Sorpresa, maldita sorpresa.
-Bueno… Empecemos…-Mu entro al buscador de la interpol. Sus camaradas miraban atentos a la pantalla.
Nombre: Milo Sebastián.
Apellidos: Escorpianus.
País de origen: Grecia
Provincia: Isla Milos.
Ciudad de origen: Pláka
Completo el resto de los datos, aunque tal ves no fuera necesario. Coloco la busqueda en global, para que fuera revisado con el servidor de todo el mundo.
-Veamos si tenemos suerte… Aunque lo dudo…-Exclamo Shaka antes que Mu empezará a buscar.
-Que simpático eres…-Aldebarán le miro.-Con ese entusiasmo, como vamos a lograr algo.
-DIME QUE ESA COSA ESTA EQUIVOCADA…-Exclamo Camus al borde del colapso. Sus camaradas le miraron. En la pantalla estaba la foto de pasaporte de Milo, figurando su fecha de ingreso al país (Cuatro semanas antes del robo del Guernica), y su edad actual.
-¿Lo conoces?-Preguntaron todos al unisonó…
-Si, es mi nuevo vecino…
-¿Qué les eh dicho de hablar sobre trivialidades…?-Shion se acercó para saber a qué se debía el comentillo.- Valla estamos de suerte… Está en Francia-el hombre observo los datos-En Normandía… sin duda la suerte les sonríe chicos…
-Señor. Él es mi nuevo vecino.-Informo Camus, su superior le miro-Le juro que no sabía nada… nunca me dijo su apellido.
-Si resulta ser él, tienes que traerlo de inmediato hacia aquí. Tenemos que hacerle un par de preguntas.-Miro al rubio.- Shaka ve con él.
-Si señor.-Tomo su saco y salio detrás de Camus.
-Mucha suerte junta…-Exclamo Mu. Mascara estaba limpiando un monitor no muy lejos de allí. Cuando se dirigió al lugar de descanso, de los conserjes, saco su modesto celular, si era modesto no podría mostrar su verdadero celular, mando un mensaje a Milo, para advertirle...
Departamento de Milo.
Milo se estaba bañando, escucho sonar el celular, pero no iba salir de la ducha para revisar un mensaje. Además si fuera algo realmente importante llamarían. Termino de bañarse y se vistió… teniendo el buen cuidado de secar su cabello antes. El celular seguía marcando el mensaje, pero se olvidó completamente de él dejándolo en la mesa de luz. Entro a la cocina y se prepara un desayuno, como pudo, al estilo griego.
-Kanon como te extraño…-gruño. Él no tenía sirvientas, no le eran de fiar, se arreglaba todo solo o entre ellos. Pero extrañaba esos buenos desayunos preparados por el otro griego. Luego de preparado su desayuno se dispuso a comer. 10 minutos después Milo estaba tranquilamente lavando los platos, terminadas las labores hogareñas. Encendió su computadora portátil, se acercó a una de las estanterías donde tenía un par de adornos comunes y un cenicero, tomo este y lo dio vuelta... Bajo él había una pequeña memoria pegada con cinta. Se acercó a la computadora, la inserto en su debida ranura y espero a que la leyera. Museo de Louvre de Paris, tenía los planos de ese museo, y la posición de las camaradas de seguridad junto con otras cosas de máxima y mínima importancia... Estaba, recostado en su sillón de cuero, inspeccionando el archivo cuando tocaron el timbre, al escucharlo recordó el mensaje en el celular. Saco la memoria portátil, la regreso a su escondite y fue por el celular. Mientras todo esto acontecía el timbre volvía a sonar. Era un mensaje de Mascara, antes de abrirlo miro por el visor de la puerta. Era su vecinito francés, por la posicio de Shaka no podia verlo, al mismo tiempo que abría el mensaje. Abrió la puerta, supuso que su vecino vendría a disculparse por su comportamiento, dado que estaba ebrio, de anoche. Disimulo la sorpresa cuando le vio con Shaka.
-¿Se le perdió algo vecino?-Pregunto este como si nada, dedicándole una sonrisa un tanto provocativa a los dos detectives. Miro el mensaje en el celular: "Van el rubio y la muñeca francesa a tu casa, ya saben que estas en Francia". Por poco y estalla en risas, solo se contuvo por que tenía en frente a las personas en cuestión, borro el mensaje y le sonrió sus visitantes.
-Si es él…-Dijo Shaka. Tenía una hoja con los datos impresos de Milo.- ¿Este eres tú?-Le mostro la hoja.
-Eh…si… ¿Paso algo?-Pregunto Milo fingiendo duda y algo de miedo.
-Podemos hablar con usted señor Escorpianus.-Pidió Camus, con su voz fría que no aceptaba replicas o un no como respuesta.
-Si claro… Pasen…-Se corrió para permitirles entrar a su apartamento. Les indico el sillón, aunque por comodidad, los agentes se sentaron en la mesa del comedor.- ¿Que sucede?-Milo coloco algunas de las trabas de la puerta. Camus le noto algo nervioso, aunque él no sabía que ese nerviosismo era fingido.
-Veo que esa puerta… posee varios seguros.-Dijo Shaka mientras intercambiaba una mirada con Camus.
-Por seguridad… no quiero que entren y me roben. –Invento una excusa que sabía poco creíble, como quería que sonara.
-No puedes poner esas trabas si no estás en casa…-Le dijo con su voz calma el rubio- solo pueden colocarse del lado de adentro…
-Eh… si bueno…-Milo se acarició el cabello, con notoria incomodidad.- ¿A que debo su visita?
-¿Has escuchado hablar alguna vez de Antares?-Pregunto sin rodeos Camus.
-Eh si en las noticias…-se apresuró a decir Milo, mientras tomaba asiento frente a ellos- dicen que es un asesino muy violento que trabaja para las mafias.-Los hombres asintieron.- ¿Que tiene que ver eso con migo?
-¿Usted que sabe sobre la muerte de sus padres?-Pregunto Shaka, si decía que no sabía nada de lo que eran les mentía o tal vez nunca lo supo, al momento de la muerte de estos era un niño inocente.
-Pues no gran cosa…-Milo parecía realmente incomodo, y era verdad, ese tema le incomodaba.-Lo último que recuerdo es a mi madre diciéndome que jugaremos a las escondidas con papá y que me quedara en ese lugar. No importa lo que escuchara.-Los ojos de Milo mostraban que realmente no quería hablar del tema.
-Bueno… Señor Escorpianus ¿Sabe por qué fueron…-comenzó Shaka.
-¿Asesinados?-Le arrebato la palabra Milo de la boca.-Dime Milo ante todo, no soy viejo para que me digan señor y segundo jamás me lo dijeron. No sé en que estarían ellos, pero las pocas veces que quise saber por qué les mataron no me lo dijeron...-Milo cerro los ojos mientras se acariciaba el pelo, Camus lo asocio con un gesto típico del joven cuando estaba incomodo.- No entiendo por qué les mataron si mi madre era joyera y mi padre criador de caballos.-suspiro- Según me dijeron no robaron nada de la casa.
Los detectives se miraron, joyera y criador de caballos, esa eran las pantallas de Ágata Antarsis y Sebastián Escorpianus utilizaban para cubrir sus actividades ilícitas. En cierta forma, seguramente a algunos les pareció mejor decirle eso al joven y no que su padre era un sicario a sueldo y su madre una ladrona de joyas, buscada por robos millonarios y dos homicidios.
-Bueno… veras-El celular de Camus comenzó a sonar por torpeza, por los nervios contendidos dado que no sabía cómo reaccionaría su vecino cuando supiera que un sicario le buscaba, dejo caer su celular. Se agacho para tomarlo y observo que sujetado, con cinta dentro de una funda, había un arma un calibre 22 si no se equivocaba... Tomo el celular y se levantó, ignoro el mensaje y le mando uno a Shaka. Cuando vio la pistola, noto que la mano de Milo no estaba muy lejos de esta, sin duda era otro pobre desgraciado asustado. Otros de esos que aparentan seguridad cuando en realidad, estan muerto de miedo por dentro.
-Parece como si hubieras visto un fantasma-Milo sonrió un tanto nervioso. Queria que se creyeran el papel de persona comun que les queria vender como pantalla.
-¿Tienes permiso para portarla?-Pregunto Shaka luego de mirar disimuladamente su celular. Milo viéndose atrapado saco el arma y la coloco sobre la mesa con sumo cuidado. Aunque estubiera el seguro puesto, no era pudente dejarla caer sobre la mesa.
-Lo tengo y jamás la eh disparado contra una persona… -las manos de Milo temblaban- Solo la eh usado en polígonos de tiro.-Aclaro, eso si era creible.
-Para que una persona que no sabe lo que eran sus padres ¿Tendría un arma?-Pregunto suspicaz Shaka, tal vez el joven había mentido. Milo, que venía planeando todo con anticipación. Aunque no estaba seguro que fueran a ver el arma. Se levantó de la mesa, se acercó al librero y saco un libro, tomó algo (una hoja plegada) que estaba entre sus páginas y lo coloco con violencia sobre la mesa.
-¿Le parece eso poca razón? -Pregunto mientras se encendía un cigarrillo. Camus con cuidado tomo la foto. En ella mostraba a una mujer con el rostro tachado, al igual que el hombre, mientras que el niño montado junto con esta tenía la cabeza rodeada con un círculo y varias flechas indicándole.-Ese soy yo de pequeño… y las personas con el rostro tachado son mis padres…-le dio una buena bocanada al cigarrillo.-No se como es que obtuvieron esa foto... se supone que estaba entre las cosas que no saque de Grecia.
-¿Cuando la recibió?-Pregunto Shaka.
-Hace cuatro días…-Los hombre se miraron, el mismo día que encontraron la nota de "Antares".
-Milo… disculpa que te pregunte…-Camus le miro, no estaba con su rol de profesional ahora.- ¿Por qué no me pediste ayuda? Estoy seguro que te enteraste por mi sobrino o alguien más que trabaja en la Interpol.
-¿Usted le pediría ayuda a un completo desconocido?-Milo les observo receloso-Me eh escapado toda mi vida de ellos, no necesito ayuda de la policía para hacerlo de nuevo. –Suspiro- Además la única vez que fui con la policía, a los pocos días casi me matan cuando salía del mercado. Esos sujetos deben tener comprado a la mitad de la policía del mundo.-Milo apago el cigarrillo.-No sé qué fue eso que hice o que hicieron mis padres… pero es claro que alguien me quiere muerto.
-¿Puedes acompañarnos a la jefatura de Interpol? Esta vez nadie te hará daño lo prometo…-Dijo Camus, tratando de calmar a su nervioso vecino. Le había caído bien, era un tanto irritable a veces, pero anoche le había sido simpático.
-No soy un niño de ocho años…-Milo le atravesó con sus gemas turquesas-Ya no me trago ese cuento de hadas. Ni que mami y papi están bien cuidándome desde el cielo.-Entro a su habitación y tomo una de sus camperas. Antes de salir les mando un mensaje a sus amigos: "Me estoy haciendo una actuación digna del Oscar ajajajja". Borro el mensaje luego de enviarlo y se encontró con los detectives le esperaban.
-¿Puedo hacerte una última pregunta antes de salir?-Pidio sutilmente Shaka, el griego asintió.- ¿Dónde estabas cuando mataron a tus padres?-Milo suspiro.
-Escondido bajo la escalera que llevaba a la bodega de vinos.-Dijo este, los detectives se miraron: "El niño que se me ah escondió bajo la escalera como pequeña comadreja" Eso señalaba una parte de la carta.- Había una pequeña trampilla ahí, bien puesta, parecía continuación de la pared.
-Estabas bajo la escalera…-Shaka miro fijamente a Camus.- ¿Se lo contaste a alguien?
-Si-Milo les miro, sus ojos delataban que ya no quería hablar del tema. Eso era lo único en lo que no había actuado en todo el tiempo. Odiaba hablar sobre esa noche donde había perdido todo.-A la policía, a los asistentes sociales, a los psicólogos que estuvieron mientras me interrogaban, a mi tío.-Y podría seguir enumerando todas las personas que sabían ese dato.
-Ya entendimos…-Camus suspiro. Le hizo un gesto a Shaka y comenzaron a salir del apartamento. Milo cerró con llave y les siguió…
Continuara…
