Hola a todos. Primero los personajes son del autor Masashi Kishimoto, yo sólo los uso para hacer este fanfic de YugiNaru que me encantan como pareja. Acá la tercera parte.
CAPITULO 3. NARUTO CONOCE A YUGITO
Al otro día, Raiga reclutaba gente, entre ellos ladrones y asesinos de bajo nivel, pero lo suficiente para que vigilen la aldea entera de supuestos enemigos.
– Quiero que vigilen los alrededores y avisen si ven algo sospechoso –ordenó Raiga al nuevo grupo.
Lejos de la agitada aldea, los jóvenes estaban entrenando en un amplio campo. Ranmaru mejoraba cada día, lo que contentaba a su joven compañera. Yugito estaba decidida a perfeccionar sus técnicas relámpago, aunque se sobreexigia demasiado hasta terminar agotada.
Mientras en Konoha.
– Los informes indican que varias aldeas fueron atacadas y se rumorea que pueden estar en la Aldea Oculta de la Libélula –comentaba Shizune.
– Su misión es capturar a los delincuentes que estén haciendo esas fechorías y traerlos, no estamos seguros si se trata de Raiga. –ordenaba Tsunade.
– Yamato ve con Sakura y Sai, y llévate a Naruto también –decía la Quinta.
Con las órdenes dadas fueron a gran velocidad ya que la aldea quedaba lejos y pronto anochecería, necesitaban verificar que estaba pasando.
Caída la noche, Ranmaru seguía entrenando con su joven compañera y se notaba el cansancio en ambos.
– Estoy agotado, descansemos un poco.
– Si, tienes razón iré un rato al lago ¿Vienes?
– No, iré a la aldea, me estoy muriendo de hambre.
– Mentiroso, solo vas a ver a las chicas… –decía Yugito un tanto celosa, cuando Ranmaru se sonrojó.
– Luego nos vemos –decía la joven que se marchaba, alejándose de la aldea.
Yamato y sus alumnos siguieron su camino hasta toparse con una vieja cabaña, donde habitaban una anciana y su joven nieto. Ambos contaron que la aldea fue tomada por tres individuos y que uno de ellos era Raiga.
Sakura y Yamato guardaron silencio al escuchar que el espadachín a quien buscaban estaba en la aldea, Naruto por otro lado no le daba importancia y salió a caminar.
– No puedo creer que este perdiendo mi tiempo con estas misiones, debería estar buscando a Sasuke –ttebayo… –decia disgustado.
Cuando Naruto caminaba por el denso bosque escucho a alguien cantando y fue enseguida a ver quien era. Se deslumbro al ver un hermoso lago entre las montañas bañado de luz de la luna llena como algo mágico de la naturaleza, sin contar con la hermosa joven que nadaba desnuda.
Y yo sólo quiero ser real
y sentir el mundo igual
que nosotros, por ellos, por mí
por qué yo tendría que cambiar
nadie más lo va a intentar
estoy sólo
y sigo aquí
Sólo yo
estoy aquí
sigo aquí
El joven de ojos azules se sintió algo triste por las últimas palabras del canto, él también saboreo la amargura de la soledad y se sentía identificado. Quiso acercarse para conocer a la kunoichi del lago, pero su torpeza hizo que rodara cuesta abajo, asustando a Yugito.
– ¡¿Quién anda ahí?! – grito la joven asustada, quien al sentir el ruido solo pudo ocultarse detrás de una rama en el lago.
– Lo siento, te escuche… cantar y no pude evitar… venir –tartamudeaba Naruto sin saber que decir.
– ¿Acaso eres un pervertido? ¿Me estabas espiando? –decia la joven con un kunai en la mano, dispuesta a saltarle encima.
– No es lo que piensas-ttebayo… –decia mientras se acercaba a Yugito que se tapaba con la rama, sus caras se encontraron cuando la joven alzo la vista y lo vio.
– Eres un ninja…
– "Que linda chica…"
– Que alivio creí en un momento que… –decia Yugito al querer salir del lago pero Naruto la detuvo ofreciéndole su chaqueta naranja, allí cayo en cuenta que ella no llevaba nada y se lo agradeció.
– ¿Y de donde eres? No pareces de por aquí
– De Konoha, soy Uzumaki Naruto ¿Y tú?
– Solía ser del País del Rayo pero me fui de la aldea, como veras soy una renegada –decía la joven señalando su bandana rasgada.
– Un amigo mio también se fue de mi aldea para volverse fuerte y terminar con su venganza ¿Tú porque lo hiciste? –decía el joven un poco deprimido al recordarlo.
– Bueno… no era muy querida e incluso me subestimaban… el Raikage era el único que confiaba que yo saldría adelante pero… cuando las cosas están en tu contra no puedes hacer nada –decía Yugito escondiendo su cabeza entre sus brazos.
– Quieres decir que… –decía Naruto abriendo sus ojos sorprendido.
– Así es, soy una jinchūriki… –suspiraba la joven. – Pero ya encontrare la razón de mi vida, por lo pronto me hare mas fuerte para alcanzar mi meta –decía orgullosa la joven cuando callo. – Debo irme tu novia te esta buscando –señalando a Sakura.
Naruto se dio vuelta a ver a su compañera llamándolo, pero cuando se volteo a despedirse de Yugito ya había desaparecido, solo estaba su chaqueta en el piso.
– "¿Habrá sido solo un sueño?" –pensaba
– Naruto ¿Porque no contestas? Te estuvimos buscando con Sai, ¿Olvidaste que estamos en una misión? – lo regañaba Sakura.
– Estaba con…
– ¿Con quién? Yo no veo a nadie. Deja de mentir y vámonos
– Pero no estoy mintiendo
Y así los tres se fueron a la vieja cabaña. Yugito hizo lo mismo y volvió a la aldea pero se sorprendió al ver tantos ninjas.
– Raiga-sensei ¿Quiénes son todos ellos?
– Solo son vigiladores, ninjas renegados de bajo nivel, los usare por si acaso ocurre algo –reía el espadachín.
– ¿Acaso no confía en nosotros que necesita de estas cucarachas? –se enojaba la joven, sintiéndose subestimada.
– No pongas esa cara y baja tu katana, ellos son simples marionetas que controlo para que vigilen por pocas monedas que estos estupidos aldeanos recogen para nosotros –comentaba con una sonrisa en la cara. A Yugito no le hacia gracia dicha idea pero no lo cuestiono. – Vi un ninja por los alrededores y dudo que venga solo.
– ¿Un ninja? –salto sorpresivamente la joven pensando en Naruto.
– Sí, un ninja con ropa negra, hay que estar preparados.
– "Ufff..., no era él" –se alegraba Yugito que se mantenía ocupada en su pensamiento, pero de repente un golpe fuerte la hizo volver a la realidad.
– Nunca vuelvas a levantar tu katana conmigo, aprende donde esta tu lugar –decía Raiga sumamente molesto, viendo que uno de sus alumnos se rebelaba. Esa actitud era peligrosa en un futuro sino lo controlaba.
– Si, sensei. Gomenasai –se disculpo la joven que se mostraba alegre.
En otro lugar.
– ¿Qué has visto, Sai? –pregunta Yamato.
– Vi a varios ninjas y a Raiga –comentaba Sai.
– Bien. Entonces Naruto y Sakura se encargaran de los ninjas, Sai y yo nos ocuparemos de Raiga, cuando terminen vienen donde estamos. Seguramente necesitaremos ayuda.
– Sai… ¿Por curiosidad no viste a una kunoichi rubia? –preguntaba Naruto sonrojado.
– Pues no… Solo divise a los ninjas, a los aldeanos ¿Por qué?
– ¡¡Naruto déjate de tonterías y concéntrate!! –gritaba Sakura. – "Se le pego lo de Jiraya cha".
– ¿Están listos? ¡¡Vámonos!! –ordenaba Yamato.
CONTINUARA…
