Hola a todos espero que estén super! aca les dejo un nuevo capitulo, disfruten !
Capítulo 12
Mi madre y Prim me miran con decepción, ambas lloran amargamente no pueden creer que yo sea capaz de trabajar para La Agencia, lagrimas saltan de mis ojos, siento tanta vergüenza.
- Toma tus cosas y vete de esta casa Katniss, no quiero que se hable de nosotras en el distrito, eres una vergüenza para mí y para Prim – veo como mi hermanita llora desconsoladamente tras mi madre, pero no dice nada.
Tomo unas pocas cosas, la chaqueta de mi padre la dejo, no me siento digna de usarla, cuando comienzo a caminar por las calles de La Veta, veo como todos me miran, despectivos, noto que miran mi mano y cuando yo la miro mi pañuelo naranjo no está, todos observan mi Sinsajo y entendían su significado.
Solo se me ocurre ir donde Gale, llamo a la puerta, pero el sale afuera a recibirme y no me deja entrar como siempre.
- ¿Qué haces aquí Katniss?- me pregunta con escándalo.
-Necesito ayuda – reconozco y bajo la cabeza.
-No puedes venir aquí ya no eres bienvenida.
- ¡¿Qué quieres decir Gale?! – las lágrimas me saltan de los ojos, pero Gale esta serio y también mira fijamente mi Sinsajo.
-Eres una puta Katniss, una fácil, no quiero que hablen de mi familia y yo también quiero borrar el hecho de que fuimos amigos – habla lleno de rabia - ¿sabes lo que decían? Que éramos novios, que nos casaríamos y yo así lo quería, pero ahora elegiste esta vida ¡Aléjate de mí Katniss!
Corro sin rumbo bajo la lluvia, cuando me doy cuenta de mi alrededor noto que estoy en el capitolio, frente al edifico de Seneca Crane, esto no puede ser yo estaba en mi casa, empujo una puerta y entraba al departamento de Crane, el me ofrece un trago y siento que todo da vuelta, él me toma por detrás y besa mi cuello, lo extiendo hacia atrás y cierro los ojos.
Cuando siento un peso sobre mí, los vuelvo a abrir, estamos desnudos teniendo sexo, empiezo a respirar erráticamente, no entiendo nada, quizás estoy muy borracha, Seneca esta en éxtasis a punto de llegar al final, cuando la puerta de la habitación se abre de golpe y veo que Peeta está en el umbral. Sus ojos son de dolor puro, trato de taparme, nos ha pillado en el acto, Peeta también ve mi Sinsajo, vuelve a mirarnos y sale corriendo de ahí. Corro al pasillo necesito explicarle todo, pero por más que corro no avanzo, pero el si se aleja de mí, estoy desesperada, trato de correr por todas mis fuerzas pero no lo alcanzo.
- ¡Peeta!Peeta! – lo perdí.
- ¡Peeta! – me siento en la cama, estoy sudando frió y respiro agitada, las chicas han despertado por mis gritos y Ailen se levanta para abrazarme, trato de relajar mi respiración, nadie dice nada, así que me levanto para darme una ducha.
Dejo que el agua arrastre todo mi terror, soñar con todas las personas que son importantes para mi darme las espalda, estar avergonzados de lo que me obligan a hacer fue horrible, tomo una esponja y me friego la piel con fuerza, tratando de borrar sus caricias sus besos, tratando de olvidar todo y volver a ser solo yo en el bosque. Salgo de la ducha cuando noto mis dedos como pasas, me seco y me veo desnuda ante el espejo, los ojos de Peeta en el sueño nunca me dejaran de atormentar, esa vergüenza, ese desprecio, el Capitolio me ha quitado todo, el odio crece en mi interior, odio a La Agencia, odio a Crane, a todos los hombres que vienen a comprar una chica y me odio a mí por seguir el juego. Golpeo con toda mi fuerza el espejo y se quiebra en mil pedazos como mi corazón, mi mano sangra, pero no dejo de botar las cosas y aventarlas a las paredes, golpear la puerta y gritar mi frustración, las chicas entran a controlarme pero no pueden, entran dos mujeres vestidas con delantales azules, las chicas me sujetan y una de ellas me inyecta algo, inmediatamente noto como todo se pone más nublado y caigo inconsciente.
Al despertar noto que ya está amaneciendo y mi mano estaba curada y con una venda, miro a mi lado y esta Johanna, ella me golpea la cabeza y me sonríe.
-¡Descerebrada, nunca más hagas eso! – baja su cabeza
-¿Por qué?
-Todas nos preocupamos ¿Qué fue lo que paso? – se veía la preocupación en su mirada.
- Tuve una pesadilla, eso me descontrolo – creo que llego el momento de ser sincera otra vez – soñé que todos en mi distrito me despreciaban, que Peeta me pillaba en la cama con Crane y al final me dio tanta rabia que me desquite con el espejo.
-Fue solo una pesadilla – Johanna se sienta en la cama y me acaricia mi frente, un gesto muy dulce para ella, pero lo disfruto.
- Pero puede ser verdad, pero mejor no pienso en eso porque ya nunca los volveré a ver – mis ojos se llenan de lágrimas pero trato de contenerme.
- No digas eso, sé que algunas cuando ya se vuelven viejas para trabajar aquí, las dejan volver a sus distritos, porque ya no las van a mantener aquí si no generan ingresos – mis ojos se abren como platos.
- ¿y qué edad es esa?
- 25 años más o menos – ella me sonríe y yo se la devuelvo, hay una esperanza de volver pero ¿podre estar acá tanto tiempo?
- Es una esperanza – digo más para convencerme a mí misma.
- Sabes Katniss, me recuerdas tanto a mi hermanita, por eso no pude evitar hablarte en el desayuno – Johanna mira otro lado, para evitar trasmitir emociones, pero sé que esto es muy importante para ella – siempre te protegeré Katniss.
- ¿Dónde está ella? ¿en el distrito 7?
- Ella está bien – se levantó y no me dio la cara – nos vemos en el desayuno.
En el comedor les pido disculpa a las chicas, les cuento el sueño para que entendieran mi desazón, ellas como siempre me sonríen y me dan ánimo y siento la tranquilidad que hace tiempo andaba buscando, no tengo que alejarme de ellas, son lo único que me queda. Una señora se pone a leer la lista de las chicas compradas para hoy la noche completa, nombran a lana y a Johanna, cuando dejo de tomar atención escucho.
- Y Katniss Everdeen - ¡oh no! – a las 5 deben dirigirse al salón de estética – nos miramos las 3, Lana suspira y dice.
- Bueno, mejor lo tomamos con tranquilidad. Katniss ve a dormir pasaste muy mala noche – y es verdad tengo mucho sueño, así que retiro mi bandeja y voy al dormitorio, al apoyar mi cabeza en la almohada solo alcanzo a pensar que no quiero otra pesadilla.
Con suerte alcanzo a ducharme rápidamente, me deje llevar por la nada hasta que ya era tarde, incluso salte el almuerzo, al llegar al salón de estética las chicas ya estaban ahí. Nos hacen la preparación de siempre, nos visten con un corset y un ligero, maquillaje, peinado y al fin nos mandan a comer. Por fin pude ingerir comida, tenía mucha hambre, reímos con las chicas e incluso Ailen me da parte de su comida.
Llego el momento de partir, nuevamente me llevaron al centro del capitolio, la noche era joven y las calles estaban llenas de gente y de colores, al llegar a un hotel, un botón me abre la puerta y me lleva hacia el interior, nuevamente debo soportar la tortura del ascensor, al llegar al piso al fin, el botón abre la puerta y me deja pasar, el sale y ahí me deja, sola en un gran salón de estar, desde la vista se puede ver la salida del capitolio, que daría para poder irme, todo. Unos pasos me hacen girar, hasta que lo veo.
-¿Te gusta la vista chica en llamas?
-¡Cinna! – siento entre alegría y recelo, quizás él quiere lo mismo que todo lo demás, el entiende mis miedos y dice.
- No te preocupes Katniss, te compre porque así me lo pidió un buen amigo.
- ¿Quién?
-Peeta – mi corazón da vuelta a escuchar su nombre ¿Por qué le pediría tal cosa? Cinna se acerca a mí y me extiende un papel, dudando lo tomo y mientras leo mi corazón salta de alegría.
Katniss
Le pedí a Cinna que tratara de comprarte lo más seguido que pueda, es la única forma de saber que por lo menos algunas noches podrás descansar y tener paz.
Despertar y no tenerte a mi lado fue horrible, pero tu carta me dejo claro que esa noche fue tan especial para ti como para mí, yo también daría lo que fuera por tenerte siempre conmigo. Seguiré cumpliendo mi promesa, estaré siempre pendiente de tu familia y no te preocupes yo les enviare tu mensaje.
Eres fuerte Katniss, sigue siendo así, no pienses en el que dirán, solo sobrevive. Yo nunca pienso en ti como una joya de La Agencia, sino como en la valiente cazadora del Distrito 12, que llevaba ardillas a mi padre, mientras me buscabas con la mirada.
Sigue viva
Peeta
Pd. Prometo volver a ti Katniss
No podía parar de llorar, Peeta me entendía y aún lejos tratada de apoyarme y ayudarme, Cinna me abraza y en silencio me desahogo de todo lo que a pasado. Luego de un rato el me mira.
-¿quieres comer algo Katniss?
-Ok – rápidamente sirvieron la mesa, estaba llena de exquisiteces, Cinna me invita a sentarme, había estofado de cordero y estaba exquisito. Me animo a preguntar - ¿Cuándo te paso la carta Peeta?
- Antes de irse del centro a la estación de trenes, él te tiene siempre en mente.
- Gracias por traer la carta – me sonrojo - ¿y a ti como te ha ido?
-Bueno por fin descansando de los juegos, pensando en el vestuario de la Gira de la Victoria – oh verdad - ¿Cuándo es?
- En unos 3 meses, en invierno – noto la duda en su rostro, discutiendo si decirme algo o no, pero lo decide – ¿has visto que Peeta y Delly aún siguen juntos?
-No – y esa información me desarma, no entiendo porque Peeta esta con ella y aun así me escribe esa carta, Cinna entiende mi discusión interna.
- Están obligados Katniss, se hicieron tan famosos como los amantes trágicos, que solo por eso permitieron que los dos vivieran, ahora deben mantener esa mentira.
-Oh, entiendo – vuelvo a mi plato, pero la declaración de Cinna me asusta y me da seguridad a la vez, no quiero que ellos sufran.
Cinna me invita a una habitación y me deja descansar, pienso en todo lo que pudo haber sido esta noche y no lo fue, gracias a Cinna y su buena voluntad y a Peeta que no quiere dejar de protegerme, leo la carta hasta que quedó dormida, pero con nuevas fuerzas para seguir luchando.
awww un poquito de Peeta en este cap, muchas gracias por los comentarios, habia ideas muy buenas, mucho mas lógicas que mi loca idea que tengo en mente jajajajaja, dejen sus impresiones y también criticas, todo sera bienvenido
Nos leemos pronto
Arroz!
