2.- Miedo

Abrí los ojos luego de que la aparición terminara. No había luz, estaba todo oscuro, y el cuerpo que estaba abrazándome aún no me soltaba. Tenía mi varita en la mano, pero sabía que tenía que enfrentar, en una primera instancia, a Draco de manera más…Humana.

Sentí su respiración en mi oído. Estaba calmado y al parecer, las heridas eran solo un montaje. Antes de que pudiera moverse le propiné un combo en su cara y me alejé lo más que pude de él golpeándome con algo en mi cintura. No me di cuenta de que casi agarra mi mano con la suya.

Mi mano, por su puesto, me quedó hinchada y me dolió montones, sin embargo, logré darle a mi objetivo en la cara. Retrocedí un paso, luego dos no sabía donde estaba. Con lo que me había pegado parecía ser algo de madera, pero en realidad podría caerme a un barranco, o golpearme la cabeza con algo; aún así no me importaba. Algo raro estaba pasando y yo, tenía que salir viva.

- ¡Lumus Máxima!.- La habitación se iluminó ante mis ojos. Lentamente miré alrededor. Estábamos al parecer en una cabaña, muggle por lo que pude ver gracias a los artefactos que habían. No me percaté de que iluminar, significaba quedar a la vista de Malfoy.

Adelante mío había una mesa, al otro lado estaba él. Lo miré esperando alguna palabra, algún indicio de que estaba todo bien. Sin embargo, tenía su varita en la mano. Y esa sonrisa que me había hecho sufrir seis años consecutivos en el colegio. "Es una broma…O es alguien con poción multijugos o está bajo la maldición Imperio" pensé. Pero no había nada que me indicara que estuviera en la maldición. Así que opté por la idea de la poción que era más cómoda. El me seguía mirando, con su sonrisa burlona. Yo a penas le podía hablar.

- Tranquila Granger, no te quiero matar, me sirves viva. – Noté como tomó su varita y se preparaba para dar en el blanco - ¡Desmaius!

Logré esquivarlo por un pelo agachándome. Me levanté de nuevo, e inconscientemente me subí a la mesa corriendo. Me paré bien con las dos piernas y le lancé una patada en la cara con mi pierna derecha, si mis cálculos estaban buenos, debía romperle una mejilla.

Ahora, no sé si yo seré la ilusa, porque ya tenía una varita en la mano y había logrado escapar, era cosa de lanzar un hechizo, pero no. Me las di de heroína de película, sin pensar que mi contrincante era más fuerte que yo, tenía una varita y que probablemente sabía golpear mejor que yo.

Al lanzar la patada, mi pierna quedó en una mano de él. Me giró con una fuerza sobre humana, elevándome y haciéndome caer de boca hacia la mesa. Grité de dolor, porque estaba segura que algo me había roto. La caída en seco me había quitado el aire. Pero aún tenía mi varita en la mano. No sé como, pero patee como burro hacia atrás, logrando darle en el pecho y me solté. Cuando ya daba por liberado mi cuerpo, su mano tomó mi cola de caballo y me hizo gritar al sentir como mi pelo era jalado con tal fuerza.

- No lo hagas más difícil Granger… - me dijo susurrándome al oído – podemos estar así toda la noche, pero tú y yo sabemos que vas a perder – Tiró de mi cabello con más fuerza por lo que solté un grito - Shhh...No queremos despertar a los vecinos.

Ya que me las estaba dando de heroína de Hollywood, recordé algunas películas y lo pisé lo más fuerte que pude en un pie. Buena idea esa de ir con bototos. Agradecí a Ron que me dijera que siempre era mejor tener los pies bien cubiertos, aunque se viera ridículo con shorts. Lo siguiente fue tomar la mano en la que tenía su varita y apretarla. Le apreté tan fuerte que me quedó doliendo más a mí, pero la soltó. Reí, lo golpee con mi codo en su estómago y me di la media vuelta, apuntándolo con mi varita.

- ¿Quién eres? – pregunté enojada.

- Pensé que sabrías…- me dijo entre risas recuperándose de mi golpe – Jamás pensé que golpearas tan fuerte Granger.

- Pensé que estabas muerto…- Mi ira iba creciendo…- Todos estos años, pensé que estabas muerto, o siendo torturado, o qué se yo. Y estabas vivo…Y ahora que te veo…Estás…Con ellos…-Sé que dije que había conocido un poco a Malfoy y que había sido mi amigo y todo. Pero de verdad que fue un muy buen amigo, un muy buen confidente, un muy bueno en todo…

- Lo suponía. Como también pensaste que era tu amigo. ¿De veras te creíste el cuento de que éramos amiguitos?

- … - Me quedé helada. Esto no podía estar pasando. Hace cinco minutos estaba feliz de encontrarlo con vida, ahora…Quería yo quitarle la vida, en realidad, su vida por la mía.

- ¿En serio pensaste que no era solo parte de algún plan? ¿Qué tenerte de amiga era para conocerte más y poder llegar a Potty más rápido? Porque piénsalo en realidad Granger, ¿Yo? ¿Amigo de una sangre sucia? – las palabras salían de su boca mientras sus ojos me lanzaban la mirada más despreciable. Yo recordé todas las veces que conversamos, las veces que lo consolé…Las veces que él me consoló a mi…

- Malfoy…Dime dónde estamos…O te juro que…

- ¿Qué Granger? ¿Me vas a matar? No eres capaz…

- No lo creas Malfoy…No soy la misma… No. Ya he matado y puedo seguir haciéndolo- Sus pasos se acercaron a mi. Seguro, confiado - ¡Ni un paso más Malfoy! ¡Te juro que te voy a hacer polvo! – OK. Está bien, lo admito. Me había gustado Draco Malfoy. Y muchísimo. Conocerlo, abrazarlo, ser su amiga. Jamás le había dicho nada, pero me había enamorado de él. En secreto. Y sí, había rezado para que apareciera. Y había aparecido, claro. Pero, con intenciones de matarme o, en su defecto, matar a mis amigos.

- No lo vas a hacer. Sé lo que sentías por mi – Caminó de nuevo y yo lo miré con lágrimas en los ojos. Tenía tanta rabia. ¿Cómo pude creerle esa farsa? ¿Cómo tan tonta?

- Estás hablando idioteces Malfoy…- Se seguía acercando, y yo no podía decir ningún hechizo. Temblaba, lloraba.

- ¡Oh, Granger! ¿Crees que soy tonto? – Ya estaba frente a mí y tomó mi varita para correrla hacia un lado. Mi brazo cedió solo. – Se te notaba. A miles de kilómetros. Pero, ¿No pensaste que yo me iba a meter con una sangre sucia? ¿O si? – Sus palabras me dolieron. Ahora se estaba burlando de lo que sentí.

- Cerdo asqueroso. – Levanté mi varita de nuevo, él no tenía la suya y estaba en desventaja…O eso creía yo – Avada…- Me abrazó, haciéndome parar el hechizo y por un minuto me hizo pensar que estaba, por fin, dejándose de esta broma pesada y volvía a ser mi amigo.

- Buenas noches Granger…- Sentí un golpe en la nuca….Me maree y lo último que vi, fue la pared que podía ver por sobre el hombro de Draco…