Hola a todas! les prometí que no dejaría pasar mucho tiempo entre cada actualización, muchas gracias por seguir la historia.
Declarar que los personajes y todo lo relacionado con Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins
Capítulo 4: El remate
-¡Katniss! ¿Qué ocurre? ¿Por qué lloras?
Había esperado hasta que todas durmieran para poder desahogarme, ver al chico del pan caminando hacia el escenario había sido la gota que rebalso el vaso, pero Ailen despertó y ahora me acariciaba el rostro y limpiaba mis lágrimas. ¿Cómo le explico que lloro por alguien con el que nunca he conversado? ¿Lloro por alguien que jamás ha sido mi amigo? ¿Cómo le explico que ese chico me había salvado la vida? Odio que me vean llorar, eso me hace ver débil, pero Ailen es muy tierna, como si el lugar no la intoxicara así que me dejo consolar por ella hasta caer rendida y le agradezco que no me preguntara nada más.
En el desayuno, alguien se sienta frente a mí, levanto la mirada y es Johanna, la chica del 7.
-¡Hola chica del 12! Te quería contar que salió la lista del casting y yo también fui escogida, ahora seremos compañeras en este trabajo – no entiendo porque me cuenta esto ni su cara burlona.
- ¿Eso es bueno o malo? – pregunto más interesada en mi plato que en ella.
-Nada relacionado con Los Juegos del Hambre puede ser bueno – levanto mi mirada, ahora si tiene toda mi atención.
-¿Qué tiene que ver el cliente con los juegos?
-Todo. El cliente es Seneca Crane.
-¡El vigilante en jefe! –creo que lo dije más fuerte de lo debido ya que muchas se giran hacia mi. Johanna mira hacia otro lado y responde más bajo.
-Parece que los tributos gozan de todos los placeres que puede ofrecer el capitolio. – tira una carcajada como si de verdad le causara gracia, no entiendo su actitud, yo solo muero de miedo, parece que ella lo nota porque me mira directamente a los ojos y dice.
-Un consejo chica, tú tienes que tener el control sobre el cliente.
-¿Cómo podría tener el control? ¡Somos esclavas!
-Solo tienes que dejar contento al cliente, así obtendrás favores y no terminaras siendo abusada por alguien del ejército. – Miro a Jane, empiezo a entender el punto.
-Dime que tengo que hacer – mi voz suena con determinación. Si voy a estar metida en esto quiero tener un plan.
Johana me cuenta que uno se tiene que hacer su reputación, si te muestras fuertes ante los clientes podrás dirigir "el juego", pero si te ven débil abusaran de ti de todas las maneras posibles, la clave es dejar claro que sabes lo que estás haciendo.
-Pero yo no sé lo que voy a hacer, soy virgen – necesito que sea más específica, necesito consejos concretos de lo que tengo que hacer.
-Eres tú la que sabes cómo darle placer a los clientes, tu da siempre el primer paso, pero lo tienes que hacer bien, porque si no, ellos tomaran la iniciativa para buscar lo que quieren y ahí empezaran a pedir cosas que ni la más puta querría hacer. – abro mis ojos como platos, me arden las mejillas, pero siento que ella tiene razón, siempre es mejor tener uno el control sobre las cosas. Johanna sonríe, le debe parecer graciosa mi reacción – Me caes bien Katniss, puedes contar conmigo para todo lo quieras.
Le sonrió, lo que más necesito es que me guíen, y su consejo me tranquiliza, podre hacerlo si tengo un plan en mente, así funciono mejor. Una mujer de las que andan organizando todo aquí se para frente al comedor y hace un gesto para hablar.
-Todos los jueves es noche de remate, quienes estén ya con un trabajo deben participar ayudando en el servicio de la cena, las demás deben pasar a prepararse.
Abrazo a Ailen y me asombra mi reacción, es como si quisiera consolar a mi hermana, ella me causa mucha dulzura y a pesar de que esta noche la pasara con un hombre ella me dedica una sonrisa, se la devuelvo. Johanna le habla a todas.
-Recuerden todas lo que le he dicho a Katniss y mientras más rápido logren que se corra el cliente más rápido las dejaran volver, ustedes no estarán toda la noche con él, las irán a buscar a las 3 de la madrugada. Les deseo suerte chicas – Johanna toma su bandeja y se levanta de la mesa, me pregunto cómo sabe tantas cosas y yo aun estoy perdida hasta con el tiempo. Terminamos nuestro desayuno y las chicas se van juntas a preparar al salón de estética. Yo decido subir a hacer ejercicio.
Ya entrada la tarde nos llevan al gran salón, otra mujer nos informa que debemos estar sirviendo los distintos platos, a mí me mandan al bar y mi misión será que los vasos de los clientes nunca estén vacíos, la señora dice que entre más alcohol más dinero gastaran. Johanna estará conmigo así que me siento más protegida, nos dan a usar un vestido de tiras, entallado al cuerpo, corto y lleno de lentejuelas. Todas tenemos el mismo vestido de color plateado y como detalle un corbatín negro para el cuello. Me entregan una bandeja llena de tragos color azul, me da miedo de que se me caiga, me cuesta un poco caminar con los zapatos de tacos, por lo menos por ahora debemos estar estáticas en el hall para el recibimiento. Veinte minutos después el Show comienza.
Llegan hombres de todas las edades incluso tan jóvenes como nosotras, todos muy elegantes llenos de excentricidades, trajes de colores, pelucas y joyas. Mi bandeja se vacía rápidamente y nadie me toma mucha atención, vuelvo al bar a llenar mi bandeja cuando veo a mi cliente, Seneca Crane, acercándose a toma un trago de mi bandeja.
-Buenas noches señorita del 12 – sonríe ampliamente y dirige su mirada a mi vestido - lástima que hoy no se encuentre en el remate, pero quizás más adelante se dé la oportunidad. – sigue su camino y veo que a lo lejos se une a un grupo de hombres que conversa animadamente, me tiemblan las piernas, nunca me he considerado bonita y ahora no sé cómo tomar todas las miradas cargadas de lujuria.
-No te lo tomes personal - me susurra Johanna, le devuelvo una sonrisa, parece que me leyera la mente.
Todos nos dirigimos al gran salón, comienza la cena mientras el maestro de ceremonia explica las reglas del remate, pasaran por distritos, cada una tendrá un precio mínimo y desde ahí se venderán al mejor postor.
-Pueden llevarse a su joya a cualquier lugar o permanecer aquí, pero la joya debe volver a La Agencia a las 3 de la madrugada.
-¿Joya? ¿La Agencia? - le susurro a Johanna. Me mira con cara de burla.
-Este lugar se llama La Agencia y a nosotras nos dicen joyas ¿descerebrada en qué mundo estás? – me sonrojo y no hablo más por el resto de la cena.
Empiezan el remate con 3 chicas del distrito 1, las ventas son rápidas pero llegan a precios exorbitantes por cada chica. Así van pasando las joyas, distrito por distrito, ya cuando los clientes estaban en el bajativo, es turno del distrito 12. Las chicas suben y me asombra lo bellas que se ven, todas tienen un maquillaje dramático y oscuro que hace que sus ojos grises resalten como si fuera diamantes, sus cabellos oscuros brillan, llevan puesto un corset plateado incrustado de piedras y una falda de genero transparente de color negro. Jane está llena de miedo, Lana tiene una postura intimidante, se nota que es la mujer mayor, Cora tiembla como una hoja y Ailen tiene las mejillas rojas y parece mucho menor de lo que es. Si existes Dios por favor protégelas.
Jane alcanza la cifra más baja de toda la noche, quien gana es un hombre ya mayor y gordo, pienso que se ve hermosa, pero débil, las palabras de Johanna vuelven a mi mente, empiezo a entender su punto, nadie quiere a una joya que no brilla. Lana a pesar de que es la mayor alcanza una buena suma. El remate de Cora fue rápido y el vencedor fue un hombre bastante joven. Ailen fue el último remate, habían muchos postores así que la cifra por ella subió rápidamente, al final se la adjudicó un hombre de unos 30 años.
Estaba hecho, nuestra pesadilla comenzaba, Johanna me dio un codazo en las costillas para poder reaccionar, aún quedaban tragos por servir. Los clientes que se quedaban empezaron a pedir habitaciones, mientras que el resto terminaba sus transacciones y retiraban a sus joyas para ir a otro lugar. Eran las 11:00 de la noche, tenían 4 horas con su joya. El salón rápidamente quedo desocupado ordenamos un poco y nos mandaron a nuestras habitaciones.
No podía dormir, esperaría en vela hasta que llegaran las chicas, cerca de las 3 llego Jane, me dice que se quedó aquí y que su cliente no duro mucho. La ayudo a acostarse y se queda dormida. Lana y Cora llegan juntas, se acuestan rápidamente sin decir nada. Ya son las 3:15 cuando entra Ailen, corre a mis brazos y llora amargamente.
- ¡Katniss fue horrible, no me sueltes te lo ruego! – Verla me rompió el corazón, sentí tanta impotencia de no poder protegerla, su cuerpo temblaba descontroladamente y su llanto mojaba mi cuello, si su consuelo era que ahora estaba en mis brazos no la soltaría. Le coloco su piyama más abrigado y la llevo a mi cama y sin dejar de abrazarla, le canto hasta que se queda dormida.
Veo tus ojos
grises y muy abiertos
toma tu tiempo
mi divina criatura
mis brazos proveerán
atención incondicional
Duerme pequeña, duerme
descansa tus ojos
hasta que el sol salga
y estés despierta
para iluminar, el día de todos
nuevamente
Bueno ... este capitulo desarrolla mas las historias de mis personajes propios, mientras que Katniss ya esta armándose el cuento en su cabeza. Que querrá Seneca con ella?
Muchas gracias por leer la historia ... no saben el gusto que me da que la historia es bien recibida, dejen Review sus comentarios me animan a seguir con esta loca idea de escribir
Nos vemos!
Arroz!
