Ese momento.
El hombre salió al balcón para fumar un cigarrillo, el último de su vida, acaba de disfrutar una buena noche con la primera dama. Aprovechando que el presidente no estaba en el país. Seguramente estaría en algún cuarto de hotel revolcándose con la secretaria o la ministra de relaciones exteriores... Una que de relaciones sabía bastante… La primera dama se asomó a la puerta del balcón, pidiéndole que entrara, mientras hacia una pose un tanto sugerente en el marco de la puerta. La mujer sonrió, mientras se ponía algo provocativa, murió con la sonrisa en el rostro… El hombre retrocedió un tanto aterrado, mientras la mujer (con un agujero en la frente) comenzaba a deslizarse por el marco de la puerta. Antes que pudiera gritar o salir de su aturdimiento, otro disparo cegó su vida.
Edificio al otro lado de la calle (400 metros de distancia o desde el piso… 700 metros.)
Aioria sonrió burlón, luego de ejecutar dos magistrales disparos. Acababa de hacer un imposible… había una gran distancia desde el piso 19 del hotel a la cabeza de esos dos. Sintió unos suaves brazos rodearle el cuello y una juguetona lengua entrar en su oreja…
-Ya te atiendo mi preciosa águila… Espera que desarme el rifle…-Marín "La Águila" Aquila comenzó a bajar sus brazos juguetonamente por el desnudo torso de Aioria "León" Leonis. Con cuidado besaba el cuello del heleno, mientras trazaba con sus dedos las marcas del trabajado abdomen, Aioria desarmaba tranquilo el rifle…-A ver… necesito guardarlo…-Marín le soltó un momento, mientras que en distintos bolsillos del bolso de viaje. Aioria guardaba el desarmado rifle de alta precisión.
-¿Cómo estaban?-pregunto la joven sonriente.
-Ella como una zorra y él en ropa interior…-Se acercó a la japonesa y le beso apasionadamente. Esta le respondió el beso mientras iban de regreso a la cama matrimonial de la suite.
Departamento de Milo.
Milo estaba tranquilo jugando a unos video juegos, se había pedido una piza (que aún no llegaba). Se estaba aburriendo de sobre manera, no podía ser un martes TAN aburrido. Realmente se aburría, Saga estaba ocupado (estaba estafando a un empresario que había intentado estafar, y robar sus empresas, a un curioso heleno llamado Kardia Antarsis) Sonrió con burla, solo un idiota intentaría estafar a uno de los más grandes sicarios del mundo. Su tío había fingido que se creía lo que le decía, dado que a la vista de ese estafador era un empresario honesto, para luego negarse rotundamente y dejar al estafador con las ganas. Kanon estaba dándose un paseíto por Suecia, y llegaba mañana, atendiendo unos asuntos de las empresas de su familia. Afrodita y Mascara estaban en la casa de campo haciendo vete a saber qué. Don Manigoldo, su tío y Degel se estaban haciendo un mini tour por los burdeles conocidos por el tercero. Va no burdeles realmente… ellos era un poco más finos. En realidad habían ido a unas fiestas de la alta sociedad que era lo mismo, esas si eran perras. Las otras, las de los burdeles, eran trabajadoras honestas o eso decía su tío.
-Que aburrimiento…-Apago la consola y empezó a cambiar de canales.-No hay nada en la tele…- Se dejó caer en el sillón. Odiaba los días de ocio, perdón, las noches de ocio. Eran para él (un joven completamente hiperactivo) la muerte. Sonó el portero, con algo de suerte seria la piza.
-¿Si?
-Milo, soy Shaina… ¿Me dejas subir?-el joven sonrió divertido tal vez no sería una noche aburrida.- Tengo que llevarle unos papeles a Camus y no responde al timbre. -Milo soltó un bufido, por un momento había pensado que la chica había ido ahí por él.
-Si…-Apretó el botón del portero y colgó molesto.-Maldito franchute… Yo pensé que venía por mi…-Volvió a sonar el portero- ¿QUIÉN ES?-respondió muy poco sutil
-Señor le traigo la piza…-Informo la voz de un joven.
-Ahí bajo…-Tomo, por si las dudas, la navaja de bolsillo y la billetera. Bajo por suerte, sin cruzarse con Shiana, tomo su pedido pago, le dio una miserable propina al repartidor y volvió a subir. Milo dejo la piza en la cocina y saco una cerveza, no había visto a Shaina. Saco su celular y comenzó a revisar los contactos, alguien no estaría haciendo nada y seguramente vería con buenos ojos ir a un bar.
-Yuzu… seguramente no está haciendo nada…-Marco el número.
Departamento de Yuzuriha.
Yuzuriha y Aldebarán reían mientras comían unos pochoclos. La joven había ido a alquilar un video y en la subida a su apartamento se cruzó con Aldebarán, con él que había empezado una pequeña amistad. Sonó su celular y atendió.
-¿Qué pasa bicho?-pregunto ahogando la risa.-Si, estoy mirando una película con mi vecino… Sera para otro día, nos vemos…-La joven colgó y siguió mirando la tele.
Departamento de Milo
-Me pregunto que estará haciendo el gato mugroso…-Marco el numero de Aioria, si no se equivocaba tendría que a ver terminado su trabajo ya.
Suite del hotel.
Aioria escucho el celular, soltó sin problema, una de sus manos (de las esposas) y agarro el celular. Marín le estaba besando el cuello en un jueguito previo. La joven le miro y sonrió pícaramente… le mostro quien era el que llamaba y, Aioria, le pidió que guardara silencio con un gesto.
-¿Qué pasa bicho?-pregunto como si nada, mientras su mujer (con toda la mala intención que poseía) le mimaba para hacerle temblar la voz.- Y ahora… estoy medio ocup…-ahogo la palabra y unos gemidos abandonaron su boca. Marín pedazo de bruja, pensó para sus adentros, deja mi pedazo…
Departamento de Milo.
Milo abrió los ojos de forma desmesurada, dejando la piza a medio camino de su boca. Sintió la cara ponérsele roja…
-Veo que estas muy ocupado… Nos vemos Gato.-Corto, en algunos casos sentía esa cosa llamada pudor y escuchar a su amigo pasándola en grande con la novia, no estaba entre sus gustos…
Termino de comer su piza y se fue a dar un baño… Tendría que distraerse con algo o dormirse temprano. Aunque no le gustara la idea se dormiría temprano.
Casa de Campo.
Afrodita y Mascara estaba jugando a las canicas con unas perlas, que Milo había robado hacia unos años. Estaban muy aburridos, soberanamente aburridos, pero no podían dejar sola la casa.
-¿Cómo te fue en tu ultimo trabajo?
-Fue sencillo-Afrodita se encogió de hombros.-El muy idiota realmente se creyó que me acostaría con él… Tenías que a verle visto la cara cuando le mostré mi cuchillo y le abrí la garganta como el cerdo que era.
-Si, me imagino…-Mascara soltó una risa burlona mientras arrojaba otra de las "canicas"-Tengo trabajo nuevo… Tengo que matar a un turco que se está volviendo una molestia.
-Sí, me lo imagino…-dijo el joven sonriente.
-Tengo una duda…-Afrodita le miro, las dudas de su amigo siempre eran dolores de cabeza- ¿Dejaste que te toque…?
-Por supuesto que no…-El joven hizo una mueca indignada.- Ni que fuera Saga… ese si se mando una patinada de las buenas…-Soltaron una risas divertidas.
Departamento de Milo.
Ya era la segunda vez que sonaba el maldito timbre. Milo salió de la ducha y se cubrió con la toalla. Fue a ver quién era el desgraciado que interrumpía su baño. Se acerco a la puerta y miro por la mirilla. Sonrió ligeramente revolviéndose un poco el pelo, dejando que su empapada cabellera se pegara un poco a su piel y dejara correr gotas por su piel.
-¿Quién es?
-Soy Shaina…-Shaina se cruzo de brazos, al mismo tiempo que Milo abría la puerta. La joven se mordió el labio, Milo condenado… Cerró los ojos, para luego abrir uno… era imposible no mirar al heleno.
-¿Qué sucede? Shaina me estaba bañando… espero que valga la pena la interrupción, les dije a ti y a Camus que se mantuvieran lejos de mi.-dijo completamente serio. Shaina le miro, le quería decir a ese griego presumido que ella… que ella… Se quedo mirando el perfecto torso desnudo de Milo, surcado por centenares de gota de agua. Al igual que el rostro con el cabello pegado. Este condenado está muy…
-Sexy…-Se llevo las manos a la boca ante la palabra que dijo. Sintió que se ponía roja, Milo abrió los ojos por la sorpresa.
-¿Qué dijiste?-pregunto sorprendido… Mientras para sus adentros ahogaba la risa.
-Nada…-Shaina esta roja de la vergüenza. Milo le dedico una mirada sumamente sexy a Shaina, se dio cuenta que este andaba de seductor.- Milo… no me mires así…-porque me derrito, dijo para sí. Milo la tomo de un brazo y la metió hacia adentro del apartamento. Cerró la puerta y le arrojo sutilmente contra la puerta.
-Juraría… que dijiste que era sexy…-Milo coloco sus brazos alrededor de Shaina. Quien sintiendo la respiración del heleno contra sus labios, le hacía sentir sumamente atraída hacia él.- ¿Me lo vas a negar?
-Eh…-Shaina se sentía entre la espada y la pared… O mejor dicho entre la puerta y el sexy heleno. Milo se le acerco un poco más, sabía lo que provocaba en la joven.- Milo…
-¿Qué?-le dijo el joven dedicándole su mejor sonrisa sexy…-Me vas a decir… que no…-Se acerco un poco más y le beso con pasión… Shaina se dejo besar, sentir los carnosos labios de Milo de nuevo contra los suyos… Milo era las tentaciones personificadas… Era todas las tentaciones de las mujeres personificadas, era su debilidad...
Al otro día. Cuartel de la interpol.
-¿Y Shaina?-Shaka miro a sus camaradas… Era raro que la italiana no se presentara a trabajar, normalmente era la primera en llegar al cuartel y retomar el caso donde lo habían dejado el día anterior.
-Mejor la llamo… La última vez que la vi…-Informo el pensativo Camus-Fue a llevarme unos papeles… ayer a la noche.
-Llámala.-dijo Aldebarán, que parecía medio trasnochado, leia como podia unos papeles.
Departamento de Milo.
Shaina escucho su celular, lentamente fue abriendo los ojos. Miro hacia un costado y se encontró al tranquilo heleno durmiendo con una sonrisa en los labios.
-La puta madre… No pude haber caído otra vez…-La joven busco su ropa… Estiro la mano y agarro su pantalón.- Ophicus.
-Shaina ¿Donde estas?-pregunto Camus.
-¿Qué hora es?-Miro el reloj en la mesita de luz de Milo.-LA UNA DE LA TARDE… YA VOY PARA HALLA…-corto y comenzó a vestirse a las apuradas.-Y este hijo de puta que duerme… como los mejores…-La chica soltó un bufido, se vistió a las apuradas y fue hacia el living. Descubrió que Milo, dejo las llaves en la puerta. Abrió la puerta y salió… estaba terriblemente atrasada con el trabajo.
Cuando escucho el portazo, Milo coloco las manos detrás de su cabeza y miro el techo. Sonrió con burla, que bien que la había pasado… Al final la noche no había sido tan aburrida.
-Mejor voy a cerrar la puerta que esta seguramente la dejo abierta…-Se levanto así como estaba, en ropa interior, y se fue a cerrar la puerta. Busco con la mirada su celular, lo tomo y marco un numero.- Tío… estoy muy agotado… No me presento a la empresa hoy.-informo a penas atendieron al otro lado.
-¿Qué estás muy agotado?-Su tío sonaba entre sorprendido y burlón.-Supuse que no te presentarías. Porque son las 13 horas y tu horario de entrada es a las 8 de la mañana. ¿Qué hiciste anoche Milito?-pregunto su tío. Milo embozo una sonrisa. La misma que su tío también estaba embozando, sentado detrás de su escritorio.
-Pues… lo que pasa en mi cuarto no es asunto tuyo…-embozo una sonrisa zorruna.
-Mmm, me lo suponía…-Su tío lo dijo divertido, para luego ponerse serio.-Espero que no haya sido con la cobra...-informo secamente. Milo como respuesta a las palabras de su tío, corto...
Despacho de Kardia.
-Pendejo estúpido…-Murmuro Kardia, miro a Degel sentado frente a él.-No hay caso, perdimos a mi sobrino…-dijo ligeramente burlón.
-Tiene 25… que esperabas… Era obvio que se iba a enamorar alguna vez en su vida. -Degel cerró los ojos.-Eso era muy claro, tu sobrino se enamoraría tarde o temprano.
-Sí, pero el tarado se viene a enamorar del enemigo…-Kardia soltó una risa burlona. -Milo está decidido a hacerlo todo a la difícil. -sonó el teléfono...
-Señor…-Joah le hablo educadamente, cuando atendió el teléfono...-El señor Anaximandro, ya llego.
-¿Cuál de los cuatro Anaximandro?-Pregunto sonriente Kardia.-Solitario, psicópata, bipolar o tramposo.
-El tramposo.
-Dile a Kanon que pase.-dijo Kardia antes de cortar el teléfono. Al poco tiempo entro Kanon con una ligera sonrisa.
-¿Qué es eso de "el tramposo"?-pregunto mientras se sentaba junto a Degel.
-Es que eres medio tramposo…-Kardia se encogió de hombros.- ¿Qué tal te fue en Suecia?-como respuesta Kanon le tendió una carpeta. El heleno mayor la tomo y comenzó a leer el contenido de la carpeta.-O muy bien Dragón Marino, muy bien…-El joven sonrió-Perfecto, sin duda. ¿Cuántas empresas en total…?-el hombre rio un poco.- Cinco empresas nuevas… adquiridas por Alfa Scorpius. Quién diría que la empresa de mi cuñado se convertiría en una multinacional.-Los tres hombres soltaron risas divertidas.-Que bueno… más dinero para los accionistas y más responsabilidades jurídicas.-Miro a Degel que había cerrado los ojos- ¿Degel aun te seguirás negando a tener un par de acciones de la empresa?
-Sabes que no me interesa…-El hombre sonrió a medias.- Pero gracias por la intención…
-Bueno… estas empresas están a nombre de Kanon.-El joven asintió, mientras el hombre sonreía satíricamente.
-Tienes que firmar estos papeles y estarán a tu nombre…-le tendió otra carpeta, que Kardia le negó las carpetas- ¿No?
-Quédatelas… no quiero tener tanto papeles…-El hombre soltó una risa divertido.- No me interesan esas empresas… quédatelas…Solo las compre para bajar un poco las arcas familiares.
-Si me supongo…-Degel soltó una risa burlona-Mucho dinero para contar…-los tres hombres rieron.
Cuartel de la interpol.
-Perdón chicos… me quede dormida…-La llego, Camus le miro. Era la misma ropa que llevaba anoche cuando fue a llevarle los papeles.
-¿No dormiste en tu casa?-pregunto por lo bajo el francés solo para que ella le escuchara. La joven se puso roja.-Supongo que es un si…-Camus suspiro y siguió leyendo el nuevo informe.
Departamento de Milo.
-Ese momento… precioso en que todo te sale como quieres…-comento Milo mientras hablaba por teléfono con su tío.-Sin duda que te haya salido todo como querías, es una belleza… Kanon seguro se quedo helado cuando le dejaste las empresas…
-Si, por eso. Te lo cuento, porque no pudiste verle su cara.
-¿Quieres tener a mis amigos agarrado por los bajos?
-No, muchacho Kanon se lo tiene merecido. Él y su hermano son los mejores estafadores que existen… tenía que darle unos premios. Por su excelente trabajo.
-Sí, supongo ya que lo que dices debe ser cierto.- Milo no se creía ese pretexto de su tío.-Mira viejo… no me chupo el dedo y tampoco mis amigos… Tú tienes a los tuyos, yo tengo a mis amigos… no te metas con ellos.
-Está bien Milito… Pero permíteme recordarte que yo soy el que sabe manejar armas…-Su tío corto.
-Y yo tengo 10 muertos, que tú ignoras.-comento Milo una vez que su tío corto.-Las diez personas que mataron a mis padres… y todavía me falta la zorra del oriente y sus allegados.
Continuara.
