The kiss of the Pet

Lord Ramsay estaba muy cerca, Reek podía sentir el cálido y húmedo aliento de este. El estómago de Reek rugía y dolía en desmedida proporción. Ramsay Bolton había asistido a su hambre ofreciéndole sus gruesos labios. Reek no lograba entenderlo, solo pensaba que aquello era una trampa, una cruel trampa.

—Hazlo, ahora Reek.

Los impares dedos de Reek se posaron en las mejillas de su señoría, con temor acercó sus labios a los del mismo. El labio inferior de Lord Ramsay era suave, sabia a clavo y vino especiado. Apenas lo mordió sintió como un helado cuchillo le recorrió la espalda. Tenía miedo y temblaba por ello, pero no podía detenerse, a Lord Ramsay no le gustaría tal desprecio; y a Reek le gustaba el sabor de su señor.