Disclaimer: Narnia no me pertenece, todos sus personajes son propiedad de C.S. Lewis.

Drabble doce: Tal vez.

La lluvia empapa su armadura, y siente el agua golpeándole el rostro a través de la malla de acero que protege su cara. Por primera vez, después de muchos días, se siente vivo nuevamente. Empuña con más fuerza la espada, y se acomoda mejor el casco para que nada le llegue a la cara.
¿Que por qué Peter está vestido así? ¡Están en una guerra!...La última guerra. Y es tan importante, que cada movimiento, cada estrategia tiene que ser completamente perfecto. Es de esos momentos del todo o nada, donde dudar no está permitido y fallar no es una opción.
Pero… ¿Cómo rayos Peter puede concentrarse si Edmund está luchando con una persona más poderosa que todos los hermanos juntos? ¡La maldita bruja Blanca! Sabe que no puede espiar a hurtadillas a Edmund en esos momentos, que es necesario estar concentrado en la batalla y cuando todo termine tendrán tiempo para estar juntos.
estar juntos. ¿Ellos realmente están juntos? o ¿alguna vez lo estarán?, ambos saben que no es así, que es mejor no colocarle etiquetas a su relación porque aún no se ha inventado un nombre para lo que sienten; lo viven, lo respiran, lo añoran pero lo callan. Ambos saben que en un futuro, no muy lejano, tendrán que casarse, tener hijos, alguien que herede el trono y lleve su apellido. Y cuando eso suceda, todos sus recuerdos: las miradas indiscretas, las caricias a escondidas, los besos húmedos y tórridos… solamente quedarán en su memoria y, con el paso del tiempo, se irán borrando. Primero se acostumbrarían a los brazos de sus esposas, a pasar más tiempo con ellas que con cualquier otra persona. Luego, poco a poco, olvidarían la fecha de su primer beso, sus primeras caricias y palabras de amor. Tal vez, cuando sus mujeres estén entre sus brazos, y la habitación huela a sexo y sudor, recordarían vagamente la sensación de sus cuerpos entrelazados y sus lenguas encontrándose. Y por último, cada vez que se volvieran a encontrar, serían solamente lo que la gente esperaba de ellos: Los hermanos Pevensie. Nada más ni nada menos.
Peter no puede evitar que el corazón se le encoja al pensar que él no puede darle a Edmund lo que necesita; no está en sus manos el poder darle un heredero, un hogar y una familia feliz. Y sabe, en el fondo, que daría lo que fuera para poder hacerlo.
Se supone que después de esta guerra, cuando Narnia salga airoso y la bruja blanca muera, Peter tendrá que encargarse de reinar en Narnia y él y Susan han quedado de acuerdo en dejar a Lucy ir con los animales y la naturaleza, y Edmund se encargaría de los tratados y acuerdos que a él tanto le gustaba pactar. Pero, por más que Peter intente imaginárselo, no es capaz de ver en su mente a Edmund estrechando la mano de un hombre solemnemente, o revisando pilares de hojas hasta altas horas de la noche. No, para Peter, Edmund ha nacido para estar gimiendo su nombre y pidiéndole más.
"Deja-de-pensar-en-eso" se dice internamente, intentando no imaginarse a Edmund gritando su nombre.
Pero, tal vez fue el destino quien decidió que una misma alma no podía habitar en dos cuerpos y decidió separarlos.
O Tal vez fue solamente una coincidencia.
Una ráfaga de viento le azotó el rostro y le quitó el casco, haciendo que la lluvia le golpee el rostro. Y fue como una revelación, porque se volteó en el segundo exacto para ver cómo Edmund caía de espalda con la espada de la Bruja Blanca atravesándole el pecho.
Pensó en gritar, correr, llorar, pero cualquier palabra quedó congelada en sus labios. Si el ejército hubiera estado atento, podrían haber escuchado un corazón romperse.
La Bruja Blanca le sonríe cínicamente, y se voltea para caminar hasta su carruaje. Y esa fue la gota que rebasó el vaso; aquella mujer podría haber "matado" a Aslan, haber petrificado a sus amigos y haber usado a su hermano como cebo; pero no se marcharía fingiendo que la sangre de Edmund no manchó sus manos.
No sabes cómo, ni dónde, o cuándo, sólo sabes que hasta hace un minuto estabas al pie de una colina, y ahora estás arrodillado en la hierba con la cabeza de la Bruja Blanca entre tus manos. Y te enorgulleces, te vanaglorias de ello, porque aquella mujer finalmente ha pagado por todo el daño que hizo a tu gente, y por haberle robado el alma entera.
El ejército grita, silba y enardece ante su victoria; pero Peter sólo tiene ojos para el cuerpo ensangrentado de Edmund sobre la hierba, cercano a una gran hoguera que han hecho para quemar los restos del carruaje y de los secuaces de la Bruja Blanca. Esto no es como en las novelas, donde el chico espera a que la persona que él ama se quede a su lado y sólo entonces le dice que lo ama como un último hálito de vida. No, Edmund ha muerto sin esperar a Peter, sin dignarse a decirle si le perdonaba todo el daño que le había hecho sin querer.
De pronto, todo desaparece a su alrededor, y en el mundo son solo él y Edmund. No existe el ruido, gente ni victoria; solo están sus cuerpos presos del pánico y el miedo, a la espera de volver a encontrarse.
A paso lento y descompasado camina hasta donde está él y lo carga entre sus brazos. Le da una última mirada a Susan y Lucy, que están muy ocupadas festejando como para fijarse en lo que Peter hace.
"Serán buenas reinas. Las mejores." piensa, y casi parece que esboza una sonrisa melancólica.
Y da un paso enfrente perdiéndose en la hoguera.

Narnia rió de jubilo y lloro sangre aquel día; Ganaron la guerra, pero habían perdido a dos de sus reyes. Algunos dijeron que tras la muerte de Edmund, Peter se marchó al norte y se convirtió en un ermitaño. Otros, aseguran haberlo visto desaparecer en la cima de la cordillera.
Con el tiempo, la relación intra-familiar que Peter y Edmund tuvieron salió a la luz, aunque nadie se atrevió a juzgarlos por respeto. Pero nadie fue capaz de comprender que ambos habían recorrido el camino tal y como habían querido, y que solo desaparece la gente que tiene donde ir.
Tal vez, no nació ningún alma que llegara a comprender el tipo de amor que Edmund y Peter Pevensie habían sentido; aquel que te oprime el corazón y te deja sin aliento; ese sentimiento que la gente busca durante toda su vida y muere por él sin si quiera pensarlo.
Y fue exactamente eso lo que ellos hicieron.

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Nota de la autora:

Y finalmente, traz casi un año escribiendo este fics, lo he terminado. Me gustaria darle las gracias a todas las personas que siempre estuvieron allí alentandome, aunque yo solamente quisiera desistir. Tambien a los que han seguido este fic y me han dejado sus reviews. Tambien me gustaria darle las gracias a mí beta, Yuuri no Mai, quien ha beteaod un par de drabbles de este fics y ahora, con mas tiempo que antes, podra betearme los demas.

Y me ha entrado una nostalgia terrible... Como sea, me dviertí escribiendo y a ustedes les gustó, eso es lo unico que importa.

Tal vez escriba otro fics, mas largo, lo tengo pensado. Obviamente, seria un Peter/ Edmund.

Saludos, y gracias de nuevo por leer el intento de escritora que soy.

Fuerza y cariño.

Neehla.