DISCLAIMER:

Holaaaa como están por hay?.. A qui les traigo una nueva adaptación por eso quiero aclarar que la historia es de MaraGaunt la cual me ha permitido usarla con estos personajes que a mi tanto me gustan ..

Como saben los personajes tampoco son mios son de Suzanne Collins(la cual mato a mi querido Finnick y a Prim y en fin mato a muchos la verdad).

Sin nada mas que decir les dejo la historia y espero que les guste

Katniss

Yo miraba anonadada como Peeta batía a golpes a Seneca, por mi mente cruzó la espantosa idea de que estaba tratando de matarlo por Delly y eso arrugó más la marchita rosa de mi corazón. Dejaron a Gale atrás y se dedicaron a ellos solos. A matarse uno al otro como salvajes. Cada uno se movía de cierta manera, pero hasta para mí, que era una total inexperta en peleas, sabia que la ventaja era de Peeta, pero no lo fue mucho al menos por un momento.

En ese momento Seneca cogió a Peeta desprevenido, lo cual fue toda una hazaña considerando los lentos reflejos de Seneca, el gordo puño de este le dio de lleno en la mejilla derecha, pero Peeta parecía estar hecho de hierro porque solo dio un paso hacia tras y luego volvió a encararlo rugiendo como si de un animal letal se tratara, sus ojos mismos parecían exudar llamas.

– ¡Ja!– exclamó Seneca, que tenia la cara inflamada y le sangraba la nariz, pero parecía orgulloso de haber respondido al menos con ese débil golpe.

Yo lo veía todo como en cámara lenta y fue así como sentí la fuerza de ese puño que él recibió como si yo misma lo hubiera recibido pero en el pecho y mil veces mas fuerte.

– Vas a aprender a respetar a Katniss– dijo Peeta hablando contra sus dientes, yo no entendida nada, lo único que tenia en mente era lo que había escuchado y lo que estaba viendo ahora.

Seneca intentó golpearlo de nuevo y Peeta le devolvió el golpe aun mas fuerte y ambos volvieron a caer al piso, yo quería hacer algo, pero Madge me sostenía y me pedía que no interviniera, a pesar de todo yo no quería que nada malo le pasara y me moría de ganas de tener un arma, un pito, algo que parara esto, no por Seneca, sino por él. A pesar de todo temía por él.

Escuché el sordo sonido de frenos en la acera, Marvel se bajó del auto corriendo y apareció en mi campo de visión, se lanzó sobre Peeta cogiéndolo de los brazos empujándolo hacia atrás, ambos se pusieron de pie.

– Cálmate, hermano,– susurró Marvel impidiendo que Peeta se lanzara sobre Seneca, que se ponía lentamente de pie, hizo ademán de adelantarse con un valor que jamás pensé que llegara a poseer pero como también salido de la nada Gale sujetó a Seneca adelantándose a sus movimientos.

– ¿Que es lo que pasa?– preguntó Marvel agarrando mas duro a Peeta quien parecía fuera de si. El fuego de sus ojos los hacia parecer casi esmeralda.

– ¡La golpeó!– dijo Peeta señalándome, y viéndose empujado crudamente hacia un lado, repentinamente.

Marvel rugió como un oso enfurecido y soltando a Peeta se lanzó el mismo hacia Seneca pero Gale apartó a Seneca y se puso frente a Marvel.

– Basta Marvel, es suficiente. No solucionarás nada – Su tranquilidad hacia un ácido contraste entre la furia de ambos hombres, que a pesar de que no se calmaron dejaron de intentar llegar a Seneca.

Los cuatro respiraban agitados, y yo solo podía mirar todo esto tan confundida como dolida, iba a ser muy difícil, después de esto, ocultar la identidad de Peeta, y esa idea quedó patente cuando escuché el auto de mi padre, que frenó bruscamente frente a la acera al lado de el que había traído Marvel, se bajó de él, desgraciadamente traía con él a mi madre a Delly. Mi madre miró vivídamente a Peeta y luego a mi como si yo tuviera la culpa de que la existencia del mundo fuera mal.

Al parecer mi padre, a pesar de no haber estado ahí, sabia que se había desarrollado una pelea, mi corazón aumentó el ritmo de sus pálpitos cuando lo escuché hablar.

– ¿Que es lo que pasa?– preguntó mi padre en tono pausado pero cargado de dureza – Exijo saber que es lo que pasa, no mas mentiras–

No más mentiras….esa frase penetró por mi conciencia…era lo que quería preguntar a Peeta ¿Que era lo que había pasado?

Marvel tenia la mirada infernal, Gale, Madge, Peeta y yo nos miramos entre sí incómodamente, éramos los que conocíamos la verdad de esa situación, por dolorosa y confusa que fuera, yo sabia de antemano que Delly no se iba a quedar callada, que hallaría la maldita manera de matarme lentamente, se puso al lado de Seneca que no hizo nada por impedírselo.

– Katniss...– me susurró llamándome Madge, yo la miré con la cara enrojecida como en cámara lenta, toda la olla estaba punto de destaparse y su olor a podrido nos iba a caer encima. Las palabras de Seneca perforaron mis oídos, miré a Peeta cuya iracunda y desesperada mirada me abatió completamente.

– ¿Por que no les cuentas a ellos por qué estábamos peleando ese y yo?– dijo Seneca con odio escupiendo sangre, Delly se le acercó mas y él se dejo ayudar.

– No– susurré aterrada, si Marvel se enteraba lo mataría y eso no lo quería yo – Cállate Seneca –

– Cuéntales Katniss...– dijo sonriendo de lado– Cuéntales que tu novio se estaba besando con mi Delly en la habitación de ambos...seguramente por sugerencia tuya –

Madge gimió y yo me aterré al ver la expresión irascible de Marvel, mi padre se quedó de piedra, sentí que la cara se me enrojecía mas de vergüenza y dolor, Gale negó con la cabeza y curiosamente Peeta permanecía impasible. No podía decir lo mismo de sus ojos.

– No– susurré pero a la vez con dolor cuando fue duramente clara la verdad, esa cruda narración de Seneca hacia que mi mente la reviviera en mi imaginación una y otra vez, y a su vez recreaba todas y cada una de las imágenes que recordaba de lo que había vivido con Peeta apenas una noche atrás.

– Esa "mujer" que tienes por novia entró a la habitación, yo no la busqué...– dijo Peeta hablando finalmente con la voz falsamente baja, sonaba falsa para mi pero era tal vez por que había aceptado que todo lo que habíamos vivido no parecía ser mas que una mentira.

– ¿Por que estabas besándola, casi acostándote sobre ella, sometiéndola...?– Volvió a preguntar Seneca, insistiendo en hacerme mas difíciles las cosas, indagando a Peeta con su ficticia y nada apreciable autoridad.

Él se quedó en silencio, miró a mi padre y a mi alternativamente, como evaluando la cruda y real situación.

– ¿Qué demonios esta pasando?– preguntó mi padre, mas alterado aún, él nunca me hablaba así pero estaba claro que necesitaba una explicación.

Yo jamás había estado en una situación de encrucijada semejante, el temor a mi padre, el odio hacia Delly y hacia Seneca, la decepción hacia Peeta, preocupación hacia Marvel, Gale y Madge, todas esas emociones las tenia encogidas en un puño en mi garganta, que parecía a punto de explotar.

– ¡Habla!– me gritó Seneca, presionando.

Madge estaba tras de mi y le dijo intentando abalanzarse sobre él.

– ¡No la grites, bastardo insolente, yo te voy a contar que fue lo que pasó!–

– No, Madge...– dije con la voz entrecortada, todos me estaban mirando. Me volví hacia Delly que inexplicable y cruelmente tenia una mueca burlona en la cara – Ganaste...– le dije– como siempre...disfruta de tu logro ...–

Nadie se movía ni hablaba mas, todo estaba en mis manos, por una vez en mi vida debía tener valor. No contaba con nada….

– Katniss...– la pasión que había en ese nombre pronunciado súbitamente por Peeta era inexplicable, pero ya no podía alterarme, mas que no pudiera, no debía, mi salud comenzaba a deteriorarse, el eco de mi nombre en sus labios tenia esa contradicción que me confundía aun mas.

– Ya no es necesario todo esto Peeta– le dije, en realidad no era lo que quería decir pero mi voluntad se negó a responder, lo miré a los ojos esperando que mis lagrimas no me delataran, ni que él afectara de ninguna manera lo que le iba a decir – Eres lo que eres, nadie podrá cambiar eso, solo yo fui lo suficientemente tonta…

Él se quedó mirándome lívido, como si mis palabras le hubieran afectado verdaderamente. Marvel se quedó quieto y, contrario a lo que su personalidad que conocía bien sugería, no dijo nada, solo se quedó en silencio como si lentamente analizara la situación.

– ¿Que es esto?– preguntó mi madre fuera de sus casillas entrando tan inoportunamente a la escena como siempre.

– No es su novio– dijo Delly, el solo oír su voz era doloroso, se dirigía a mi madre en un amague de niña consentida dando quejas – Es un gigoló contratado para que hiciera las veces, para no venir sola y quería arruinarnos la boda– añadió con crueldad mirándome sonrientemente, maligna – intentó seducirme…–

Cerré mis ojos ya que cada vez que lo decía la imagen se hacia mas y mas patente en mi conciencia. Peeta no había dicho nada, miraba alternativa y secamente tanto a mi padre como a mi, yo pensé en la maldad de Delly, la que siempre había tenido conmigo y solo pude pensar en si estaba diciendo, la verdad, Peeta no se defendía lo cual era algo que me revelaban muchas cosas.

– Niégalo…– dijo Delly entre dientes,– niega que trajiste a ese hombre aquí para hacernos daño….–

Madge intentó abalanzarse sobre ella lanzando una serie de maldiciones pero yo la detuve. En ese momento mis ojos se encontraron con los de mi padre, había una nota tan grande de decepción en ellos que me oprimieron el estomago, me dieron ganas de salir corriendo, él si creía lo que decía Delly, y si él lo creía yo no tenia mas remedio. Mi padre era al único que la odiaba tanto como yo. Se quedó en silencio sin decir nada mas…no reaccionaba no decía nada…mi padre….

– Vete– le susurro Gale a Peeta, intempestivamente, tal vez pensaba que la huida de él iba a hacer las cosas mas fáciles para mi, tenia razón en una gran medida, pero no en otras.

Peeta me dirigió una ultima mirada, mis ojos escogieron ese momento para conectarse con los de él y percibí en ellos que algo no andaba bien, me dio la impresión de que yo estaba cometiendo una injusticia ¿Por qué me tenia que sentir así?

– Lo siento mucho –dijo como dirigiéndose a alguien especifico, él bajó la mirada y salió caminando despareciendo en una repentina esquina. Tan rápidamente como había aparecido en mi vida ahora se iba.

Estuve a punto de rogarle que se detuviera de rodillas pero la poca dignidad que me quedaba hizo luz en ese momento, él había dado media vuelta y se había marchado despareciendo en sus pasos.. Mi garganta se oprimió con dolor ante su imagen, la que nunca iba a podría olvidar.

Me volví dispuesta a explicarle a mi padre, pero mi madre me cogió en ese momento del brazo y halándome me apartó de Madge para darme una bofetada, iba a golpearme nuevamente pero mi padre la detuvo.

– Basta, Mery – dijo metódicamente, sentía mi mejilla arder, pero mas me ardió el corazón cuando escuche a mi madre decir.

– ¡Cómo te atreves a dañar el matrimonio de mi hija!–

– ¡Yo también soy tu hija! – le grité hasta donde mi voz dio, ella se quedó mirándome y en su mirada vi y pensé que decía que lo mejor era que yo no hubiera nacido, lo cual yo misma creía. Mi padre en silencio…debía creer que merecía ese bofetón. No lo pude soportar mucho tiempo.

– Vámonos de aquí– dijo Madge adelantándose,– Gale… –se dirigió a él– por favor, ve por nuestras cosas, Katniss necesita salir inmediatamente de acá. Marvel – añadió dirigiéndose a él después, estaba callado y miraba en la dirección que se había ido Peeta – debes recoger a Johanna…–

Él asintió y luego me miró, había una nota compasiva en su mirada que yo nunca había visto…hizo un gesto con su cabeza y se volvió para irse.

Mi padre no hizo nada por detener a Madge cuando me alejó de él, pero tampoco lo esperaba, él no podía odiarme y sentirse decepcionado de mi mas de lo que ya me sentía de mi misma, Madge me pasó un brazo sobre los hombros y se subió al auto alquilado, me subió a su lado y arrancó a toda prisa levantando polvo rápidamente. La imagen de Delly acariciando a Seneca la cara y llenándolo de mentiras, la mirada de mi padre, fija en mí como si no acabara de creérselo…

Yo solo veía las cosas pasar a velocidades alarmantes pero no me inmuté, esto era una tortura menor a lo que sentía.

No fue consciente de a donde me llevaba Madge hasta que escuché el sonido de los aviones.

– No…– le dije en un arranque de rebeldía – Debo hablar con Peeta, antes de que se vaya...–

– No creo que eso sea prudente Katniss...–

– Así sea para darle su...dinero...–

El pago por haberme dado en pocas horas la felicidad que no tuve en muchos años...miré mi mano, brillaba con el destello dorado de su anillo...estuve punto de quitármelo y finalmente si lo hice solo para admirar su sencillez a pesar de esa belleza... Dentro del anillo había una inscripción en francés que no identifiqué, sin pensar en lo que hacía, el vinculo que iba a crear…. me lo volví a poner con la promesa de no quitármelo jamás, ni revelar a nadie su procedencia, había sido un regalo que él me había dado, no sabia si voluntariamente o no...Pero me lo iba a quedar .

Dejamos el auto de alquiler a recaudo del aeropuerto, entramos a la sala de espera y esperamos a Gale. Madge me abrazaba y me acariciaba el cabello lentamente.

– Perdóname Katniss–me dijo ella contra el cabello.

– ¿Por que?–logré decirle.

– Todo esto fue culpa mía, jamás debí traer a Peeta – estaba justificando…lo…

– No, Madge. La culpa es mía, nunca debí asistir a ese compromiso de mierda, nada de esto hubiera pasado si hubiera sido lo bastante valiente para poner mi cara – sorbí mis mocos – pero no me arrepiento Madge–

–¿De que estás hablando?–dijo ella, pero yo sabia que ella sabia perfectamente de que estaba yo hablando.

– Pude conocer el amor, así el amor no haya querido conocerme a mi–

Sollocé fuertemente y ella me abrazó igual.

Cerca de una hora y media después Gale se nos unió, venia con una ayuda del aeropuerto con nuestras maletas.

Ellos se encargaron de todo, los pasaportes y los boletos, dos horas después el avión con rumbo a la cuidad partía con nosotros a bordo.

En medio de el viaje recordé a Peeta muchas veces y sabia que lo recordaría en mucho tiempo, jamás olvidaría, había sido mí primer y verdadero amante...mi vida siempre lo tendría presente. Por mas que lo negara el siempre iba a estar ahí…

Nunca supe sino hasta dos meses después cuan verdaderas fueron mis palabras en ese momento

Peeta

Sin pensar en la consecuencias me lancé a matar a aquel mal nacido, golpeé por donde pude tratando de canalizar mi ira en cada golpe que daba, cada puño que asestaba a él, quería matarlo, si era de ser sincero y cuando acabara con el seguiría con su odiosa pareja gusana, arrastrada y vendida prostituta.

En dado momento dejé que la ira me consumiera y me distraje lo suficiente para que el pedazo de mierda ambulante ese me diera un puño con la fuerza de una bofetada en la cara, apenas retrocedí, por que apenas me dolió, mi ira daba para sensaciones calmantes y eso me beneficiaba mucho y me llenaba por que aquel estúpido se había atrevido a pegarme.

– Vas a aprender respetar a Katniss – salté sobre él y ambos volvimos a caer al suelo.

No me inmuté al escuchar el sonido de un auto, solo fui consciente de mi cuando sentí que un par de fuertes brazos me levantaba del piso y me apartaba de Seneca, se trataba de Marvel quien estaba empleando toda su fuerza bruta para contenerme.

– Cálmate, hermano – me dijo en voz baja sin entender las razones de mi ira, a pesar de eso me calme un poco –¿Que es lo que te pasa?–

– ¡La golpeó!–dije señalando a Katniss a quien en ese momento vi con la mejilla enrojecida allí donde ese le había dado.

Sentí que Marvel me soltaba para abalanzarse el mismo hacia Seneca en defensa de Katniss. Gale, a quien no había visto se interpuso en nuestro camino pero no para protegerlo sino tal vez para evitar que cometiéramos un crimen.

– Basta Marvel, es suficiente, no solucionarás nada –

Estaba bastante controlado pese a que minutos antes lo había visto atizando él mismo a Seneca, ella tenía a sus tres mosqueteros para que la protegieran. La tonta idea me hizo reír de repente en mi conciencia.

Escuché el sonido de un auto tras nosotros, me permití examinar un momento, en segundos, el panorama que estábamos ofreciendo, del auto bajaron el padre de Katniss su madre y la zorra esa de Delly.

– ¿Que es lo que pasa? – preguntó el señor Everdeen, jamás había escuchado tal tono de enfado en su voz – No mas mentiras –

Vi la confusión en el rostro de Madge, ella llamó a Katniss en un tono suplicante.

Dudé en ese momento ¿Por qué Katniss no hablaba? ¿Acaso creía lo que Madge equivocadamente había visto, creía que yo había encontrado gusto por esa perra después de haber estado con ella? Yo creía haberme dado a conocer mejor que eso …

– ¿Por qué no les cuentas a ellos por qué estamos peleándonos ese –dijo señalándome con la cabeza – y yo? – el maldito se estaba dirigiendo a Katniss, creía que la culpa había sido de ella. Delly se puso al lado de Seneca y éste no la aparto como debería haberlo hecho un hombre que se siente traicionado, pero seguramente creía en ella tan ciegamente como parecía, los mire a los dos y pensé que nada podía llegar a ser mas patético, no sabia cual de los dos se veía mejor como perrito faldero del otro.

– No…– escuché la negativa en la voz de Katniss y me volví a mirarla, ella tenia la cara blanca de nervios – Cállate Seneca... –

Pero él no se iba a callar, iba a hallar la manera de torturarla, me dieron ganas de tener un arma en la mano y así poder volarle los sesos a ese perro.

– Cuéntales Katniss...– dijo él sonriendo de lado...como regodeándose en el sufrimiento de ella – Cuéntales que tu novio estaba besando a mi Delly en la habitación de ambos...seguramente por sugerencia tuya–

Madge soltó un resoplido y casi pude escuchar el mismo sonido pero proveniente de una voz masculina, la de Marvel.

Todos se quedaron en silencio y yo igual, nadie decía nada y, sintiéndome francamente insignificante no sabia que decir, no sabia que explicar sin que la verdad sobre mis orígenes quedara al descubierto.

– No... volvió a decir Katniss, había terror en su voz, si mis oídos no me engañaban.

Decidí intervenir, contar la verdad de Delly, tal vez si oían esa primero mi secreto no tendría tanta trascendencia.

– Esa "mujer" que tienes por novia entró a la habitación, yo no la busqué…–

– ¿Por que estabas besándola, casi acostándote sobre ella, sometiéndola...? –empezó el imbécil con verborrea de hombre celoso.

Yo casi lo mato, ella era quien estaba encima mió en ese momento, pero supongo que quería verlo todo desde sus ojos de cerdo... Perro... Perra... los odiaba con veneno... no podía defenderme, las palabras no me salían y no entendía por qué, corto de palabras nunca había sido, corto de ningún departamento en realidad...no aparté la mirada de Katniss, la situación , quisiéramos o no, se nos estaba saliendo de las manos, la culpa había sido mía...debía haber advertido a Katniss de su pretenciosa hermana, y de los intentos de esta conmigo... Katniss estaba creyéndolo todo...

– ¿Que demonios esta pasando acá?–dijo otra vez el padre de Katniss con ira...

– ¡Habla!–gritó Seneca.

Yo quería ayudarla...pero no hallé la manera sin lastimar a su padre y por consiguiente a ella.

Madge se lanzó adelante pero Katniss la retuvo.

– ¡No la grites bastardo insolente. Yo te voy a contar qué fue lo que pasó!

No sabia a qué se referían a Madge, si a mi secreta profesión o a lo que interpretó cuando me vio...acosado...nunca creí vivir eso de nuevo.

– No, Madge – dijo Katniss finalmente vi que miraba a Delly con la mas horrenda expresión de desconsuelo y dolor que había visto en sus ojos chocolate – Ganaste...como siempre...disfruta de tu logro...–

En ese momento la verdad me alcanzó con la fuerza de una bala, de una bomba...ella le creía a Delly, creía en sus palabras... Creía que yo...

– Katniss…– la llamé en un intento por decirle que la amaba, como nunca lo había hecho... Si lo hubiera hecho antes ella nunca hubiera creído lo que estaba pasando...

– Ya no es necesario todo esto Peeta – dijo con esa resignación marcada en su voz, sus ojos me miraron y vi en ellos lo que había pensado antes, lo entendí con absoluta claridad, no fue necesario que ella dijera esto – Eres lo que eres. nadie podrá cambiarte...solo yo fui lo suficientemente tonta...–

"¡Pero sí me cambiaste!" Tuve deseos de gritarle, quise que me creyera, pero descubrí con dolor que a pesar de todo ella no confiaba en mi, podía amarme, si realmente lo hacia, pero no confiaba en mi.

No pude ver, en la ceguera que esa verdad me produjo, que en el caso de Katniss era la falta desconfianza en si misma y no en mi, ella pensó que no fue lo suficientemente buena. En ese momento quise entenderla pero no lo hice...ella creía que yo era aun el sensual gigoló que gustaba del sexo no importaba con quien...ella creyó que era el mismo, y presentía que nada podría sacarla de ese pensamiento.

–¿Que es esto?–preguntó su poco aguda madre, esa voz cargada de sorpresa me sacó de mis conclusiones mentales.

–No es su novio– dijo Delly afirmando cual mujer de rulos y chismosa, sonriendo ante su propia perversidad, tal vez por que sabia que su madre y Seneca creerían al pie de la letra todo lo que saliera de su sucia boca. Escuché el resto resignándome dolorosamente a la afirmación que soltó a continuación – Es un gigoló contratado para que hiciera las veces de novio para no venir sola y quería arruinaros la boda –

Tal vez esa había sido la primera intención, profundos celos me atacaron en ese momento.

–Intentó seducirme….– añadió. Perra maldita. Una y otra vez desee que dolorosas sesiones de tortura estuvieran siendo reservadas en el infierno para ella. Yo ya estaba demasiado dolorido emocionalmente para hablar o para defenderme total si ella no me creía ya no tenia sentido nada – Niégalo–continuó escupiendo Delly – Niega que trajiste a ese hombre aquí para hacernos daño–

Madge se dirigió a todo el árbol genealógico de Delly, me sorprendió que lo hiciera frente a Mery .El padre de Katniss me miró en ese momento y la miró a ella y pude atisbar un gesto de negativa decepción. Eso fue muy duro ya que había aprendido a sentir aprecio por el. Pero lo había decepcionado, debería irme en ese momento, olvidarme de que viví la mejor experiencia de mi vida con Katniss, callarme el secreto de su amor, secreto que nunca seria creído por nadie mas que por mi.

– Vete – dijo Gale cerca de mi, me costo medio segundo darme cuenta de que era a mi a quien se dirigía. Seguramente pensaba que la situación mejoraría un poquito si yo, la manzana de la discordia, desaparecía del escenario. A pesar de no estar listo para hacerlo, di media vuelta sin poder evitar mirar a Katniss y perderme en ella, en el recuerdo de su imagen una vez mas.

– Lo siento mucho–dije, no se me ocurría nada mejor que agregar, si confesaba que la amaba delante de ellos nadie me creería…

Me fui por donde vine intentando ignorar, sin éxito alguno, la sarta de emociones que me embargaban. Iría, recogería mis cosas y desaparecería de la vida de mi ángel desconfiado para siempre, miré el rastro que en mi dedo había dejado el anillo que cargaba y que ahora pertenecía a ella "Cumplí, madre…se lo di quien amaba… a quien robó mi corazón, así no haya servido de nada".

Sonreí contra mi cara cuando recogí mis cosas lo más rápidamente posible, tenia que olvidarme de todo esto cuanto antes. En el momento en que estaba devolviendo al ganchillo la chaqueta que Gale me había prestado, entró él precisamente a la habitación. Me miró por largos segundos pero no dijo nada.

–Siento que todo haya terminado así – dije. Seguramente pensaba que era un avaro que había recibido dinero por Delly, cambiando a la prima de su novia por esa ¿Que había hecho a Katniss? él no sabia que ella estaba enamorada de mi ni yo de ella.

– Creo que no es a mi a quien tienes que pedir disculpas…. No soy yo quien lo siente mas– me contestó él.

– Yo no hice nada con esa zorra…–De repente tenia la urgencia de explicárselo. Al menos sentir que alguien creía en mi inocencia. Percibí una nota de comprensión que no esperaba ver…

– Aún en los momentos mas difíciles …hay algo bueno–

Se volvió y comenzó a empacar las cosas de Katniss. Cuando él tuvo en sus manos el camisón de ella, sentí la urgencia de pedírselo, de quedarme con al menos un recuerdo de ella mas que de su imagen… No tuve idea alguna de si él había notado mi mirada de ansiedad sobre ese camisón.

Gale se volvió, con un gesto demasiado deliberado para poder parecer accidente, dejo el camisón en la cama y comenzó con todo lo demás. Yo solo miraba como lo hacia todo rápidamente y le dije:

– ¿Se va?– sentí un punzón en el pecho.

– Si, regresa su hogar, al que no tiene aquí…–

Asentí en silencio y me di la vuelta para irme cuando sus palabras me detuvieron.

– Las mujeres son sensibles como las rosas Peeta…yo lo sé…aun tienes un largo camino que recorrer. Mucha suerte–

Eso no tenia sentido para mi, él no podía saber que estaba enamorado de Katniss ¿o si?

Lo vi cruzar la puerta con el serio impulso de detenerlo para que me explicara el sentido de sus palabras pero no lo hice… Sin pensar en lo que hacia agarré fuertemente el camisón "accidentalmente" dejado y lo oprimí con fuerza contra mi nariz, la misma fuerza me falló al tratar de ponerlo en su lugar, lo empaqué en mi maleta y decidí largarme de ahí inmediatamente.

Supuse que tendría claridad en algún momento del resto de mi vida.

Holaaa .. y que les parecio? ,un momento de mucho tensión no?,no va a durar mucho tranquilas.

Gracias por todos los comentarios que me han dejado,me hacen muy feliz

Dejen un comentario y díganme que les pareve,les gusto el capitulo o no? tienen dudas? Díganmelas y tratare de responderlas lo mas claro posible.

;) xoxoxoxoxoxoxoxoxxox