Nos tomamos cientos de fotos con medio mundo, después todos van entrando poco a poco al lugar donde haremos la fiesta. Kurt nos pide que no entremos hasta que nos llame, entonces nos quedamos solos, nos volvemos a tomar de las manos, me acurruco contra su hombro y empezamos a caminar alrededor de nuestro espectacular lago iluminado con antorchas y velas, mi despampanante velo catedral va dejando una estela de luminosidad por donde pasamos.

-Estoy extrañado de verla tan callada, usted no ha dicho nada señora Hudson… - dice Finn interrumpiendo nuestro glorioso silencio, dedicándome una preciosa mirada de bobo enamorado

-No hay mucho qué decir ¿o sí señor Hudson? Todo lo que tenía que decir ya lo he dicho…

- exacto, ¡dijiste que sí!y ese "sí "significó todo porque al decirlo ya eres mía para siempre…- anuncia orgulloso besando mis anillos de casada

-sí, creo recordar vagamente que eso prometí- le digo con cara de fingido sufrimiento, ambos sonreímos y volvemos a entrar en un profundo silencio

- entonces…ya enserio nena… ¿cómo te sientes?-vuelve a interrumpir esta vez acariciando mi barbilla y con cara de preocupación

- no lo sé- le confieso

-nena…- me dice con ojos suplicantes mientras se sienta en una banca de maderos y me jala para que quede sentada en sus piernas, envuelvo mis brazos alrededor de su cuello y recargo mi cabeza en él; él me sostiene por la cintura, mi enorme y fabuloso vestido nos envuelve a los dos

- tienes que decirme algo porque me estás asustando-pide tierno

- no te asustes cariño- suspiro y empiezo a contarle- me siento…en shock… no… no tienes idea de cuántas veces soñé que me casaba contigo, porque en mis sueños, aunque no lograba ver tu rostro, sabía que eras tú … pero era eso, un sueño, siempre algo me despertaba antes de que lo confirmara pero ahora, después de nuestra maravillosa ceremonia, estoy angustiada porque creo que mi reloj o cualquier cosa va a sonar y voy a despertar del más hermoso de mis sueños,luego mi miedo se apaga porque estás aquí, puedo verte, sentirte, abrazarte, olerte… mis sueños no tienen olor ¡eres real! -digo bromeando, acurrucándome más a él- y entonces…

-¿entonces?- me pregunta miedoso

- entonces me regaño por ser tan boba, porque en lugar de disfrutar de mi fiesta, de mi día, de mi esposo…mi cabecita se llena de mil preguntas, Finn tengo mil preguntas…-digo angustiada y el medio sonríe iluminándose por completo

-pregunta entonces esposa… no me hubiera casado contigo si una de tus maravillosas virtudes no fuera la curiosidad, amo tu curiosidad-dice besándome y sonrío

-Melisa… para empezar-murmuro cuando me suelta

-no me casé con ella- dice con cara asustada

-creo que di por hecho eso cariño, cuando no te acusó de bígamo el señor juez…- le digo burlona- pero entonces ¿qué pasó?…

- pasó lo obvio… cancelamos la boda

-Finn, detalles- le pido golpeándolo suavemente en el hombro…

- detalles… bien… -dice entrecerrando los ojos para recordar -Tú estabas en casa de mi madre, pidiendo que no me casara y yo estaba furioso… muy furioso contigo por tirar las flores y ser tan necia-ríe- pero sobretodo estaba enfadado conmigo porque dentro de todo, tú eras la valiente que estaba ahí luchando por nuestro amor y yo el cobarde que creyó que Melisa podía sustituirte, cuando en realidad nunca habías salido de mi corazón

-ni tú del mío- le digo con orgullo besando la comisura de sus labios

-entonces yo no creía merecerte y no quería lastimar a Melisa y el único camino que quedaba era cumplir con mi palabra, pero entonces me pediste lo imposible, que volteara a verte y te dijera que no te amaba … y ahí fue cuando la realidad cayó sobre mis hombros, lo único que iba a hacer al cumplir con Melisa, era hacerla infeliz porque siempre, siempre, te amaría a ti … así que no pude voltear a verte… ya te lo dije, porque entonces hubiera querido quedarme contigo y no imaginaba a Melisa sola, esperando en el altar… ella no merecía eso cariño… así que decidí resolver ese asunto primero

- ohm… ahora que lo pienso… tal vez no fue el modo pero sí, definitivamente tenías que hacerlo, no te culpo, nadie merece quedarse plantado-analizo

-no, pero ella no se iba a quedar plantada, me iba a dejar plantado a mí…

-¿cómo?

-llegué a su casa, no había movimiento, todo parecía triste, su madre me abrió la puerta y no fue amable, su padre me quería asesinar y su hermano solo me indicó que Mel estaba en su recámara y que quería hablar conmigo, llegué y vi con alivio que no tenía su vestido de novia, me dijo que me estaba esperando pero no lloraba, ni nada, estaba tranquila, no sufría…

- bueno eso crees tú- lo reprendo sin saber por qué

- entonces me dijo que ella no iba a llegar a la boda, le pregunté por qué y ella que es muy lista…- la elogia y hago un puchero-no tan lista como tú - me dice Finn y le sonrió, él continúa - Me contó que por más que me quisiera no podía interponerse entre tú y yo… que ella ya sabía que yo estaba enamorado de ti, que sin darme cuenta yo muchas veces la había llamado con tu nombre y que sabía que mi orgullo y mis elogios hacia ti, no eran tan sencillos como los que se le tienen a una amiga

-Oh Finn, pobrecita - digo de pronto triste por la espantapájaros

- ella, en un principio creyó que con su amor, iba a ser suficiente, quería hacerme feliz y estaba dispuesta a aceptar lo que le ofreciera porque creía que tú no me amabas y que lo nuestro era imposible… pero entonces te conoció y aún con tu súper talento de actriz de Broadway, no la engañaste, dice que desde la primera vez que nos vio juntos, en la estación de trenes, supo que ambos sentíamos lo mismo y que luego tú con tu actitud y con tus celos le confirmaste que también me amabas

-Waw y yo que creí que la espantapájaros era inmune a mis súper poderes…

-¿espantapájaros?

- sigue cariño, no te distraigas- le pido y el ríe divertido

-entonces me pidió que no fuera un imbécil, que te buscara y que no te dejara ir otra vez, porque según ella, muy pocas personas son tan afortunadas como para tener un gran amor correspondido y nosotros lo somos… somos afortunados- dice besando mi frente

- aww, me siento culpable, yo traté mal a la espantapájaros, pero al final demostró ser lista y tener un gran corazón… Con razón creíste estar enamorado de ella- suelto de pronto y sí estoy consciente de que se oyó como burla pero fue un comentario sincero…

-no era… no es mala persona Rach… aunque ella no eras tú, ella no era mi vida, ni la mujer que quería a mi lado por siempre…- dice mi Finn instalado en su tono cursi

-¿y porque no lo hiciste?- le reprocho- ¿por qué no me buscaste?

-No señora Hudson… puede usted culparme de todo menos de no buscarla… pregunta a Kurt, él fue testigo, claro que te busqué, saliendo de casa de Melisa encontré a mi hermano y me contó que te pusiste peor, que te pusiste a gritar y llorar en el jardín de mamá y me rogó, me suplicó y me ordenó que pensara bien las cosas y que dejara de lastimarte o él mismo me mataría muy lenta y dolorosamente. Entonces le conté lo que pasó y juntos regresamos a casa y ya no estabas ahí, Blaine dijo que saliste a toda velocidad en tu auto, fui a casa de tus padres y nadie abrió, marqué a tu número un millón de veces y no respondiste

- tenía el teléfono sin batería- me justifico alzando los hombros

-fui a cada casa de Lima… busqué debajo de cada piedra, pregunté en la estación si habías comprado algún boleto de regreso, pregunté a todos y cada uno de nuestros conocidos y nadie sabía nada de ti, parecía un pobre loco- dice melancólico y yo me burlo

-no te rías- me pide

-lo siento cariño, pero me parece divertido no haber sido la única loca que hizo dramas y ridículos enfrente de la gente…

- sí… y vaya que hice el ridículo, incluso, en mi búsqueda me metí a la recámara de Britt ante los gritos de su abuela, pensando que estabas ahí pero no… ¿dónde te habías metido?- me pregunta igualando mi risita burlona

- yo tampoco supe donde estuve… solo manejé hasta que la gasolina se acabó y llamé a mis padres, ellos fueron a buscarme, pasamos la noche en un hotel y al día siguiente me llevaron al aeropuerto y regresé a New York

- y allá hubiera corrido de no ser porque después de tanto buscarte, llegué derrotado a casa y mamá me dijo que alguien quería hablar conmigo

-¿alguien?

-un ejecutivo de la televisora que compró mi programa…

-Waw, ¡día emocionante!

- no tanto como el de hoy- sonríe y continúa-el señor que llegó a casa dijo que era urgente que presentara mi proyecto en las oficinas de Los Ángeles, le dije que no, mi prioridad eras tú pero entonces él dijo que el dueño de la televisora era el interesado y que si no lo veía en ese momento, podrían pasar años antes de poder volver a verlo…pensé en dejarlo ir… pero ¿y luego? Seguiría sintiéndome un frustrado fracasado que no te merecía porque nunca le llegaría a la altura de tu talento…

-hey no… nunca ha sido así… no pienses eso…con o sin programa tú eres el más maravilloso de los hombres que he conocido, si perdimos tiempo, fue únicamente por tontos-le aseguro besándolo y él me regala una sonrisa de orgullo

-aunque hoy lo sepa porque estás aquí a mi lado, sin condiciones, solo teniendo una fe inmensa en nuestro amor, por muchos años me sentí un fracasado, por eso no fui a buscarte antes, por eso me engañé y me conformé con Melisa…

- mi amor… tú no tienes porqué conformarte nunca, eres correspondido, el único hombre al que he amado y eso es por tu hermoso corazón, por tu nobleza, por tu inteligencia, por tu capacidad de amar, por lo atractivo que eres y nunca, nunca, así seas un vagabundo, nadie va a llegar a remplazarte en mi vida ¿lo entiendes?

- ahora sí, antes no, así que yo quería ser más para ti… pero también por mí, para demostrarme que yo podía hacer cualquier cosa que me propusiera, lo hablé con mi familia, ellos me apoyaron, dijeron que debía ir a lo del trabajo, que debía dejar que el tiempo nos hiciera a ti y a mí tranquilizarnos para que cuando tú y yo habláramos, lo hiciéramos sin tantas culpas y con mucha más sinceridad, entonces creíamos que lo de Los Ángeles sería un par de días, una semana cuando mucho… pero todo sucedió demasiado rápido, el dueño de la televisora se enamoró del proyecto , firmé un contrato y empezaron mis citas con patrocinadores, productores, guionistas, dibujantes, actores… y estaba emocionado mientras trabajaba pero luego llegaba a casa y pensaba en ti, mandé a Kurt a hablar contigo para pedirte tiempo pero él dijo que no lo dejaste ni mencionar mi nombre

-no quería saber nada de ti, estaba tan dolida- le confieso abrazándolo aún más

-lo sé y estabas en tu derecho, cuando te negaste, supe que tenía que hacerlo yo mismo, tenía que decirte a la cara cuanto te necesitaba… pero el trabajo seguía acumulándose, Kurt me ayudaba mucho, ya sabes que él se mueve como pez en el agua con los diseños y los escenarios, pero un buen día él y Blaine pelearon y entonces Kurt corrió a esconderse a Londres y me quedé solo… con más trabajo, para ese entonces yo ya estaba más que atado, con nuevos contratos y con muchos compromisos y no podía abandonar nada… durante los pasados dos meses todo fue tortura, solo rogaba por las noches que siguieras pensando en mí, que me siguieras amando

- mi amor, a pesar de mi enojo, nunca te dejé de pensar, y a partir de ahora ya no tienes que rogar más, yo te seguiré amando siempre- le confieso tierna

-Gracias cielo…- me dice besándome con admiración y empezando a acariciarme de forma muy pasional y aunque me encanta, en este momento, la curiosidad gana, además estamos en un lugar público y de todas formas íbamos a tener que parar

- hey, sigue contándome, no te distraigas

-pero es que estás tan hermosa… amo como este vestido se ajusta a tu cuerpo- me dice seductor

-y te va a encantar más lo que se ajusta a mí debajo del vestido- contesto coqueta

-¿ a sí? ¿qué es? ¿qué hay debajo del vestido?- pregunta curioso mirando sin disimulo mi escote como si por ahí se quisiera colar a lo más profundo de mí

-no te lo diré, mejor sigue contándome- le pido burlona y él detiene su profunda mirada transformando su rostro a confundido- anda… cuéntame ¿cómo se te ocurrió lo de la boda?-insisto cariñosa

-en el trabajo aún no me daban la opción de ir a New York así que estaba viviendo en la casa de Kurt en Los Ángeles, entonces él se fue pero un buen día llegó con un montón de maletas y con Blaine cargándolas, - se burla- Kurt me presentó a Blaine como el nuevo señor Hummel y se presentó a sí mismo como el señor Anderson y yo no entendía hasta que me explicó que Blaine lo buscó y que después de la reconciliación, en un instante de locura habían ido a un pequeño pueblo Londinense y se habían casado

- oh por Dios esos dos… ¿están casados? Y yo… ¡yo no supe!… los voy a matar- digo enojada intentando levantarme de su regazo. Finn no me deja, sostiene fuerte mi cintura

- hey no… cálmate esposita asesina… no vas a matar a nadie… de hecho nadie supo de esa boda, hasta hoy, todos, menos la familia, ignoran que ellos son un matrimonio, Blaine dijo que lo hicieron porque el noviazgo ya no era para ellos, que era todo o nada, así que lo hablaron y simplemente lo hicieron, están esperando un momento especial para contarles a todos…

-par de tontos desconsiderados ¡los odio!- digo con mi cara refunfuñona

-hey, ya… no puedes odiarlos tanto, ellos fueron mis mayores cómplices, de hecho Blaine fue el que denotó la idea, me dijo que debería escaparme del trabajo por un día, ir a New York, robarte y llevarte por la fuerza a Las Vegas, obligarte a ser mi esposa… - me confiesa divertido

- ¡no te hubieras atrevido!- lo amenazo burlona

- si lo hubiera hecho… hubiera podido, pero no quise, ¿sabes por qué?- muevo mi cabeza negando- porque esta es la única boda que vas a tener en tu vida, después de esta no va a haber ninguna otra y quería que tuvieras todo lo que siempre habías soñado, para que cuando nuestros nietos te rodeen preguntándote nuestra historia, puedas contarles los detalles de éste día y ellos sepan que su abuelo hizo locuras de amor por su abuela…-confiesa serio y no sabe lo hinchado que tiene a mi corazón lleno de emoción y admiración

- te amo tanto… amo a mi Finn romántico- lo elogio tierna

-nena, por ti soy lo que sea… ¡hasta planeador de bodas!- rueda los ojos, como si aún le costara creerlo- después de ver la felicidad de Blaine y de Kurt, supe que eso era lo que quería para nosotros, lo decidí en 5 segundos, te iba a hacer mi esposa, pero no te iba a robar ni nos íbamos a casar a escondidas, íbamos a hacerlo bien, en una gran boda, tampoco nos imaginaba de novios otra vez y menos viviendo en la misma ciudad porque ya era un hecho que me mudaba a New York, no iba a soportar tenerte tan cerca y a la vez tan lejos, era todo o nada… así confiando en que no te hubiera lastimado mucho y en que tu amor por mi seguía vivo, empecé a planear la boda de tus sueños y me di cuenta que me la contaste tantas veces, mientras fuimos novios, que era la boda de mis sueños también; me acordé de todos los preparativos que hicimos para la boda que no realizamos y recordé lo que en ese entonces querías pero que no pudimos tener por falta de dinero y todo fluyó…

-¿tuyos eran los 50 mil dólares?- pregunto sorprendida

- sí, eran parte del adelanto por mi programa

- y me los diste a mí, sin chistar

-no quería que te quedaras con ganas de nada, todo lo que quisieras, lo tenías que tener

- y todo lo tuve, pero lo compré en pocas cantidades, hoy hay muchas más mesas, flores, manteles, comida…- digo sorprendida

- todo lo que tú ibas eligiendo, yo hablaba por teléfono y aumentaba el pedido, cuando tú y yo nos fuimos anoche de aquí, los empleados de Burt, las amigas de Carole y las de Shelby duplicaron los arreglos que nosotros dejamos…

-waw todo un trabajo de inteligencia y ¿tú planeaste todos esos detalles?

-sí- me dice un poco avergonzado

-¡qué inteligente marido tengo!- lo alabo y devoro sus labios, él me corresponde abrazándome muy fuerte como si tuviera miedo de que le escapara

-todo para ti mi amor- me dice orgulloso- pero ¿qué hay debajo del vestido?- vuelve a preguntar devorándome con la mirada

- no seas curioso- regaño

-yo… quiero saber- se emberrincha un poquito

-no, mejor te cuento que tienes una mujercita muy ahorradora, porque no usé ni un centavo de lo que depositaste en mi cuenta para la boda

-¿de qué hablas?- pregunta atónito

-tus 50 mil aún siguen en el banco

-nuestros cincuenta mil siguen en el banco- aclara - pero ¿cómo?

- la tía abuela de Quinn nos prestó el lugar sin pagar nada

-Waw, Quinn no me contó ese detalle… ni yo pregunté- alza los hombros

- tu mamá pagó el servicio de banquete

- eso sí sabía, me contó algo…

-y su amiga nos regaló toda la comida porque es una de mis fans

-tampoco sabía eso- me dice sorprendido

-las flores, las pagué yo de mi propia cuenta porque eran mi regalo para Kurt y Blaine- confieso y él se burla- pero tampoco fue tanto- aclaro tierna

-la renta de las mesas y sillas fueron regalo de Quinn y Puck, Mercedes nos obsequió la música y las luces, las chicas las bebidas, Artie ha filmado y fotografiado casi todo…-Finn hace su propio recuento

- Waw, boda de ensueño gratis- digo divertida

- se nota que les urgía vernos casados, todos esperaban esta boda - responde Finn con la misma cara de diversión

- hasta Kurt, estoy segura de que planeó este vestido durante años, porque también estoy segura de que él siempre supo que terminaríamos así… espera, él me regaló el vestido pero…los zapatos… él dijo que eran regalo del novio ¿los compraste tú?

- sí lo hice- se enorgullece- Kurt los vio en un aparador, antes de que saliéramos de Los ángeles para venir a la boda, pero luego él mismo se negó porque le parecieron caros. Yo simplemente entré y los compré pero ¿sabes? no los compré con el dinero de mi nuevo empleo, lo hice con mi vieja cuenta donde está mi salario y ahorros de maestro y me sentí orgulloso porque sé que aún si el programa es un fracaso, podré vivir y trabajar para darte lo que mereces

-no seas tontito… no será un fracaso y tú siempre me das lo que merezco… ¡te amo tanto!- le cuento al oído mientras el devora mi cuello en un dulce beso que para de repente

-¿qué hay debajo del vestido?- pregunta por tercera vez

-no seas tonto y vuelve a besarme- le ordeno con voz seductora y él obedece

- hey ¡basta ustedes dos!… vayan a un hotel y consigan un cuarto… esperen ¡no!… si se van, van a arruinar mi boda…- anuncia un enfadado Kurt y quiero que se vaya, aún me faltan saber detalles

-creí que era nuestra boda, mía y de Rach, no la tuya- reclama Finn soltando su agarre de mi cintura y suspiro resignada mientras un poco tambaleante me pongo de pie y acomodo mi largo vuelo del vestido

-pues sí es suya… pero perfectamente hubiera podido ser mía- suspira mi cuñado

- sí… hubiera, hubiera podido ser tan linda y perfecta como la nuestra… pero no… el señor Hummel tenía que ir a casarse en quién sabe qué rincón Londinense, SIN su mejor amiga… - le reprocho y Kurt se queda sin aliento

-¿le dijiste?- le reclama a Finn

- es de la familia ahora, yo no tengo secretos con mi esposa - le responde Finn alzando los hombros

- me siento demasiado contenta por ti- le confieso a Kurt bajando su mal humor- te mereces ser feliz y más le vale a Blaine hacerte feliz porque si no… lo voy a matar muy lenta y dolorosamente- le digo en una sonrisita y él me abraza

-¿oíste Finn? Porque lo mismo te voy a hacer a ti si lastimas a mi princesa…-amenaza

- si hermano ya me lo dijiste una vez y me quedó claro… ¿por qué tardaste tanto?

-Fue… algo complicado acomodar a tanta gente en las mesas- explica Kurt y lo entiendo, entre los invitados vi a muchos compañeros de NYADA, a los socios y amigos de mis padres… mucha gente que no estaba contemplada en la mini- boda que tenía planeada cuando creí que yo era la organizadora

- pero ¿todo está en orden ahora?- pregunta Finn preocupado

- sí… Carole y Shelby lo solucionaron porque yo me puse de nervios… pero basta ya de hablar de eso, no se preocupen… hoy es su día, es su tiempo… y todos los esperan, así que pueden entrar- dice alejándose de nuevo

-¿lista señora Hudson?- me pregunta Finn tomando mi mano

-nací lista señor Hudson- digo siendo decidida y doy el primer paso, rodeamos el lago, volvemos a pasar por el arco del muelle y caminamos de regreso el pasillo de flores que anoche acomodé tirada en el frío pasto, llegamos a la entrada de la terraza... por Dios, aprendí a amar cada centímetro de este lugar, tanto que va a ser muy difícil de olvidar

- Tengo el honor de presentar, al señor y la señora Hudson- dice la voz de Sam.

Entramos al salón somos recibidos por luces que nos enfocan y por miles de pétalos de rosas rojas que caen del techo, emocionada escondo mi rostro en el torso de Finn, llegamos al centro y las luces se apagan, un reflector nos enfoca y las notas de Faithfully de Journey nos envuelven… empezamos a mecernos intentando bailar al ritmo de las notas, mi vestido parece flotar, elevándonos a mi esposo y a mí por alturas inimaginables, todo se nubla ante mis ojos excepto el bello y feliz rostro de mi marido, él empieza a cantar, solo para mi… yo canto solo para él, de pronto me siento la mujer más hermosa y amada de la tierra, la perfección existe y al fin la conozco. Al terminar la melodía nos volvemos a besar y miles de aplausos nos traen a la realidad pero al mismo tiempo nos alientan a prolongarlo durante largos minutos.