Desde que mi cuerpo tocó la cama, descansó pero en realidad no puedo dormir, me acurruco aún más entre mis sábanas, trato de no angustiarme, aunque es inevitable recordar con sumo detalle el día que conocí a Melisa, sospecho que fue el día que marcó mi destino porque a partir de ahí todo se colapsó en mi mente y corazón

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2 meses atrás

No lo pude evitar, solté a Finn instintivamente, volteé a ver a su prometida con ojo crítico y después de un breve escaneo, puse en mi rostro la sonrisa más falsa de mi vida y saludé a Melisa. La analicé a detalle, no era el tipo de chica que imaginé con Finn, aparte de todo, mal vestida, parecía que había salido en pijamas y sin bañarse… vamos que por lo menos se hubiera tomado la delicadeza de peinarse pensé devorándola con toda mi mala vibra

-¡Me da tanto gusto conocerte!- exclamó la mujer- no sabes lo mucho que se oye de ti por estos lugares, creo que Blaine, Kurt, Finn y de paso Carole, mi suegra presiden tu club de fans porque cada que están juntos solo hablan de tus triunfos

-¿en serio mi amor?- le pregunté a Finn y no, no me equivoqué al llamarlo cariñosamente, lo hice con toda la intención de ponerla celosa

- si preciosa, ya te lo dije, nos enorgulleces siempre - respondió Finn siguiéndole la corriente a los elogios, dándome una mirada llena de orgullo y su sonrisa imborrable, entonces pensé que la tipa prometida debía tener una seguridad inquebrantable porque su propia sonrisa no tambaleó, ni siquiera cuando tomé de la mano a Finn y lo conduje hacia la salida de la estación de trenes, ni siquiera cuando me adueñé del lugar del copiloto en su auto y le coqueteaba a su prometido todo el tiempo ignorándola por completo. Aunque sí se puso un poco nerviosa cuando bajé en el pórtico de mi casa y le dije un simple adiós, ella encontró su voz, una pequeña vocecita, solo para murmurar una pregunta

-Rachel… yoo…

- pídeselo Mel, Rach no muerde- animó Finn

-verás tendré 5 damas de honor pero una de ellas, Lucy, estaba embarazada, ya no más… el bebé nació ayer y quería pedirte que… tomes su lugar… pensé en decirle a alguna otra amiga pero ya que tú llevas una mejor relación con la familia de mi prometido y eres algo así como su mejor amiga… yo pensé que tú… por favor…- enunció la mujer casi sin aliento tomando la mano de Finn

Quise matarla con la mirada, quise darle una bofetada por tonta ¿qué no entendía que yo no estaba para nada en plan amigable con ella? Es decir se estaba robando al amor de mi vida y me pedía lo más bobo del mundo… pero luego entendí, lo que había hecho, era darme una bofetada con guante blanco, demostrándome que no importaba cuan fastidiosa y enconosa me portara, ella tenía toda la confianza del mundo en Finn ¡qué arrogante!- pensé mientras con una sonrisa le respondí

- encantada de ser una de tus damas- y disfruté del abrazo de oso que me dio Finn mientras me daba las gracias por ser tan amable y linda con Melisa

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Cariño, ¡Tina está aquí!- oigo a uno de mis padres y bajo inmediatamente

-¡hola linda y preciosa belleza asiática!- la saludo efusiva mientras la abrazo

-¿Lista para escoger flores?- me pregunta mi amiga en una preciosa sonrisa

-lista, aunque creí que Blaine me mandaría la lista de las elegidas y no lo hizo- digo revisando mi celular

-no te preocupes, mi bling- bling me dijo que confiaba en nuestro excelente gusto- me responde Tina presuntuosa y sonrío, bling-bling es Blaine y ella es su mejor amiga,tanto como yo lo soy de Kurt así que puede que tenga razón entre las dos, no le podemos fallar a la parejita aunque…

-no me preocupa tu Bling-bling, el que me preocupa es mi divo Kurt… por más perfectas que sean las flores siempre les encontrará una imperfección…

- con que te guste a ti se tendrá que conformar, no importan las flores, ni los manteles, ni el lugar… lo único perfecto es la pareja que se va a casar porque siempre supimos que ese día llegaría porque su historia amorosa es épica, la boda es como la coronación de ese amor y es lo único en lo que todos nos fijaremos- dice Tina soñadora

-¿tú crees?

-estoy segura porque el novio ya esperó mucho tiempo por tonto… bueno, ambos han hecho locuras pero se merecen la felicidad de forma inmediata y solo la van a tener uno al lado del otro…

- deberías de dar el discurso para los novios es muy lindo que pienses que Kurt y Blaine son una gran pareja - admito en un suspiro entendiendo a Tina, lo único que importa es que ese par no ande deambulando por la vida, cuando es un hecho que deben de estar juntos

-¿Kurt y Blaine?-pregunta Tina descolocada

- sí los novios- le aclaro

- hay por supuesto que son una gran pareja- me dice restándole importancia a su asombro mientras subimos a su auto. Vamos a un poblado cercano, pregunto a Blaine por el color que desearían tener como predominante y no me devuelve el texto, de momento se desaparece porque ni siquiera me contesta la llamada directa pero estoy resuelta a que sea rojo, combinará perfecto con los tonos ocres del otoño, así, escogemos la mantelería, unos candelabros, velas y muchas flores en brotes rojos, en la florería hay muchos arreglos, me llaman la atención unos pequeños árboles de ramas secas, parecen rústicos candelabros con luces de colores, cristales cortados en forma de mariposa y pequeñas campanillas doradas, los toco y suspiro

- ¡son muy lindos! Se verían preciosos como centros de mesa… tal vez cuando yo me case- murmuro más para mí que para que alguien me oiga

- queremos de estos pero solo con luces rojas- dice Tina inmediatamente

-Tina- reclamo

- dijiste que te gustaban…

- sí pero Kurt pensará que son de mal gusto, por eso dije que me gustaban como para mi boda… si algún día me caso – digo ceñuda

- Rachel no seas tonta, si lo quieres, lo tienes, ¡esta es tu boda!- dice con emoción y volteo a verla confundida, ella sigue su discurso - es decir ¿quién la está organizando? Kurt no verdad… Blaine cree que con dirigirnos y gritonear a todos por teléfono está haciendo el trabajo pesado pero se equivoca, la carga la estás llevando tú y es justo que tengas lo que quieras- me dice esta vez enfadada y por no discutir con ella, acepto lo de los arreglos y pago inmediatamente con mi propio dinero, ya que seré responsable de que Kurt odie cada cosa que adquirimos quiero que por lo menos, al decirle que la decoración es mi regalo de bodas, se tranquilice y no se ponga tan histérico.

-¿Cómo está tu agenda mañana?- me pregunta Tina mientras emprendemos el camino de regreso

- bien, voy a ir con Carole a ver lo de la comida… aunque no sé si pueda verla a los ojos…- le confieso mientras agacho la mirada

-¿de qué hablas? Carole te quiere mucho, solo por ser el amor de la vida de Finn… perdón, "haber sido"- rectifica- eres algo así como su hijita adoptiva porque siempre que tienes algún triunfo no se cansa de hablar de ti

-pues sí, ella y yo siempre llevamos una relación muy linda pero eso era antes

- ¿antes de qué?-pregunta curiosa

- ¿en serio no te enteraste?

-nop…

- hice el ridículo cuando la boda de Finn…

- ¿viniste a la boda de Finn?- Me pregunta asombrada- ¿por qué no te vimos? ¿Por qué ni siquiera saludaste?-transforma su asombro en enfado

- porque no me quedé hasta el final

- ¿y eso?

- Tina, las cosas a veces no salen como las esperas- justifico sin dar más detalles y mientras regresamos a Lima, las viejas canciones que Tina escucha en la radio de su auto me hacen recordar…

2 meses atrás

Al otro día de mi llegada a Lima para la boda de Finn, mis padres me despertaron con el grito de

-¡tienes visitas!

Así que me despabilé, fui al baño, enjuagué mi cara, me peiné y pellizqué un poco mis mejillas para no parecer tan zombi después de la noche que pasé casi sin dormir pensando en Finn y en lo tonto que era al casarse con tan poquita cosa, yo esperaba que si algún día me cambiaba iba a ser por algo mejor, no por esa… espantapájaros.

Parece que la invoqué porque ahí en mi sala, observando las múltiples fotos de mi vida que decoran toda la casa de mis padres, estaba Melisa acompañada de Kurt

-¡buenos días princesa! Lamentamos haberte despertado- me saludó Kurt

-estoy bien- dije restándole importancia

- claro que está bien cuñadito, mírala yo ni en mis más locas ilusiones me veo tan bonita al despertar, ¡Hola Rachel!- me elogió y saludó la espantapájaros

-hola - respondí siendo un poco despectiva - ¿qué te trae por aquí?- pregunté viendo directamente a Kurt e ignorando a Melisa

- ¡una odisea! Melisa dice que aceptaste ser el quinto adefesio

- la quinta dama- reprochó Melisa interrumpiendo a Kurt

- ¡eso!- La regañó Kurt y se volvió a dirigir a mi- y no sé si sepas pero antes el quinto adefesio era una embarazada, así que tengo que hacer milagros con esto - dijo mostrándome un saco de papas, digo un vestido color amarillo vómito - para que se vea lindo en esto- dijo señalando mi figura

- hay por Dios Kurt, no hagas tanto drama, solo tienes que cortar lo que está de más y Rachel se verá linda de todas formas- le rectificó Melisa volviendo a poner atención en mis fotos

- es más no creo que tengas que cortar nada yo tengo un vestido que perfectamente podría usar y…- interrumpí a mi amigo mientras sacaba una cinta métrica y algunos alfileres para tomarme medidas y hacer correcciones al vestido

-¿de este color?- me preguntó Kurt haciendo un gesto de asco

-no pero…

- cariño, las damas van del mismo color…debiste pensar eso antes de decir que sí…- dijo entre dientes para que Melisa no escuchara

- está bien, hazlo- Dije esta vez poniéndome flojita para que tomara bien las medidas

- guau Rachel tu casa parece un muy lindo museo a tu trayectoria, deberías pedirle a Finn que te obsequie su colección para hacer esto más grande- comentó Melisa

- ¿de qué colección hablas?- pregunté interesada

- Finn colecciona todo lo que salga impreso en revistas y periódicos de ti, es más hasta imprime las notas que salen en internet, las recorta y las pega en marcos que coloca en un libro muy lindo- me confesó inocentemente

- Waw… yo no sabía que Finn hiciera eso por mi… es bellísimo… ¿no te molesta que lo haga?- solté sorprendida por su sinceridad

-¿qué te admire tanto? No, eres como su hermana, yo tengo un hermano de 18 y guardo sus dibujos de cuando tenía tres años, no quiero ni pensar en lo que haría si él fuera tan exitoso como tú

- Melisa… yo no soy su hermana… no podría serlo nunca, fui su novia, casi su esposa- solté molesta porque esa mujer lo único que estaba logrando era confundirme aún más al pensar en mí como una hermana de Finn cuando en realidad me estaba muriendo de amor por él, Kurt sintió mi molestia y me picó con un alfiler para intentar calmarme

- lo sé- dice sonriendo - sé que fuiste el amor de su vida pero yo estoy muy segura de que los sentimientos cambian y él te quiere ahora como una hermana, a mí me ama como su pareja… voy a ser su esposa- me presumió la muy hipócrita

- claro… todo cambia…- la secundé pero pensando en lo contrario a su definición, yo creía que mi amor por Finn había cambiado de intenso a más intenso, no al de un hermano entonces una duda entró en mi cabeza, si a mí se me había hecho difícil olvidarlo ¿por qué a él no? Digo me sigue viendo con los mismos ojos, colecciona todo de mí ¡Hay por Dios! ¿Será que el también me seguía amando y solo se estaba conformando con la espantapájaros porque no podía tenerme a mí?

-¿cómo se conocieron?- pregunté para tratar de entender ese amor que ella juraba existente

- en la escuela, soy maestra de kínder, platicábamos mientras vigilábamos el recreo de los chicos, una cosa llevó a la otra y aquí estamos

- ¿así nada más?- pregunté porque no dejaba de extrañarme lo simple y vano de ese romance

-sí…- dijo Melisa alzando los hombros

- y ¿cómo se te propuso?- seguí mi interrogatorio

-Cumplimos un año de novios, estábamos en una cena con mi padres, era el paso siguiente, Finn siempre ha querido formar una familia, yo estoy enamorada de él…era lógico que le dijera que sí…- me dijo sonriente

-¿así nada más?- volví a preguntar como imbécil

-claro que así nada más princesa,¿ qué esperabas? Que con lo cabezota que es Finn llegara en un corcel blanco y se la robara para llevarla a su castillo… no todo es un romance idílico- me indicó Kurt

-lo sé Kurt pero es raro, puede que Finn sea un cabezota pero aparte de eso es un apasionado y romántico empedernido, cuando quiere realmente algo, hace locuras y cosas extremadamente exóticas y bellas para lograrlo- dije muy segura mirando ahora con furia a la futura señora Hudson

- ¿en serio? No puedo creer que mi Finn haya sido así, supongo que lo era cuando aún no maduraba, te lo dije, todo cambia porque el hombre que yo conozco es más bien seguro y decidido, va directo al grano sin rodeos absurdos- dijo Melisa en una muy bien estudiada y actuada sonrisa

-pues no lo conoces bien- le reproché entre dientes

-¡Rachel basta!- dijo Kurt muy despacio, rodándome los ojos y jaloneándome discretamente, entonces me quedé callada, la espantapájaros se quedó callada y Kurt empezó a hacerle los arreglos al vestido amarillo vómito sobre mi cuerpo.