¡Hola! Si! Todo esta volviendo a la normalidad, las ideas fluyen de nuevo y el fic podrá avanzar un poco más rápido yey! Bueno aquí esta el siguiente capitulo, corto pero igual espero que les guste mucho!! Espero haberlo escrito bien. Bueno dejemos el blablabla y vayamos al capitulo!
Disclaimer: El Tigre Las aventuras de Manny Rivera no me pertenecen, le pertenece a Sandra Equihua y a Jorge R. Gutiérrez.
Pd: ¡POR CIERTO!, Algo pasa que siempre que cuando subo un capitulo se pone una Parte de el fic hasta arriba luego mi comentario… así que no le pongan mucha atención n.nUu por si piensan que yo lo pongo o es error mió ayer lo verifique y no.
888888888888888888888888888888888888
"El comienzo"
El cielo comenzó a nublarse poco a poco, pero Manny y Frida no pusieron mucha atención a ello y llenaron varios globos con mole acomodándolos con cuidado en una bolsa, sonrieron alegres y caminaron de vuelta a casa de Manny, tardaron varios minutos para llegar debido a los tantos escalones que tenia el edificio; cansados llegaron, Frida se sentó por un momento en una de las sillas que se encontraban afuera de la casa, dejo la bolsa a su lado y suspiro.
-¿Porque tiene que tener tantos escalones?-dijo Frida con dificultad.
-Bueno…al menos llegamos y con los globos intactos-animo Manny abriendo la bolsa, tenia razón, ni un globo se había reventado.
Los dos tomaron algunos globos y los alzaron en el aire, miraron hacia abajo verificando que varias personas caminaban con tranquilidad, sin darse cuenta de que pronto serian bombardeados por globos llenos de mole.
-Empecemos…-dijo Manny al mismo tiempo que una sonrisa malvada se formaba en sus rostro, entonces los dos soltaron al mismo tiempo los globos que sostenían en sus manos, a veces se lanzaban entre si los globos y otras los lanzaban lejos esperando que le cayeran a otras personas que estuvieran caminando por otra calle, fue entonces cuando Manny soltó un globo enorme, este callo lentamente y fue cuando Rodolfo se acercaba al edificio, Manny cambio su expresión por una asustada al igual que Frida, entonces el globo callo exactamente en la cabeza del padre de Manny, los dos adolescentes se agacharon esperando que Rodolfo no los hubiera visto.
- ¡Manny tenemos que esconder la evidencia!-dio Frida al mismo tiempo que gateaba alejándose de la orilla para luego levantarse, asegurándose que no estuviera a la vista de alguien, Manny hizo lo mismo y entro a la casa en busca de un trapeador mientras la peliazul levantaba algunos pedazos de globo que habían en el suelo y los metía en la bolsa, gracias a Dios y ya habían aventado todos los globos, podrían ocultar mas rápido todo.
Mientras Rodolfo subía molesto las tantas escaleras, ya acostumbrado a subir y bajar aquellas largisimas escaleras; por fin llego, no había nadie afuera, entro a la casa encontrando que Manny y Frida estaban sentados, Manny fingía ver la televisión y Frida leer un libro pero algo estaba extraño…
-Niños…-hablo Rodolfo captando la atención de Manny y Frida quienes miraron hacia su derecha sonriendo nerviosos.
-¡Hola papa! –saludo Manny.
-Buenas tardes Sr. Rivera-dijo la ojiazul aun nerviosa.
-Y… ¿Qué hacían?-dijo Rodolfo mirándolos seriamente.
-Nada…solo veíamos televisión y algunos libros…-explico Manny moviendo exageradamente sus brazos.
-Nada que tenga que ver con mole-comento Frida recibiendo un pequeño codazo de parte de su mejor amigo, Frida se quejo un momento pero al notar la mirada seria de Rodolfo volvió a sonreír.
-Ya veo…Frida, no sabia que podías leer un libro al revés-dijo Rodolfo a lo que Frida miro el libro, tenia razón…
Luego de una pequeña regañada Manny y Frida se alistaron para dormir, se sentían tranquilos pues por suerte Rodolfo no había puesto ningún castigo.
Manny alisto de nuevo el sofá para dormir, Frida apago la luz y se dirigió a la habitación de Manny pero se detuvo un momento, Manny no se había dado cuenta pues acomodaba las sabanas en el sofá, fue entonces que alzo la mirada y logro distinguir a Frida cerca de el, sus ojos se acostumbraron a la oscuridad así que podía distinguirla, ella simplemente se acerco dándole un pequeño beso cerca de los labios para luego sonreír.
-Buenas noches Manny-dijo en voz baja para luego dirigirse a donde dormiría, Manny se quedo en las nubes, asimilando lo que había pasado, una sonrisa soñadora se formo en sus labios y luego se recostó, cayendo rápidamente en un sueño profundo.
Por fin amaneció, el Dr Chipotle Jr. Se levanto rápidamente con una gran sonrisa en su rostro, miro su reloj, eran las nueve de la mañana apenas, a las doce empezaría su plan, activaría con el control y todos los que hayan tomado de la soda se convertirían en monstruos hechos de guacamole, solo acatarían las ordenes del Dr Chipotle Jr,
-Primero me vengare de los Riveras…luego conquistare Ciudad Milagro…la soda llegara a otras partes del mundo ya que ellos trabajaran para mi y ¡gobernare al mundo luego!-dijo el niño mientras tomaba el control que aun se encontraba en la mesa, no quería apartarse un minuto mas de el, apenas el reloj diera las doce y empezaría su plan.
-Todos me respetaran…-dijo en voz baja mientras veía por la ventana- Sabrán mi nombre… nadie volverá a confundirme… seré reconocido por siempre…
Apretó un momento sus puños y bajo la mirada, se quedo haci unos momentos luego alzo la mirada con una pequeña sonrisa.
-Ya me las pagaran…-entonces un relámpago ilumino la habitación, todo era simplemente perfecto, perfecto para el plan…
Las horas pasaron rápido, El Dr. Chipotle Jr. Se vistió, tomo el control en sus manos y salio de su laboratorio, afuera caía una llovizna muy suave así que no le molesto nada, miro su reloj de muñeca, faltaban veinte minutos para las doce así que se dio prisa y camino lejos de la bahía de donde se encontraba dirigiéndose al edificio mas alto de la ciudad, entro sin ningún problema pues las personas no le ponían mucha atención, entro al elevador sin dejar de mirar el control en sus manos, las personas que iban con el en el elevador pensaban que seguro era un control de algún carrito, algún juguete.
Llego hasta el piso mas alto, subió unas escaleras para llegar al techo y se acerco a la orilla luego miro su reloj, la manecilla en ese mismo momento llego al numero doce, entonces sonrió.
-Es hora… ¡que comience!-exclamo en voz alta luego toco uno de los botones entonces en el radar comenzaron a salir varios puntos rojos, miro hacia abajo, todas las personas que caminaban por las calles ahora estaban hincadas, quejándose de aquello que sentían en ese momento, una extraña sensación, entonces terminaban por convertirse en monstruos de guacamole, solo era cuestión de segundos para todos aquellos que tomaron de aquel refresco se convirtieran en guacamole…
88888888888888888888888888888888
También corto…pero igual espero que lo hayan disfrutado, espero Reviews, Opiniones y/o Sugerencias, nos vemos!
