Eren depositando un beso en la frente de la pequeña que se aferraba a Levi.
-Cállate… solo le doy ánimos, nadie me domina. Creo que tiene hambre, está buscando mi pezón. Dijo Levi cuando sentía a la pequeña que parecía mover su boquita a su pecho, por instinto tal vez buscaba leche.
-Si supieras pequeña, que no tienes una madre normal. Decía con burla Hanji en medio de un suspiro, que estaba animada, Eren sonreía al escuchar eso.
-Cállate y ve a traerle algo de leche… Les dijo Levi abrazándose a su pequeña, todos enternecidos miraban a Levi que parecía embobado acariciando el poco cabello oscuro de la niña.
-Eren, alguien se despertó… Se escuchaba la voz de Armin que entraba con el recién nacido que se retorcía y gimoteaba pretendiendo llorar. Eren se levantó para cogerlo, entre sus brazos traía al pequeño y se sentaba junto a Levi y la pequeña.
-¡Que hermosa escena¡ Decía con lágrimas Hanji viendo a la pareja sentada al espaldar de la cama, cada cual con sus pequeños vástagos.
-La familia Jaeger reunida. Dijo Jean con una sonrisa, todos al escucharlo sonrieron, Levi lo miró mal por ese comentario pero Eren se acercó más y ambos unieron sus labios en un dulce beso ante la mirada de los pequeños, que se movían lentamente. Los demás con algarabía terminaban de celebrar el feliz acontecimiento, ahora celebrarían un cumpleaños triple cada año.
gracias por leer y sus comentarios muchos besos :*
