Hola a todos! esta historia no deja de fluir así que aquí les traigo 2 capítulos wow! que estoy productiva jajajaja .
Muchas gracias por pasar por mi fic.
Se me olvido contarles que la canción del capitulo anterior no la invente yo u.u se llama Morphia's Waltz del grupo The Gathering, se las recomiendo ;D
Declarar que los personajes y todo lo relacionado con LJDH son propiedad de Suzanne Collins.
Capitulo 5: El trabajo
-¡Nooooo! ¡¿Porque me despiertan tan temprano?! – tapo mi cara con la almohada y estiro todo mi cuerpo, estaba a punto de ponerme a dormir otra vez cuando golpean la puerta.
-Katniss Everdeen, debe estar lista en 5 minutos.
Miro hacia mi lado y veo a Ailen durmiendo tan tranquilamente, como si el día de ayer nunca hubiera existido, parece que ellas pueden dormir hasta tarde así que me levanto en silencio al baño, me lavo la cara y me coloco mi buzo de entrenamiento.
Fuera de mi habitación se encuentra una mujer a cargo de nosotras, esperamos a 2 chicas más, la señora nos hace un gesto para que la sigamos y nos lleva hacia una sala de reuniones, al entrar encuentro a Johanna así que me siento al lado de ella.
-¡Buenos días Johanna! – No puedo evitar que me salga un bostezo.
-Muero de dolor de cabeza, sabía que no debía tomarme los tragos que sobraron de mi bandeja.
-Pues no debiste, ahora sufre las consecuencias. ¿Qué te harían si te descubrieran? - no entiendo su actitud despreocupada por todo.
-Baja tu voz chillona descerebrada, me duele la cabeza.
-No tienes remedio Johanna – ella suelta una carcajada, pero una mueca de dolor la corta, parece que de verdad tiene resaca.
Una mujer se para frente a todas nosotras, es rubia, de ojos verdes, facciones duras pero realmente hermosas, un físico increíble.
-Diamantes, Buen día – una que otra le responde el saludos, en voz baja le pregunto a Johanna.
-¿Diamantes? - Ella pone los ojos en blanco y en el mismo volumen responde.
-Somos vírgenes, es como una categoría más – y ahora soy yo la que pone los ojos en blanco. Vuelvo a escuchas a la mujer.
-Hoy es el desfile de los tributos, el Presidente Snow dará una fiesta para los tributos, patrocinadores y todos los que trabajan para llevar a cabo los juegos. El cliente ha pedido la presencia de ustedes, solo estarán ahí para exposición, mostraran sus atributos y compartirán con todos, pero aún no se entregaran. Cuando inicien los juegos ustedes estarán en las dependencias del cliente, donde se encontraran todos, los vigilantes, mentores y patrocinadores; si el tributo de su distrito muere, se irán a remate.
-¿Y si el tributo de nuestro distrito gana? – pregunta Johanna interrumpiendo a la encargada, esta le responde con mala cara.
-La chica del distrito será entregada al campeón.
Peeta Mellark vuelve a mi mente, recuerdo como caminaba hacia el escenario y su cara de pánico que me congelo el corazón, hoy llega al capitolio y lo veré. Me vera ahora como una prostituta, quizás se arrepienta de haberme salvado, pero ahora él está en una situación peor, está casi condenado a muerte. Y vuelvo a sentir esa pena, la que me hizo llorar por él, cuando nunca había llorado por nadie más que por mi padre.
-Tierra llamando a descerebrada – la mano de Johanna frente a mis ojos me saca de mis pensamientos, acabo de darme cuenta que la mujer que nos estaba hablando ya no está y todas se han parado. – Vamos Katniss nos mandaron a desayunar.
Busco a las chicas entre las mesas, Ailen me hace señas con la mano muy sonriente, quede en shock ¿¡cómo es capaz de sonreír?! Realmente esta chica es muy fuerte. Me siento a su lado, la abrazo fuerte, ojala nunca nadie borre esa sonrisa de su rostro. De verdad ella es como mi Prim, es capaz de sacarme una sonrisa.
-¡Hola chicas! ¿cómo amanecieron? - pregunto a todas.
-Cuando despertamos no estabas. - dice Lana con sincera preocupación.
-Nos hicieron una pequeña charla sobre que hoy era el desfile de tributos y tenemos que estar de exposición en una fiesta. – nuevamente estoy más atenta a mi cereal que a la conversación.
-Nos remataran durante los juegos – completa Johanna. Lana hace un gesto de preocupación, vuelve a tomar de su té y pregunta.
-¿Cómo estuvo tu noche Cora? – ella levanta la vista, no entiende la pregunta, ni yo tampoco - Creo que la única forma de enfrentar esto es no guardarnos nada, al final solo nos tenemos a nosotras. – explica Lana, Cora suspira dolorosamente y toma un poco de té.
-El cliente tenía 20 años, su padre quería que de una vez se "hiciera hombre", él estaba muy nervioso, al final él no sabía mucho que hacer y yo tenía muchos nervios, todo fue bastante rápido. El termino contándome como su padre lo presionaba para seguir el negocio familiar hasta que se cumplió la hora. La verdad es que me dio bastante pena, el joven está bajo muchas presiones. No me puedo quejar estuvo relajada la noche. – Cora se muestra bastante tranquila, ahora lo mejor a lo que podemos optar es a un cliente tranquilo.
-¿Cómo te fue anoche Jane? - vuelve a preguntar Lana.
-Ya le conté a Katniss – vuelve a tomar de su té, Lana la mira enojada. Jane resopla fastidiada.
- Yo me quede aquí, el caballero era viejo y no duro mucho, no fue muy agradable pero fue rápido, después se quedó dormido, así que creo que no me puedo quejar.
-Pero ¿de verdad estas bien? – Pregunto a Jane, siento que nos oculta sus verdaderos sentimientos, ella es la más rota.
-¡Tú no entiendes Katniss, a ti te tratan como si fueras de oro! - ella responde con odio, yo bajo la cabeza no sé cómo responder a eso.
-¡Hey! No tienes por qué responderle así a Katniss, te informo que todas estamos en la misma situación que tu - sale a mi defensa Johanna – Todas están preocupadas de ti, piensa que si las pierdes a ellas ahí si te quedaras sola en este mundo - dura y directa, a Jane se le arrancan lágrimas de los ojos, pero sin mirar a nadie toma su bandeja y se retira de la mesa. Después de un incómodo silencio Ailen toma la palabra.
-Creo que Lana tiene razón, solo nos tenemos a nosotras - Baja la mirada, sus manos tiemblan yo se las tomo rápidamente para darle confianza, ella levanta la mirada y le sonrió, ella responde mi sonrisa como siempre, vuelve a mirar a Lana y responde – Yo era virgen, no sé porque en el examen no salió así, pero preferí quedarme callada, viendo todo lo que le hacían a Katniss, me dio miedo hablar. Tenía tanto miedo cuando el cliente me saco de La Agencia, no sabía qué hacer ni que decir, el cliente fue directo e implacable, perdí la noción de las cosas, pensé que me desmayaría de tanto esfuerzo, mis piernas temblaban, mis brazos no me respondían, al principio fue muy doloroso. Al final no pude evitar llorar, pero el cliente se enojó y me dio una bofetada muy fuerte. Cuando por fin termino, el señor del transporte me tuvo que ayudar a subir, creo que me desmaye porque cuando volví a abrir los ojos estaba aquí – nuevamente lagrimas caen por sus ojos - Lo siento Katniss si te preocupe, no fui lo suficientemente fuerte – y rompe a llorar, la abrazo con todas mis fuerzas, limpio sus lágrimas, mi pequeña Ailen era virgen y el cliente ¡hasta se atrevió a pegarle!
-No llores Ailen, tranquila, yo no me enojare, siempre estaré aquí para ser tu fuerza, tranquila pequeña – La respiración de Ailen empieza a pausarse, todas nos quedamos en silencio, tratando de asimilar el relato de mi pequeña, hasta Johanna se ve afectada. De pronto Ailen se incorpora de mi abrazo y dice.
-Y a ti Lana ¿Cómo te fue? – esa es mi chica fuerte, Lana también le dedica una gran sonrisa.
-La verdad es que bastante bien ¿vieron con el mino que me fui?
-Era exquisito - dijo Johanna muerta de la risa.
- Y así de exquisito me lo hizo - Lana, Cora y Johanna morían de la risa, Ailen y yo estábamos rojas como un tomate, estas mujeres están locas, Lana deja de reír y dice - bueno creo que tampoco me puedo quejar – Vuelve a mirar a Johanna y explotan de la risa.
-Son unas sinvergüenzas - le digo a Lana, también me han contagiado la risa aunque no puedo quitar el rojo de mis mejillas.
-Eres una maestra Lana - Johanna hacia como unas reverencias, cosa que causo que Ailen también riera y al final entre burlas terminamos nuestro desayuno.
Con Johanna nos tenemos que dirigir a vestuario, nos miden por todos lados y después la señora me dice que a las 3 de la tarde debo venir a probármelo. Decidimos ir al gimnasio por lo que queda de la mañana, al terminar nos duchamos y almorzamos. Ya cerca de las 3 estoy de nuevo en vestuario.
- Katniss Everdeen - miro hacia quien me llama, es un hombre de piel oscura, pelo café y ojos verdes, lleva una camisa y pantalón negro y como único detalle sus ojos delineados en color dorado, para ser del capitolio se ve bastante normal e incluso lo encuentro guapo - pasa por favor.
