Desde que bajé la escalinata vestida de blanco, Tina está llorando y no tengo ni idea de por qué está tan sentimental, Quinn la consuela y Santana grita
-¡Hora de irnos chicas!
- ¿a dónde vamos?-pregunto inocentemente
-pues nosotras a nuestras casas a esperar que nuestras citas pasen por nosotras- me responde Quinn, ¡perfecto! yo no tengo cita me enfurruño mentalmente porque definitivamente Finn no es opción… ¿él irá con Melisa? Lo dudo pero no lo puedo llamar, aún tengo algo de dignidad no quiero que nos vean tan pronto juntos
-¿pasarás por mi Kurt? No tengo con quién ir - le pregunto a mi amigo en un bobo puchero
- Rach… ya estoy retardado, no sé a qué hora estaré listo, además iré con mis padres en un precioso auto clásico adornado con lirios - me presume- pero ¿qué hay de tus padres? Puedes ir con ellos ¿irán verdad señores Berry?
-por supuesto- contesta mi padre mientras todas se despiden, me pregunto qué dirán los vecinos al ver salir a tantas novias de casa de mis padres.
Espero sentada en un sillón pues mis papis decidieron cambiarse y ponerse guapos de último momento, así que cerca de una hora después ellos bajan la escalinata vestidos con sus trajes elegantísimos, mi papi trae algo en las manos pero las coloca detrás de su espalda
- cierra los ojos cariño- me pide emocionado
-papi… ¿qué…
-tengo una sorpresa cariño, solo sé obediente como cuando eras niña o no habrá regalo
- no es mi cumpleaños ¿por qué tiene la gente que regalarme cosas?- pregunto berrinchuda
- solo ciérralos-ordena mi padre y obedezco, como cuando niña, pongo mis manos hacia el frente y mi papi deposita algo en ellas, abro los ojos y me doy cuenta de que sostengo una cajita de joyerías Tiffany
-¿en serio?- pregunto extrañada sin abrir la caja
-como tú dices…iba a ser tu regalo de cumpleaños pero ya solo falta mes y medio para que suceda además, estás tan linda que no me pude resistir y quise adelantarlo- explica mi papi
-anda, ábrelo- dice mi padre y saco unos preciosos y pequeños aretes de diamante en forma de estrella, debajo de ellos hay una notita con una linda caligrafía "es algo NUEVO… que te recordará que tus papis siempre estarán aquí para ti"- me confundo pero agradezco el lindo detalle
Papá y mi padre me obligan a ponérmelos y vuelven a tomar más fotos con una actitud de nostalgia que no pueden disimular… dicen cosas como "mi bebita ha crecido tanto" o "mi niñita es tan hermosa"… yo solo los miro pero me estoy asustando, ok, esto se está pasando estoy más que extrañada
¿por qué me siento como una novia?... porque estás vestida como una, me contesto yo sola… no, no es que me vea como una… me siento como una … ¿no será qué?… ¡no!… ¡claro que no!… y si… ¿y si mis padres concretaron en secreto una boda para mí? No sería extraño, somos judíos, los judíos ortodoxos concretaban bodas por conveniencia, pero mis padres son modernos… aunque ¡oh por Dios! Fueron por el rabino ¿será que me comprometieron desde pequeña con un extraño y él llegó a exigir que cumplieran? y como sabían que me iba a negar ¿me van a obligar a casarme?- pienso angustiada pero yo sola me calmo-Rachel… ni una escritora de fanfiction hace tantas marañas histriónicas como tú así que tranquila- me pido en silencio cuando mi padre entra a la casa, ni siquiera me di cuenta en qué momento salió
- el auto está listo y hermoso- dice mi padre emocionado y juro que si veo el auto de mis padres adornado de flores y demás cursilerías que se le ponen a un auto de novia, saldré corriendo… sí eso haré, en el camino le hablaré a Finn y le diré lo que traman mis padres, entonces nos fugaremos y nada podrá separarnos- pienso mientras papi y yo vamos a la puerta, suspiro de alivio al ver el auto… solo está limpio, mis padres lo lavaron y eso es todo, así que la boda de Blaine y de Kurt sí se realizará esta tarde, ¿cómo pude dudar si yo misma preparé los detalles?... y lo del vestido…¿ por qué me puso tan nerviosa? probablemente a Kurt se le botó la canica al vestirnos a todas de novias… ¿ a quién engaño? Kurt tiene botada la canica desde hace mucho y los aretes ¿por qué me extraño? mis papis siempre adelantan mi regalo de cumpleaños… sí, siempre lo hacen… y en mi cumpleaños habrá otro regalo, ventajas de ser la niña mimada y consentida de la casa ¡qué boba soy!- me regaño mentalmente
-¿vienes o no Rach?- me pregunta mi papi y me da la mano para acompañarme al auto, con mucho trabajo me acomodo en la parte de atrás y estamos listos para partir a la mítica mansión de los rosales.
Me quiero morir, Estamos a menos de 10 minutos de que sean las seis de la tarde, de que empiece la ceremonia y aún estamos en la carretera, mis padres tienen un humor excelente y no la hemos pasado cantando y riendo, pero ahora siento que el peso del mundo cae sobre mí
-tranquila linda ya llegaremos- dice mi padre mientras toca el claxon
-¿por qué hay tanto tráfico?- les pregunto
-no lo sé cariño pero todos parecen ir al mismo lugar que nosotros- responde mi papi sonriente
-voy a matar a Kurt… seguramente invitó a más gente de la planeada ¿qué voy a hacer si no alcanzan las mesas ni la comida?
-Rachel Barbra Berry, cálmate de una vez me estás poniendo nervioso, causarás un accidente- me regaña mi padre y si no tuviese una perfecta manicura, me comería ahora mismo mis uñas
-no van a empezar sin ti mi amor- me consuela mi papi y prefiero quedarme callada antes de responderle con alguna grosería, por fin entramos al lugar, no espero ni siquiera a que se estacionen bien, tomo mi bolsita plateada, donde tengo un labial, toallitas desmaquillantes y mi celular y salgo con premura… oigo que el teléfono suena y en medio de mi carrera contesto
-Hola amor- me saluda la voz emocionada de Finn
-hola guapo ¿cómo está Kurt? ¿Llegaron ya? Hay un tráfico espantoso y yo…- intento contarle mientras abro el salón… waw, Kurt sí que se las sabe de todas, hay muchas más mesas de las que dejamos anoche, todas perfectamente arregladas y el escenario está más espectacular de lo que recuerdo, está lleno de flores… Mercedes y Sam se sacaron un 10- pienso abrumada y distraída
-nena… no quiero hablar de nada que no seamos tú y yo… es decir…no es que te quiera presionar pero ¿recuerdas? Ibas a tener una respuesta hoy antes de la boda…
- waw, no creí que te refirieras literal a antes de la boda, Finn, hoy es el día de tu hermano, estoy retrasada, ¿te puedo dar una respuesta más tarde?, de todos modos nos veremos en la fiesta- le respondo aún más distraída pues todas las ventanas y las puertas de la terraza central, desde donde se tiene la vista perfecta del jardín, están cerradas, me golpeo mentalmente, yo pensaba cortar vuelta por aquí, ahora tendré que dar la vuelta completa a la casa para llegar al muelle donde será la ceremonia lo cual será una tortura con este enorme vestido y estos tacones elegantes, de pronto se me ocurre, Finn me puede ayudar
- cariño… ¿ya estás en el jardín?
- sí ¿por qué?
-no puedo llegar… está cerrada la terraza…
-tranquila, Kurt tampoco ha llegado...
- menos mal ¿sabes si alguien tiene las llaves? Puedes preguntar a Mercedes o a Sam, yo les presté mis copias para que cerraran anoche…
-preguntaré- me dice servicial y oigo murmullos
- dice Mercedes que dejaron las llavesen la mesa de los novios- me informa Finn
-Ok, voy
-nena… y cuando estés ahí… podrías tomar la cajita roja que está en las flores
-¿cajita?
-¡una sorpresa!- me dice travieso y sin soltar el teléfono llego al lugar indicado veo las llaves junto a la caja, tomo ambas cosas, voy de nuevo a las puertas de la terraza…
-ya tengo las llaves, te veo en un ratito- le digo intentando colgar
-no, espera, ¿puedes abrir la cajita antes de abrir la puerta?- me ruega
-no Finn-respondo molesta
-por favor-ruega y a esa vocecita no le puedo negar nada
-está bien- digo un poco grosera. Abro la caja y me sorprendo, ahí adentro, está el anillo de compromiso que Finn me dio cuando teníamos 18, yo se lo había devuelto el día que me marché y él me juró que algún día volvería a mis manos, lo miro y cuando me canso de mirarlo, lo saco de su cajita, debajo hay una nota… "es algo VIEJO pero sigue cargando las mismas promesas de amor, Póntelo siempre"-ordena una nota con caligrafía limpia y prolija… la misma caligrafía que había debajo de la caja de Tiffany… quiero llorar ¿Por qué esta coincidencia? no entiendo nada.
-Finn ¿qué está pasando?
-nena… no creo poder esperar, necesito una respuesta ahora – me confiesa angustiado, suspiro, entiendo su angustia, si yo pude con ella es porque tuve a las chicas en casa y lo del vestido, los aretes y mis papis me distrajeron pero no lo puedo hacer sufrir… no más, tomo el anillo y lo pongo en el dedo del que jamás debió salir
-sí Finn… me comprometo a lo que sea contigo, sí con los ojos cerrados, sí porque te amo demasiado- le susurro despacito a la bocina del teléfono, Finn suspira y puedo sentir su emoción
-Gracias... gracias nena, te juro que cada uno de los días de mi vida no me van a alcanzar para agradecer haberte conocido… te amo… te amo tanto- lo escucho decirme y sonrío como tonta
-yo te amo más- alcanzo a responder
-¿puedes abrir ahora la puerta de la terraza?- me pregunta tierno y le obedezco… empiezo a meter la llave en el cerrojo, por alguna razón, estoy temblando, él sigue hablando
- ya dijiste que sí pero ya que no sabes a qué le dijiste sí… tengo que preguntarte- dice un poco nervioso y yo por fin abro las puertas, la luz me deslumbra un poco, el sol está a punto de meterse, sus rayos parecen ser devorados por el lago haciendo mil veces más intensa la luz que me da de frente en el rostro
- Rachel Berry… ¿te quieres casar conmigo?- pregunta mientras al mismo tiempo enfoco el jardín, el muelle y el lago.
Hay mucha más gente de la que esperaba pero lo que más llama mi atención es el arco principal; del lado izquierdo, están todas mis amigas, son las damas, todas ellas usando vestidos rojos ¿y qué fue de los blancos?, del lado derecho, están mis amigos, los padrinos, con bellos trajes negros y corbatines rojos, todos están volteando hacia la terraza, todos me miran, todos menos el hombre hermoso que está hasta el frente, volteado hacia el lago, hablando por teléfono y del brazo de Carole…la posición principal que ocupa en el muelle lo delata, es el novio, no es Blaine, no es Kurt, su altura y silueta son inconfundibles … es Finn…
-¡oh por Dios!…- exclamo al analizar por completo mi bello atuendo y deduzco todo…
Finn es el novio de esta boda… y yo…. Yo soy la novia
Tengo tantas preguntas… pero entiendo que no es momento, además me hicieron una pregunta importante y debo contestar… mi voz logra salir de donde quiera que se haya escondido
- sí mi amor, si quiero casarme contigo- le digo mientras las lágrimas rondan mis mejillas
-¡bien!- dice con emoción y recupera la compostura- ¿Qué te parece casarte hoy? Tengo tiempo ahora mismo, estoy en un buen lugar, hay un buen clima y casualmente nuestros amigos y familia están reunidos- afirma con tono serio pero estoy segura de que hay una sonrisa en su rostro
-me parece que hoy es un buen día, además no sé por qué pero estoy vestida para la ocasión, no sé, sería una lástima que no vieras lo fabulosa que luzco- le respondo en una sonrisa llena de lágrimas de emoción
-Es un trato entonces mi cielo… ahora te dejo porque ¿sabes? Llevo ya un tiempo planeando mi boda y ahora estoy a punto de casarme, dicen que la novia ya llegó y que luce espectacular, yo aún no la veo pero estoy seguro de que está hermosa…¿vienes acá para que pueda verla?
- si cariño… voy, espérame- digo convencida y ambos colgamos por fin el teléfono, volteo para secarme las lágrimas, un poco de maquillaje mancha mi mano,¿ dónde está Kurt? Lo necesito, debo de estar horrible…
Felicidades a todas las personas que siempre supieron que sería una boda Finchel… la verdad es que toda la fic estaba llena de pistas, desde el resumen y la imagen de mi perfil. Esto era algo que siempre quise escribir, es decir una boda con todos los detalles y ésta, se me hizo una forma muy linda de contarla… ahora que ya saben quiénes son los novios, están invitados a asistir a ella en el próximo capítulo. Espero comentarios. Saludos.
