¡Sorpresa! Perdón la demora, pero mi mente estaba en blanco. Ademas de que me fui de vacaciones, y luego tuve que ponerme a estudiar. Tenia ganas de escribir este Epilogo desde Noviembre, pero no podía.
Agradezco a todos los que leyeron este fic y mucho más a los que comentaron.
¡Dios! ¡Ya cumplí un año en Fanfiction! Que rápido pasa el tiempo. Gracias a todos los que me acompañaron.
Y también quería agradecer a Nalask y a Javier, que me ayudaron y me apoyaron para escribir este capitulo.
Por cierto, este va a ser el ultimo capitulo confirmado de esta temporada. Y posiblemente, dentro d días ya este subiendo el primer capitulo de la segunda temporada.
Espero les guste.
Disclaimer: Kung Fu panda le pertenece a DreamWorks, y la idea original es de David Chacon yo hago una continuación y algo así como otra versión.
"El destino es el que baraja las cartas y nosotros quienes las jugamos. Es un juega al azar. Y en este puedes obtener buenas y malas cartas, pero si sabes jugarlas tú controlas él juego."
~Nuevo Integrante,Nuevas aventuras~
~Epilogo~
─ ¡Mama! — La pandita se abrazaba a las piernas de la maestra. — ¡Ryu y Zan no nos dejan jugar con ellos!
— ¡Papi! Lin tiene razón — Xia apareció por detrás de su hermana mayor.
Po dejo de cocinar y Tigresa, que se encontraba sentada, se paró y alzo a la mayor de sus hijas.
— Con que así, ¿eh? — El panda soltó una pequeña carcajada, mientras alzaba a la tigresita.
— Bueno, mis niñas — continúo Tigresa— ya vamos a hablar con ellos.
«Que grandes están…—Pensó Po —El tiempo pasa volando.»
Y Po estaba en lo cierto. Cuatro años y medio habían pasado ya desde su nacimiento. Los cachorros, junto con Zan obviamente, se podría decir que se volvieron la luz y alegría del palacio.
Rápidamente a Ryu y a Xia le crecieron los colmillos, y de a poco sus rayas se fueron intensificando a un color más fuerte, dándole así la majestuosidad y belleza que solo un tigre puede tener.
Los cuatro se volvieron muy unidos, y muy traviesos por cierto. Casi siempre alguien los encontraba haciendo siempre de las suyas.
La mayoría de los integrantes del palacio creyeron que los bebés serian un poco más tranquilos, dado la personalidad de la Madre, pero no fue así, ósea que ganaron los genes paternos; Por lo menos el palacio seguía en orden hasta que comenzaron a dar sus primeros pasos, y los colmillos empezaron a brotar.
~FlashBack~
Era un día normal, Po, Tigresa, Vibora, Grulla y Shifu habían partido a la mañana a una misión, mientras tanto Mono y Mantis cuidarían a los cachorros.
Los tres hermanos tenían alrededor de 2 años recién cumplidos y Zan 8 años. Los cuatro se encontraban en el almacén del palacio (*).
— C-Chicos… Ap-puren! — Zan,que había crecido unos cuantos centimentros, se encontraba haciéndole caballito (o turucuto (*) a Ryu, que al mismo tiempo le hacia turucuto a Xia y está a Lin.
¿Cuál era el plan? Simple, conseguir la galletas de su tío Mono.
La pandita estaba a punto de lograr alcanzar las preciadas galletas pero…
— ¡Aaah! —Cuatro gritos agudos ahogaron la sala seguidos por todos los jarrones que se hacían pedacitos, haciendo quedar a los hermanos bajo los escombros.
Unos segundos luego, Lin pudo salir, victoriosa, con un jarroncito lleno de las galletas.
Mono, con Mantis en el hombro, llegaron de inmediato al escuchar el estruendo.
— ¡Chicos! — Gritó Mono, mientras el insecto sacaba de los escombros a Xia, Ryu y Zan, al mismo tiempo que el primate alzaba en sus hombros a Lin. — Saben que solamente me podrían haber pedido las galletas, cierto? ¡Y listo!
— Perdón... — Susurro Zan de la mano de sus hermanos.
— P-Pergom... — Trato de decir la pequeña con la galleta en la boca.
Los maestros se rieron a lo bajo.
—No importa —Dijo Mantis. — pero mejor vamos que si no su madre nos mata por haberlos perdido de vista.
Si bien los 3 pequeños eran un tanto callados en algunas ocasiones, digamos que había como un código de mirada entre ellos, y esa mirada, incluida la de su hermano mayor, Zan, decía que no querían ver a su madre enojada.
Ryu, en un leve descuido de si tío Mono, mientras salían de la sala, se puso a jugar con la cola del nombrado; Y mientras jugaba, accidentalmente el tigresito se tropezó y con sus colmillitos recién salidos pero no muy filosos digamos que...
— ¡Au!
Bueno, ya imaginaran como termino la pobre cola de Mono.
~Fin FlashBack~
A decir verdad, tranquilidad fue lo que menos hubo.
En fin, los años pasaron y los "bebes" no tardaron en demostrar sus habilidades en Kung fu... y en cocina.
Ryu, a los 3 años empezó a tener curiosidad en los entrenamientos de sus tios, abuelo, padres y de su hermano mayor —que ya había aprendido demasiado en estos años. Tuvo tanta curiosidad que a las semanas ya se encontraba aprendiendo con la ayuda de todos.
Con las niñas fue diferente. A las hermanas les intereso, en primera instancia, la cocina.
Cuando su padre, y en algunas ocasiones su madre, cocinaba Lin y Xia eran las primeras en estar presentes viendo cada movimiento que hacían para cocinar.
Una mañana, las hermanas se levantaron antes que todos para hacer el desayuno. Y aunque era increíble, con solo 3 años lograron hacer un desayuno de maravilla del cual sus padres estuvieron orgullosos. Luego de ese "incidente", Po empezó a darles unas pequeñas clases, en contra de Tigresa, que decía que era "peligroso" por decirlo de alguna manera.
Pasaron los meses y las chicas empezaron a tener curiosidad o mejor dicho... celos. Ya que cuando sus hermanos practicaban, todos pero todos les prestaban atención; en especial su madre. Por lo que las niñas simplemente, un día les pidieron a su abuelo que les comience a enseñar .Y desde ahí en más los 4 hermanos entrenaron día a día, y que conste que era por voluntad propia.
Si preguntan por las personalidades de los 4 hermanos, digamos que cada uno tiene su personalidad bien definida.
Zan, desde el nacimiento de sus hermanos se convirtió en un hermano ejemplar. Las quiere mucho y siempre juega con ellos, y no queda de mas decir que los protege y cuida cada vez que sus padres se van a alguna misión. A decir verdad, su personalidad no cambio mucho que digamos. Tranquilo, observador pero animado y muy gracioso e inteligente.
Ryu, es un consentido... bueno realmente los 4 son consentidos. Es orgulloso, y muy unido a su madre. Fuerte, logra todo lo que se propone. Gracioso y para nada tímido. Aun que no lo dice muchas veces, quiere mucho a sus hermanas menores, las protege y haría cualquier cosa por hacerlas reír.
Lin, ella es muy extrovertida, muchas veces se pone seria, al igual que su madre. Es mas tranquila y si hay algo injusto no se queda callada. Le gusta mucho la ropa, por lo que le divierte pasar tiempo con su tía Víbora. Cuando hay reuniones familiares, se divierte mucho, al igual que cuando pasa tiempo con sus hermanos. Conclusión: Es seria, pero divertida.
Y por ultimo Xia. Es mayormente tímida en primera instancia pero luego, si la conoces mejor es muy sociable y simpática. Es unida a sus dos padres por igual. Al ser la menor tiene el cuidado de todos encima, cosa que algunas veces la agobia. Detesta las peleas. Le encanta las cosas dulces. Le gusta la música. No le molesta estar sola, pero igualmente tiene muchos amigos.
Y ahora se encontraban en la época de las fiestas. En navidad para ser más exactos, la época preferida de Xia.
—¡Ryu! —Grito Tigresa.— ¡Zan!
—¿Como es eso que no dejar jugar a sus hermanas con ustedes?
—Es que nosotros estamos jugando a la guerra de bolas de nieve y si les pegamos muy fuerte sin querer se van a largar a llorar y nos van a retar...—Dijo Ryu.
— ¿Y si las llegamos a lastimar?— Continuo Zan.
Los padres se miraron y sonrieron.— Por Buda, algunas veces son muy sobre-protectores con sus hermanas.—Dijo el Panda.
— ¡Zan ya no somos tan chiquitas!— Grito Lin.
— Y Ryu.. ¡tenemos la misma edad! También queremos jugar con ustedes...—Dijo Xia tratando de tranquilizar a su hermana.
— Niños, aunque esta bien que quieran proteger a sus hermanas— Tigresa fue interrumpida.
— ¡Yo nunca dije eso!— Dijo Ryu.
— Bueno, bueno, igual tienen que dejarlas jugar.—
—De acuerdo.—dijo Zan.— Hablo por Ryu ya que no creo que lo diga.— El gansito se río.— ¿Nos perdonan?
—¡Si!—Dijeron las dos al unisono.
—¡Bueno! ¿Que tal si nos ponemos a jugar todos juntos?— Propuso Po.
— ¡Si!
Las bolas de nieve empezaron a volar por los aires, y las carcajadas comenzaron a escucharse. Cosa que llamo la atención a los demás integrantes del palacio.
—¡Tigresa, Po! ¿Porque hay tanto ruid- —El maestro Shifu fue interrumpido por una bola de nieve que termino en su cara.
Las risas disminuyeron poco a poco.
—¡P-Perdón, Abuelo!— Grito Xia.
El maestro simplemente se agacho, hizo una bola de nieve y la lanzo en dirección a su nieta, sin mucha fuerza para no lastimarla.
El juego continuo y poco a poco, Mantis, Mono, Víbora y Grulla se fueron incorporando a esa tarde fría, pero de cierto modo cálida, de risas y juegos.
Y si... desde que Zan y los hermanos llegaron al palacio las cosas ya no son las mismas.
Bueno, lo sé, esta corto pero no creo que necesariamente tenga que ser largo. Es un Epilogo y no lo quise hacer "taaan" largo como los otros capitulos.
En fin, gracias a todos por seguir esta historia. ¡Los adoro tanto! y saben que sin ustedes no escribiría nada.
Ya saben que si quieren, y les gusto como escribo, tengo más fanfics sobre TiPo y próximamente sobre otras parejas.
Repito, Gracias. Y gracias Nalask y Javi, por aguantarme desde hace unos meses.
¡Listo!
Nos vemos en la segunda temporada de esta historia.
¡Besos! Los amo.
Atte: ShizukiMei257.-
