Hola a todooooooooooooooosss, gracias por darle una oportunidad a este fic, como ya dije es el primero que hago de como entrenar a tu dragón, lamento haber tardado en actualizar, es que tenia que actualizar mis otros fics, pero eh aquí el nuevo capitulo, disfruten
-Habla-
-"Pensamientos"-
-"Tiempo y lugar"-
Los personajes de cómo entrenar a tu dragón y otros personajes no me pertenecen.
Capitulo 2
Había amanecido en la isla donde Hipo estaba hospedado, lentamente abrió los ojos pensando que sería un nuevo día en Berck hasta que recordó en donde estaba y él porque.
A pesar de su mal humor, se levantó de su lugar tratando de no despertar a su acompañante para poder inspeccionar la isla.
En el camino había encontrado unos árboles con frutas comestibles y algunos otros que le servirían para construirse una pequeña cabaña y huellas de animales por lo que podría comer más cosas además de peces.
Hipo: vaya suerte la mía, debí haber traído al menos un cuchillo- camino, camino y camino hasta que llego al borde del volcán dormido- bien, creo que podre encontrarle algún uso a…- al darse vuelta fue tacleado por un enorme lagarto negro para luego ser lamido por el- ¡ya, ya chimuelo, basta! Ajajaja, sabes que eso no se quita- logrando quitarse de encima al dragón- ahora que estas aquí puedes ayudarme a explorar el resto de la isla- volviendo a caminar pero al primer paso cayó en un gran poso que aunque duro poco segundos la caída era bastante hondo- aaaaahhh, los dioses de verdad me odian- levantándose del suelo y sacudiendo su ropa, al hacerlo, a pesar de la oscuridad, vio que el pozo era un túnel que parecía seguir por metros- Chimuelo ven aquí- el dragón obedeció tirándose por el agujero pero cayó sobre Hipo, al no ver a su compañero lo busco con la mirada hasta que noto que algo se movía bajo sus patas y vio al castaño tratando de mover la pata de su cara- tendremos que retomar los aterrizajes- tomando una vara cualquiera que había por ahí, hiso que Chimuelo prendiera la punta para que ambos comenzaran a caminar por el túnel, habían pasado varios minutos hasta que vieron una luz al final del pasillo.
(Deadpool: ¡no vayas hacia la luz!-)
Cuando llegaron al borde la boca de ambos, si era posible, se abrió de forma anormal, el lugar era un valle subterráneo y enorme, que a pesar de estar bajo tierra estaba lleno de pasto y un par de árboles, en uno de los borde había un agujero por el cual salía agua hacia un lago muy grande, y en la sima del valle había un agujero mostrando que el supuesto volcán no era nada más que una montaña hueca.
Hipo: amigo… creo que por primera vez en mucho tiempo los dioses por fin están de mi lado- subiéndose al lomo de su dragón para que luego ambos aterrizaran en verde pasto e ir corriendo hacia el lago.
"en Berk"
Vemos a la rubia compañera en el crimen de Hipo, por decirlo de alguna forma, que estaba junto a sus compañeros de entrenamiento frente a la academia que aún tenía un agujero enorme en su techo de cadenas.
Astrid: ¿alguno tiene alguna información de Hipo?-
Patapez: no hay que hacerse esperanzas, Hipo era muy listo ya debe estar a días de distancia de Berk-
Patan: no sé porque les interesa ese traidor-
Astrid: ¡él no es un traidor!-
Brutacio: la soldadito del amor extraña a su compañero- rápidamente fue callado por un golpe en la cara.
Patan: es un traidor, prefirió a un dragón a su tribu-
Patapez: técnicamente Hipo no era un vikingo cuando eso pasó y el renuncio ante todos a serlo, por lo que no es un traidor-
Astrid: ves-
Patapez: por lo que podría ser llamado desertor-
Astrid: Patapez- con una sonrisa siniestra.
Patapez: ¿sí?-
Astrid: cállate- sacando su hacha de quien sabe dónde haciendo que Patapez se esconda detrás de los gemelos.
¿?: ¿Qué hacen aquí?- los jóvenes aspirantes a vikingos mirando a su espalda para ver a su entrenador Bocon cargando unos barriles.
Patapez: queremos saber que pasara con el entrenamiento ahora que Hipo… bueno… ya sabe-
Bocon: pues me ahorraron el problema de ir a buscarlos, el entrenamiento esta temporalmente cancelado-
Todos: ¡¿qué?!-
Bocon: como oyeron, hasta nuevo aviso no habrá entrenamiento para nuevos vikingos, así que vayan a hacer lo que hacían antes- volviendo a su camino.
Patan: genial, ahora nos quedamos sin entrenamiento por el traidor-
Patapez: desertor-
Patan: como sea-
Astrid: solo estas celoso de que él pudo hacer algo que tú nunca harías-
Brutacio/ Brutilda: ooooooooooooooooooooooooohhhh-
Patan: por favor, ¿qué tan difícil puede ser montar una estúpida lagartija gigante y estúpida?-
Astrid: "más de lo que crees"- recordando lo leído en el diario de Hipo- tengo una idea, vengan- entrando en el lugar donde solían entrenar mientras era seguida por sus ex compañeros.
Patapez: Astrid ¿Qué haces?- viéndola pararse a un lado de la puerta del nadder mortal.
Astrid: Patan dice que es muy fácil montar a un dragón, bien, pruébalo- quitándole el primer seguro.
Patan: ¡¿te volviste loca?!-
Brutilda: ya lo creo-
Brutacio: y es genial-
Astrid: ¿tienes miedo Patan?- quitándole el segundo seguro a la puerta y escuchando al dragón golpear la puerta con firmeza.
Patan: yo no tengo miedo- lo que claro era una gran mentira por las gotas de sudor que pasaban por su rostro
Astrid: pruébalo- apunto de abrir la puerta haciendo que Patapez salga corriendo.
Patan: ¡basta!- haciendo que Astrid deje lo que estaba haciendo.
Astrid: ¿admites tener miedo?-
Patan: no tengo miedo, es solo que…. Estoy muy cansado ahora- saliendo al igual que Patapez lo más rápido posible seguido de los gemelos que se burlaban de él dejando sola a Astrid.
Astrid: lo sabía- apoyándose contra la puerta pero fue empujada hacia el suelo por el dragón que trataba de escapar. Desde el suelo vio que la puerta aún seguía cerrada lo suficiente para sostener a la bestia por suerte. Aun así podía ver a través parte de su cabeza que se movía de un lado a otro a través del espacio entre las puertas hasta que su ojo rasgado se le quedo mirando junto con un gruñido. Al instante se le ocurrió una idea, había leído el diario de Hipo con las instrucciones que había usado con el furia nocturna, así que tomo un pescado que había en un balde de por ahí y lo lanzo por el espacio arroba de las puerta, el dragón no tardo en atraparlo y tragárselo de una vez para luego volver a quedarse mirando a la rubia solo que esta vez sin gruñido, así que tratando de tomar esta oportunidad metió su mano por el pequeño espacio acercándola hacia el dragón, cada vez más cerca hasta que el nadder trato de morderla casi arrancándole la mano de no ser porque la saco justo a tiempo. Rápidamente presiono contra la puerta y coloco los seguros en su lugar para luego dejarse caer en el suelo- "sí que es más difícil de lo que parece"- caminando en dirección hacia su casa sin saber que todo esto fue observado por Bocon desde afuera de la enorme jaula.
Bocon: "interesante… muy interesante"- volviendo a sus tareas diarias.
"con Hipo"
Hipo: debo admitirlo amigo, el que dijo que el desertar era malo… de seguro no se había encontrado con esta isla- flotando de espaldas en el agua, luego de haber ido a buscar sus cosas, solo con sus pantalones puestos y Chimuelo en la misma posición solo que este se impulsaba levemente con sus alas- este lugar es perfecto, comida, agua, una estanque para nosotros en una cueva subterránea enorme… la vida es buena- sus felicidad fue cortada cuando escucho a su dragón gruñir y salir del agua- ¿Qué sucede Chimuelo?- saliendo del agua para ver que el furia nocturna gruñía hacia la entrada- "¿pero por qué esta…? ¿Me habrán encontrado?"- preocupándose de que su pueblo de alguna forma lo haya seguido y encontrado, rápidamente se subió al lomo de Chimuelo- vamos amigo- volaron hasta la entrada de la cueva para luego comenzar a correr hacia el exterior- debo recordar construir una mejor forma de entrar y salir- luego de ser ayudado por su compañero dragón lo siguió para encontrar el origen de lo que lo perturbaba.
Corrieron varios minutos hasta que el furia nocturna se detuvo frente a un árbol y le gruñía más fuerte, el castaño dirigió su vista hacia arriba para ver algo que se movía entre las ramas.
Hipo: ¿eso es todo Chimuelo?- confuso de que su compañero dragón haya causado tanto escándalo por un solo terrible terror de color verde que le devolvía el gruñido a Chimuelo- es solo un pequeño dragón, "suspiro"- miro fijamente al dragón unos segundos, le parecía vagamente familiar y las miradas que se mandaban ambos dragones no era como hacían normalmente en su especie, estos parecían conocerse- "creo que es el mismo que quería robarle los pescados a Chimuelo"- al igual que con Chimuelo uso el reflejo de la luz en su hebilla para engañar al pequeño dragón y hacerlo bajar- hola amiguito- se arrodillo frente al terrible terror y acerco lentamente su mano, el lagarto de pequeñas alas olfateo su palma antes de correr hacia la otra y posicionarse bajo ella para que lo acaricie- "si es el"- escucho que los gruñidos de Chimuelo se había detenido, giro su cabeza para verlo con sus ojitos tiernos reclamando por atención- ven, llevémoslo con nosotros- se levantó para volver a su nuevo hogar seguido por su furia nocturna y el terrible terror que trepo por la espalada de Hipo para luego acostarse por detrás de su cuello.
"más tarde, casi al anochecer"
Habían pasado un día completamente tranquilo, no paso mucho tiempo hasta que Chimuelo y su nuevo acompañante se había hecho amigos, actualmente ambos estaban jugando como si se conocieran de toda la vida, Hipo los veía desde el agua, más específico, la pata del terrible terror que parece haberse lastimado en una pelea. De pronto se puso a pensar en el nido de los dragones al que Chimuelo los había llevado a él y Astrid, no entendía a los dragones pero era obvio para cualquiera que los viera que ninguno quería estar en ese lugar y no querían a la reina… si es que esa cosa era mujer. Sintió que debía hacer algo, ¿pero qué? ¿Qué podría hacer un chico como el para liberar a cientos de dragones? Sabía que aun teniendo un furia nocturna sería difícil.
Hipo: creo que no sería tan malo el que vaya hasta la isla… para ver cómo es que funcionan las cosas, ¿ustedes que dicen?- los dragones solo lo miraron con la cabeza inclinada hacia un costado- debo dejar de hablar con ellos- se subió a su dragón a la vez que el pequeño dragón verde se subía a su cuello como antes.
"en el nido"
Habían volado durante unas 2 horas, ya casi al atardecer, se metieron de nuevo en lo más cuidadosamente posible dentro de la montaña.
Y no había cambios, los dragones entraban, dejaban la comida y aquel que no dejaba la suficiente era devorado por la muerte roja.
Hipo: esto es horrible- mirando al enorme dragón- muy bien amigo vamos- saliendo con los otros dragones lograron aterrizar- no puedo quedarme sin hacer nada- caminando por la orilla seguido por su dragón aun con el terrible terror en su cuello- ¿pero que puedo…?- se cayó al tropezar con lo que creía era una piedra pero vio que era un esqueleto humano, probablemente de un vikingo aun con sus ropas y sus armas, movió la cabeza en diferente direcciones para ver otro cuerpos con armas- "esto sí que deprime, por el hecho de que no soy el primero en encontrar el nido de dragones"- vio todos los cuerpos, y luego de soportar las ganas de vomitar, les quito un arco que aún era usable junto con varias flechas y sogas que algunos llevaban- bien muchachos será mejor que entrenemos, porque vamos a liberar a estos dragones- el furia nocturna y el terrible terror solo se miraron entre ellos.
"en Berk, a la noche"
Había sido un día completamente normal y aburrido, sin ataques, sin entrenamiento, solo trabajos en la aldea. Actualmente todos en la aldea o dormían o estaban en el gran comedor. Todos excepto por una adolecente rubia que corría hacia las jaulas de los dragones cargando un cesto con pescados y un libro en su mano.
Al llegar volvió a leer el diario de Hipo para recordar cada paso y entre abrir la jaula del nadder una vez más que nuevamente la veía por el espacio entre las puertas pero sin gruñirle.
Como la última vez le dio otro pescado que el dragón azul no dudo en tragarse. Luego de varios pescados más, el nadder mortal, al igual que decía en el diario de Hipo, el dragón regurgito parte del pescado e hizo señas a Astrid para que se lo tragara.
Con mucho asco, tomo los restos de pescado pero a diferencia de Hipo fingió el tragárselo y complació al dragón.
Nuevamente trato de tocar su cara con su mano pero esta vez no trato de morderla sino que le lanzo sus espinas que a pesar de esquivarlas le cortó un poco el brazo.
Estuvo horas así, intentando lo que a Hipo le llevo días, pero no avanzaba nada, siempre era lo mismo, cm antes de que lograra su objetivo o trataba de morderla o le lanzaba sus espinas.
Astrid decidió volver a su casa antes de que sus padres se den cuenta de que no estaba, puede que sean brutos vikingos como los demás, pero no eran estúpidos.
Astrid: esto tardara mucho, pero no puedo rendirme, si demuestro que son entrenado Hipo podrá volver y además, podre liberar a esos dragones - cerrando la jaula y saliendo del estadio para caminar hasta su casa y meterse por la ventana.
Al igual que la otra noche volvió a leer el diario de Hipo esta vez con más atención a todo para ver si eso la ayudaba aunque sea un poco.
El sueño comenzó a ganarle lentamente volviendo a meter el diario en su escondite.
Astrid: "está decidido, demostrare que Hipo tenía razón, el podrá volver y liberaremos a los dragones"- rindiéndose ante el sueño.
Muy bien eso es todo por ahora, comente si les gusto y les tengo una pregunta.
¿Qué nombre creen que debería llevar el terrible terror de Hipo?
Nos vemos en el siguiente capítulo de la isla draconem.
