Hola a todas :D le dije que seria pronto pronto. Gracias a todos por sus saludos, la operación salio muy bien, me sacaron la adenoides y las amígdalas así que ahora estoy a puro heladito ñam ñam ... no me puedo quejar ... no las entretengo mas y lean :D


Capitulo 10: La primera vez

No podía parar de reír, veía a Peeta más preocupado que yo, era ridículo, el me miraba molesto de primera, pero al final se contagia de mi risa y terminamos riendo a carcajada los dos, estábamos tan nerviosos y solo así nos empezamos a relajar. Cuando por fin paso el ataque de risa Peeta dijo.

- Mira, te quiero mostrar algo - se puso de pie y se desabrocho el cinturón, mi cara se prendió inmediatamente, no pensé que tendría tanta valentía para empezar, pero cuando bajo sus pantalones me fijé que quería mostrarme otra cosa, su pierna terminaba a la mitad para continuar con una prótesis de metal reemplazando su pie. Estaba impactada pero no dejaba de mirar su nueva pierna, él estaba rojo de vergüenza – La herida de los mutos fue mucho más grave de lo que pensaron al final me amputaron y ahora me acostumbro a usar esta cosa.

-¿Te duele?

- Solo un poco, mas por el cansancio del día, porque la prótesis se adapta perfectamente - me paro, para que Peeta se pueda sentar en la cama y yo me hinco en el suelo para mirarlo directamente.

-¿Te la quieres sacar?

- Sí, pero no te preocupes me la puedo sacar solo – desata los broches que mantienen firme su prótesis a su pierna y después la saca con cuidado, noto como una mueca de dolor aparece cuando su muñón queda libre.

-¿Puedo? – y sin esperar respuesta tomo su moñón entre las manos y lo acaricio, su piel recubre todo, creando la ilusión de que el miembro nunca fue cortado, hago presión y veo como el rostro de Peeta se relaja, la piel de la zona esta enrojecida por el uso de la prótesis todo el día, hubiera querido tanto protegerlo.

-¿Te duele? – el niega con la cabeza.

En un arranque de valentía, tomo su muñón y lo lleno de pequeños besos, como adorando esa área, tratando de quitar cualquier dolor e incomodidad, la piel de Peeta es suave y blanca como la harina, empiezo a subir por el muslo animada por los pequeños gemidos de Peeta, cuando por fin me animo a mirar directamente su sexo veo como ya está apretado contra su bóxer, decido pasar y empezar a acariciar su pecho, es duro y aunque no se nota, sus músculos son trabajados, le saco su chaqueta y reparto besos en su cuello que lo hacen gemir más fuerte.

- No me juzgues te lo ruego – me detengo para mirarlo a sus ojos, que se han vuelto un azul profundo como el mar.

- Nunca Katniss – su voz sale ronca, me toma de la cintura y me bota en la cama.

Ahora él toma mi cuello con su boca, la besa con devoción, ahora soy yo la que no puede parar de gemir y siento como el calor va creciendo en mi bajo vientre, Peeta se levanta para mirarme a la cara, toma mi rostro tratando de darme un beso en los labios pero le corro la cara, recuerdo las palabras de Lana de no entregarle todo mi corazón y definitivamente besarlo lo rompería, el vuelve a intentarlo y vuelvo a correr mi cara, me dedico a morder su hombre y parece que entiende mi negativa porque vuelve a atacar mi cuello.

Peeta acaricia el borde de mi sostén, mi respiración se acelera descontroladamente, meto mis manos bajo su polera, para poder acariciar cada parte de su torso, es tan marcado como lo imagine, se la saco sobre su cabeza y empiezo a besar su pecho, el me gira y después de batallar un poco libera mis pechos del sostén, me mira con devoción un momento, para después besarlos, empieza a succionar el botón sensible de mis pechos, mis pezones se endurecen a su contacto íntimo. Mordisquea un pezón y gimo, siento mi intimidad húmeda, por primera vez estoy tan excitada.

Vuelvo a colocarme sobre él y empiezo a acariciar su hombría sobre la tela de su bóxer, esta duro, bajo el elástico para poder liberar su erección, no tengo nada con que compararlo pero de seguro es un miembro grande, Peeta toma mi mano y la lleva a su pene, me guía para acariciarlo, arriba y abajo abarcando toda su longitud. El emite gemidos guturales que prenden mucho más mi bajo vientre, él se termina por sacar los bóxer y después empieza a sacarme mi caderin y mi pantaleta, nos miramos mutuamente, admirando nuestra desnudes.

- No sabes cuánto soñé con tenerte así Katnnis – Peeta vuelve a atacar mis pechos, mientras que baja una mano para acariciar mi sexo húmedo - Estas tan mojada Katniss, eres tan hermosa – sus caricias son cada vez más invasoras y yo no paro de gemir, retorcerme y vuelvo a atacar su cuello, también bajo mi mano para acariciar su miembro, ambos nos damos placer masturbándonos hasta que Peeta sube sobre mí.

- No te hare daño Katniss, nunca – siento su miembro en mi entrada, ya no soporto el vacío que siento abajo, muevo mi cadera para demostrar mi demanda de él, Peeta entra lentamente, me agarro firme de sus brazos y un leve quejido sale de mi boca cuando su miembro rompe mi virginidad, nos quedamos así hasta que me acostumbro a su invasión.

Vuelvo a mover mi cadera, lo necesito hundirse en mí, el reanuda sus estocadas cada vez más fuerte, la pieza se llena de nuestros gemidos, el sigue atacando mi cuello, tocando mis pechos, me siento tan expuesta a él y eso me excita, abro más las piernas para hacer más íntimo nuestro contacto, deseo que Peeta haga todo conmigo.

- ¡Peeta más fuerte! - estoy llegando al punto de explosión, siento como mi cuerpo se mueve solo ante el inminente final, gimo el nombre de Peeta y él se tensa.

- Corrámonos juntos Katniss - su voz es gutural, me da dos estocadas profundas y llego al cielo, exploto de deseo, contrayéndome alrededor de Peeta y él se derrumba encima mío entregándome toda su esencia.

Nos quedamos unidos hasta tranquilizar nuestras respiraciones, después Peeta me abraza y yo apoyo mi cabeza en su pecho.

- Fue maravilloso Katniss - dijo Peeta soltando un suspiro.

- Fue increíble, jamás pensé que sería así – le digo entre medio de risas, no sé porque me siento tan feliz, tan plena.

- Si fue tan increíble, hagámoslo otra vez – y me sube encima de él, no puedo parar de reír, noto como su miembro está listo otra vez, ahora yo tengo el control así que dejo que su hombría me llene otra vez, mantengo un ritmo frenético y ente gritos llegamos a nuestro segundo orgasmo rápidamente.

Peeta nos tapa con una frazada y siento que los ojos me empiezan a pesar, el acaricia mi espalda desnuda y besa mi coronilla y entre sus mimos caigo rendida en un dulce sueño.

Despierto antes del amanecer, ya pronto me vendrán a buscar, veo como Peeta duerme dulcemente así que me quedo observando su rostro lleno de paz, y sentir como su respiración es pausada y tranquila. Recuerdo nuestra noche, fue magia pura, como nuestros cuerpos se entendieron, daría lo que fuera para que estuviéramos en el distrito 12 entregándonos libremente. Veo como por la ventana salen los primeros rayos de sol, me levanto para colocarme mi ropa interior y el abrigo que cubre mi desnudez, busco en los cajones hasta encontrar lápiz y papel y le escribo una nota, se la dejo en el velador, me acerco a él y le beso su frente tratando de recordar cómo se siente su contacto, poder recordar su perfume mezclado con su sudor, camino hacia la puerta y lo observo por última vez, al igual que lo hice ese día en la panadería no olvidaría su imagen, durmiendo desnudo cubierto por una sabana, abro la puerta y salgo del paraíso que Peeta me dio.

Peeta:

Daria lo que fuera porque esta noche nunca acabara. ¿Nos volveremos a ver? Prefiero guardar la esperanza que sí, ojala sea en otra circunstancia, cuando seamos libres.

Muchas gracias por cuidar de mi familia, por favor diles que me encuentro bien, pero te pido que no les comentes de lo que tengo que hacer aquí en el capitolio, dile a Prim que la quiero y que siempre pienso en ella.

Buen viaje Peeta y ojala esto sea un hasta pronto.

Katniss

Pd. Te prometo Peeta volver a ti.


Uff! noche mágica para Katniss, pero Peeta se tiene que ir u.u como sera todo de ahora en adelante? amm

Muchas gracias a todos por sus comentarios y también agradecer a todos los lectores anónimos que siguen la historia

Nos leemos

Arroz!