The kiss of the Uro

—Pypar, despierta~

La ruidosa voz de su hermano juramentado llegó tan molesta a sus oídos, como la luz de la mañana a su rostro. Pypar cubrió sus ojos, envolviéndose con esmero entre las sábanas. Estas originaban hormigueos cada vez que Grenn lo sacudía.

— ¡Oh, mi dulce Pypar, despierta!

Abrió mínimamente los ojos al notar que Grenn se escabullía torpemente entre las sábanas. Las amplias y gruesas manos de este pasaron a través de la cadera de Pypar. A causa del enorme cuerpo de su compañero las sábanas quedaron diminutas para ambos, por lo que debían permanecer uno muy cerca del otro.

—Si no te levantas perderás el desayuno.

—Tú también, idiota. —Bufó.

—Si tú no te levantas, yo tampoco lo hare.

— ¿Sabes que eres un idiota, verdad?

—Sí, tu idiota.

—Déjame dormir, idiota.

Pypar suspiró y dio varias pataditas a las piernas ajenas cuando estas se movieron incontrolables, trepando sobre las suyas. La respiración de Grenn acariciaba sus cabellos, como una fastidiosa ráfaga de viento. Y aun cuando el clima de afuera era bajo, estar tan cerca del otro hacia que su temperatura subiera.

—No puedo dormir contigo tan cerca. Si vas a dormir ve a tu cuarto.

—Pero quiero dormir contigo, Pypar.

La espesa barba de Grenn recayó sobre el cuello de Pypar. Esta al moverse lograban sacudidas en él y hacían que unas cuantas carcajadas se liberaran. Esto recién se detuvo cuando Pypar se volteó, mirando el rostro contrario.

— ¿Por qué estás aquí? —Preguntó Pyp al acariciar la cálida mejilla ajena, alcanzando las patillas.

—Porque quería dormir contigo, Pypar. —Sonrió.

—Sí, pero no es solo por eso ¿no es así? Hay algo más.

—Um, talvez. Es algo que me dijo Sam.

— ¿Qué te dijo esta vez Sam? —Sus dedos se enredaron entre la barba.

—Me dijo que el Rey Joffrey Baratheon ayer decreto que sería el "día de los besos con mordida de labios", y durante esta semana todos deben ponerlo en práctica, y que el que no lo haga tendrá que besar la espada. También dijo que él ya lo había hecho con Jon.

— ¿Y tú querías hacerlo conmigo?

—Sí.

—Lo hubieses dicho antes, idiota.

—Si lo hacía, te avergonzarías y tus orejas se pondrían rojas. Así solo terminaría riéndome de ti.

—Ya cállate, idiota.

La palma de Pypar descansó sobre la mejilla de Grenn y sus labios sobre los otros, gruesos. Le dio un primer y suave beso, un segundo más intenso y carnal. El último, mucho más sofocante, llegó acompañado de una nítida mordida en el labio inferior. Sin que sus bocas se separaran, Grenn apretó su cuerpo, con las grandes manos alrededor de toda su espalda. Cuando sus labios estuvieron por apartarse, fue Grenn el que finalizó aquello con una sagaz mordida.

— ¿Ahora me dejarás dormir?

Mi primer Grenn x Pypar :3 Estos dos son un amor, tan acaramelados. Bueno, todas las parejas de la Guardia de la Noche son acarameladas, demasiado dulce para mí. Aunque estos dos son mis favoritos de la Guardia.

El próximo será probablemente el Thramsay~ (No sé pero presiento que este fic no lo voy a terminar ni en trecientos siglos)