¡Al fin estoy actualizando!
Primero que nada, muchas gracias por sus reviews y su paciencia. No tengo mucho tiempo libre para actualizar tan rápido como quisiera, pero estoy haciendo mi mejor intento.
Espero que este nuevo capítulo sea de su agrado...


V. Tanabata

Había pasado toda la noche pensando en lo que les dijo Luna, y le había costado bastante trabajo conciliar el sueño. Sería un día muy largo con muy poco descanso.

Acordaron encontrarse en el templo esa tarde para hacer un plan junto a Luna y Artemis; debían estar preparadas para lo que les esperaba. Aunque no sabían muy bien a qué se enfrentarían.

Volvió a cerrar los ojos para concentrarse mientras hacía su oración frente al fuego, para adivinar el futuro. Juntó sus manos y al abrir los ojos vio algunas extrañas figuras moviéndose entre las llamas, ¿ese sería el enemigo? ¿Qué clase de problemas les causaría? ¿Acaso era…?

-¨¿Rei?¨- escuchó una voz llamarla cerca de la puerta, forzándola a terminar con su lectura, antes de descifrar lo que acababa de ver.

Se levantó de donde estaba sentada y deslizó la delgada puerta corrediza de la habitación. Al salir se encontró con una sonriente rubia con un lindo gato blanco en sus brazos -¨Mina¨- dijo acercándose a ellos.

-¨¿Interrumpimos?¨- preguntó el gato blanco, ladeando un poco la cabeza.

La chica negó con la cabeza -¨intenté hacer una predicción con el fuego, pero no descubrí nada que pudiera ayudarnos¨- suspiró desganada.

-¨Lo entiendo¨- dijo la rubia -¨es nuestro deber proteger a la princesa, y estoy segura que estamos preparadas para enfrentarnos a lo que sea¨- le aseguró firmemente.

-¨Tienes razón¨- fingió una sonrisa.

-¨Las demás chicas no deben tardar en llegar¨- dijo el gato blanco moviendo su colita, una vez que la chica lo dejó libremente en el piso.

Rei asintió con la cabeza -¨¿quieren tomar algo?¨- preguntó señalando la cocina para que la siguieran.
Puso a calentar agua para un té y después de servirlo en una jarra que lo mantendría caliente se retiró a su habitación para cambiarse.

¿En verdad estaban preparadas para enfrentar lo que estaba por venir?
¿Podrían vencer al enemigo una vez más?
Tomó su yukata color rojo con estampados en tonos negro y morado de su closet y comenzó a cambiarse rápidamente, teniendo un poco de dificultad al atar el pedazo de tela alrededor de su cintura -´espero que Mina tenga razón´- dijo para sí mientras salía de su habitación.

-¨¿Y tienes planes para después?¨- escuchó la voz de Mina proveniente de la cocina, eso indicaba que alguien más había llegado.

-¨No lo sé¨- dijo la otra voz en un tono nervioso.

Rei entró en la cocina y se encontró con la rubia charlando con Lita -¨hola¨- dijo con una sonrisa dirigida a la chica.

-¨Hola Rei¨- dijo la castaña, alcanzó a notar que tenía las mejillas un poco sonrojadas -¨espero que no te moleste, pero me serví un poco de té para acompañar a Mina¨- señaló su taza -¨además traje unas galletas de almendra con naranja¨- sonrió abriendo el pequeño contenedor.

-¨No debiste molestarte¨- sonrió acercándose a la mesa para servirse un poco de té.

La castaña se encogió de hombros -¨pero es la única forma de hacer que Serena ponga atención¨.

-¨En eso tienes razón¨- dijo la rubia recargándose sobre la mesa -¨ah, ahí viene Ami¨- dijo señalando hacia la puerta.

-¨Hola chicas¨- dijo la recién llegada, vistiendo un sencillo yukata en suaves tonos azules.

-¨Qué bueno que llegas¨- sonrió la castaña.

-¨¿Y Serena?¨- preguntó esperanzada.

Rei negó con la cabeza y le ofreció su taza de té al terminar de servirla, para después tomar otra para ella.

-¨¿Por qué no me sorprende?¨- bromeó llevándose una mano a la frente.

-¨¿Tuviste suerte en tu búsqueda?¨- preguntó el pequeño gato blanco subiendo al regazo de la rubia.

-¨Hola Artemis¨- dijo alegremente la chica acariciando las orejas del gato -¨no he podido encontrar nada, pero detecté una fuerza extraña a las afueras de la ciudad¨- hizo una pausa para alejarse del gato y poder dirigir su mirada hacia el resto de las chicas -¨lo extraño es que no es solo una, son varias lecturas de una energía que no había detectado antes¨.

-¨¿Crees que se trate del enemigo?¨- preguntó la chica de cabello oscuro, mirándola seriamente.

Ami se quedó pensativa unos segundos y dio un pequeño sorbo a su taza de té -¨aún no estoy segura¨- hizo una pausa y dirigió su mirada hacia Artemis -¨sí esa energía que detectó mi computadora es el enemigo, ¿por qué no han atacado?¨.

Artemis respondió seriamente -¨no sabemos si están planeando un ataque más fuerte¨- hizo una pausa al sentir que Mina acariciaba su espalda -¨aún no sabemos sí están detrás de la princesa o qué es lo que están buscando¨.

-¨Si, tienes razón¨- dijo la castaña -¨no sabemos qué es lo que están planeando, pero de igual forma debemos estar alertas, podrían atacar en cualquier momento¨.

-¨Estoy seguro de que no tenemos nada de qué preocuparnos¨- aseguró el gato blanco.

-¨Por supuesto¨- dijo seriamente Rei -¨no es la primera vez que nos enfrentamos con un enemigo¨.

Sintiendo que el ambiente comenzaba a ponerse cada vez más serio, y sintiéndose un poco incomoda, Minako decidió cambiar un poco el tema -¨bueno, ya tendremos tiempo de hablar sobre eso cuando llegue Serena¨- hizo una pausa y optó por su mejor sonrisa -¨así que, Rei ¿ésta será una cita con Gohan?¨- preguntó haciendo énfasis en el nombre del chico.

¿Cita? Dulce Hades, no. Eso no. ¿Una cita?
Rei sintió que sus mejillas comenzaban a tomar un suave tono rosa -¨no, no es una cita¨- dijo llevándose la taza de té a los labios.

-¨¿Entonces qué es?¨- preguntó la castaña intentando no reír al ver cómo comenzaba a sonrojarse un poco.

-¨No lo sé, fue su idea¨- respondió secamente.

-¨Vamos, Rei¨- dijo la rubia -¨solo están ayudándote, necesitas un empujoncito¨- le guiñó el ojo.

-¨No sé de qué hablas¨- cerró los ojos mientras disfrutaba de su taza de té, intentando esconder cuán incomoda se sentía.

-¨Vamos, ¿acaso vas a negarlo?¨- bromeó -¨por lo que escuché sobre él debe ser un chico muy lindo, ¡completamente mi tipo!¨- hizo una pausa para ver la reacción de la chica -¨si no te decides, quizá tenga que adelantarme¨- dijo en el tono más serio que pudo sin reír.

-¨No hagas eso, Mina¨- dijo Ami conteniendo la risa, siempre le sorprendía lo poco sutil que podía llegar a ser esa chica.

-¨Solo es una observación¨- se encogió de hombros intentando no darle importancia -¨solo digo que un chico así no lo encuentras en cualquier parte¨- alzó las cejas y dirigió su mirada hacia Rei.

Permaneció en silencio, en realidad no quería tener esa conversación en estos momentos. Había cosas mucho más importantes en su cabeza cómo para preocuparse por una más.

Al ver que no había obtenido buenos resultados, Mina decidió no presionarla más. Ya tendrían tiempo más tarde que fueran al festival.

-¨Pues a mí me pareció un buen chico¨- dijo la castaña -¨y su pequeño hermano es tan lindo¨.

-¨Lo es¨- dijo la peli azul con una sonrisa -¨me pregunto si le sirvió lo que le dije¨- se llevó una mano a la barbilla.

Se limitaron a charlar sobre cosas triviales hasta que al fin llegaron Serena y Luna, tarde como siempre. Pero ya estaban acostumbradas a eso.

Luna les pidió que estuvieran alertas a cualquier situación, a pesar de que aún no tenían un plan. Era la primera vez que no podía decirles qué hacer, la primera vez que no estaba preparada para ésto.

-¨No te preocupes, Luna¨- aseguró tranquilamente la peli azul -¨estoy por conseguir más información sobre estas extrañas energías y pronto podremos saber a qué nos enfrentaremos¨.

-¨Gracias, Ami¨- dijo la gatita -¨siento mucho que no puedan seguir con la tranquilidad de sus vidas normales¨- agregó con un poco de culpa.

-¨Al menos esta vez tenemos todos nuestros recuerdos¨- sonrió la castaña.

Y era verdad, puesto que no era la primera vez que tenían un descanso después de tantas batallas. Pero siempre que eso pasaba, tardaban en recuperar su memoria y en volver a encontrarse. Pero ésta vez no fue necesario.

Su última batalla había sido un éxito y por fortuna no hubo pérdidas entre las Sailor Scouts.

-¨Bueno¨- interrumpió Mina -¨no quiero presionarlas, pero se supone que debemos llegar al festival a las 6 y faltan 10 minutos¨.

-¨¿De verdad?¨- preguntó la otra rubia -¨qué rápido pasó el tiempo¨.

-¨Si, no queremos que Rei llegue tarde¨- bromeó Mina pero solo recibió una mirada fulminante por parte de la aludida que comenzaba a sonrojarse.

-¨Ya déjala, Mina¨- reprendió la castaña riendo un poco.

-¨Lo siento, no puedo evitarlo¨- dijo encogiéndose de hombros -¨es decir, jamás imaginé ver a Rei tan nerviosa por un chico¨- sonrió ampliamente y dirigió su mirada hacia la chica -¨discúlpame, no me lo tomes a mal¨.

La chica de cabello oscuro bajó la mirada mientras sus mejillas conservaban ese tono rosa. Tenía razón. Por más que le molestara, sabía que tenía toda la razón y no podía negárselo. Además, ¿por qué se ponía tan nerviosa con ese chico?

-¨De igual forma, Mina¨- comenzó a decir la peli azul -¨no debes molestarla, sobre todo tú qué sabes lo que se siente cuando te agrada demasiado un chico¨.

-¨Si, como mi Darien¨- suspiró la rubia de coletas.

-¨Tú no tienes derecho a opinar¨- reprochó la otra rubia cruzándose de brazos.

-¨En fin, dejen de discutir¨- intervino la castaña sacudiendo la cabeza -¨debemos irnos¨.

Después de avisar a su abuelo que llegaría tarde, Rei y las chicas salieron del templo en dirección al parque de la ciudad. Luna y Artemis caminaban junto a ellas, pero no se quedarían por mucho tiempo. Tenían planeado revisar los alrededores por sí se encontraban con aquellas extrañas energías que mencionó Ami.

-¨¿Y no vas a participar el concurso?¨- preguntó la castaña a Mina.

La chica se encogió de hombros -¨no lo sé¨- apretó los labios con un poco de preocupación.

-¨Pero ese ha sido tu sueño desde hace mucho¨- dijo Serena.

-¨Lo sé, pero no creo que sea el momento¨- admitió nostálgicamente.

-¨He intentado convencerla desde que recibió la carta de aceptación¨- comenzó a decir el pequeño gato blanco -¨pero hasta ahora no he tenido suerte¨.

-¨¿Por qué no lo intentas?¨- preguntó la peli azul con una dulce sonrisa.

-¨Si, Mina¨- agregó Rei -¨sabes que te apoyaremos en todo, y tienes mucho talento¨.

La aludida sonrió alegremente -¨gracias, chicas¨- dijo -¨me da gusto saber que cuento con ustedes, pero aún no sé sí estoy lista para eso¨- se encogió de hombros.

-¨Pues si te decides, sabes que estaremos ahí contigo¨- dijo Serena alegremente.

La rubia asintió con la cabeza, sintiéndose un poco tranquila. Siempre había querido ser una famosa cantante y, a pesar de tener el talento y potencial, sabía que su deber como Sailor Scout era mucho más importante que cualquier sueño. Por esa razón no estaba segura sí debía intentar cumplir su sueño o resignarse y conformarse con la fama que le traía ser Sailor V, aunque nadie supiera que se trataba de ella.

-¨Ahí están Andrew y su hermana¨- señaló la rubia de coletas cuando llegaron al parque -¨¡hola chicos!¨- saludó efusivamente acercándose a ellos con una gran sonrisa.

-¨Ya llegaron¨- dijo la pelirroja volviéndose a ellas -¨hola chicas, ¿cómo están?¨- sonrió.

-¨Vaya, que lindas se ven¨- dijo el chico de cabello dorado con una agradable sonrisa.

-¨Hola chicos¨- dijo Minako sonriente -¨ustedes también se ven muy bien¨.

-¨Gracias. No estaba segura de saber usarlo¨- admitió tímidamente la pelirroja tomando la tela de su yukata amarillo.

-¨Sí, son un poco confusos¨- dijo la rubia de coletas rascando su mejilla -¨tuve que pedirle ayuda a mi mamá¨.

El resto de los chicos rieron un poco.

-¨Bueno, ¿quieren comer algo?¨- preguntó el chico de cabello dorado.

-¨Claro, ¿qué tienen en mente?¨- respondió la castaña.

-¨¡No!¨- intervino bruscamente Mina -¨aún estamos esperando a alguien más, ¿no lo recuerdan?¨- les guiñó el ojo dándole un suave golpe a Rei con su codo.

-¨Mina¨- reprochó suavemente la chica.

-¨Oh, es cierto¨- dijo la peli azul llevándose una mano a la mejilla y volteando la vista a su alrededor, buscando a alguien.

-¨¿Al chico que viste el otro día en el Crown?¨- preguntó la pelirroja sorprendida.

Ambas rubias asintieron efusivamente con la cabeza.
-¨Así es, Unazuki¨- dijo Mina alzando una mano y cerrando su puño frente a ella -¨y yo, la gran Mina Aino, me encargaré de que..¨

-¨No te encargarás de nada¨- interrumpió la chica de cabello negro tomándola fuertemente del puño frente a ella, obligándola a bajarlo -¨por favor, Mina¨- cambió su tono de voz por uno más tranquilo y la miró a los ojos.

-¨Pero¨- iba a reprochar pero se detuvo al ver la mirada suplicante de la chica frente a ella.

-¨No me pongas más nerviosa de lo que estoy¨- le pidió en voz baja, dejando salir un pequeño suspiro.

La rubia sonrió y asintió con la cabeza -¨está bien¨- se encogió de hombros -¨lo intentaré¨.

-¨Rei¨- llamó la castaña en voz baja -¨creo que allá está Gohan, ¿no?¨- preguntó señalando hacia un puesto de comida no muy lejos de ahí.

-¨¿Hmm?¨- se volvió hacia donde le habían señalado y sonrió sin darse cuenta al distinguir al chico sentado en una mesa junto a dos pequeños, con un par de platos apilados sobre la mesa.

-¨¿Por qué no vamos a saludarlo?¨- sugirió Mina tomándola suavemente del brazo para obligarla a caminar en dirección al chico.

-¨No, Mina¨- intentó detenerla -¨espera, no¨- pero era muy tarde, ya había sido descubierta.

-¨¡Señorita Rei!¨- dijo el pequeño Goten levantándose rápidamente de su asiento para abrazarla.

-¨Hola¨- dijo tímidamente al pequeño, para después dirigirle una mirada fría a la rubia junto a ella que solo sonreía alegremente -¨¿cómo estás?¨- preguntó volviendo su atención al pequeño.

-¨Muy bien, estábamos comiendo mientras esperábamos¨- dijo sonriente.

Alzó la mirada hacia la mesa llena de platos -¨ya lo creo¨- pensó en voz alta y su mirada se cruzó con unos ojos azules que la miraban fríamente -¨¿hmm?¨.

-¨¿Quién es?¨- preguntó el dueño de aquella mirada.

-¨Ella es la señorita Rei¨- dijo Goten dirigiéndose al otro chico que los acompañaba.

-¨Ohhh¨- fue su respuesta.

-¨Él es Trunks¨- volvió a hablar el pequeño Goten señalando hacia el pequeño de cabello lavanda y mirada fría, quien continuaba devorando su plato de comida sin inquietarse.

-¨Hola, Trunks¨- dijo la chica amablemente acercándose a él.

No dijo nada pero sus mejillas se sonrojaron un poco y bajó la mirada hacia su plato de comida.

-¨Creo que los dos son iguales¨- bromeó Gohan al ver la reacción del pequeño Trunks.

Rei se encogió de hombros y dirigió su mirada hacia él -¨¿tienen mucho tiempo que llegaron?¨- preguntó tímidamente.

El chico le sonrió y negó con la cabeza -¨un par de minutos¨.

Tras unos segundos de silencio, Goten dirigó su mirada hacia Rei y luego hacia su hermano, regresó hacia Rei y luego a su hermano y sonrió ampliamente. Quizá tenía razón en todo esto.
-¨¿Hmm?¨- desvió su mirada hacia la rubia que estaba junto a Rei -¨hola¨- dijo tímidamente.

La rubia, que no había creído lo que sus amigas le habían dicho, intentaba no reír al presenciar aquello. Dirigió su atención al pequeño y le dedicó una agradable sonrisa.

Rei se sobresaltó al escuchar la voz de Goten, y recordó que venía acompañada.
Hades, Mina está conmigo…
-¨Oh, disculpa¨- dijo a la rubia sintiendo como comenzaba a sonrojarse -¨ella es Minako¨- dijo volviéndose a la mesa.

-¨Hola, mucho gusto¨- dijo la rubia, intentando no reírse de su amiga.

-¨Gohan Son¨- dijo el chico con aquella encantadora sonrisa y un suave movimiento de la cabeza -¨él es mi hermano Goten¨- señaló al pequeño de extraño cabello negro alborotado -¨y él es Trunks¨- señaló al pequeño de cabello lavanda y rostro encendido como un tomate.

-´Vaya, Lita tenía razón´- pensó para sí la rubia. El chico era más atractivo de lo que había imaginado, y ahora estaba más convencida en que tenía que ¨ayudarle¨ a Rei, o de lo contrario se vería en la penosa necesidad de quitarle su atención. Bueno, no se atrevería a hacerle algo así a su amiga pero por él quizá lo consideraría…

-¨¿Quieren comer algo?¨- preguntó el chico interrumpiendo los pensamientos de la rubia.

-¨Eh, bueno¨- dijo Rei -¨íbamos a ir a otro puesto¨- señaló a un pequeño grupo de personas cerca de ahí -¨y… nos están esperando¨.

-¨Entonces debemos irnos¨- dijo llevándose una mano detrás de la cabeza y dirigió su atención a los pequeños junto a él -¨¿listos chicos?¨.

Ambos asintieron con la cabeza después de comer a toda prisa el resto del arroz en sus tazones.

-¨Ahora nos vemos¨- dijo la rubia con una dulce sonrisa, tomando a la otra chica del brazo para regresar a su grupo mientras el chico pagaba por su comida.

-¨¿Por qué hiciste eso?¨- preguntó Rei confundida, cuando estaban a una distancia considerable.

-¨Tenemos que hablar¨- dijo seriamente la rubia -¨te gusta este chico, ¿no?¨- preguntó -¨y creo que es obvio que también le gustas¨- hizo una pausa y sonrió al ver el rostro sorprendido de la chica -¨¿por qué no pasan un tiempo solos? Yo puedo distraer a su hermano y al otro chico junto con los demás¨- se encogió de hombros.

Rei arrugó la frente confundida -¨¿qué quieres decir?¨.

-¨Vamos, Rei¨- se llevó las manos a la cadera -¨es el Tanabata, el día en que la princesa y el pastor pueden verse después de esperar un largo año¨- entrelazó sus manos frente a su pecho -¨el día en que los amantes se ven solo por una noche¨- continuó diciendo mientras sus ojos brillaban alegremente.

-¨Mina, es una leyenda y le estás cambiando el significado¨- se llevó una mano a la frente.

La rubia rodó los ojos al ser interrumpida -¨solo estoy diciendo que pueden ir juntos a escribir su deseo¨- se encogió de hombros.

Rei se quedó pensativa, considerado las palabras de su amiga.

-¨Perdón por tardarnos¨- dijo el chico acercándose a ellas, e interrumpiendo el pensamiento de Rei.

-¨No pasa nada¨- dijo la rubia -¨vengan, les presentaré al resto¨- señaló al grupo y comenzó a caminar -¨chicos¨- llamó la atención del grupo -¨no todos los conocen, pero ellos son Gohan, Goten y Trunks¨- dijo señalando a cada uno.

-¨¡Hola señorita Lita y señorita Ami!¨- saludó el pequeño de cabello oscuro.

-¨Hola¨- saludó la castaña y la peli azul hizo una seña con la mano.

-¨Hola, soy Serena¨- dijo la rubia de coletas acercándose a ellos -¨mucho gusto¨- sonrió dulcemente, haciendo una pequeña reverencia.

Terminaron las introducciones que hicieron falta y comenzaron a caminar en dirección al puesto de yakitori.

Estratégicamente, y sin que nadie se diera cuenta, Mina se encargó de que el grupo se separara solo un poco de Rei y Gohan. Para darles un poco de espacio. Si bien, no era una cita ella se encargaría de hacer todo lo necesario para que fuera lo más parecido a una. O su nombre no era Minako Aino, la diosa del amor.

-¨Te ves muy linda¨- dijo tímidamente el chico mientras caminaba junto a ella.

Rei sintió que sus mejillas se sonrojaron rápidamente -¨gracias¨- dijo bajando la mirada.

-¨No sabía que teníamos que vestir de cierta forma¨- dijo nerviosamente, llevándose una mano detrás de su cuello.

-¨No te preocupes¨- negó con la cabeza -¨no es obligatorio hacerlo¨- sonrió dulcemente.

Gohan se llevó las manos a los bolsillos de su pantalón, sin saber qué más decir mientras continuaban caminando.

¿Qué importaba si no vestía un yukata? Se veía tan bien con lo que vestía esa noche; pantalón vaquero oscuro, camiseta blanca y chamarra de piel. Mina tenía razón, necesitaba un empujoncito. Tan solo estar cerca de él la ponía nerviosa -´y Mina sugiriendo que pasáramos tiempo solos´- dijo para sí.
Hades, ¿cómo espera que pueda hacer algo así?

Llegaron al puesto de yakitori, y cada quién hizo su pedido. Algunos de pollo, otros de carne con salsa teriyaki o solo con salsa de soya.

-¨¿Y ya saben qué deseos van a hacer?¨- preguntó Unazuki mientras esperaban que les entregaran el resto de su comida.

-¨¿Deseos?¨- preguntaron Goten y Trunks al mismo tiempo.

-¨Si, es una tradición del Tanabata¨- dijo la castaña.

-¨¿Ya tienen las esferas?¨- preguntó el pequeño de cabello lavanda, ladeando la cabeza confundido.

-¨¿Esferas?¨- preguntó la rubia de coletas rascando su mejilla.

Gohan dirigió una mirada nerviosa a su hermano y al otro pequeño -¨ehhhh….. ¿qué tipo de deseos pueden pedir?¨- preguntó intentando cambiar el rumbo de la conversación.

-¨¿Oh, no conocen la leyenda?¨- preguntó la pelirroja.

Los tres chicos negaron con la cabeza, con expresiones confundidas en sus rostros.

-¨No se preocupen¨- dijo la peli azul riendo suavemente -¨el Tanabata se celebra el séptimo día, del séptimo mes porque es el día en que las estrellas Vega y Altair se juntan cada año¨.

-¨Si, la leyenda cuenta que la princesa Orihime tejía hermosos trajes para los dioses a orillas del río Amanogawa. Su padre, preocupado por la falta de tiempo de su hija, decidió buscar a un hombre para casarse con ella¨- continuó la castaña.

-¨Pero Hikoboshi era un pastor que vivía del lado opuesto del río¨- interrumpió la rubia de coletas.

-¨Si¨- respondió la castaña -¨cuando la princesa Orihime y Hikoboshi se conocieron, se enamoraron perdidamente al instante y se casaron al poco tiempo¨.

-¨Pero, como toda leyenda no fue un final feliz¨- interrumpió Mina entrelazando sus manos frente a su pecho -¨estaban tan enamorados, que dejaron de hacer sus obligaciones. La princesa dejó de tejer para los dioses, y el pastor descuidó su ganado y terminó esparciéndose por el cielo¨ - decía con ojos soñadores, y después llevó la parte trasera de su muñeca a su frente -¨el Rey celestial, molesto con la pareja, separó a cada uno de un lado del río y les prohibió que se vieran¨.

Los dos pequeños voltearon a verse confundidos por los drásticos cambios de esa chica.

-¨Entonces la princesa le pidió a su padre volver a ver a su amado, y consiguió que su padre les permitiera verse el séptimo día del séptimo mes, con la condición de que la princesa terminara de tejer los trajes de los dioses¨- terminó de contar la historia la castaña.

El pequeño de cabello lavanda arrugó la frente -¨¿y qué tienen que ver las estrellas?¨.

-¨Se supone que la estrella Vega representa a la princesa Orihime, y la estrella Altair representa al pastor Hikoboshi¨- dijo la peli azul -¨la vía láctea es un río de estrellas que cruza por el cielo y separa a estas estrellas¨.

-¨Ohhh, ¿entonces la vía láctea es ese río que separaba a la princesa y al pastor?¨- preguntó Trunks.

-¨Así es¨- dijeron al mismo tiempo Lita y Ami.

-¨¿Y por qué piden deseos?¨- fue el turno de Goten.

-¨Porque la leyenda dice que la princesa y el pastor están tan felices de poder estar juntos que conceden deseos esta noche¨- dijo Serena con una gran sonrisa.

-¨Se suelen escribir en pequeñas tiras de papel de colores y después se cuelgan en las ramas de los árboles de bambú¨- dijo Rei -¨cómo ese de allá¨- señaló un árbol cerca de ellos.

-¨¿Y si se cumplen los deseos?¨- preguntó Goten entrecerrando los ojos.

-¨Supongo que depende de cada deseo y que tan imposible sea¨- dijo Andrew.

Goten se cruzó de brazos y permaneció pensativo en silencio.

Después de relatar la historia, comenzaron a comer y esperaron a que Serena pidiera otras dos órdenes.

-¨¿Hermano?¨- llamó en voz baja Goten acercándose a él -¨¿crees en esa leyenda?¨- preguntó rascando su mejilla.

-¨No lo sé, ¿por qué?¨- preguntó.

-¨Me pregunto si puedes pedir un deseo como con las esferas del dragón y se te concede inmediatamente¨- apretó los labios.

-¨No, Goten¨- negó suavemente con la cabeza -¨eso es diferente¨.

El pequeño bajó la mirada -¨solo quiero que papá no vuelva a dejarnos¨- admitió tímidamente.


Tuve que terminarlo ahí porque si le seguía... iba a ser un capítulo muy largo y cada vez más complicado para elegir dónde terminarlo :(
Una disculpa, pero pronto viene el siguiente y se está poniendo mejor.

¿Qué les pareció?

En verdad me da mucho gusto saber que les está gustando la historia. Al principio no sabía qué esperar porque no sé qué tan ¨popular¨es esta pareja, pero a mi me encanta así que decidí arriesgarme un poco.

Como siempre, sí tienen algún comentario, queja, sugerencia, petición... no olviden dejar un review o pueden enviarme un mensaje!

Gracias por su tiempo, hasta el próximo capítulo! :)