Hola a todos espero que estén muy bien, los dejo con un nuevo capitulo :D
Los personajes y todo lo relacionado con Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins
Capítulo 16
Desperté de golpe por una de mis habituales pesadillas, aunque ahora también sueño con todo lo que paso ayer, me estremezco porque pareciera que a través de los sueños puedo recordar más cosas y preferiría no hacerlo, porque es horrible, hoy me toca nuevamente ir donde el viejo Cray, salto de la cama porque quizás ya es muy tarde, pero no, son recién las 4 de la tarde. Me visto con mi habitual ropa de caza, porque necesito ir al lugar donde me siento libre. Cuando voy a tomar la cazadora de mi padre dudo, recuerdo que en mis sueños no soy digno de él, aun así me obligo a colocármelo, recordando las palabras de Peeta "Recuerda, para mí no eres la prostituta, sino la valiente cazadora de las ardillas"
Corro por la pradera emocionada, respiro el olor a pinos y tierra mojada, la nieva viste la copa de los árboles, el frio que se cala por mis huesos me hace sentir viva otra vez. Viva otra vez, porque este último tiempo he estado en un estado de catatonia, haciendo lo que me piden sin rechistar, incluso ya no me siento mal al ir a un trabajo, pero lo de ayer fue distinto, una clara señal de que si no me comporto esto es lo que tendré, recuerdo las palabras de Johanna "tu mandas el juego" y hace mucho que ya no mando en nada de mi vida.
Encuentro mi preciado arco, en el mismo escondite de siempre, pienso que quizás Gale se preocupaba de su mantenimiento, vuelvo a tensarlo, tomo una flecha y empiezo a buscar un buen blanco, una ardilla está comiendo sobre una rama a una buena altura, apunto, llevo la cuerda a mi mejilla, exhalo todo el aire de mis pulmones y disparo, justo en el ojo la ardilla cae del árbol, tiemblo completa, respiro agitada, hace tanto que no hacia esto, siento que vuelvo a ser yo por fin.
Sin darme cuenta de cuanto e avanzado llego al lago, nuestro lugar especial con papá, pensar en él me descoloca siempre, pienso en como reaccionaria al saber lo que hago, lo más probable con valentía y buscaría una solución, él era muy astuto, demasiado, jamás dejaría que algo así me pasara, noto como mis ojos se humedecen e hincándome en la orilla del lago grito, grito desgarradoramente, llorando y sacando afuera toda mi frustración, porque me siento tan mierda, usada, sucia como un trapo viejo, pero aun los trapos viejos se pueden lavar. Me quito toda la ropa y entro en el lago, es pleno invierno y el agua está casi en punto de congelación, pero no me importa, ese frio llega a mi profundo ser, me sumerjo y siento como miles de agujas se clavan en mi cuerpo, pero me gustan, cada vez me siento más relajada, quisiera quedarme así sumergida en el hielo por siempre.
- Vive Katniss – escucho a mi padre de lejos.
- ¿para qué?
- Aun tienes mucho por vivir – su voz es calma y serena, este podría ser el camino para por fin llegar a sus brazos.
- Quiero estar contigo.
- Aun no es tu tiempo hija mía– su voz es firme, determinante, como cuando me corregía por algo y era mejor guardar silencio y obedecer.
- Ya no puedo salir de aquí.
Trato de mover mis músculos, pero todos están acalambrados del frio, ya poco aire me queda en los pulmones. Salgo del trance, el frio se ha apoderado de mí y estoy a punto de morir. Suelto todo lo que me quedaba en los pulmones en un grito ahogado, vuelvo a tratar de nadar pero es imposible. Veo como la luz viaja por la superficie y el agua hace que se vean en distintas tonalidades, vuelvo a pensar en papá, cierro los ojos cuando noto que un brazo me toma de la cintura y me saca de ahí. Cuando abro los ojos estoy en la pequeña cabaña del lago, Gale hace fuego y estoy de frente vestida, al darse vuelta nota que desperté.
- ¡¿Qué pensabas Katniss?! – pregunta desesperado.
- En llegar a mi padre – Gale vuelve a mirar el fuego, sabe que ese argumento es irrebatible.
- Me asusté mucho cuando note que te sumergías en el agua - dice suspirando dolorosamente.
- Gracias Gale, había vuelto en razón, pero ya era tarde, mi cuerpo estaba paralizado por el frio - él se saca su chaleco y después la polera que lleva abajo, he visto su torso muchas veces, pero por primera vez no puedo mirarlo y corro la cara. Vuelve a colocarse el chaleco y con su polera me empieza a secar el pelo sentándose a mi lado.
- Perdóname Katniss, ayer no supe cómo reaccionar, estaba completamente en shock, no nos veíamos hace meses y ahora tienes que vivir esto, aun no lo asimilo – Gale vomita las palabras, como si las estuviera pensando hace mucho y ya no soporta tenerlas adentro.
- No hay que asimilar nada – trato de no darle tanta importancia, porque no quiero hablar con el sobre todo lo que pasa, además que recordar como corrió su cara ayer me duele mucho.
- Yo quería que estuviéramos juntos… tu sabes pareja, cuando estuvieras más grande – tiene su mirada fija en el suelo y mi corazón no deja de latir, nosotros éramos amigos, hermanos, jamás había anidado ideas como esas.
- ¿y ahora no podemos estar juntos?
- Ahora eres una prostituta Katniss – sus palabras me dejan sin aliento, miro el fuego y dejo que las llamas me hipnoticen.
- Me tengo que ir, gracias por todo – le digo inexpresiva, tomo mi arco, escucho que Gale me grita algo pero yo salgo corriendo.
Corro y lloro por el bosque, porque aunque cruel, las palabras de Gale son verdad, vuelvo a esconder mi arco en su sitio, pero me detengo, una idea se cruza en mi cabeza, para poder enfrentar esta noche con los oficiales, vuelvo a tomar mi arco, lo guardo en mi saco de caza y corro hacia el distrito 12, al llegar a mi casa dejo el abrigo de mi papá, son 10 para las 7, así que vuelvo a correr para encontrarme con Ailen. Ambas caminamos al burdel.
- Supe lo que te paso ayer Katniss ¿Cómo estás? – ella se detiene a mitad de camino, sus ojos suplican la verdad.
- Estoy mejor, pero en la mañana era un trapo, me dejaron muy mal – ella se lleva una mano a la boca, tratando de ahogar un grito, pero trato de serenarla – ¿cómo te fue a ti?
- Bien, me toco estar con el hijo menor de la familia Schwager, típico trabajo para que se "hiciera hombre" – rio, porque ese trabajo es muy común, pero quizás es el único donde el cliente está más asustado que nosotras – ¿Qué llevas ahí? – me indica mi saco donde llevo el arco.
- Ah eso es una sorpresa para el viejo Cray, por eso necesito dejar a pasar esto antes de ir al burdel.
Ambas corremos hacia la casa de Cray y en el mismo rincón donde nos escondimos Peeta y yo, escondo el saco, orando para que nadie lo descubra, lo que más me dolería seria perderlo. Corremos para llegar al burdel, aun así nos retrasamos un poco, Sofía esta con ataque por eso y nos manda rápidamente a preparar, Ailen se ve preciosa en un vestido de noche bastante caro para que sea del burdel, bajo él está un sofisticado corset, definitivamente su vestuario es por algo especial, luego de estar lista ella se va a la mansión schwager, a mí me mandan a bañar, el contacto con el agua caliente me relaja, después de mi aventura con la muerte helada, como vengo del bosque mi aspecto es terrible, las mismas tres chicas de ayer corren para ponerme a tono, pero me pasan una ropa interior parecida a la de ayer, color rojo, una bata de satín y unos zapatos de tacón.
- Ya sabes lo que tienes que hacer Katniss – Sofía ríe descaradamente, pero yo también le sonrió suficiente.
- ¡Oh sí! Sé exactamente lo que hare – ante mi reacción la mujer queda muda, yo solo recuerdo a Johanna diciendo "tu mandas el juego"
Camino una cuadra con mi escaso vestuario cuando encuentro a mamá y a Peeta, ambos conversan amenos, me alegra saber que la discusión de la mañana quedo atrás, ella me pasa unos de sus abrigos largos, así solo se ven mis pantorrillas y me siento más relajada para enfrentarme ante el distrito, me despido de ella con un abrazo y le susurro un "todo va a estar bien". Peeta continua caminando conmigo, parece que está decidido en irme a dejar donde Cray.
- Me alegro que tú y mamá se hayan arreglado – digo desinteresada, ya que las miradas de todos caen sobre nosotros y me quiero relajar.
- Entiendo su reacción, nada de esto es fácil, para mí tampoco es fácil ir a dejarte donde un hombre que sé que te hará daño.
- Ya no me pasara nada Peeta lo prometo – lo miro con determinación él está impactado con mis palabras.
- No hagas nada que te pueda traer problemas Katniss.
- Tranquilo, no pasara nada – le sonrió, creo que es la primera sonrisa que le he dedicado desde nuestra primera noche, el me la devuelve y siento una extraña emoción en mi pecho, me dan ganas de llorar como una niña ante un gesto amable, pero me contengo.
Caminamos en silencio el resto del tiempo, escuchamos como unos hombres me gritan cosas, Peeta se limita a darles esa mirada que no imaginaba que podría dar, tan llena de enojo y autoridad. Cuando llegamos a la casa de Cray voy corriendo hacia el costado y encuentro mi arco justo donde lo había dejado, Peeta mira extrañado el saco.
- ¿Qué es eso Katniss? – me acerco a él y abro el saco para que pueda ver, sus ojos se abren desmesuradamente - ¿Qué harás Katniss?
- Solo tengo un plan – trato de parecer inocente, le beso la mejilla, dejándolo en una sola pieza, aunque ahora yo estoy llena de nervios, si no funciona estaré en graves problemas – ¡te dije que no hicieras nada que te trajera problemas! – camino hacia la puerta ignorándolo y la toco, Peeta se empieza a alejar, pero antes que este muy lejos le digo.
- Soy la cazadora Peeta, tú lo has dicho – él me sonríe ampliamente – se los voy a demostrar.
Aahhh ¿Cuál es el plan de Katniss? ¿Qué pasara en la segunda noche? En el próximo capítulo las respuestas, yo creo que lo subiere el viernes.
Muchas gracias a todos por seguir la historia, realmente soy muy feliz de por fin cumplir mi sueño de escribir un fic :D
Dedicar este cap a Ady Mellark87 ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Que este año esté lleno de felicidad y nuevas bendiciones, saludos :D
Nos leemos el viernes
Arroz!
