DISCLAIMER:
Holaaaa como están por hay?.. A qui les traigo una nueva adaptación por eso quiero aclarar que la historia es de MaraGaunt la cual me ha permitido usarla con estos personajes que a mi tanto me gustan ..
Como saben los personajes tampoco son mios son de Suzanne Collins(la cual mato a mi querido Finnick y a Prim y en fin mato a muchos la verdad).
Sin nada mas que decir les dejo la historia y espero que les guste
Peeta
En al auto procuré no mirarla o al menos no mientras ella lo notase, me había sentado con ella en la parte de atrás, disimuló bien la tercera vez que mi mirada se encontró con la de ella, clavada sin razón en la mano que apoyaba en mi pierna, donde tenía un anillo de oro con un grabado. Me lo había dado mi madre antes de morir usando las palabras "Dáselo a la persona que logre robarte el corazón, como un símbolo de amor". Hasta ahora no había encontrado a nadie y dudaba mucho que lo fuera a hacer al menos pronto.
Finalmente entre mirada va y viene llegamos al aeropuerto y me di cuenta en cuanto bajamos que Katniss se iba rápidamente junto con el hombre que cargaba las maletas. Se había alejado de mi como si yo le diera miedo, y era una sensación extraña ya que yo solía producir otro tipo de "sensaciones" en las de su género. La miré alejarse y me pregunté que clase de vida había llevado. Seguramente había crecido en un colegio de monjas o algo así. Tenía la espalda rígida como si llevara un palo de escoba atado a ella, y la verdad había inseguridad en su manera de caminar. Eso ya lo había visto antes ,claro, pero pensé en que nadie que la viera tan alejada de mi pensaría siquiera en que compartimos una relación si ella parecía querer huir del que era su novio, su hermana tendría un motivo más para burlarse de ella si descubría la verdad. Al ser consciente de eso me molesto sobremanera la "molestia" que sentí en ese momento. Era casi una sensación de lastima por aquella mujercita. Seguramente había sido duro que la dejaran plantada así tan de repente. A mí nunca me había pasado, eso de ser rechazado, si era sincero, pero creí entender cómo se sentía, en fin ya tendría tiempo de explicarle todo lo que debía hacer.
Cuando tuvimos los tiquetes entramos a la sala de espera y nos sentamos como siempre lo más alejado del otro en la misma silla, cuando la miré para interrogarla vi que tenia la mirada fija al frente y que luego como si lo que viera la dejara ciega, cogió rápida y vorazmente una revista de la mesita del lado y la plantó sobre su rostro de revés. Miré en la dirección que ella acababa de dejar y vi acaramelados a la señorita Undersee y a su novio y caí en cuenta del porque de la actitud de Katniss Everdeen. Debía estar rememorando los momentos que había vivido con su querido novio. Si, le era difícil, definitivamente difícil, debía hacerlo llevadero pero se notaba que sufría más de lo que aparentaba, como pensé antes iba a ser difícil hacer creíble lo nuestro si ella continuaba con esa actitud, vi por la forma de sus blancos nudillos que aferraba con fuerza los bordes de la revista en un intento vano de autocompasión, pero dudaba mucho que leyera al revés a menos que se tratara de un crucigrama cosa que una revista de modas no ofrecía.
Sonreí de lado, a pesar de todo era divertido ver como huía de su cruda realidad y no es que me regodeara, solo es que lo hacía tan torpemente que me daba gracia, ¡Bah! En fin, me moví disimuladamente hacia ella y le rocé la mano con los dedos, su palo de escoba en la espalda se envaró y de sus labios brotó un extraño sonido de sorpresa, puse toda mi mano sobre la de ella que sentí fría, y luego cogí la revista para al menos ponérsela al derecho y la miré a los ojos tratando de brindarle algún tipo de consuelo, el que ella quisiera tomar.
Ella se quedó mirándome fijamente por unos momentos como si la sorprendiera mi acción lo cual me llevo a pensar que su ex novio era un completo bastardo con ella. Sacudió la cabeza lentamente como si despejara una idea absurda y me dijo en voz baja para que la señorita Undersee no lo notara.
– Lo siento –
Centré mi mirada en ella y me acerqué un poco más, despacio, sin ninguna intención de asustarla, pero hablando casi en su mismo todo de voz.
– Vamos a tener que practicar más acerca de nuestra distancia, Katniss –
Escuché que un sonido muy parecido al anterior salía de su garganta y que hiperventilaba un poco, también vi que una risa temblorosa se daba de lado en sus labios y yo me pregunté a mi mismo porque demonios le estaba mirando la boca.
– No me gusta mucho mi nombre– explicó. Para ser sinceros a mí me gustaba ese nombre,no comprendia porque es que no le gustaba a ella,no sabia si ella sabia de donde viene su nombre haci que le dije,pero no para molestarla , sino como el hombre educado que mi madre había pretendido que fuera:
–Katniss…– sentí que se estremecía un poco –Es el nombre de una planta acuática….
Súbitamente el color en sus mejillas aumentó y eso me pareció tan desnudo de artificio que la miré por largo rato, al tiempo que me decía no se qué acerca de que era un maestro en el arte…y luego me dijo algo que le sonó como a niña haciendo preguntas en clase.
– Si quiero hacer de esto algo creíble ¿Cual debería ser mi comportamiento? –
Lo pensé por unos segundos, me estaba pidiendo una lección y, como hombre, quería dársela. Me llevó eso a creer que mi suposición de que había sido criada en un colegio de monjas o algo así era más que cierta, y estuve también seguro de que no había estado con su novio, ¿Seria virgen?
– Bueno...– dije lentamente – Nuestra distancia no debe ser mucha, como ya te dije, nuestras manos...– bajé la mirada y vi la suya cerca de la mía, se la toqué con la punta de mis dedos, que sintieron la suavidad y la fragilidad de sus nudillos. Vi que sonreía pero esta vez no había curiosidad ni nada por el es tilo en la sonrisa, era el tipo de sonrisa que se daba cuando alguien aceptaba algo triste y resignadamente, le di un lento apretón en la mano para que me pusiera atención, seguí con la lección.
– Debes mirarme a los ojos porque se supone que hay confianza en nosotros, no debes temblar cuando estoy cerca – Me moví en la silla hasta quedar muy junto a ella, para que su olor de mujer empezara a penetrar por mi nariz, sentí que tembló – Y debo susurrarte cosas al oído para que todos crean que tenemos la confianza e intimidad para hacerlo – Bueno si que parecía un pajarito, temblaba por todo.
Bajó la cabeza ante mis palabras, pero acababa de decirle que debía mirarme a los ojos y no lo estaba cumpliendo, tomé su mentón en mi mano y la obligué a mirarme. Si bien iba a intentar algo más atrevido, ella lo había pedido, solo la estaba instruyendo aunque era de lo más interesante, era como estar en la cama con alguien sin experiencia y darle lecciones sobre como sentir placer.
Bueno, la iba a besar, los novios lo hacían y debíamos ensayar cuanto antes ya que al parecer tiempo era lo que no teníamos. Me incliné un poco hacia ella.
– No te vayas a apartar cuando haga esto, o si no todo se irá al traste – Le dije sobre su boca, esa que había estado mirando antes, era una boca inocente, parecía casi de niña. Posé mis labios sobre los de ella y en ese momento recibí el beso más extraño de mi vida. Normalmente toda, mujer a la que besaba se lanzaba con la boca abierta exigiendo mas pero ahí estaba yo besando la fina línea comprimida de su boca, tan fría como su mano, eran labios suaves y pequeños, pero sabía ya por su textura y su forma que era una boca diseñada para los besos. Quería mas y no sabía porque así que intenté hacerlo más apasionado pero ella se apartó al instante completamente aterrorizada. Maldije a su novio una vez más.
– Ya tendremos tiempo…– dijo para intentar disimular, luego vi que lo decía en serio ya que miró hacia el frente donde aquellos dos tórtolos aun no habían terminado lo suyo. Se sentó y se alisó la inexistente arruga de los pantalones que llevaba y miró hacia el frente ignorándome, pero yo había visto. Ahora era más que consiente…Y lo iba a descubrir tarde o temprano.
Katniss
Cuando nos llamaron al abordaje me puse de pie, pero contrario a lo que mi voluntad me dictaba no me mantuve a mas de dos pasos de Peeta, esto pareció gustarle y pensé que creyó que su lección había tenido efecto en mi, y si tenía razón a pesar de ser por un motivo distinto, el beso…aquel beso tan casto como los que siempre compartía con Seneca, pero él había intentado llegar a mas y yo como una cobarde me alejé, si antes mi curiosidad era mínima ahora era demasiado grande, no sé por qué me entraron esos calores y prisas por acabar de una vez con la condenada virginidad, el motivo casi final por que el Seneca me había dejado, si me desinhibía estaba segura de que conseguiría un novio que me quisiera, si me hacia una experta en el sexo, ataría al hombre para siempre si…
"Un momento" ¿Acaso mi puritana y estúpida mente acababa de pensar eso? ¿Era yo quien estaba teniendo todos esos pensamientos calientes? Miré al hombre que había a mi lado, de él manaba un poder sexual del que nunca había sido consiente, tal vez porque Seneca no lo tení …Seneca, el maldito…Me había dañado todo. Quería confiar en que algún día encontraría a alguien que me amara, pero el amor en esta época de la vida ya no existía y no lo iba a encontrar, existía la convivencia pacífica y los acuerdos matrimoniales, pero la gente ya no veía ni tenía amor y mi terca mente se negaba a creer que había dejado de existir… El amor…Pensé en que ahora el sexo era la base de todo….bien, que así fuera.
"Ya basta"
Sentí que la espalda me sudaba e intenté calmarme, era más que suficiente. Entramos al avión y me tocó compartir silla con Peeta porque evidentemente Madge quería tener a Gale para sí. Me senté al lado de la ventana y sonreí a Peeta para que no se sintiera tan incomodo como yo en esa situación, él, amablemente, se poso a mi lado y me sonrió igual, de repente sentí que podía confiar en el sabiendas de que era la última persona en la que me permitiría hacerlo, pero ahí estaba, sonriéndole y con ganas de contarle toda mi vida para que entendiera mis razones. Supe que necesitaba un amigo del sexo opuesto para que me entendiera, él no se lo contaría a nadie, nunca hablaba de sus clientes o eso suponía yo.
Empecé por la conversación convencional, como había crecido y mis viajes…pareció interesado así que me explayé toda, y debo decir que cuando eso pasaba si alguien me tapaba la boca las palabras se me empezaban a salir letreros en la cara, o brotaban de las partes más insospechadas de mi cuerpo.
– Entonces mi madre me tuvo que limpiar porque todo el contenido del inodoro lo tenía como mascarilla en mi cara. –
Conté sin pensar esa vergonzosa experiencia de la niñez, pero mi memoria funcionaba bien y empecé a reírme sin control, aun me causaba risa acordarme de ello, y seguí riendo sin saber si estaba aburrido incomodo o lo que fuera. Cuando me calmé lo sorprendí otra vez mirándome fijamente como si quisiera ver algo más de mí que la simple cara y la piel que cubría a esta…
– ¿Y tú? – le pregunte. Prácticamente acababa de contarle toda mi vida.
– No tengo anécdotas tan interesantes como las tuyas –
– Vamos, algo debió ser… – dije intentando animarlo a que hablara.
– La mayoría de infancia y adolescencia me la pase huyendo de las amigas de mi madre – dijo simplemente como restándole importancia, lo miré intentando descifrarlo tal como él hacia conmigo pero si me era difícil leer a Seneca, mucho más era hacerlo con él.
– Lo siento, si te incomoda que te pregunte… – dije no muy segura de cómo reaccionar –
Se volvió con una mirada severa y me dijo:
– Si, me molesta un poco – Tan rápido como llegó su mirada se marchó, y me tranquilicé. El hecho de que un hombre que siempre tuviera la expresión tan serena y que de repente apareciera esa mirada asesina era aterrador al menos para mí.
Me quedé callada en ese momento por que sentí que la había pifiado. Él no habló mas y eso me hizo ver que sí se sentía incomodo cuando le hablé de mi vida. No sé por qué saqué esa conclusión y me lastimó un poco. Cuando el sol se posó sobre mi ventana dejé que la luz me diera para calentarme el rostro, tenía la piel fría desde hace tiempo, supuse que era debido a los nervios, la verdad no había comido nada, pero ni falta me hacia…no quería que el nerviosismo me hiciera vomitar, no dejaría que mi estomago me hiciera poner en ridículo. Me dio sueño, así que me recosté en la silla aun con la cara hacia el sol…esperando una vez más que todo saliera bien.
No sé cuantas horas pasaron pero cuando desperté y fijé solo mis ojos en el azul del océano, supe que mi tiempo había llegado a su fin, ya estaba camino, allí y no había marcha atrás y no había nada que pudiera hacer, excepto tal vez saltar de un paracaídas y ahogarme en el océano y que en vez de llegar con mi presencia a la casa de mi madre. Llegarían con mi ramo de flores de entierro, o bien me podía asar en el horno del avión y todos lo considerarían un accidente…. ¡Ay Dios! ¿En que estaba pensando?. Estaba más niña que de costumbre.
Me di la vuelta y vi a Peeta en la silla, estaba reclinada y toda la longitud de su cuerpo saltó a mis ojos. Dormido se veía peor de guapo, su expresión serena, como si nada ni nadie le preocupara, sus brazos poderosos cruzados sobre el pecho…era definitivamente un hombre de los buenos, buenos… Ojala el que consiguiera para mi fuese la mitad de lo que Peeta era…Sin pensarlo saqué mi mano fuera de la cobija y pasé mis dedos sobre su mejilla, debió notar lo fría que estaba mi piel ya que se estremeció un poco pero no llego a despertarse…su piel era limpia, fina como él…desearía…
Toqué sus labios con un mínimo roce recordándolos sobre los míos. No supe si estaba despierto o dormido, pero uno de sus brazos se desenroscó de su pecho y me tomó del hombro para hacerme caer con fuerza sobre él…Cuando mi mejilla dio contra ese sitio fui consciente de sus músculos y de su dureza…
Me estremecí, eso no tenía nada que ver con la flacidez de Seneca Crane, nunca sería tan perfecto… En ese momento lo sentí mío, al menos así, y me imagine despertar en una cama en esa posición pero sin nada de ropa en nuestra unión…
Me quedé quieta para no despertarlo y me removí para acomodarme mejor, lo hice, conseguí comodidad como si ese pecho amplio y poderoso estuviera diseñado para sostener mi cabezota, sonreí y me volví a dormir, dando gracias al cielo por encontrar comodidad al menos por ahora.
Holaaaaaaa aquí esta el capitulo se que llega un poco(muy)tarde pero no tuve mucho tiempo, y no había podido subirlo hasta hoy.
Bueno como ven en este capitulo se están acercando mas y de una vez les digo que en el próximo conocerán a la hermanastra malvada(muajajajajajaja)( no me sale la risa de malvada?.
Quiero agradecer a todas las que me dejaron un comentario en el capitulo anterior gracias en verdad por seguirme en esta historia.
Sobre los significados de los nombres en un comentario lei que les gustaría que ponga el de Gale haci que hay les va :
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Gale:
Se expresa por medio de la perseverancia, la concentración, la suficiencia y la clemencia. Ama lo oculto, lo que es y puede ser. Le gusta sentirse admirado.. Es muy analista y observador de la realidad. Es muy trabajador y logra lo que quiere gracias a ello.
No solo encontré eso también uno que va perfecto con el Gale del libro :
Gale significa Vendabal lo que quiere decir, fuerte, impulsivo ,difícil de contener y aveces destructivo, Aunque siempre se puede encontrar la calma.
Ahora su apellido Hawthorne:
En español significa Espino, el cual se puede encontrar como Espino blanco ,negro y demás.
Ademas Hawthorn es el nombre de un arbusto de la familia Rosaceae.
Florece en la primavera con flores o blancas o rosadas.
Hawthorne tiende ser apellido basado en el nombre del arbusto.
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Entonces ya sabemos el significado de su nombre, me dicen de que otros personajes quieren para el próximo capitulo;)
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Hazta el próximo viernes y pues si tengo suerte talvez antes .
Dejen sus mensajes y háganme saber que les parecio el capitulo,no sean timidas se aceptan todo tipo de comentarios siempre y cuando estos no sean ofensivos..
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;) xoxoxoxoxoxoxox
