Disclaimer: Ningún personaje de "Las crónicas de Narnia" me pertenece, todos son propiedad de su respectivo autor; C.S Lewis.

Nota de la autora: Este, al ser el penúltimo capitulo, es largo, a si que lo considere un one-shot. El próximo y último, será igual de largo.

.Tal vez.

Once-shot once: Imaginary.

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Cuando tenía ocho años, creo un amigo imaginario. Se llamaba Peter, era alegre y siempre quería jugar con el. Edmund recuerda con cierto cariño, la primera vez que vio una estrella fugaz; el y Peter estaban acostados bajo el manto estrellado intentando contar todas las estrellas, sin éxito alguno. Hasta que algo brillante y fugaz surcó el cielo y Peter le dijo que cerrara los ojos mientras pedía un deseo.

Edmund pidió estar por siempre con Peter.

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A la edad de nueve años, los padres de Edmund se separaron. Y allí fue cuando el y Peter decidieron irse de casa; vistos y no vistos, maleta en mano y con solamente lo esencial, ambos se fueron en busca de sus sueños.

Alcanzaron a llegar hasta el patio trasero cuando su madre cogió a Edmund del brazo y le pidió perdón por todo el daño que le estaba causando.

El la abrazo y ambos volvieron a casa cogidos de la mano.

-Estas comenzando a madurar, Edmund. Pronto serás un hombre- Dijo su madre, antes de abrir la puerta.

Cuando el volvió la vista antes de entrar a casa, vio como Peter le saludaba con la mano y le indicaba que entrara con su madre, que tenia que estar con ella. Y Edmund se volteó para entrar con su madre, a si que no fue capaz de ver la mirada sombría que adornaba la cara de Peter.

Por que Peter sabía que era verdad, que Edmund estaba madurando y su amistad no duraría mucho más. Simplemente continuaría hasta que Edmund siguiera creyendo y confiando en el.

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Cinco semanas después de cumplir los once, Edmund se despertó y no vio a Peter por ningún lado. Lo buscó en el baño, en la habitación de huéspedes donde acostumbraba quedarse, e inclusive en el cuarto de su hermana Lucy.

Pero no lo encontró. Y decidió no darle importancia ya que tal vez Peter andaría en otro lugar (últimamente era muy normal despertar y no encontrar a Peter hasta dentro de un buen rato).

Lo que no sabía era que Peter estuvo todo el tiempo a su lado, y el no fue capaz de verlo. Por que poco a poco la vida de Edmund iba mejorando y ya no necesitaba de el; Sus padres habían encontrado respectivas parejas y parecían felices, Susan volvió de su universidad en Inglaterra y Lucy comenzaba el preescolar a rebosar de contenta. A si que Edmund se encontraba cada día mas feliz y no era necesario confiar en nadie sus secretos.

Y Peter, que conocía las reglas, sabía que no podía permanecer con un niño mucho tiempo: Aslan ya había sido muy misericordioso con el al permitirle estar tres años junto a Edmund, por que el niño presentaba un cuadro de estrés y depresión que le hacían necesitar estar mucho tiempo y encariñarse con alguien en especial. Y en cuanto conoció a Peter, su lazo se izo tan fuerte que Aslan creyó nunca poder romperlo.

Hasta que encontró una forma de quebrar la inminente unión entre Peter y Edmund: La adolescencia.

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La mañana siguiente de su primer sueño erótico, a los doce años, Edmund dejo de ver a Peter completamente. Pero se encontraba tan absorto en sus problemas que ni siquiera se dio cuenta. Su rutina era: Levantarse, ducharse, desayunar, ir al colegio, sacar sobresalientes, y de vez en cuando mirar furtivamente juntos a sus amigos por entre las rejas del vestidor, cuando sus compañeras de cambiaban.

Pero, en los momentos importantes de su vida, tenía el ligero sentimiento de que le faltaba algo. Y se sentía miserable por no saber que era.

Y se dejó estar; Vivió su adolescencia en paz, apoyando a su familia y ayudando a sus amigos. Se inmiscuyo en cualquier actividad que implicara pensar en algún tema en especifico; ciencias, matemáticas, biología, etc. Prefería estar todo el tiempo ocupado, respondiendo correctamente a cada pregunta que se le hiciera en algún concurso, que disponer de tiempo y no saber en que usarlo; Edmund sabía que pensaría en "eso". "Eso" que sabe que tuvo hace mucho tiempo y que definitivamente perdió. Y muchas veces se preguntó que era específicamente, pero luego dejaba de darle vueltas al asunto.

Por que para eso no tenía respuesta.

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Se despertó en medio de la noche, perlado de sudor y con el corazón acelerado. Su cuerpo, presa del pánico, se dirige por inercia al cuarto de baño, y allí hecho a correr la ducha esperando que todo desaparezca. Inevitablemente, comienza a pensar en el pasado, en su niñez de la cual no recuerda nada, y el tiempo a hecho estragos en su memoria.

No sabe como, pero de pronto a salido de la ducha y se esta viendo en el espejo del baño. Y le llevo un par de segundos reconocer que esa persona es el; que ese cabello despeinado y esa boca cuyos labios tiemblan sin cesar, pertenecen al mismo Edmund que hace siete años tuvo su primer sueño erótico. Es extraño pensar que hace siete años, era solamente un chiquillo lleno de ilusiones y sueños por cumplir, y que ahora, no tenga nada.

Absolutamente nada.

Y no lo comprende, por que en realidad no quiere hacerlo. No quiere darse cuenta que lo siempre deseo a estado junto a el toda su vida y el no ha sido capaz de verlo; por que ya no cree. No se siente capaz de creer en el destino, en la vida, en el amor, y principalmente, creer en si mismo. No puede evitar pensar en todos aquellos sueños que tuvo desde niño, y que nunca cumplió y ya no esta interesado en hacerlo. Solamente sabe que le falta la mitad de su alma, y que el cuerpo le duele de algo que no es físico, que es mental; se ha estado deteriorando de a poco, y se pregunta que ha sido del Edmund que todos querían y admiraban de alguna forma.

Internamente, cree que ese Edmund ha muerto, y en su cuerpo ha dejado en su cuerpo a un muchacho desvalido y frágil: necesito del mundo, y necesitado de Peter.

Peter.

Peter.

Peter.

Tanto tiempo sin saber su nombre, sin saber nada acerca de la persona culpable de su caída. Segundos antes se sentía perdido y abandonado, ahora, cree que lo sabe todo y es capaz de hacer cualquier cosa: Acaba de recordar a la persona que lo ayudo en todo, y repentinamente, los recuerdos perdidos de su niñez vuelven a el; Peter presentándose, ambos mirando las estrellas, aquel deseo de estar junto a el toda su vida, la fuga que no fue una fuga en realidad y a Peter despidiéndose con la mano.

Al fin, después de tantos sentimientos encontrados, se volteó y siente que puede mirarlo. Siente que vuelve a creer y que vuelve a ser ese niño de nueve años que tenia un amigo imaginario.

Y de pronto, él esta a su lado.

Igual que Edmund, Peter ha ido creciendo junto a el, y ambos ya no son un par de niños; Son dos hombres, que por muchas diferencias y desaires, han sentido que se necesitan.

Se besan, lentamente, degustándose de la boca opuesta, y sintiéndolo a un mejor al saber que es prohibido; que el mundo no va a entenderlo, y que nadie es capaz de sentir lo besos tórridos como ellos.

No hay palabras, tampoco saludos o presentaciones. Creen que esas cosas están de más, algo dentro de ellos les dice que se conocen desde toda la vida. Y Edmund entiende que no sabe nada, que solamente sabe que Peter es excelente besando y no quiere separarse de el.

Pero cuando se separan, no hay miradas arrepentidas ni gestos nerviosos; hay excitación y deseo palpable. Y Peter, con una pasión indecente, comienza a hacerlo suyo sin prisas ni desesperación. Edmund esta sobre el lavamanos, y aquello no puede importarle menos, solo sabe que Peter se mueve dentro de el de una forma tortuosa y a la vez magnifica.

Y ambos, haciendo el amor en el cuarto de baño, se dan cuenta que siempre han sido suyos, que nunca le han pertenecido a nadie mas y solamente ellos son capaces de hacer vibrar al otro con un solo roce.

Edmund piensa en aquello que siente, algo que cree que se llama amor y por un momento se pregunta, si todo aquello es real ¿no se suponía que Peter era imaginario?

Es entonces cuando se da cuenta que no existen los amigos imaginarios, que son personas que siempre han estado allí pero que con el tiempo pierdes la capacidad de verlos por que ya no crees en ellos.

Cuando siente a Peter besarlo, con una dulzura extrema, cae derrotado en sus brazos y se entrega nuevamente.

A la mierda todo, el necesitaba creer.

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Nota de la autora:

No se de donde saque la idea del amigo imaginario, pero estoy segura que tiene algo que ver con el libro de Cecilia Ahern que me leí en febrero: Si pudieras verme ahora. (Totalmente recomendable, en todo caso)

El punto es que tal vez no sea perfecto, pero me gusta. Creo que mescle le inocencia de Edmund niño, con el dramático Edmund adulto y me ha gustado el resultado.

Es extraño, por que, ¿Quién no ha tenido un amigo imaginario? ¡Es de lo más normal!... Pero claro, no es normal que ese amigo te veces y te haga el amor, pero eso ya es harina de otro costal.

Como sea, ¡que nostalgia!, es mi penúltimo drabble… e siento viejo, ya han pasado muchos meses.

XD, lamento haberme demorado tanto en actualizar, pero ustedes entenderán que esto es mas largo que los demás y requería de mas tiempo.

Como sea, ojala que les haya gustado y déjenme algún review, que no me vendría para nada de mal.

Os quiere,

Neehla.