Hola a todos espero que estén muy bien, los dejo con un nuevo capítulo :D
Los personajes y todo lo relacionado con Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins
Capítulo 27:
Al abrir la puerta veo las dos camas ocupadas, Lana y Cora aun duermen, mantuve a raya mis emociones durante todo el viaje, pero ver a las chicas, verme a mí misma en este escenario otra vez hace que por fin me derrumbe, caigo apoyada en la puerta, Ailen trata de pararme pero no puede, ni siquiera noto como las chicas han despertado por mi culpa y preguntan qué pasa, yo solo lloro hasta que me quedo dormida.
Al amanecer Lana me ayuda a bañarme, no he dicho nada desde que llegue y no puedo estar muda por siempre.
- Me alegro de verlas bien ¿Cómo ha estado todo?
- Bien todo a estado igual – Lana me sonríe al ver que por fin digo algo – Ailen nos contó que pasaste mucho tiempo con el hijo del panadero.
- Si – lo que menos quero hacer es hablar de Peeta puesto que ahora el miedo me embarga, miedo de no volverlo a ver.
- ¿y? – pone cara interrogante.
- Ailen me dijo que tenía que disfrutar lo días que pase allá y eso hice.
- Me alegro – ella me dedica una sonrisa sincera y sus ojos tienen un brillo de humedad, mi querida Lana, sé que tú hubieras hecho lo mismo. Más nunca se lo digo.
Ella me ayuda a terminar de arreglarme y yo me siento con más ánimos, bajamos las cuatro a tomar desayuno, mientras Ailen les cuenta como están sus respectivas familias, cuando estamos en la fila escucho.
- ¡Descerebrada! – me doy vuelta y veo a Johanna corriendo y no me corto, la abrazo con fuerza y largamente ¡oh Dios! Como he extrañado a esta mujer.
- ¡Johanna! ¿Cómo estás? – le pregunto aun sin soltar nuestro abrazo.
- ¡Bien! Acá todo anda igual, extrañándote no más ¿Quién lo diría? – reímos.
- Yo también te extrañe.
Nos sentamos todas juntas y conversamos amenamente durante el desayuno, las chicas nos cuentan como estuvieron las cosas acá y nosotras le contamos como estuvieron las cosas en el 12, las chicas quedaron realmente impactadas cuando les conté la humillación que pase durante los primeros días y se emocionaron mucho al saber de sus familias, debo reconocer que Ailen se preocupó de eso y ahora me siento mal de no haberme comprometido más con esa tarea. A pesar de todo me siento como en el lugar que pertenezco, al igual que al estar en los brazos de Peeta o en la cocina de mi casa de La Veta, incluso cazando en mi bosque. Junto a las chicas me siento en mi hogar.
Durante el desayuno en la pared se proyecta a Caesar Flickerman en uno de sus programas de farándula, parece que a la gente de aquí le gusta y comentan cada intimidad de la gente importante, nosotras nunca tomamos atención. Solo una persona podía hacer que escuchara esa pantalla.
"Imágenes perturbadoras nos han llegado del distrito 12, el vencedor de Los Juegos del Hambre Peeta Mellark ha sido visto con otra mujer"
Dejo mi taza con dificultad en la mesa, porque estoy segura de que se me caerá en cualquier momento, las chicas también han dejado la conversación y miran fijo la pantalla, donde muestran una fotografía de Peeta besando a una mujer, una exclamación de asombro generalizado se escucha en el comedor para luego dar paso al cuchicheo.
"!Delly Cartwright debe de estar destrozada! No descansaremos hasta descubrir quién es esta chica, pero hay que reconocer que es hermosas ¡miren esos ojos grises! Pronto sabremos más detalles de este escándalo. ¿¡Será el final de los trágicos amantes del distrito 12?!"
No puedo dejar de mirar esa fotografía, porque esa otra mujer soy yo, nos han sacado una foto cuando nos despedíamos antes de llegar a la estación, se ve claramente que somos nosotros besándonos apasionadamente, la fotografía es de buena calidad, no deja cabida a la duda. Noto como todas las miradas se fijan en mí y yo ya no puedo hundirme mas en mi asiento, las chicas me observan asombradas. El miedo se hace presente ¿me castigaran? ¿Peeta y Delly estarán bien? Se supone que deben seguir con la mentira, porque por su "amor" dejaron que vivieran los dos en los juegos.
- ¡Katniss Everdeen! – quien grita mi nombre es la Señora Sofía acompañada de dos agentes de la paz, es un hecho me gane los 50 azotes.
Me levanto de la mesa pero Johanna me toma fuerte de un brazo, tengo que empujarla para que suelte el agarre, camino hasta que los agentes se ponen a mi lado y me escoltan a un ascensor, Sofía aprieta el botón del último piso y el aparato empieza a subir. Al llegar las puertas se abren ante un gran hall bellamente decorado, minimalista y masculino, personas del capitolio caminan de aquí para allá atendiendo asuntos, me miran con asombro, creo que todos han visto la imagen en televisión.
Esperamos un rato, Sofía no me ha dicho nada de porque estoy aquí, de hecho ni siquiera me observa. Un agente de la paz sale de una puerta y me hace un gesto para que entre en ella, es un gran despacho, un escritorio y tras él un gran ventanal que muestra la mañana del Capitolio. Sentado en el gran escritorio esta un señor de mediana edad, tiene una imagen simple como la de Cinna, viste un traje verde pino y tiene unos hermosos ojos azules, en una pared lateral se proyecta el programa de Caesar mientras muestran la fotografía de mi beso con Peeta.
- Señorita Everdeen, tome asiento por favor – le obedezco tratando de controlar mis nervios – me presento soy Sean Kraus Director de La Agencia – Oh estoy en graves problemas.
- Es un honor – trato de ser educada.
- Supongo que ha visto el escándalo de hoy y la verdad fue muy desagradable para mi ver a una de mis joyas en esa fotografía– un silencio breve, creo que el espera que diga algo pero no se me ocurre nada, el continua – creo que usted entiende que la discreción de nuestros servicios es lo más importante para nosotros.
- perdón Sr. Kraus, fue muy estúpido de mi parte, fue un impulso – fracaso al evitar que mi voz se quebrara.
- Te creo señorita y sé que vuelves del 12 por un castigo a tu mal desempeño ¿ha cambiado su actitud? – se refiere a mi estado de nada en el que me sumergí después dela muerte de Jane.
- Sí señor, entiendo que La Agencia es mi lugar – él sonríe complacido.
- Me alegro que lo entienda, siempre debe recordar su lugar, el de una prostituta – mis ojos amenazan con lágrimas, lucho con todo mi ser para que él no me vea llorar – sé que se le vendió tu virginidad al vencedor y además te compro toda la última semana, es demasiado para alguien a quien podrías conocer y adema esta esté escándalo, nunca más serás comprada por el Señor Mellark ¿entendido?
- Sí señor.
- Esto merece un castigo fuerte, pero veo que entendiste tu error así que confió que no se volverá a repetir, además hoy ya te compraron así que no te puedo marcar. Retírate.
Haciendo una pequeña venia salgo casi corriendo de ahí, no hay nadie que me escolte de vuelta abajo así que yo misma marco el piso de las habitaciones, aún tengo la sensación que en cualquier momento un agente de la paz me tomara por la espalda y me atara en el poste donde murió Jane y con esa imagen en mente me pongo a llorar, corro por el pasillo ignorando las miradas y cuando por fin entro a la habitación del 12 me derrumbo tras la puerta, todas las chicas están ahí.
- ¡¿Katniss que paso?! – pregunta Johanna mientras se agacha a mi lado.
- Nada, no pasó nada de verdad – pero mi llanto se hace más incontrolable – no me va a castigar porque hoy ya estoy comprada – veo como el rostro de todas se relaja.
- Entonces Katniss ¿Qué te tiene así? – pregunta Lana mientras me abraza por la espalda y me ayuda a pararme, me guía a sentarme en una cama para luego todas sentarse a mi alrededor.
- Peeta – solo logro susurrar su nombre – el me ama y yo estoy aquí – nuevas lagrimas surcan mi rostro.
- ¿Qué dijeron sobre el escándalo? – pregunto Johanna.
- Que no permitirían que me comprara otra vez ¡yo le prometí después de ese beso que volvería con el! Pero estamos encerradas aquí.
- ¿Qué fue lo que paso con el hijo del panadero Katniss? – pregunto Lana con voz dura.
- ¡Peeta me dijo que me amaba! ¡casi me largo del distrito! ¡ME CASE! – me derrumbo en un amargo llanto – los odio a todos ¡A TODOS! – Johanna toma mi rostro entre sus manos y mira directamente a mis ojos.
- Házselo pagar ¿vale?
- ¿Cómo? – veo decisión en los ojos de Johanna.
- Dame dos días y te diré como.
Katniss acaba de llegar a La Agencia y ya hay problemas ¿Qué pasara ahora que todo Panem conoce su rostro' ¿los periodistas la dejaran tranquila? Lo sabremos en los siguientes caps.
Quiero comentar que me asombro mucho los comentarios que decían que la historia se la habían recomendado, eso me encanto muchísimos, ver que mi historia llega a más y más personas, muchas gracias por seguirme en este fic.
Ya saben que cualquier cosa a los comentarios.
Adelanto:
Seneca se tumba a mi lado, ambos tratamos de tranquilizar nuestra respiración, luego él se acuesta hacia un lado y con una mano acaricia suavemente mi abdomen y mis pechos creando círculos imaginarios.
- Sabes pensaba una cosa – rompe el silencio de la habitación – la próxima semana me tengo que ir a la gira de la victoria, eso me tomarí semanas y yo ya no quiero estar tanto tiempo lejos de ti – me sonrojo al escuchar eso – que te parece si te compro para que me acompañes.
- ¿después del escándalo de la foto? No creo que me dejen – respondo siendo sincera.
- Tranquila Katniss a mí no me pueden negar nada – sonríe con suficiencia - ¿conoces el mar? – niego con la cabeza – yo te llevare a conocerlo.
Nos leemos
arroz
