Hola...! despues de largos meses de bloqueo para darle un bonito final a este fic por fin lo he escrito, me siento muy emocionada cuando terminó un fic y mucho más si este es de gran aceptación... muchas gracias y disculpen la demora. Espero les guste

Era la última noche que pasarían juntos se habían cumplido las tres semanas de plazo que les había dado Erwin, con tristeza y melancolía que trataban de disimular arrullaban a sus dos pequeños para que durmieran ya que en la madrugada del día siguiente ellos partirían primero a la base central.

-Eren... deja de lloriquear... Murmuraba Levi al ver el rostro lloroso de su amante que miraba con tristeza a sus pequeños que se dormían.

-No puedo... Respondió malhumorado el joven al notar la frialdad de su amado que disimulaba que aquello no le afectaba cuando si era así.

-No es como que no los vayamos a volver a ver. Estaremos pendientes de ellos. Le aclaraba el mayor animando a Eren que sollozando se abrazaba a Levi que tiernamente lo acogía entre sus brazos.

-Sé que es difícil, pero llorando no solucionaremos esto ¿verdad? Lo que debemos hacer es esforzarnos mucho más ahora por ellos, hablaba de forma comprensiva el mayor en las últimas semanas había despertado un instinto maternal o paternal así que no perdía la paciencia con mucha facilidad como antes, esa madrugada partieron los amantes junto con Jean para la base central no sin antes dejar un tierno beso en los pequeños que dormían tranquilamente, les dolía el tener que separarse pero sabían que era necesario, si era por su propio bien, los único que les quedaba era aferrarse con fuerza al anhelo de darles el preciado regalo de la libertad.

-Han pasado varios días sin verlos... Los extraño... Murmuraba Eren mirando hacia fuera de la ventana, los pequeños estaban a unas calles de allí, pero por su seguridad desde que se despidieron esa noche no podían todavía verlos, para no levantar sospechas del fuerte vínculo de ellos con esos niños que eran criados por dos personas de confianza de Erwin.

-Yo también... pero ahora no podemos verlos, Aclaraba Levi con nostalgia mirando también por la ventana, no podían hacer nada por ahora solo preparar correctamente las misiones para que tengan un mejor resultado, así entre planificaciones y reuniones pasaron algunas semanas.

-Mañana será la primera de algunas expediciones, ahora si terminaremos con ellos. Hablaba el mayor que esa noche se colaba en la habitación del joven titan, pues no podían hacer notar que ellos tenían una seria relación, solo lo sabían sus más cercanos, así que por las noches se turnaban en que habitación dormían juntos.

-Eso espero… Murmuró muy desanimado Eren mientras se cambiaba su ropa para ir a dormir.

-Si vas con ese ánimo realmente lo dudo, Acertaba a decir Levi notando el pésimo humor del joven.

-Hoy fui a ver a los niños, han crecido tanto… Le conversaba Eren a su amante que se recostaba en la cama haciéndole espacio para que hiciera lo mismo y descansar juntos.

-Ya no me reconocen muy bien. Susurró el joven con mucha tristeza y se le hacía un nudo en la garganta al recordar como sus pequeños después de muchos días de no verlo al principio no lo reconocieron.

-Eren, por eso mismo debes llenarte de ánimo y fuerza para luchar, yo tampoco quiero que crezcan sin nosotros, Aclaraba Levi con certeza en su mirada, era a quien más ocupado tenían y le era imposible ir a visitarlos, aunque estaban cerca además suponía que los ponía en peligro cada vez que los visitaba, hablaron un poco más y se consentían de manera dulce.

-Levi… Decía extasiado el joven besando apasionadamente a su amante, que también sentía un calor invadir su cuerpo, después de todo desde que sus hijos nacieron no habían tenido intimidad, por temor de un nuevo embarazo.

-Oye… No sé si sea buena idea. Hablaba entre jadeos Levi sintiendo como su impetuoso amante estaba dispuesto a romper la abstinencia esa noche.

-¿Qué viviremos en abstinencia para siempre? Cuestionaba con una pícara sonrisa el joven mientras seductoramente acariciaba de forma erótica el pecho de Levi, que se debatía en seguirle el juego a Eren.

-No… pero solo han pasado 6 meses desde del nacimiento de los niños, quedamos en que un año para ver cómo estaba mi cuerpo. Trataba de justificarse Levi pero los deseos intensos que mantuvo reprimidos estaban aflorando esa noche, y sentía como Eren comenzaba a desvestirlo con ansiedad.

-No quiero embarazarme de nuevo, idiota… Le habló fuerte Levi resistiéndose a las firmes caricias y besos de su amante que estaba dispuesto a todo esa noche.

-Pero Levi… ya estoy cansado de masturbarme… confesó algo avergonzado Eren mientras desviaba la mirada.

-Lo que pasa es que eres un mocoso calenturiento. Le regañó Levi golpeando sutilmente el rostro de su joven amante.

-No… además sé que cuando estás solo también lo haces. Dijo resentido Eren al sentirse regañado,

-Tsh… cállate. Le dijo Levi pues era cierto era la única manera de librar un poco la ansiedad que sentían de no complacerse físicamente, entonces los dos unieron sus labios en un beso profundo

-No creo que pase nada, la vez anterior te embaracé porque mi cuerpo acababa de transformarse, y ahora no lo hecho, no creo que haya riesgo. Hablaba un ansioso Eren bajando los pantalones de Levi y lanzándolos al otro lado de la habitación.

-No sé… Murmuraba dudoso el mayor no se sentía muy seguro de esa afirmación

-Además si te embarazas sería una buena noticia, ¿o no? Le dijo al oído con ternura y una enorme sonrisa.

-No mocoso idiota, tú no eres el que tuviste que pasar por un embarazo además la situación se nos complicaría ahora, Le regañó molesto Levi quien miraba de forma siniestra a Eren por lo que había dicho.

-Es cierto… lo siento… Con arrepentimiento murmuró Eren mirando fijamente a Levi que le desviaba la mirada.

-Pero podríamos hacer algo sin llegar a algo más intimo… Daba una idea el mayor con algo de vergüenza, podían satisfacerse si sabían controlarse y que Eren no lo embistiera o se corriera dentro.

-No quieres que te penetre… Decía con mirada pervertida el joven bajándose el pantalón al escuchar a su señor ceder un poco.

-no lo digas así… Le gritó Levi pero calló cuando Eren se recostó sobre él y comenzaron a friccionar de forma sensual y erótica sus miembros entre si.

-Nhn… jadeaban los dos tratando de no ser muy ruidosos, mientras se acomodaron quedando sus miembros a disposición de la boca del otro, fue cuando erectos sus miembros parecían correrse, entonces Eren con fuerza en un rápido movimiento embistió a Levi, quien se resistía, pero no podía negar que su cuerpo reclamaba ansioso el ser deleitado de esa manera, pronto los amantes sudorosos y jadeantes sentían sus cuerpos sucumbir al placer al estar unidos de esa forma, la cual ya extrañaban y necesitaban,

-No creo.. que esto… haya sido… buena idea… Murmuraba con dificultad ala hablar Levi sintiendo como una abrasadora sensación placentera le recorría el cuerpo, fue cuando sintió como Eren eyaculaba sobre su vientre con fuerza, y en su juvenil rostro se evidenciaba el placer que estaba sintiendo, asi pasaron casi toda la madrugada tratando tal vez de recuperar el tiempo perdido. A la mañana siguiente todos los que formaban la legión de reconocimiento saldrían a la primera expedición oficial.

-Levi… Le llamaba Hanji cuando veía a su compañero caminar un poco lento hacia su caballo.

-¿Qué pasa? Le preguntó malhumorado el temible sargento sin voltear a verla.

-Mírame… Decía la mujer con seriedad

-¿Qué? Ya cuestionó más molesto Levi volteando a verla.

-Tu y Eren tuvieron intimidad ¿verdad? Dijo sin titubear la mujer pero con mirada acusatoria al otro que desviaba la miraba.

-No… claro que no… Respondió serio Levi y seguía su camino ignorándola lo que menos quería era recibir regaños.

-Entonces por qué caminas así, tienes una fuerte mordida aquí. Le decía sospechosa Hanji al notar como caminaba Levi y una marca en su cuello aunque trataba de ocultar.

-No te interesa, ¿Eres mi madre? Dijo enojado el sargento mirando con odio a su colega.

-Espero que por lo menos hayan tenido las precauciones, Advirtió resignada la mujer pues era algo que podía predecirse algo que sucedería en cualquier momento.

-Eren…! Le llamó Hanji cuando veía al joven que pasaba por su lado.

-Señora… Decía educado el joven prestando atención a su superior.

-¿Te corriste dentro de Levi anoche?… dame los detalles. Le dijo con un extraño brillo en la mirada la mujer, el joven se sonrojó mucho ante esa orden muy incomoda.

-Ahhh… No sabia que responder el joven mientras Levi a unos pasos miraba con rabia a Hanji.

-Vamonos, no hay tiempo para esto… Les gritó el sargento muy malhumorado halando a Eren, y la mujer sonreía con malicia, pues le gustaba molestarlos sobre todo al gruñón de Levi.

-Esperen debo regañarlos… Les decía Hanji al verlos alejarse, un poco de humor para empezar esa dura jornada no estaba mal pensaba ella.

Pasaron semanas y esas semanas se convirtieron en meses, todos los miembros de la legión de reconocimiento tenían gran ventaja con el enemigo, no era para menos pues sus dos armas más fuertes poseían la firme convicción de no dejar ni un titan vivo, aunque muchos a su alrededor perecían ellos se aferraban al firme deseo de sobrevivir, por el bien de la humanidad sobre todo su motivación mayor eran esos dos pequeños frutos de su amor que los esperaban, cada batalla que enfrentaban luchaban con ferocidad única, quienes los acompañaban lo notaban y parecían contagiarse de eso, así los titanes fueron sucumbiendo, en cada expedición parecían aparecer menos aunque los viajes eran más largos porque cerca de los muros ya no habían titanes al parecer de a poco desaparecían.

-Eren ¿estas bien? Preguntaba con preocupación Mikasa al notar un poco el deteriorado estado de su amigo de la infancia.

-Si… solo un poco débil pero ya me recuperaré. Habló el joven tratando de sonreír lo que menos quería era convertirse en una preocupación para todos aunque en realidad no se sentía nada bien.

-Si te sientes mal, podemos quedarnos a descansar. Decía Levi acariciándole con dulzura el rostro de su joven amante, quien estaba luchando con todas sus fuerzas y eso le estaba afectando de forma notoria.

-No… Levi estoy bien… Decía con dificultad Eren se notaba lo exhausto que estaba aun para hablar se le complicaba, ya habían llegado tan lejos que no podían regresar ahora, debían confirmar que no hubieran más titanes, pasaron algunos días y no aparecía ninguno, ni una señal de ellos, ¿los acabamos a todos? Era la pregunta esperanzadora que rondaba a los pocos miembros de la legión que alcanzaron a llegar a un punto lejano donde la humanidad en años no había visto ya, fue cuando en una madrugada mientras todos descansaban los que habían sobrevivido a esa larga expedición eran los más fuertes y hábiles sin duda alguna, cuando escucharon un estremecer en el suelo cuando descansaban.

-Levi… despierta… Decía un ojeroso Eren llamando a su amado que sentado a un árbol dormía junto a él.

-Uno se acerca… Susurró el joven titan con seriedad, Levi se levantó de inmediato y comenzaron a despertar a los demás,todos tomaron sus armas, era raro que un titan atacará por la noche, entonces suponían que este titan era algo especial y quizás seria el ultimo en eliminar. Escuchaban como esos pasos se hacían más cercanos todos listos se prestaban a atacar en medio de esa fria madrugada la sangre se dispersaba a la luz de la pálida luna.

-Era el último… era el último… murmuraba Armin con una sonrisa aun incrédula. Podían verse unos cuantos cadáveres, pues no fue una pelea sencilla, pero un cuerpo enorme parecía desintegrarse y con él la libertad de la humanidad podía evidenciarse.

-Eren… no te atrevas a morirte es una orden. Le gritaba Levi a Eren que en sus brazos estaba muy frío a pesar de haberse transformado recién, se suponía que su cuerpo ardía después de una transformación, eso le angustiaba porque ya su joven amante venia muy débil de días atrás y ahora su cuerpo parecía colapsar no quería imaginarse que podría morir cuando ya tenían su mayor anhelo tan cerca.

-Tranquilo Levi… deja revisarlo. Además tu también estás herido. Le decia Hanji que tambien exhausta trataba de no desesperarlo, porque si parecia muy grave el estado de Eren, Mikasa veía como su querido amigo perdia la batalla de su propia vida, fue cuando en un susurro llamaba a Levi.

-Eren… Dijo Levi tratando de disimular su angustia pero no podía evitarlo mientras lo abrazaba a su regazo.

-Te amo… los amo… Murmuraba el joven y valiente titan mientras en su mano apretaba un hermoso dibujo de sus pequeños Gilbert y Carla, fue entonces cuando cerró los ojos y unas lagrimas rodaban fríamente por sus mejillas, Levi lo abrazó con fuerza fue entonces que por primera vez veían al hombre más fuerte de la humanidad llorar con mucho dolor, y los rayos de sol aparecían en esa triste mañana que a la vez era el amanecer de una humanidad al fin libre.

Pasaron varios días y se notaba un triste Levi que caminaba con dificultad por las instalaciones de lo que era el cuartel general de la legión de Reconocimiento, todavía debía llenar papeles e informes, y oficialmente fue declarado que los titanes habían desaparecido de forma definitiva, incluyendo el valeroso joven titan Eren Jaeger que luchó valientemente por la libertad de la humanidad en especial por sus hijos,

-Levi… cuando termines esto puedes volver a casa… con tus hijos… Se escuchaba decir a Erwin que tenia unas cicatrices notorias en rostro y manos.

-Si lo sé… Murmuraba Levi con tristeza, pues aunque le alegraba ver a sus hijos que ya tenían más de un año, su deseo era que Eren estuviera con él, por fin podrían ser la familia que querían pero el destino era un poco cruel al haberle negado ese anhelo sincero. A las pocas horas Levi llegaba al hogar donde estaban sus hijos que caminaban por la casa, al verlos se les acercó y los abrazó con fuerzas, esos niños le recordaban tanto a su amado Eren, sobre todo Gilbert que se parecía más hasta en la sonrisa, no pudo evitar sentir que les había fallado, por no traer a su otro padre con ellos, los tres permanecieron abrazados por largos segundos,

Los muros no fueron destruidos a pesar de haber algunos meses desde la noticia de que no habían titanes, todavía algunos se mostraban recelosos, los más osados salían al exterior y poco a poco la humanidad comenzó a recuperar esas tierras que les pertenecían.

-Papá… Le llamaba una linda niña de cabello oscuro a Levi que en la casa preparaba unas maletas.

-Dime… Le decía Levi con amabilidad, la niña le mostraba un retrato de Eren que había encontrado.

-Eren… pronto estaremos con él… Dijo Levi con una pequeña sonrisa y la niña pedía que la acogiera entre sus brazos, asi lo hizo los dos se abrazaban entonces apareció Gilbert sintiéndose un poco celoso lloraba para que también lo cargara, y se veía una tierna escena de un padre abrazando a sus dos hijos.

Que lindos…! Debería dibujar esto… Se escuchaba decir a Hanji que no tenia puesto su uniforme pues al terminar con los titanes la legión de reconocimiento tuvo un merecido descanso y al parecer seria un largo descanso pues este valiente grupo parecía disolverse al no tener ya un objetivo que seguir.

-No hay tiempo para eso… salimos en unos minutos. Murmuraba malhumorado Levi dejando a sus hijos en el suelo y terminar de empacar sus cosas.

- a empezar una vida fuera de estos muros. Decía emocionada la mujer abrazándose a los pequeños que se contagiaban de esa alegría y emoción y la abrazaban con fuerza, una vez que terminaron de empacar se veía una modesta carreta salir de los muros, pasaron horas Hanji se encargaba de cuidar a los niños mientras Levi conducía su transporte,

-Wow… Exclamaban los niños emocionados se maravillaban de lo que sus ojos veían al igual que Hanji, percibieron el olor de la brisa marina, algo que no habían percibido nunca en sus vidas, Levi trataba de disimularlo pero también estaba emocionado, miraban el mar tan azul aunque ya la tarde amenazaba en caer, llegaron a una sencilla pero modesta casa un poco alejada de la playa, fueron recibidos por Mikasa y Armin con gran alegría, estaban ocupados bajando su equipaje cuando sintió Levi una respiración detrás de su nuca.

-Levi… Le susurraban al oído y sentía como unos fuertes brazos le apretaban por la espalda con firmeza y ternura.

-Eren… Susurró el mayor sintiendo como su vida se completaba al sentir cerca la presencia de su amado Eren.

-has crecido maldito mocoso. Murmuró con fingida molestia Levi volteando a verlo pero sin romper el abrazo, y sin duda Eren estaba un poco más alto, y este le sonreía alegre a su gruñón amante, los niños los miraban y emocionados reconocían quien era esa persona que abrazaba a su padre.

-Te extrañé tanto… Dijo Eren depositando un pequeño beso en los labios de Levi que embelesado lo veía,

-Y nosotros a ti… Murmuró en voz baja Levi con algo de vergüenza, recordando lo que meses atrás había pasado en ese ataque al ultimo titan donde Eren parecía desfallecer pero solo perdió la consciencia, sabían que el no podía regresar porque por ser parte titan seguramente lo matarían, así que planearon darlo por muerto hasta que pudieran encontrarlo, el se quedó al principio con Hanji y Armin, para que cuidaran de él en ese tiempo los dos idearon una medicina que contrarrestara el efecto de convertirse y así lo hicieron, ahora el Eren que estaba ahí era casi un humano normal, tuvieron que separarse momentaneamente si querían tener una vida larga y feliz.

-Papá… Papá… Gritaban con emoción y alegría los dos pequeños de un poco más de dos años al ver a su otro padre y corrieron a abrazarlo pues Levi siempre les hablaba de él para que no lo olviden, Eren lloraba de alegría al sentir que su anhelo se cumplía, los cuatro caminaron hacia la orilla y sentir el agua del inmenso mar mojar sus pies,

-Sabes muy bien que siempre te vigilaré… que no apartaré mi mirada de ti… Decía Levi amorosamente rozando sus labios a los de Eren empujándolo lo tiraba a la arena de forma brusca.

-Lo sé… lo sé muy bien… susurraba Eren con esa característica enorme sonrisa suya besando a su amado que por primera vez sonreía de forma tan sincera y natural era por su evidente alegría, entonces sintieron como sus dos pequeños se les unían jugando también se lanzaban sobre ellos, la familia Jaeger empezó a convivir felizmente desde ese día en un mundo donde la libertad no era un sueño sino una hermosa realidad.

muchas gracias por su paciencia al esperar este final... besos :*