Capitulo 3. Ser o no ser.

Al día siguiente Terra fue a la escuela, durmió exhausta, al punto de que no soñó nada y eso le alegró mucho, seguro era una señal de que su inconsciente ya había comprendido que ella no era una superhéroe, que no tenia poderes y… ¡un momento! ¡Tenía examen de geometría y no estudio nada por salir con ese Titán! Eso definitivamente le arruino su buen despertar.

Cuando llego a la escuela no había señales del chico verde, así que se sintió tranquila, sin embargo al salir de su primera clase, vio a sus dos amigas peleando con Chico Bestia.

Va a ser un día muy largo… ―pensó la chica

Y así fue, todo el día él la estuvo siguiendo, literalmente como un perrito faldero, hasta que Tara se hartó y decidió dejarle las cosas claras de una vez por todas a aquel chico tan insistente.

― Deacuerdo, tienes dos minutos ―dijo Terra fastidiada por el acoso de aquel chico, ¿Cuándo entendería que ella no tenia poderes ni era ni podía ser la persona que él tanto anhelaba?

― Quizás tu no recuerdes, ¡pero yo sí! Eras mi amiga, eras una de los jóvenes titanes… ―

― Te equivocas ― respondió la chica retrocediendo

― Tu no perteneces aquí Terra ― dijo Chico Bestia señalando la escuela

― ¡Deja de llamarme así! ―

―Es quien tú eres ―

― ¿Qué quieres de mi? ― preguntó Tara a punto de llorar, ya no estaba tan segura de quién era, solo quería dejar por la paz ese asunto de los súper poderes y poder continuar con su solitaria y monótona vida, quería construir con sus propias manos su destino.

― ¿Por quélas cosas no pueden volver a ser como eran? Eras tan feliz ― Y cuando Chico Bestia dijo aquello, Tara tuvo un Flash Back, en el cual estaba en medio de un pueblo, se sentía feliz, pero de pronto perdió el control de sus poderes y el pueblo entero quedo sepultado debido a un derrumbe de la montaña que se encontraba cerca…luego las imágenes de cómo huía se vieron opacadas por un recuerdo más reciente, cuando hacia el juramento de lealtad con Slade, donde juraba acabar con los Jóvenes Titanes… Era cierto, ella era Terra y estaba tan sola como lo estuvo toda su vida…

―Las cosas nunca fueron como las recuerdas, ahora déjame en paz ― dijo Tara ensombreciendo su mirada, ahora sabia la verdad tras sus sueños…

― Ten toma esto ― dijo el chico mientras le ofrecía su intercomunicador de Titán ― por si estas en problemas, si me necesitas puedes llamarme cuando quieras ―

― No lo necesito ― No quería volver a involucrarse… no de nuevo...

― Pero… ―

―Se acabo el tiempo. ― Debo huir, como siempre… ― pensó

― Terra… ―

―Las cosas cambian chico Bestia, la chica que quieres que sea es solo un recuerdo. ― Mientras Terra* decía esas palabras Robín solicitaba la ayuda de Chico Bestia urgentemente, aun no podían neutralizar el monstro gigante blanco que adoptaba la forma de todo aquel elemento que tocara. Chico Bestia tenía que tomar una decisión.

― Ven conmigo ― dijo el chico

Terra negó con la cabeza ― Ve tú… tú eres el joven titán, es quien eres, pero yo no, no soy una heroína, no me interesa salvar al mundo, solo soy una chica que tiene prueba de geometría y no ha estudiado…

Y se Terra se fue sin voltear atrás… y Chico Bestia acudió al auxilio de sus amigos.

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Por fin se había librado de Chico Bestia, quien la seguía a todas partes, Terra sonrió, había logrado su cometido, volvería a ser la chica Tara estudiosa y solitari. Ya era de noche y su rutina volvió a ser la misma, salir de la escuela, ir por libros a la biblioteca, ir a comer a un restaurant barato, dirigirse a casa. Se dio un baño, se puso la pijama, cenó algo ligero, se lavó los dientes y prendió su computadora. Las rutinas le daban la sensación de tener un poco de control sobre su vida.

Después de un par de horas se dirigió a dormir, de pronto comenzó a sentirse intranquila, como si tuviera un vacío en el estomago que ni toda la comida del mundo podría llenar, pero lo peor era que ni sentía ganas de comer, al contrario, podría vomitar ante cualquier alimento. Tomó un vaso de agua y se acurrucó entre sus sabanas.

― Ya no soy Terra y ya es momento de olvidar esas tonterías ― se dijo así misma antes de quedarse profundamente dormida.

Tara soñaba que caminaba por la ciudad, era de noche y un ejército de robots la secundaba y revivió cada momento durante el que le sirvió a Slade, despertó bañada en sudor, se giró y miró el reloj que colgaba en la pared, eran las 2 de la madrugada y no tenía ni poquitas ganas de volver a dormir.

―Aunque ya no sé si duermo o viajo al pasado como un castigo para redimir mis pecados… ― susurró mientras se ponía una bata sobre su pijama y se dirigía al balcón de su habitación

El sentir el frio viento de la noche la hizo sentirse mejor, todo estaba tranquilo, no importaba si ella había sido Terra en el pasado, sabía que por algún motivo había decidido no recordar todo aquello que le causo mucho sufrimiento y alegría al mismo tiempo…

―Soy Tara Markov, soy una simple estudiante, pienso estudiar alguna profesión y trabajar para ayudar a la gente, lo puedo hacer sin ser una súper heroína. ― susurró al viento, pero no sabía que su decisión sería forzada a cambiar, porque a veces el destino es caprichoso...

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Había pasado un mes desde la última vez que vio a Chico Bestia y que ella logró llenar los huecos en su memoria, Tara siempre se había acordado de sus padres, los reyes de Markovia pero llegaba un punto donde sus recuerdos se volvían borrosos y no conseguía ordenar sus memorias sino hasta el momento en que despertó en el hospital central.

― No debería estar triste, han pasado muchos años y estoy saliendo adelante yo sola ― se decía a si misma cuando estaba en clase y los recuerdos y remordimientos la acosaban. Debía estar contenta, por fin había terminado el ciclo escolar, no le había ido tan mal como esperaba, fue la tercera mejor de su clase y había pasado todas sus materias, estaba muy satisfecha consigo misma.

Ya era la hora de la salida y Tara caminaba al lado de sus dos amigas en el centro de la ciudad.

― ¡Hey! Tara Vayamos a tomar una malteada ― decía una de sus amigas, cuyo color de cabello era castaño oscuro

― Claro, necesitamos un buen refrigerio ― contestó Tara

― Por fin llegaron las vacaciones de verano, yo iré con mi familia a visitar a mis abuelos ¿y ustedes chicas que harán? ― preguntó otra de sus amigas

― Yo pasaré la mitad de las vacaciones aquí, en casa de mi padre, y la otra mitad viajaré con mamá a ver a los abuelos, ya saben que mis padres están divorciados ― respondió la de cabello castaño ― ¿Y tu Tara? ―

― ¿Yo? Bueno, planeaba estudiar, se acercan los exámenes de ingreso para la preparatoria y yo… ―

― Vamos Tara, no puedes pasar las vacaciones estudiando, ¿porqué no vas a visitar a algún familiar o amigo? Sabemos que no vives con tus padres ¡Tienes mucha suerte! A mí todo el día me están regañando o interrogando, ¡Daría lo que fuera por un poco de paz! ― decía su amiga que vivía con sus dos padres.

― No es tan lindo vivir sola, hay muchas responsabilidades… ― pero no terminó de hablar porque de pronto una fuerte explosión hizo que la ciudad vibrara.

― ¿Qué ocurrió? ― exclamó una de sus amigas, cuando de pronto las tuberías de gas que estaban bajo el suelo explotaron, Tara, sus amigas y la gente que se encontraban en la zona corrieron a refugiarse hacia el lado contrario de las explosiones, cuando de pronto un edificio comenzó a colisionar. Iba a aplastar a Tara y a las demás personas, cuando de pronto Starfire apareció y consiguió sostener un poco el edificio para que los ciudadanos pudieran huir y ponerse a salvo. Sin embargo, mientras Tara corría se sentía extrañamente excitada, sus piernas pedían regresar y averiguar lo que había pasado, pero su mente estaba empeñada en huir y seguir a sus amigas a un lugar seguro, pero de pronto un carro salió disparado en dirección a ellas, Terra volteó a todos lados y vislumbró a Starfire aun sosteniendo el edificio para que más gente escapara.

No puede ayudarnos ― pensó Tara ― Chico Bestia, ven y sálvanos, sálvame de usar mis poderes ― pero sus suplicas no fueron escuchadas y el automóvil estaba a cayendo hacia ellas a una velocidad vertiginosa…

Así fue como Terra resurgió por unos instantes.

Tara elevó sus brazos y gritó, sus ojos se tornaron amarillos y su cabello se agito ante la potencia de sus poderes, se sentía entumida pero consiguió que una roca chocara con el automóvil y cambiara la dirección de su impacto, Tara bajó los brazos y se quedó sin aliento, hacia tanto tiempo que no usaba sus poderes, y en el último mes, cuando descubrió lo que su mente trataba de ocultar, se esforzó por no caer en la tentación de probar usar sus poderes. A ahora sentía como sus brazos se desgarraban ante el esfuerzo, pero toda molestia pasó a segundo plano cuando vio las expresiones de terror en el rostro de sus amigas.

― Eres una de ellos ― dijo la de cabello castaño oscuro.

― ¿Chicas de que hablan? soy Tara ― dijo Tara muy nerviosa, nunca se planteo volver a mostrar sus poderes y mucho menos pensó en cómo afectaría la vida normal que intentaba construir.

― Tienes súper poderes, por eso el chico verde te buscaba ― dijo la otra chica

― Eres Terra, la chica que sometió a la ciudad, la que tenia poderes de control de la tierra ― dijo la otra chica

Terra. La gente en la ciudad tenía tanto pánico de ese nombre como el de Slade, fueron los únicos que consiguieron vencer a los jóvenes titanes y desatar una tiranía sin igual.

― No es así, escuchen… ― pero antes de que Tara pudiera decir algo más, las chicas echaron a correr, mucha gente huía de la zona, pero ellas dos en especial huían de Tara, o más bien, de Terra. ― Chicas… ― Tara se dejó caer de rodillas, aun cuando esa zona de la ciudad estaba en caos, solo podía pensar en lo tanto que odiaba ser Terra, por culpa de ese pasado no sería aceptada nunca en ningún sitio… nunca…

Tara seguía en el suelo cuando a lo lejos vio que se acercaba el resto del equipo de los Titanes, a la cabeza iba Robin y le seguían Raven, Cybor y Chico Bestia, Tara no quería que la vieran así que se puso de pie y comenzó a alejarse, pero no contaba con que el suelo a sus pies se partiría y sin evitarlo comenzó a caer. Tara quería dormir y nunca más despertar, estaba cansada de una vida tan solitaria, pero también tenía miedo de aceptar su pasado y le aterraba aun más el pensar en la posibilidad de retomar su vida como Terra. La gente odiaba a Terra, siempre escuchaba en la escuela como hablaban de ella y Slade, y no era para menos, tanta destrucción no podía ser olvidada en un par de años.

Mientras caía se golpeaba con la piedras, quizás, sería bueno no intentar salir, así todo el mundo podría estar seguro de que era una chica común y corriente, aunque eso significara su muerte... ¿Volvería a morir?

Pronto Tara se impactó contra el subsuelo, y las piedras de concreto comenzaron a caer a su alrededor, cuando divisó que un gran pedazo de concreto caería sobre ella y sin dudarlo la aplastaría, Tara cerró muy fuerte y con miedo los ojos esperando el impacto cuando de pronto sintió que alguien caía a su lado. No sintió el golpe, así que lentamente abrió los ojos, no se veía gran cosa, pero se lograba colar un poco del sol y así pudo vislumbrar a la persona que cayó a su lado.

Era Chico Bestia. El joven se convirtió en un mamut y detuvo el gran pedazo de concreto que segundo antes iba a caer sobre Tara, sin embargo pesaba mucho y otros pedazos de concreto que seguían cayendo estaban sumando el peso del gran pedazo, Tara se percato de que Chico Bestia no podría seguir mucho tiempo…

¿Qué debo hacer? ¿Por qué me salvó? Fui muy mala con él, negué lo que en realidad soy, ¿qué clase de persona es él? ― pensó Tara, de pronto el mamut se convirtió en un tiranosaurio Rex, estaba debilitándose… miró fijamente a Tara y a Terra a la vez…

Tara se puso de pie y comenzó a gritar, sus ojos volvieron a tornarse amarillos.

Terra regresó, alzó sus brazos y las rocas salieron disparadas hacia la calle, de pronto volteó y vio a Chico Bestia tirado inconsciente en el suelo, pronto movió sus manos en su dirección y el pedazo de concreto en el que estaba el joven titán se desprendió, Terra se subió a otro pedazo de concreto y comenzó el ascenso. Cuando estuvieron al aire libre, ella depositó a Chico Bestia en el suelo, al revisarlo notó que él tenía un brazo fracturado, Terra se sintió muy triste, otra vez todo era su culpa…

― Terra…― oyó decir la voz de Robin

― Es cierto que estas viva ― comentó Cybor

― ¡Nuestra amiga a regresado! ¡Y salvó a Chico Bestia! ― exclamó Starfire

― Él no debió entrar por mí, está lastimado ― dijo Terra poniéndose de pie

― Chico bestia nunca se ha caracterizado por pensar mucho antes de actuar ― respondió Raven

― ¿Qué está pasando con la ciudad? ¿Por qué estallaron los conductos de gas? ― Preguntó Terra

― El mostruo blanco escapo del encierro en el que lo metimos, logró colarse por el subsuelo y llegó hasta aquí ― respondió Robin acercándose a ella, estaban frente a frente.

― Parece que les está dando muchos problemas ― respondió Terra

― Bastantes, pero es interesante el hecho que se haya aparecido al mismo tiempo que tu ―

― Espero no estés pensando en que estoy relacionada con esa cosa, llevo viviendo en la ciudad aproximadamente un año. Más bien, cuando salió en las noticias que habían regresado del extranjero fue que ese monstruo apareció en la ciudad ― respondió Terra acomodando un mechón de su cabello tras su oreja.

― ¿Entonces qué haces aquí? ― cuestiono Raven apareciendo detrás de Terra.

― Sólo paseaba con mis amigas ― Terra empezaba a impacientarse, no le gustaba el rumbo que tomaba la conversación. ― En vez de interrogarme deberían atender a Chico Bestia ―

Antes de que alguno de los titanes pudiera responder, el monstruo blanca apareció e hizo estallar un par de automóviles cercanos, Terra creó un escudo de rocas solidad alrededor de Chico Bestia para protegerlo.

― Creo que nos caería muy bien un poco de ayuda ― dijo Cybor

― Esta bien, pero luego me iré ― respondió Terra mientras alzaba los brazos y gritaba, se sentía viva mientras perseguía al monstruo, se sentía mucho mejor que antes, quizás lo único que necesitaba era descargar toda esa energía que se había acumulado dentro de ella, pronto, consiguieron arrinconar a ese ser extraño, y sin que lo presintiera, Terra creó una prisión de roca que envolvió al ente.

― ¿Eso lo detendrá? ― preguntó Starfire

― Eso espero, la esfera por dentro tiene arena, así que es el único material que toca ese monstruo, y aunque llegue a tocar la roca fundida, no podrá romperla, pero ya es trabajo de ustedes diseñar su cárcel para que no vuelva a escapar, no durará más de dos días mi trampa ― respondió Terra, pronto volteo a otro lado para buscar a Chico Bestia con la mirada y vio que Raven estaba a su lado, eso le generó un gran malestar, pero no era momentos de sentimentalismos, debía de pensar en lo que pasaría con ella a partir de ahora.

― Gracias por ayudarnos Terra ― agradeció Robin y le tendió la mano

― No fue nada, pero cumplan con su parte, me voy ahora mismo ― dijo mientras les daba la espalda y comenzaba a caminar ― por favor, atiendan a Chico Bestia y díganle que gracias, volvió a salvarme… ―

Ninguno de los titanes intento detenerla, pero tampoco ninguno tenía la intención de volver a perderla de vista…


hola

Aquí les traigo este nuevo capítulo!

Me parece que es el más largo hasta el momento, es una forma de recompensar el mes que me tarde en actualizar, y también significa que me emocioné mucho escribiendo, es que Tara/Terra es un personaje tan complejo e inestable, me encanta, la amo :)

Quiero Agradecer a Speisla Cartoon Cartoon, a Jearo, a maite453 y a selena thorne, a ustedes les dedico este capítulo, espero que sea de su agrado y muchas gracias por tomarse un momento para comentar ^^

* En este momento es cuando Tara es consciente de que realmente ella es Terra, y comienzo a alternar los nombres en algunos momentos, espero que no se confundan ^^ al final Tara/Terra son la misma pero los nombres tienen un trasfondo psicológico para ella. :)

***Almauchiha*** cambio y fuera.

Domingo 21 de Abril del 2013 (reeditado en Febrero del 2015)