Hola a todos! espero que estén muy bien, aquí les traigo un nuevo cap y aunque reconozco que me costo mucho escribirlo era necesario para que la historia fluya nuevamente, disfruten!
Declarar que los personajes y todo lo relacionado con Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins
Capitulo 8: Los 74º Juegos del Hambre
Entramos a la habitación, Johanna nos sigue, Ailen aun viene de mi brazo y nos sentamos en las camas, Lana rompe el silencio.
- Katniss ¿nos vas a contar que pasa con el hijo del panadero?
- No pasa nada – me apresuro a contestar y aunque es la verdad, mi reacción frente a todo lo que pasa con él demuestra otra cosa. Pero ni yo sé que cosa es.
-Ya ... y yo nací ayer – ironías de Lana, no se detendrá hasta saber la verdad, suspiro resignada.
-De verdad no pasa nada, solo lo conozco del colegio y me da pena todo lo que le pasa, es un buen chico.
-¿Entonces porque estuvieron 15 minutos en el baño a solas? – Lana me ha pillado, mi cara de asombro es para foto, miro a Johanna y ella encoge los hombros como si no hubiera hecho nada.
-Me dijo que mi familia estaba bien y que la estaban ayudando – todas me miran con cara de asombro – ¿Qué más creían?
- Lo siento por contarles, pero me preocupas, estar con un hombre sin ser comprada por él tiene un castigo – dice Johanna.
-¿Cuál?
-50 latigazos – el silencio vuelve a la habitación, nunca pensé que ocuparan castigo físico, como si prostituirnos no fuera suficiente, me cabrea este lugar.
- ¿Por qué te sentiste tan mal cuando el chico dijo que le gustaba Delly? – Lana lanzo la pregunta que menos quería, ni yo entiendo mi reacción.
-No lo sé - la pena que siento al recordar esa imagen, la garganta se me aprieta y mis ojos amenazan con soltar lágrimas, pero me aguanto.
-Te gusta el joven Mellark, de eso no hay dudas.
- Me preocupa eso descerebrada, no tienes que permitir que nadie sepa que él te afecta, porque lo usaran en tu contra, así son aquí. – miro directamente a Johanna y tiene una expresión seria, no anda con bromas. Ahora si se me cae una lagrima pero me la limpio rápidamente.
-¡Da lo mismo lo que siento! – respondo con rabia, no es hacia ellas sino hacia la situación – ¡él mañana ira a los juegos donde puede morir y yo soy una puta! no te preocupes Johanna seguiré tu consejo.
-Sera mejor irnos a acostar ya es tarde, nos vemos mañana Katniss – Johanna corta la conversación y sale de la habitación, Ailen se acuesta conmigo y me duermo mientras ella me consuela.
Despierto temprano, me voy a duchar y al salir ya vestida las chicas están despiertas, todas me abrazan y me desean suerte, Ailen se tira a mis brazos.
- Animo Katniss todo saldrá bien – me dedica un de sus grandes sonrisas, la abrazo.
Me dirijo al salón de estética, en cuanto llego se ponen a trabajar en mí, depilación, baños, cremas, uñas y cabello. Ya me he aprendido la rutina, cuando por fin quedan conformes con mi apariencia veo a Johanna, también esta lista así que nos mandan a vestuario.
Caminamos en silencio, creo que ella también está nerviosa, pero jamás lo reconocerá, es muy orgullosa. Nos dan a cada una unos pantalones ajustadísimos y un top, simple pero que marca todas las curvas de nuestro cuerpo, la única diferencia es que la ropa de Johanna es verde y la mía es negra. Nos mandan a desayunar antes de partir, nos sentamos juntos con las chicas.
-¿A qué hora parten chicas? – pregunta Cora.
-En un ratito más, a las 11 debemos estar en el canal – respondo como siempre, más interesada en mi té que en la conversación.
-Cuídense chicas, recuerden no abrir su corazón – nos dice Lana, se ve preocupada.
- No te preocupes Jefa yo cuido a esta descerebrada – le pego un codazo a Johanna, pero ahora todas reímos. La frase de Lana me queda dando vueltas.
-¿Cómo cuido mi corazón? – mi pregunta corta las risas, creo que es demasiado profundo para esta hora de la mañana. A Lana se le llenan los ojos de lágrimas, pero me responde.
-Mis besos son solo para mi novio, eso lo guardo para mí – nuevamente todas nos quedamos en silencio, Lana se quita una lagrima traicionera de sus ojos y vuelve a sonreírnos – Cuídense chicas que las quiero volver a ver.
-Gracias Lana nos veremos pronto - les sonrió a todas sinceramente.
Por fin llegó la hora, nos suben a un furgón y salimos de La Agencia, todas las chicas son aproximadamente de mi edad, todas muy hermosas y cada una llevaba un color distinto de ropa, no quería que llegara este día, daría lo que fuera para que Peeta tenga un día más de descanso, un día más sin juegos. La ciudad está llena de vida, todos entusiastas porque empieza la celebración nacional, la gente se reúne en las pantallas gigantes que hay en las plazas y parques, me pregunto si los pronósticos están a favor de Peeta.
Llegamos a un gran edificio, el furgón entra a su estacionamiento, está lleno de gente moviéndose por todos lados, caminamos por unos pasillos, llegando a un gran patio interior que tiene una carpa y sillones por alrededor al frente hay dos pantalla gigante, una con los pronósticos de cada tributo, Peeta está en el número 10, Delly en el 15. La otra pantalla está el escudo del capitolio, supongo que ahí transmitirán los juegos. Nos llevan a un salón, también hay una pantalla gigante con el escudo, tiene un bar y un pequeño escenario, mesas y sillones, al otro lado se extiende un buffet. De seguro será un salón para los hombres, para que nos puedan ver y llevar a cabo los remates. Una de las mujeres encargada de nosotros nos dice.
-Chicas, pedirle que se comporten, sean amables, coquetas y educadas. Cuando el tributo de su distrito muera, se dirigen a este escenario para el remate y después estarán con su cliente hasta la mañana siguiente. ¡Que la suerte este de su parte Diamantes! – que ironía porque la suerte está muy lejos de mi hace tiempo – Cuando vuelvan a La Agencia, las revisaremos así que nos daremos cuenta si no terminan el trabajo, eso lleva a un castigo - me coloco pálida recordando los 50 latigazos, Johanna aprieta mi mano.
-Animo Katniss, será el primer trabajo de muchos, así que mejor lo afrontamos con ánimo – le sonrió a Johanna, recuerdo las palabras de Cinna, las mismas que le dije a Peeta y me prometo luchar como se lo pedí a él.
Nos sentamos en unos sillones, total los clientes no vendrán hasta después del baño de sangre, suena el himno del Capitolio y sale en pantalla Caesar Flickerman muy emocionado porque los tributos ya están en la arena y solo falta minutos para que todo empiece, hablan cosas como el clima y la temperatura ambiental y recuerdan las entrevistas de ayer, dedican más tiempo a la declaración de Peeta. Caesar grita emocionado ¡Que empiece la cuenta regresiva!
Si solo pudiera salvarlo ahora como él lo hizo hace años con su pan, veo como se abren las plataformas que dan paso a los tributos emergiendo del suelo, en un recorrido rápido encuentro a Peeta, está asustado realmente asustado, pero mira a su alrededor viendo la arena, que es un gran bosque, un lago a un costado y de frente a una extensa pradera de trigo. Y mi corazón duele, duele como si le clavaran un puñal un dolor tan intenso que pareciera que ya no puedo respirar y dejara de funcionar.
10 … 9 … 8 … 7 ... 6 … 5 … 4 … por favor corre al bosque … 3 … 2 … por favor Dios protégelo …1 … suena el gong.
Los tributos profesionales corren a la Cornucopia, otros corren desorientados, Delly corre al bosque mientras que Peeta va por una mochila, lo derriban, pero la chica del 2 mata al tributo que atacaba a Peeta, vuelve a tirar un cuchillo él lo bloquea con su mochila y sale corriendo al bosque, vuelvo a respirar ha salido del baño de sangre.
-¡Oh no! - exclama Johanna, miro a la pantalla y muestran al tributo del 7 muerto por un profesional. La abrazo, pero ella quita rápidamente mis brazos.
-Quería quedarme más tiempo contigo, chica en llamas, pero bueno te deseo suerte y recuerda esconde a Peeta en lo profundo de tu corazón para que nadie lo ocupe en tu contra, se fuerte.
-Lo prometo – y sonreímos, Johanna se dirige al escenario y yo me levanto porque los clientes estarán por llegar.
La sala se llena rápidamente, hay 6 chicas a remate incluido Johanna, un maestro de ceremonia comienza las pujas, mientras sirven tragos y comida, las chicas pasan adelante una por una, cuando llega el turno de Johanna alcanza buen precio y el cliente es de unos 40 años. Ella me mira por última vez antes de bajar el escenario le sonrió tratando de darle ánimos ella me sonríe de vuelta y después desaparece tras una puerta de servicio, ahora me he quedado sola. El día pasa así, hombres tomando y comiendo, riendo junto a nosotras y yo miro de reojo la pantalla cuando enfocan a Peeta caminando por el bosque.
Dos días después muestran como Peeta despierta rodeado de fuego, un gran incendio lo rodea, el corre desesperado, pero bolas de fuego cruzan su camino, hasta que una choca en su pierna, pero el incendio no cesa así que corre olvidándose de su herida hasta que llega a un río. Respiro relajada, pero justo en ese momento es pillado por el grupo de profesionales Peeta vuelve a correr pero ahora más lento por su herida en la pierna, encuentra un árbol y lo escala, los profesionales tratan de alcanzarlo pero él ya está muy alto, el grupo decide acampar ahí y esperar a que el baje para matarlo. Ahora Peeta revisa su quemadura que se extiende por todo su muslo, su rostro muestra el dolor que le causa pero no emite ni un sonido. Vuelvo a sentarme en un sillón dando la espalda a la pantalla cuando siento que alguien se siente a mi lado, alzo mi mirada y veo a Haymitch Abernathy.
- Ahora te recuerdo Katniss Everdeen, eres la cazadora, te andaba buscando.
- ¿buscándome señor?
-Peeta te mando un mensaje, dijo que cumpliría su promesa y volverá a ti – y no puedo evitar reír como una boba, de verdad él va a luchar, pero recuerdo que no se me debe notar que él me importa así que borro mi sonrisa.
-Peeta está muy mal herido ¿tiene algún patrocinador para enviarle una medicina?
-Si, la medicina esta lista, pero Seneca Crane no la quiere enviar, solo me falta convencerlo a él.
- ¡Pero como, el solo la tiene que enviar! – Estoy enojada, Peeta sufre y solo por el capricho de un hombre no puede enviarse su medicina.
- Los vigilantes manejan la arena a su antojo, si Crane quiere a Peeta muerto solo le basta apretar un par de botones – noto la angustia del mentor, miro rápidamente a mi alrededor pero no lo encuentro.
-¿Ha visto al Sr. Crane? – el me mira con cara de ¿Qué harás?
-Está en la carpa principal.
Dejo a Haymitch solo, corro a buscar un vaso al bar y me dirijo a la carpa, no sé si pueda ir hacia allá, pero no me importa lograre que ese tipo le envié la medicina a Peeta sea como sea. Espero hasta que deje el grupo donde está conversando, el me ve y sonríe yo extiendo mi brazo dándole a entender que le ofrezco el trago.
- Chica en llamas, no deberías estar aquí en la carpa.
- Entonces acompáñeme al salón – me giro y camino de vuelta, me bajo un poco más el top dándole más vista a mi escote y contorneo la cadera hasta el punto de sentirme estúpida, pero cuando vuelvo a mirar a Crane él sonríe y me sigue como un perrito.
- Quisiera pedirle un favor - le digo cuando llegamos a la seguridad de una esquina en el salón de hombres, le pongo carita de súplica y le dejo más a la vista mi escote.
-¿y cuál sería chica del 12? – no puede dejar de mirar mi cuerpo, elimino mi incomodidad, porque lo necesito comiendo de mi mano.
-Envié la medicina al chico de mi distrito – le suelto así no más, su cara de bobo cambia rápidamente, mirándome fijamente me dice.
-No, yo quiero ser el primero Katniss - transpiro frío tras escucharlo, Crane tiene su punto, pero si no me esfuerzo Peeta podría morir.
-Antes, después ¡¿qué importa?! – me acerco a su oído para susurrarle – lo importante es que si envía esa medicina, yo le prometo una noche memorable de sexo – le acaricio suavemente su pecho hasta llegar a su hombría, muero de miedo, jamás había acariciado a un hombre así, él me sonríe.
- Si el chico muere ahora, la podre tener ahora – respira agitadamente, pero no deja de sonreír ante mi atrevimiento, vuelve a tomar del trago que le traje.
- Si eso pasa, comprara una roca para su cama – y para demostrarle mi convicción me alejo de él un paso.
- Eso es abusar de lo que te deseo mujer – sonríe y se acerca nuevamente a mí, me sujeta un pecho con fuerza sobre la ropa, mi respiración se acelera.
- Se lo prometo Sr. Crane la mejor noche de su vida – vuelvo a usar mi cara suplicante. Me suelta y ríe fuertemente.
- Está bien chica en llamas, has sabido usar bien tus cartas, esperare y cuando llegue el momento espero mi recompensa.
- Así será señor – le sonrió abiertamente.
- Iré a mandarle la medicina al chico – y sin más se da vuelta y sale del salón.
Voy hacia la barra a tomar un jugo, no puedo parar de temblar y siento mucha calor, en mi mente puedo escuchar como Johanna me diría ¡Que perra Katniss! y no puedo parar de reír.
Al atardecer Peeta recibe la medicina, al aplicarse la crema su rostro se relaja instantáneamente, al fin puede descansar un rato sobre la rama. Al día siguiente Peeta logra escapar del árbol gracias a la idea de Rue, la pequeña tributo del 11, al deja caer un nido de Rastrevíspulas sobre los profesionales, pero él también fue picado.
Los días pasan y ya estoy cansada de estar aquí, Peeta la ha pasado mal, hizo alianza con Rue, pero tras eliminar la comida de los profesionales el tributo del 1 encuentra a la niña y la mata, se muestra como Peeta le canta hasta que ella se duerme, trato de tragarme las lágrimas porque hay 2 chicas a rematar, el Diamante del 3 rompe a llorar cuando un caballero la gana, grita para que la dejen ir y entre 3 guardias la tuvieron que bajar del escenario y sacarla por una puerta lateral. En la noche hacen un anuncio, una nueva regla permitiría a dos vencedores siempre y cuando sean del mismo distrito, Peeta grita fuerte por Delly y se pone en su búsqueda.
Para sumarle a mi corazón abatido, muestran como Peeta ayuda a Delly que está muy mal herida, la abriga y cuida su fiebre e incluso comparten algunos besos, conversan de sus juegos de infancia y duermen abrazados en la cueva. Ya no me merezco a Peeta, ni a ningún hombre, ahora soy para el mejor postor, él ni nadie querrá estar con una mujer de mi reputación, así que mejor arrancarlo de mi corazón antes que sea más difícil olvidar. ¡Está decidido! Peeta Mellark no es nada para mí y mientras veo como el arriesga su vida por Delly en el banquete yo voy a tomar un trago en la barra y conversar de banalidades con los hombres del salón.
Hoy anunciaron que era el último día de los juegos, a medio día la arena se oscurece y una jauría de mutos en forma de lobos, van en casería de los tributos, primero encuentran al tributo del 11, después muestran como Peeta y Delly corren de la mano hasta llegar a la cornucopia, suben a ella pero justo un muto alcanza la pierna de Peeta hiriéndolo gravemente, arriba encuentran a cato y entre los 3 luchan cuerpo a cuerpo, al final Peeta logra derribarlo y los mutos se encargan de él. En ese momento las trompetas suenan anunciando:
"Damas y caballeros les presento a los vencedores de 74º Juegos del Hambre, Delly Cartwright y Peeta Mellark, Tributos del distrito 12"
Tapo mi cara para que no vean mi sonrisa y mi llanto, Peeta ha cumplido su promesa, ha ganado los juegos y volverá a mí.
Ahhh! Peeta es el vencedor y Katniss sera su premio ... se viene el Lemon jajajajaja
yeyuperez Maldita universidad nos quita todos los placeres de la vida, como te entiendo, pero gracias por volver a leer, espero la historia te entretenga y te saque de la realidad un ratito, por lo menos yo así lo tomo cuando leo ... éxito en la U!
Muchas gracias a todos por sus favoritos, alarmas y sus reviews, también agradecer a todos los lectores anónimos por dedicarse a leer mi historia, muchas gracias.
Nos leemos
Arroz!
