-¡Nena despierta!- me pide Finn dándome un besito en la nariz
-¿qué pasa? ¿Qué hora es?-pregunto con extrema calma deleitando mis sentidos con la hermosura de su rostro
-Tarde, muy tarde, tu celular ha estado sonando- me dice señalando mi bolso y justo en ese momento vuelve a sonar, me apresuro a contestar…
-es un mensaje, es de Kurt, dice que viene para acá con las chicas para que nos probemos los vestidos ¡tienes que irte!
-Voy- dice todo presuroso y empieza a vestirse- espera ¿por qué tengo que huir?- pregunta inocente
- ¿en serio?- le pregunto casi incrédula
-ok, ok, ya entendí - me dice travieso mientras me roba un beso
- te veo en la boda… piénsalo pero antes de tomar cualquier decisión recuerda que solo hay una única verdad en mi corazón y esa es que te amo, que desde el primer día en que te conocí, aunque me asustaste, supe que eras especial, que sería difícil vivir sin ti… ¡Dios, no imagino mi vida sin ti! Así que di que sí… porque tú sabes que me amas…por favor, por favor, di que sí- me ruega con ojos de cachorrito antes de salir presuroso por la puerta de la cocina. Le sonrío y mi cabeza dice sí mil veces a su petición pero él no alcanza a verme.
Corro a darme un baño, estoy llena de ilusiones y nada borra la estúpida sonrisa que hay en mis labios; él y yo en New York, no hay un sueño más perfecto… claro, podría ser más perfecto si logro convencerlo de que se divorcie, no me preocupo, sé que lo lograré porque él no es malo, solo hizo lo correcto en ese momento y lo correcto era no abandonar a la espantapájaros, pero ahora que no hay dudas ni remordimientos en su corazón, tarde o temprano va a entender que divorciarse es lo mejor y entonces si nada será más perfecto.
Llaman a la puerta y aún estoy en mi bata de baño pero seré conejillo de indias de Kurt ¿para qué me molesto en vestirme? Así que bajo directamente a abrir
-¿por qué demonios no contestas el teléfono? ¿Por qué estás en bata? ¿Sabes qué hora es? ¡Estás frustrando mis planes!- dice Kurt histérico y se mete hasta la cocina, detrás de él vienen las chicas que con sus sonrisitas burlonas hacen que se me bajen las ganas de abofetear a Kurt y detrás de las chicas viene un séquito de 6 personas cargando sendas cajas de maquillaje y porta-vestidos
-maquillistas y peinadores - me dice Kurt alzando los hombros y rio como boba ¿por qué no me extraña? Nos acomodamos, a duras penas si cabemos en la sala de mi casa, pero cada quien está en una silla siendo atendida por uno de los maquillistas, a mí me preguntan qué peinado quiero y no tengo ni la menor idea porque todo depende del vestido y no lo he visto
-Solo has unas ondas, su cabello es hermoso, quiero que lo luzca suelto- ordena Kurt extremadamente mandón a Stacy la chica que me atenderá
-Yo lo quería recogido- le reprocho haciéndole mala cara por como trató a la chica
- irá mejor suelto, no discutas - me dice entre dientes, por Dios está demasiado ansioso y nervioso ¿sabrá Blaine en lo que se mete? Si le cuento cómo se porta su prometido, quizá quiera arrepentirse…
-¡no me importa lo que tú quieras! Quiero el cabello recogido y punto - digo casi en un grito
-Cálmense Novietzillas- grita Santana
-Rach, deja que te hagan lo que Kurt pide, después te lo pruebas con el vestido y si no te gusta yo te ayudo a cambiarlo- pide Quinn y le hago caso, solo porque ella me lo pidió.
El tiempo empieza a transcurrir, mis padres llegan y solo suspiran y se encierran en su recámara al ver el desastre que hay en su casa, menos mal que hospedaron al rabino en un hotel porque si no, hubiera sido una vergüenza total, para cuando me doy cuenta son las cuatro de la tarde, dos horas antes de la boda, nosotras tenemos un perfecto manicure, pedicura, maquillaje y peinado pero Kurt no ha hecho nada por su propio arreglo, decido hacer las paces con él
-Kurt… lo siento no debí gritarte, sé que estás estresado pero todo va a salir bien
-lo sé… lo sé- me dice abrazándome
- ahora ve a tu casa a ponerte el traje maravilloso que seguro estuviste reservando toda tu vida para este día y deja que nosotras nos terminemos de vestir- le ordeno cariñosamente, él niega con la cabeza
-No… los malditos vestidos llegaron muy tarde y tengo que ajustar los detalles por si no les quedan, lo tengo que hacer yo, no traje costureras así que no sé qué voy a hacer si todo llega a ser un caos
-Tranquilo Kurt sé coser, yo ayudo - anuncia Tina
-Pues yo no sé la gran cosa pero estudié un poco de diseño básico ya sabes para ver qué estilo de vestidos me queda en las alfombras rojas y cuáles no…. Y ahí me enseñaron a ensartar una aguja y coser…así que ya tienes a dos costureras - le digo en un amigable sonrisa
- mala idea, ustedes dos también se tienen que probar los vestidos- nos reprocha Kurt haciendo una pequeña rabieta
- pues primero no lo probamos las que no sabemos nada de costura y después Tina y Rach y vemos como las ayudamos- resuelve Mercedes y todas aceptan, ellas suben a mi recámara para vestirse mientras Tina, Kurt y yo sacamos agujas e hilos y las esperamos escaleras abajo
-¿Listos? -Pregunta Britt desde arriba
-listos -respondemos entusiasmados y baja una despampanante Britt ataviada con un corsé ¿blanco? Que tiene unos unicornios bordados acompañado de una falda pomposa y voluminosa… blanca con destellos y brillos morados y rosas, quiero decir algo sobre el color rojo ausente pero una seductora Santana hace su acto de presencia en un vestido de tubo, con hombros al aire, también blanco y estoy atónita, Kurt está embelesado y Tina está emocionada aplaudiendo
-Chico te sacaste un diez con esto- dice Mercedes saliendo con un traje recto y un saco sastre, acompañado de un extravagante tocado de plumas en su cabeza… todo blanco, debo aclarar
- esto está hermoso, gracias Kurt-dice una tímida Quinn ataviada en un discreto y sensual vestido corte sirena … sí cómo no… ¡blanco!, estoy con la boca abierta
-ok niñas ¿cómo se sienten? ¿Qué detalles hay que arreglar?-pregunta Kurt sin poder contener la emoción
-ninguno, son perfectos- se oye en varias voces, Kurt está a punto del llanto y alcanza a sacar una cámara fotográfica de su gran bolso, empieza a disparar flashazos a las modelos que posan encantadas
- soy… la única que está desconcertada ¿blanco?- logro preguntar por fin
-¿no sabías?- pregunta Tina con una sonrisita nerviosa
-No- respondo segura
-Kurt nos contó mientras veníamos a casa de Rach así que no tenía por qué saber -le aclara Quinn
- ¡Cierto! -Acepta Tina
- y… y ¿por qué blanco?-pregunto aún sin entender
-Princesa… todo diseñador tiene sus bocetos de vestidos de novia y siempre que he tenido tiempo libre me he dedicado a trabajar en ellos, ustedes y sus estilos fueron mi inspiración, los iba a sacar en una colección, en algún desfile europeo, pero se atravesó lo de la boda y quise que vieran la luz antes porque son mis vestidos perfectos, yo los usaría pero sabes que el travestismo no es lo mío, así que verlas en este día tan importante, con estos vestidos es como ver mi obra maestra… como si yo mismo los usara así que sí… blancos ¿tienes algún problema?- me pregunta gruñón
-no… - respondo aturdida pero entendiéndolo y claro que me pondré cualquier vestido ridículo blanco que quiera que use, es su día y no tendrá más que esto que sea de su gusto
-Voy por el mío- anuncia Tina en una hermosa sonrisa
-claro cariño, toma el tuyo, todos tienen nombre- le anuncia Kurt animándola- tú también deberías ir por el tuyo- me apresura
-Te quiero mucho Kurt…- le digo sinceramente porque de pronto me nació decírselo
-gracias, yo a ti - me dice Kurt abrazándome y derramamos algunas lagrimitas
-¡no llores! El maquillaje- me regaña mi mejor amigo mientras las modelos siguen posando y todas mis amigas se ven tan hermosas que me permito un instante para también tomar fotografías con mi celular, a los tres minutos, Tina también está de blanco con un vestido de seda de una sola manga, me dedico a fotografiarla encantada
-¡queremos ver a Rachel! ¡Queremos ver a Rachel!- empieza Britt y las demás la corean
- está bien… voy- digo condescendiente y empiezo a subir
-te acompaño princesa- dice Kurt y lo espero para que entremos juntos a mi habitación
Veo el único porta vestidos que quedó en mi recámara, inmediatamente supongo que es algo especial, es voluminoso y grande, no me atrevo a llegar hasta él, Kurt avanza con paso seguro, lo toma del perchero y empieza a abrir el cierre de la funda, se tarda un poco, cubre la vista, entonces suspira y lo alza alto sobre su cabeza para no arrastrar demasiado la falda
-¡Hay por Dios!- exclamo casi sin aire, frente a mi está el vestido más hermoso, ¡el vestido de mis sueños!, es tipo ballgown, me acerco para mirar a detalle, tiene unos delicados tirantes casi transparentes, lo toco, el corsé está bordado con una preciosa filigrana de un blanco distinto, casi imperceptible, como intermedio tiene un bello cinturón plateado, adornado con cristales y piedras preciosas engarzadas, parece un trabajo de joyería; la falda esponjosa empieza a caer en tules que parecen nubes y a lo largo y ancho de ella tiene salpicados pequeños y discretos diamantitos, la terminación de la falda repite el bordado de filigrana perfecto y es tan larga que roza delicadamente el suelo
- está hecho a mano- me indica Kurt y me trae a la realidad
- Kurt es….
-lo sé, yo cada que lo veo, tampoco encuentro palabras para describirlo
- es demasiado- digo en un suspiro
- es tu vestido princesa… lo cree para ti, tiene tu elegancia, tu glamur, tu sencillez, tu brillo…
-no puedo Kurt… tal vez si algún día me caso yo pueda…
-no puedes decir que no, todas aceptaron…- me mira con ojos suplicantes
-pero este es distinto… es tan perfecto
- y eso que no has visto el velo… es estilo catedral, de organza semitransparente y termina en el mismo estilo de bordado… y la tiara… Rach… la tiara está de no creerse, hace juego con el cinturón del vestido, yo mismo la diseñé y un joyero francés la engarzó en platino y piedras preciosas…- ve mi cara angustiada y acaricia mi hombro
- descuida no te voy a obligar a usar todo completo en este momento, el velo y la tiara se quedarán guardados para el momento de tu boda…porque sí Rachel, estoy de acuerdo con este te debes casar… pero dame el gusto de usarlo también hoy… por favor…- me suplica y estoy perdida, sonrío, al menos Finn tendrá una probadita de lo que podría tener si se divorcia… Y se me propone, así que podrían pasar años antes de que vuelva a usar este fabuloso vestido, además lo hago por Kurt así que bien…
Decidida me quito la bata. Estoy en una ropa interior muy decente pero Kurt me mira feo
-Rach, tendrás que ponerte este, los tirantes de mi vestido no se verán muy bien con ese sostén de abuelita - dice criticándome mientras me entrega una caja, la abro, su contenido se revela ante mis ojos con un juego de lencería de encaje blanco
-esto es muy atrevido- respondo mientras lo saco y lo analizo, es muy sugerente, con semitransparencias por casi todos lados
- es solo complemento para mi vestido- se justifica mientras me entrega unas delicadas medias con liguero
-¿en serio Kurt?
-¿quién te va a ver?- ríe burlón- de hecho creo que ese es tu problema y por eso estás tan amargadita, todas las demás aceptaron incluso la lencería porque seguramente tienen planes para lucirla después… pero tú….- empieza a molestarse
-ok, ok, me la pongo- acepto entre refunfuñona y alegre porque si hay suerte y todo sale como debe, Finn se infartará con este jueguito de lencería coqueto.
Entro al baño y después de vestir la nueva ropa interior, salgo con una bata encima, en serio que esto es demasiado para mostrar, me siento hasta apenada con Kurt que suele hacer constantes experimentos de su ropa sobre mí
Él me pasa el vestido y discreta bajo mi bata, empiezo a ponérmelo poco a poco, no quiero maltratarlo, Kurt me ayuda a acomodarlo y más rápido de lo que creo, estoy completamente vestida. Me miro en el espejo y mi actitud se transforma de la simple Rachel a la princesa de un cuento de hadas.
-los zapatos, ¡aquí!- me avisa Kurt sacando unos "Louboutin Cenicienta" de su empaque- lo miro extrañada
- estos no son tu diseño y son demasiado
- no te puedes negar, son un regalo del novio- me dice medio enfadado
-¿por qué Blaine tendría que regalarme algo?
-porque… porque… por darme gusto a mí, compró zapatos acorde con cada vestido
-pues tu novio es un despilfarrador ¿sabías que me depositó 50 mil dólares para los gastos de la boda?
- Waw no… pero así es Blaine y siempre quiere lo mejor…- dice mientras me ayuda a calzar restándole importancia a lo del dinero
Al fin estoy Lista y Kurt vuelve a soltar lágrimas traicioneras y resuelvo no seguirle la corriente, por el contrario me coloco una hermosa sonrisa y le doy las gracias.
-Tenemos que mostrarles a las chicas- me dice dando brinquitos (En serio que Kurt es bipolar, del llanto a la algarabía) y abre la puerta
-¡está lista!- grita y me asomo al comienzo de la escalinata, todas suspiran, mientras bajo, soy abrumada por una serie de flashazos y al estar por completo en la planta baja veo que mis padres también están entre los fotógrafos
- ¡estás lindísima! - dice mi papi mientras me estrecha en sus brazos y mi padre sigue sacando fotos, ninguno de los dos se extraña al verme vestida así, seguramente las chicas ya les explicaron así que me relajo, imagino que estoy en una alfombra roja y sonriendo hago mi saludo glamuroso y mando un beso con la mano, solo para ellos
Ok, ok! el de ayer fue capítulo chiquito así que el de hoy es un poco más extenso, éste es uno de mis capítulos favoritos, solo Kurt puede ver a tan lindas novias, como sea, ya solo nos quedan cuatro capítulos. Espero sus comentarios para subirlos pronto. Saludos.
