Hola a todos espero que estén muy bien. Disfruten de un nuevo cap :D

Los personajes y todo lo relacionado con Los Juegos del Hambre pertenecen a Suzanne Collins


Capítulo 36: "La historia de Johanna"

Es el tercer día que estoy encerrada en mi habitación, no he hablado con nadie, no he comido nada, no he dejado que me atiendan. No me he levantado ni lavado. Cinna está preocupado, lo veo en su rostro. Me trae las bandejas de comidas y me da largos sermones para darme ánimos "Peeta es fuerte" "Peeta ganara el Quarter Quell" "Peeta sabe ganarse a las masas" pero yo estoy aterrada, sospecho que todo esto fue idea del presidente Snow para liquidar cualquier idea de libertad.

El fuerte sonido de un portazo me saca de mi estado de inercia, Johanna entra hecha un tornado a la habitación, se sienta frente a mí y me sujeta fuertemente la mandíbula tratando de abrir mi boca.

- Sabes Katniss, aun no eres un estúpido Avox – me explica como si fuera una niña aprendiendo sus primeras palabras - ¡habla Katniss! ¡HABLA! – la presión que ejerce en el hueso de mi rostro me hace explotar.

- ¡¿Y QUE MIERDA QUIERES QUE DIGA?! – le escupo las palabras con odio.

- ¡Bien Katniss por fin! – y alza sus brazos al cielo implorando paciencia – solo quiero que digas si aún estas en plan de venganza de la Agencia – eso atrapa mi atención, últimamente no he pensado en nada – es más tienes mucho más que vengar ahora que mandaran a tu marido de nuevo a esos malditos Juegos.

- ¿Por qué? – me quiebro ante la pregunta que tanto me he hecho en mi mente - ¿no les basta con todo lo que le han hecho? ¿Qué hizo Peeta para merecer el odio de Snow?

- Peeta es un símbolo de esperanza para todos – me responde Johann, veo como contiene sus emociones, jamás pensé que ella sintiera lastima por la situación de Peeta – todos somos títeres del Capitolio, tu y yo nos prostituimos porque así manda el Capitolio, los distritos trabajan sin parar para cumplir sus cuotas de producción porque así manda el Capitolio, entregan a sus hijos a los Juegos porque así manda el Capitolio. Peeta se negó a hacer lo que el Capitolio quería, nada lo cambio, sus actos hicieron que por primera vez en la historia se permitieran dos ganadores. La gente lo vio Katniss y se ha llenado de su esperanza. Por eso Snow lo considera peligroso, es cosa de que Peeta diga ¡revolución! y los Distritos lo apoyaran - Las palabras de Johanna ponía todo en su contexto, yo lo vi luchar en los Juegos y aunque me dolía verlo sufrir sé que fue increíblemente valiente y desafío el esquema de los juegos al elegir proteger a Delly. Solo una cosa no me queda claro.

- ¿y yo porque soy una amenaza para Snow? Soy una prostituta ¿Por qué amenazarme? – Johanna resopla frustrada.

- ¿Qué pasaría si la gente supiera cual es la verdadera razón por la que lucha Peeta? ¿Cuándo la gente sepa su trágica historia de amor? A Delly nadie la toma en cuenta, ella es solo un adorno en todo esto. Pero tu Katniss, eres trágica, bella y tan fuerte como Peeta. Tú podrías prender más fuego en el corazón de todos. Si la gente supiera de ustedes, ahí sí que tomarían las armas, ya que ustedes encarnan todos los sufrimientos que se viven en los Distritos.

- ¿Tomarían las armas? – pregunto incrédula.

- Hay grupos rebeldes en todos los Distritos, preparándose para cuando sean necesarios los levantamientos, Peeta podría ser nuestra voz, nuestro símbolo.

- Aun así él no se merece esa carga – sollozo de terror. Peeta con sus actos hecho a andar una bola de nieve que ahora es tan grande que Snow la quiere detener.

- él la ha escogido Katniss – Johanna me abraza fuerte y acurrucada contra su pecho lloro toda la frustración acumulada, me siento tan impotente, tan apartada de mi amor. Johanna acaricia mi espalda y mi cabello intentando tranquilizarme. Cuando empiezo a tranquilizarme Johanna vuelve a ser Johanna.

- ¡Deja de llorar descerebrada! Es Peeta el que ira a los Juegos. No tú – la verdad oculta en su broma me descoloca, en la tómbola habrán dos nombres, pero Johanna está segura de que Peeta será escogido.

- Peeta aún podría salvarse, podría salir Haymitch. Es Delly quien tendrá que ir a los Juegos sí o sí.

- Katniss – Johanna mira directamente a mis ojos - ¿tú crees que Snow dejara que Peeta se libre de los Juegos? – y mi corazón sabe la dolorosa respuesta.

- No.

Johanna me guía al baño, llena la tina de agua tibia mientras le hecha esencias que llenan de un rico olor la habitación. Me desnudo y me meto dentro, dejo que Johanna me pase un paño por la espalda, los brazos y me lave el cabello. "Es Peeta el que ira a los Juegos. No tú" no puedo dejar de pensar en lo que dijo Johanna. Mientras veía a Peeta en los primeros juegos, recuerdo las ganas que tenía de estar con él, acompañarlo, cuidarle las espaldas, protegerlo con un arco y una flecha, pero no estaba ahí. No sé si seré capaz de verlo otra vez, ahora que es mi esposo tengo el deber de apoyarlo, pero ¿Cómo?

- ¿dejarán que se presenten voluntarios este año? – le pregunto a Johanna, ella me enjuaga el cabello mientras responde.

- Yo creo que sí. Los Distrito no se abstendrán de presentar a sus nuevos profesionales mientras sus estrellas están seguras siendo mentores – me quedo pensando en su respuesta, aunque existiera la mínima posibilidad ¿me ofrecería de voluntaria para ir a los juegos con Peeta? Johanna me queda mirando y de pronto sus ojos se agrandan alarmados - ¡oh no Katniss! ¡ni se te ocurra!

- ¿Por qué no? ¡es mi marido! – me giro para enfrentarle de frente.

- ¿te tengo que recordar que estamos hablando de Los Juegos del Hambre?

- Los juegos. La Agencia ¿Cuál lugar es peor? – Johanna piensa un momento la respuesta

- Yo creo que los juegos Katniss – sentencia con pesar.

- ¡y es ahí donde ira Peeta! ¡por segunda vez! - me empiezo a exasperar ¿Johanna cómo no va a entender mi punto de vista? - ¿y si muere Peeta? – mi voz se quiebra al exponer mi peor miedo.

- ¿y si mueres tú? – me contra pregunta Johanna.

- Entonces moriremos juntos – sentencio decidida.

- ¿ese es tu plan? – me pregunta incrédula.

- ¡Sí! – exclamo desesperada porque me entienda – tu dijiste que la gente apoyaría más a Peeta si supiera de mi existencia. Tenemos que luchar juntos – Johanna resopla derrotada.

- Ok. Esta tarde habrá una reunión de La Resistencia aquí en la casa de Cinna – me informa mientras vuelve su atención a mi cabello – ahí explicaremos tu idea, a ver que se puede hacer.

- Gracias Johanna.

- No te preocupes Descerebrada. Ahora me doy cuenta que te estas volviendo loca ¿no será que te falta sexo? – le salpico agua mientras ella ríe a carcajadas, yo igual sonrío, esta mujer me acompaña en las malas y en las peores.

Al atardecer, la gente empieza a llegar a la casa de Cinna, hombres y mujeres con los extravagantes looks del Capitolio. Cinna, Johanna y yo repartimos tragos y picadillos, a sugerencia de Johanna sigo usando el uniforme de Avox. Los invitados conversan en pequeños grupos mientras se ubican para iniciar la reunión. A simple vista parece una junta de amigos y conocidos, compartiendo tragos y conversación. Parece no haber riesgo de ser descubiertos ¿Peeta sabrá de estas reuniones? Cinna me saca de mis pensamientos.

- No hables hasta que te presente – me susurra al oído, yo solo asiento con la cabeza.

Las voces se van apagando y frente a todos se para un hombre de mediana edad, alto y de cabello rubio platinado. Johanna me susurra al oído.

- Es Plutarch Heavensbee un vigilante de los juegos – él habla para todos.

- Bienvenidos compañeros – su voz es solemne y firme, presumo que debe tener algún grado de autoridad entre los rebeldes – hace días como ya saben se realizó la lectura de la tarjeta y que los vencedores tendrán que volver a la arena. He hablado con los altos mandos del Distrito 13 - ¡Distrito 13! Me giro con cara de estupefacción hacia Johanna, ella me hace un gesto de que después me explicara. Me cuesta volver a concentrarme cuando Heavensbee vuelve a hablar – Vamos a intervenir los juegos – me uno a las exclamaciones de sorpresa – El Distrito 13 dispondrá lo necesario para rescatar a los tributos simpatizantes el tercer día de los juegos. De vital importancia es llevar a Peeta Mellark al 13, a pesar de que decidimos no comentarle nada al respecto. Será nuestra responsabilidad mantenerlo con vida – mi corazón se agita de emoción al saber que ellos, desconocidos, quieren salvar a Peeta – Yo estaré ayudando desde la organización, Cinna y su mentor Haymitch tendrán conocimiento del plan y apoyaran desde el equipo de Peeta y Delly, Beete y Finnick se han comprometido, que pase lo que pase en la Cosecha ellos se presentaran para ir a los juegos y protegerán en la Arena a Peeta y Delly – Finnick, quien diría que ese chico bonito, sería tan amable conmigo y se comprometiera a cuidar a Peeta, cada palabra me llena más de esperanza, el continua – le pido a ustedes que apoyen patrocinando a los tributos rebeldes. Con un poco de suerte al anochecer del tercer día de los juegos estaremos en el 13 – los rostros de todos se muestran llenos de ilusión y alegría, por mi propio rostro aparece una sonrisa por la posibilidad de que Peeta pueda salir de los juegos en tan poco tiempo. Cinna toma la palabra.

- ¿podemos confiar en que el 13 pondrá a nuestra disposición sus aerodeslizadores?

- Si – responde completamente seguro.

- Los aerodeslizadores podrán llegar tan fácilmente a los tributos – pregunta una mujer joven.

- La arena estará rodeada por un campo de fuerza. Beete ya está trabajando en como la destruirá. Es Beete, de seguro se le ocurrirá algo – la mujer queda satisfecha con la respuesta - ¿alguien más quiere comentar algo?

- Yo – alza la voz Cinna y sé que este es mi momento, me sudan las manos ya que nunca se me ha dado conversar con la gente, menos frente a tanta gente – quisiera presentarle a todos a Katniss Everdeen –me paro y camino hacia Plutarch, quedando frente a todos en el salón. Antes de decir nada el me reconoce.

- ¡eres tú! La chica de la foto – sonríe divertido, como si se hubiera acordado de un buen chiste - ¡la amante del vencedor!

- Soy la esposa del vencedor – esa afirmación borra su sonrisa y todo queda en un tenso silencio.

- ¿pero cómo? – pregunta al fin Plutarch.

- La Agencia podrá vender mi cuerpo, pero nunca podrá vender mi corazón. Peeta me escogió a mí y yo a él y un día, solo con nuestro amor de testigo, hicimos los ritos matrimoniales de nuestro distrito. Nuestro compromiso es tan real para él como lo es para mí. Pero las circunstancias nos han hecho hacer cosas que no quisiéramos para sobrevivir. Yo soy una prostituta, él está comprometido con otra mujer y ahora tendrá que volver a los juegos – logro que mi voz suene firme aunque en mi garganta se formaba un gran nudo al recordar nuestra historia - Mi pregunta es ¿se permitirán voluntarios en este Quarter Quell?

- Si - responde Plutarch desconfiado.

- Yo quiero ir a Los Juegos del Hambre, acompañar a Peeta. Defenderlo. Y como sus planes son los mismos he pensado que deberíamos trabajar juntos.

- ¿Cómo podemos creerte? – pregunta la misma mujer joven que hablo denante.

- Johanna y Finnick saben de nuestra relación. Ellos me pueden corroborar.

- ¿y en que concretamente te podemos ayudar? – la pregunta de Plutarch me descoloca ya que solo he pensado la idea general, aun no analizo los detalles de mi plan.

- Katniss y yo necesitamos estar en nuestros Distritos ese día, si nos pueden facilitar un pasaje en tren estaremos agradecidas – comenta Johanna como si estuviera pidiendo un sabor de helado, pero mi corazón se ha detenido ¿Johanna me acompañara a la muerte? Nuevamente ella me mira con cara de "luego hablamos"

- A nosotros nos conviene que apoyen a Finnick y a Beete en la arena. Entre más grande sea la alianza contra los tributos profesionales mejor – Plutarch sonríe encantado, de seguro la emoción de saber el gran espectáculo que será este Quarter Quell – cuenten con nuestro apoyo chicas.

- Gracias – mi voz sale temblorosa aun por la revelación de Johanna.

El resto de la reunión se discuten cosas que no entiendo, el Distrito 8 ha bajado su cuota de producción como una medida de presión o que ya está confirmado que los Distrito ofrecerán tributos voluntarios así que lo que haremos Johanna y yo no será tan fuera de lugar. Cuando los tragos se han terminado la gente empieza a irse, Cinna como buen anfitrión los acompaña a todos hasta el hall del edificio. Johanna y yo empezamos a recoger todo el desorden.

A pesar de que estamos solas, no sé qué decirle. Johanna siempre va un paso delante de mí y no sé cuáles son sus razones personales para ir a los juegos ¿y si solo lo hace por acompañarme? Ese pensamiento me acongoja mucho más, ya que no puedo asegurar su supervivencia, además yo no hago esto por una razón altruista o luchar contra las injusticias del Capitolio. Lo hago simplemente para salvar a mi marido.

Cuando Cinna vuelve ya tenemos todo casi listo. Él nos comenta despreocupado.

- Bueno me pondré a trabajar, ya que parece que mi tributo será Katniss y no Delly, tengo muchas modificaciones que hacer – y sin esperar una respuesta desaparece tras la puerta de su estudio.

Cinna ha comprado a Johanna toda la noche, así que cuando llega la hora de dormir le pregunto.

- ¿te acuestas conmigo? – aun así no la miro, tengo miedo a ver reproche en sus ojos.

- Claro descerebrada – su voz es cálida y cariñosa – te he extrañado mucho.

Primero me ducho yo, luego Johanna entra al baño con un camisón que yo le he prestado. "Te he extrañado mucho" su frase rebota en mi cabeza, me acuesto en la cama y miro por el ventanal que da a la ciudad, miles de luces crean un baile en la joven noche ¿Lana, Ailen y Cora habrán sido compradas? ¿Peeta estará pensando en mí como yo pienso en él? Siento la puerta del baño abrirse y cerrarse, luego siento el peso de Johanna hundiendo el colchón a mi lado, ella se acomoda y luego se tapa con el cobertor. Es ahora o nunca, me doy vuelta para mirarla a la cara.

- ¿Por qué? - mi tono de voz es más duro de lo que quisiera. No puedo evitar sentirme un poco enojada porque no me contara su idea antes de la reunión.

- ¿Por qué no? – alza ambos hombros despreocupada.

- ¡Porque es peligroso!

- Lo pensé mejor, entre la Agencia y los Juegos. Prefiero los juegos – Johanna ríe como si me hubiera contado el gran chiste.

- Podrías morir – le aclaro molesta.

- Pensé que las dos estábamos en plan venganza Katniss – noto como Johanna también se empieza a molestar.

- ¿y tú de que te quieres vengar? – le escupo la pregunta, pero dos segundos después me arrepiento de ser tan brusca. Los ojos de Johanna se llenan de lágrimas y mira hacia el techo durante un momento para evitar derramar las lágrimas. Me duele verla así, ella siempre altanera y fuerte. Ahora se muestra ante mi diminuta y derrotada.

- Cuando te vi por primera vez, cuando nos presentamos a nuestros primeros clientes, estabas muy asustada, lo note. Estabas ahí menudita, con tu cabello negro y tus ojos grises. Te pareces tanto a ella – noto como lucha para que no se le quebré la voz – era igual a ti físicamente y también era parca, terca y luchadora, como tú.

- ¿Quién? – pregunto bajito, esperando que no me escuchara siquiera. Tenía la extraña sensación de no querer seguir con la conversación porque le hacía daño a Johanna. Veo sus ojos vidriosos y me contesta.

- Mi hermanita – el calor deja mi cuerpo, porque puedo entender su dolor. Si algo le pasara a Prim…– hace tres años, Agentes de la Paz irrumpieron en mi casa, yo estaba trabajando en la tala así que no estaba esa noche. Cuando llegue al amanecer mi hermanita ya no estaba. Te imaginaras donde termino.

- La Agencia – susurro ya imaginándome el final de la historia.

- Me asegure de que me capturaran a mí el verano pasado. Quería encontrarla y con la ayuda de los rebeldes rescatarla. Pero hasta el día de hoy no se absolutamente nada de ella – Por fin las lágrimas rebosan sus ojos y atraviesan sus mejillas – quizás esté muerta.

- No digas eso – me aventuro colocando mi mano sobre su hombro, pero Johanna necesita más, se acerca a mí y yo la rodeo fuerte con mis manos – quizás un cliente la saco de La Agencia, como lo hiso Seneca conmigo – le susurró al oído.

- No lo sé – me susurra llorando – he preguntado a toda persona en La Agencia y nadie sabe de ella – Johanna toma una gran bocanada de aire – es como si se la hubiera tragado la tierra.

Johanna llora desconsolada un buen rato, gime, maldice y se lamenta. Yo solo la abrazo fuerte, que sienta la presión de mis brazos, que sienta que estoy ahí para ella, como ella lo está para mí. Entiendo su dolor, porque solo llegar a imaginar que mi pequeña Prim fuera capturada por estos bastardos me causa un dolor tan grande como un puñal enterrado en mi corazón. Johanna poco a poco se va calmando, rompe el abrazo para tomar un poco de agua, pero rápidamente vuelve a mis brazos.

- ¿entonces porque quieres ir a los juegos? – le pregunto, porque a pesar de que ahora siento que de verdad la conozco, aun no me explicaba porque tomo su decisión.

- Porque si aún está viva, los Juegos serán mi única oportunidad de que ella me vea – Claro. Lo Juegos serán transmitidos a cada televisor que exista en Panem, si ella la ve quizás intente ponerse en contacto con nosotras.

- ¿Cómo se llama? – Johanna me responde con la voz más dulce que alguna vez la haya escuchado.

- Lucia.


Que les pareció? Se está empezando a armar el plan rebelde, Katniss decidió ir a los juegos y también me pareció necesario profundizar más en Johanna.

Mil perdón por el retraso pero estuve muy enferma, yo la muy terca cuando me empezó a doler la guata no fui a ver al médico, después me dolía la cadera, al final empecé a vomitar y a tener fiebre. Al fin mi madre me llevo a rastras al médico. Resultado: peritonitis, me operaron y estuve hospitalizada 5 días. Pero ahora que me dieron el alta, pero aún tengo que guardar reposo he podido escribir y ponerme al día.

Ya saben que sus comentarios, ideas, críticas y cualquier cosa pueden dejármela en un comentario, que tanto me gusta saber de ustedes.

Nos leemos pronto

Arroz