-¡el jardín de la mansión "Rosales"!- grita Blaine a mi inocente bocina en cuanto le contesto… ahora sí que son las 7 de la mañana y de nuevo me despertó
-¿qué?-pregunto histérica
- le pregunté a Kurt que cuál sería el sitio ideal para casarnos "en un futuro" y dijo que el jardín de los rosales
- Pues te dijo mal, él siempre quiso casarse en el jardín de su propia casa, porque recuerda las plantas y árboles que dejó su madre sembrados…. la que siempre dijo que se casaría en esa mansión, fui yo… con esas hermosas flores colgando por las ventanas… con las largas terrazas y con el…- digo soñadora
- con el muelle rebosando de brotes de rosas como altar principal y el pequeño lago alumbrado con velas de vainilla flotantes y antorchas de madera contorneándolo…
-¡sí! ¿Cómo sabes?, ese es mi sueño… -pregunto en un puchero
- es el de Kurt… él me lo contó - me aclara burlón
-pues tu prometido es un copión… yo soy la que siempre ha querido ese sitio y esas cosas ¿qué le pasa?... dile a ese Kurt robaideasHummel que estoy al teléfono, me tiene que aclarar…-pido molesta
-Berry… ¿si recuerdas que esto es una sorpresa para él?
- sí lo sé
-¿entonces? ¿Sabes? Siempre he creído que tú y Kurt comparten tanto que en algún momento sus cabezas se fusionaron… en serio, a veces dan miedo completando uno la frase del otro o comunicándose sin hablar, así que no me impresiona que tenga los mismos sueños de boda ideal que tú ¿ te afecta mucho que él tenga lo que tú también quieres?
-no, claro que no-digo tranquila y resignada, porque seamos realistas, en estos instantes, a mis 28, tengo una nula esperanza de ver mi propia boda realizada, para eso se necesita un novio y no… no hay ninguno, que Kurt tenga lo que quiera
-¡Bien! porque ya investigué, la administradora de la mansión, es la tía abuela de Quinn Fabray y ella dice que puede convencerla de dejarnos el sitio libre para el sábado solo si pagamos la renta por completo, a más tardar mañana
-Ok, pues has la transferencia
-No puedo, la tía es una anciana que solo acepta efectivo por que no tiene cuenta bancaria, así que te depositaré a ti y harás los pagos personalmente
- Eso implica que debo ir allá más pronto de lo que esperaba….
- exacto, mañana a primera hora tienes que estar en Lima
- está bien- digo rezongona y le cuelgo, Blaine vuelve a marcar, contesto de mala gana
- ¡te amo! ¡Eres lo máximo Rachel Berry!-vuelve a gritar Blaine y sonrío mientras le vuelvo a colgar
JUEVES
-nos casaremos al atardecer ¡Te mandé la lista a tu correo! - me dice Blaine al teléfono, nuevamente marca de imprevisto, nuevamente con exceso de energía y yo me quiero morir, un día más en que madrugo… por Dios son las 6 de la mañana
-¡Hola Rachel! ¿Cómo estás Rachel?… yo… bien gracias, eres tan lindo al preguntar Blaine- contesto molesta y sarcástica
-lo siento Rachel es que estoy tan emocionado- me dice a modo de disculpas
-lo sé… ahora repite lo que dijiste porque no entendí nada- pido en un suspiro
- verás, no dormí y me desperté muy temprano
-Aún es temprano aquí - le refunfuño
- como sea, me la pasé haciendo llamadas a mi suegro
- a ¿sí? y ¿cómo lleva Burt las desmañanadas?
-mejor que tú cariño, él dice que arregló todo con el juez de paz y el sábado llegará a las 6 de la tarde a la mansión de las rosas… será una boda al atardecer
-menos mal porque si me decías que al amanecer… te juro que me mato… ya no aguanto ni una desmañanada más…
-además, ya que tenemos hora, hice una lista de nuestros invitados, encárgate de hablar con ellos por teléfono y que te confirmen, como verás no son muchos pero sí los más importantes- dice interrumpiéndome sin hacer caso a mi amenaza
- está bien, todo está entendido ¿algo más jefe?-digo un poco más despabilada
-¿a qué hora sale tu vuelo? ¿Estarás a tiempo en Lima?- pregunta más serio
-A las 10 de la mañana… llegaré a medio día- respondo sin mucho ánimo
-perfecto… oye ¿estás bien?
-puedo con esto Blaine- le aseguro sin creérmelo
- sabes que valoro demasiado lo que estás haciendo-me dice en tono cariñoso
-lo sé, ahora déjame dormir un rato más- suplico mientras cuelgo y se hace más certera en mi cabeza la idea de que pronto estaré en Lima, hace 2 meses, desde que hice el ridículo, que no pongo un pie en el lugar que me vio nacer y crecer, así que me lleno de nervios porque no estoy muy segura de querer volver a ver a tantas personas… especialmente a él. No puedo evitar recordar lo que sucedió… todo tiene un principio… y éste fue un día de función, yo estaba desmaquillándome después de mi actuación cuando Kurt dio un par de toquecitos a la puerta de mi camerino y lo que parecía una visita feliz se transformó en un caos dentro de mi corazón
2 MESES ATRÁS…
-¿Rachel puedo entrar?-oí su voz instantánea
-claro que sí ¡hola Kurt!- lo abracé emocionada porque aunque somos como hermanos, él vive entre Los Ángeles y Londres administrando sus boutiques de diseño, así que raras veces me visita
- estuviste perfecta princesa… aunque eso ya no es novedad-dijo juzgando mi actuación
-gracias… pero ¿qué te trae por aquí? ¿Viniste a ver a Blaine?- pregunté porque coincidentemente Blaine también estaba en una obra de Broadway
-ésta vez no cariño, vine a traerte noticias…
-Ok- dije alzando las cejas por el interés en el chisme
-hablé con Finn- soltó con cautela, porque él sabe mejor que nadie que oír el nombre de su hermano, mi primer amor, mi amor de secundaria, siempre hace que se me paralice un poco el corazón pero que me niego a emitir emoción alguna porque ¿qué clase de chica moderna sería si dijera que a pesar de todo sigo creyendo que él es mi único y definitivo amor?…
-a ¿sí? y ¿qué dice? ¿Le sigue yendo tan bien como maestro?- pregunté restándole importancia al ritmo acelerado de mi respiración y con una sonrisa tranquila porque siempre finjo estar bien cuando en realidad muero por saber hasta el mínimo detalle de todo lo que haga o deje de hacer Finn
- sí, le va genial y hay grandes nuevas acerca de él ¿sabes? Hace unos meses escribió y diseñó un proyecto… un guión de televisión para un programa piloto, un show para niños, con música, arte y deportes y ya sabes… todo eso que Finn ama hacer
- ¡eso suena increíble!- dije sin esconder mi emoción
-parece ser que una muy importante cadena de televisión está interesada en realizar el proyecto- me presumió
- eso suena aún más increíble- anuncié casi pegando de brinquitos
-lo sé… lo sé- me rectificó Kurt tomando mis manos
- recuérdame mandarle un mensaje o algo así para felicitarlo- dije volviendo a contener mi emoción, porque si me expresaba por completo rompería la ilusión de quererlo solo como a uno de mis demás amigos
- tendrás que felicitarlo por algo más princesa
- ¿en serio?- pregunté interesada
-¿recuerdas que te hablé de Melisa?- me preguntó en tono sereno y aunque el nombre me sonaba, no recordaba
-¿Melisa?
-Melisa, la maestra de jardín de niños de la escuela en la que trabaja Finn
- ah sí… la chica con la que Finn sale- recordé con pesar, entendiendo el porqué de borrarla de mi memoria
- ¡exacto!
- ¿ya terminaron?
-No… Rach, escucha, Finn y ella se comprometieron hace unos meses- dijo muy lento y fuerte… o sonó muy lento y fuerte en mis oídos porque perdí el equilibrio y busqué el sillón más cercano para no caer
-no te dije nada porque estuve en Londres, arreglando lo de la nueva boutique y no sé… no sé, se me pasó- se justificó
- eso no es cierto, tú no te guardarías una noticia de esa magnitud, es más, tú estabas lejos pero supongo que algo así no se lo ocultaste a Blaine ¿por qué Blaine no me dijo nada? Desayunamos juntos a diario-reproché casi sin aliento
- está bien, tienes razón te lo ocultamos a propósito, no te dijimos nada porque tenía esperanzas de que lo de la boda no fuera en serio y Finn o Melisa se arrepintieran… pero principalmente, lo hice por ti princesa…
-¿por mi?
- quise retardarte el trago amargo
-¿de qué hablas?-murmuré muy despacio para contener mi tristeza
- De esto, ¡Mira nada más cómo estás!- dijo abrazándome y compadeciéndome
-sorprendida Kurt… así es como estoy, es un mal detalle enterarte de que uno de tus amigos lleva un buen tiempo comprometido y que se casará pronto… pero solo eso… solo sorprendida
-sabes que no es así
-claro que sí- dije recobrando mi postura y volteándome para no verlo a los ojos, para no derrumbarme por completo
-¡perfecto! estoy orgulloso de tu madurez- dijo sarcásticamente- así que nos vemos este sábado en Lima, él va a ser muy feliz por verte ahí - me dijo entregándome una invitación
-¿este fin de semana?- pregunté casi desencajada
- sí… ¿irás?
-tengo función
- como quieras- dijo saliendo de mi camerino sin siquiera despedirse, dejándome hundida en mis pensamientos
No iría, fue lo primero que se cruzó por mi cabeza pero luego recordé que se lo debía a Finn por los buenos tiempos, después de todo, al terminar él y yo habíamos hecho un pacto de amistad, así que pedí permiso en la obra para que mi suplente estuviera lista y tomé el mismo tren de siempre, dispuesta a sufrir, igual que hoy...
-0-0-0-0-0-0-0-
Los nervios son demasiados y entre mis pensamientos tortuosos ¡No puedo volver a dormir! Así que voy por mi computadora, la prendo y abro el correo electrónico y empiezo a leer la lista de invitados, Blaine tiene razón, no son muchos pero sí los más importantes, nuestro antiguo club glee completo, un par de amigos de New York y mi madre y… mis padres… eso es raro, bueno que quieran que mamá esté ahí, no lo es tanto, Shelby fue maestra de ambos en la Universidad, pero no recuerdo ni a Blaine ni a Kurt en una particular relación cercana con mis padres… aunque si lo pienso un poco seguramente Blaine quiere que mis padres asistan porque yo paso muy poco tiempo con ellos y me quiere regalar tiempo a su lado, como sea, no me detengo a pensarlo mucho, de todas formas agradezco que haya obviado las invitaciones a la familia de Kurt y ellos no estén incluidos en las personas a las que tengo que llamar, porque sería muy incómodo hablar con Finn, o peor aún con su despampanante recién casada esposa.
Pierdo un poco de tiempo haciendo las llamadas que me pidió Blaine y resulta un mero formalismo porque todos los invitados ya estaban involucrados de una manera u otra, Blaine ya les había avisado pidiéndoles algún favor, yo solo tengo que coordinar y confirmar pero todo será más fácil desde Lima. Así que hago una maleta con ropa cómoda y empaco con cuidado uno de mis vestidos favoritos de diseñador para el día de la boda. Cierro con un suspiro la puerta de mi apartamento mientras me repito mil veces que todo estará bien.
