Capitulo 7: secretos del bosque
El silencio claramente no indicaba nada bueno o así lo decía su experiencia, camino lentamente, pues sentía como esa víbora lo acechaba, si hacia algún mínimo de ruido nada le aseguraba poder volver con vida, pero fue su mala suerte la que le hizo pasar una mala jugada, una piedra, diminuta, la golpeo con una de sus patas y esta rodó por el suelo, callo entre las raíces de un árbol que al parecer abajo de el se encontraba un pequeño agujero sin fondo, se escuchaba como la piedra chocaba contra fuera lo que fuera que estuviera en aquel oscuro lugar, emitiendo un eco claro y preciso.
Se giro lentamente y se encontró cara a cara con una serpiente gigante, las escamas del gigantesco ser eran de un color terroso, pero en la parte superior se podía ver como una pequeña vida salvaje se desarrollaba, perfecto para camuflarse entre los largos pastos, enredaderas, flores y arbustos del bosque, maravillosa de ver, ademas esta criatura tenía la peculiaridad de no tener ojos, sin embargo lo recompensaba con esa increíble audición, rapidez y sus letales colmillos y espinas pequeñas que la cubrían a lo largo de su cuerpo.
Fueron solo unos segundos en los cuales permanecieron inmóviles los dos, cualquiera que fuera el primer movimiento era peligroso, si corría esa bestia le daría alcance, si extendía sus alas y volaba el final no sería diferente al primero y si intentaba hacerle frente a esa monstruosidad de la naturaleza era probable que una de las espinas ocultas de ese ser lo envenenara para hacerlo caer y finalmente ser el bocado de esa criatura.
Pero esa era la opción mas prometedora.
Se agacho un poco y se dio impulso para saltar a la derecha, vio de reojo como la criatura ahora rompía el árbol que antes estaba detrás de el,ese ser saco las raíces del suelo y con sus colmillos partió el árbol por la mitad, podía verse como el veneno corría desde su dentadura y como había marcado el árbol que ahora estaba completamente seco y de el salia un olor putrefacto.
Se movió nuevamente a la derecha, solo que esta ves un poco mas apegado a la criatura, esta rozo su brazo rompiendo por suerte solo la capucha que llevaba, se la saco mostrando a la luz su cuerpo escamoso y mientras esquivaba los ataques de la bestia tomaba algunas piedras que estaban por el suelo. Trepó un árbol pero la bestia se lanzo contra este, el árbol se partió en dos a causa de la gran mordida de la serpiente, el se encontraba ya casi en la copa del árbol, este comenzó a caer hacia la serpiente gigante que mantenía el hocico abierto para recibir a la desesperada alma que se encontraba sujeta al tronco que perdía la vida en cosa de segundos, mientras su cuerpo cedía a causa de la gravedad, lanzo en diferentes direcciones las tantas piedras que había tomado, la bestia cerro su hocico y se movió para evitar que el tronco cayera en su cabeza que ahora apuntaba a otra dirección, el aprovecho para saltar encima de la horrorosa criatura y enterrar sus garras en la cien de ese animal, el punto débil que el había leído hacia tiempo atrás.
Algo había salido mal en el plan del dragón.
La criatura repentinamente, en cosa de segundos, lo atrapo con sus fauces, uno de sus colmillos se enterró y perforo por completo su brazo izquierdo, vio en cámara lenta como el veneno bajaba y comenzaba a cubrirlo en exceso, desesperado comenzó a moverse y a hacer todo lo posible por salir de la boca que ahora estaba cerrada, por completo. Solo se encontraba el y la oscuridad de su pronta muerte.
Twilight- Recuerdas algo como eso?-
Changeling- la verdad... me suena familiar, pero...-
RD- pero?...-
el la miro un momento, enojado por la interrupción de sus pensamientos, no le agradaba en absoluto esa pegaso, desde el principio el la recordaba de esa forma, desagradable.
Changeling- el problema es que cuando lo leí ese libro era muy complejo, recuerdo haber investigado acerca de ese libro, pero estaba mayormente escrito en un lenguaje muy antiguo, algunos decían que era obra de un demente, pero contaba con tantos detalles que parecía una obra maestra-
RD- pero eso a mi no me importa! Quiero saber si hay algo que diga porque una tormenta y un terremoto pasan al mismo tiempo!-
Changeling- solo recuerdo que en el origen del mundo sucedía aquello, es lo una de las pocas cosas que entendí de ese libro-
AJ- y volvemos al inicio...-
Fluttershy- no significara que es el fin del mundo? Escuche a muchos decir eso-
Twilight- no hay razón para pensar en algo así, solo fue aquí, no es para involucrar inmediatamente al resto del planeta-
Rarity- y si consultamos a Celestia?-
Y ese fue el momento en que el corazón de Twilight se trizo un poco más ¿no era ella la princesa de la magia?¿del conocimiento? ¿no se suponía que ella sola sería capaz de cuidar y proteger a los ponis de su alrededor?, se tranquilizo en su interior, debía obligarse a abandonar aquella faceta tan infantil, competitiva y extremadamente orgullosa, simplemente no le hacia bien, el problema era como lograrlo.
Twilight- voy a escribirle una carta de inmediato, lo mejor sera que cada una regrese y ayude a quien lo necesite-
el veredicto final fue dado y las amigas se despidieron momentáneamente, el changeling continuo en su labor auto-impuesta de ordenar la biblioteca, la tarde acariciaba suavemente los cabellos de Twilight, ayudándola a encontrar una momentánea paz, perfecta para sentarse a escribirle a su mentora.
No se tardo en terminar la carta, era corta y precisa, perfecta a simple vista, aun que su letra no se comparaba con la de Spike, reparo entonces en su asistente, no sabia donde estaba justo ahora que lo necesitaba para enviar aquella petición de ayuda, sin tomarse un momento para pensar comenzó a bagar por el castillo con la idea de que lo encontraría en algún pasillo o gritándole a un desprevenido guardia.
Con el paso de un pequeño periodo de tiempo no lo logro encontrar y sus nervios comenzaron nuevamente, ese dragón se suponía que debía estar a su servicio y la última ves que habían hablado fue para acordar que mientras ella organizaba los grupos de ayuda y trataba asuntos con la alcaldesa, el se encargaría de la reconstrucción del castillo, pero aun no veía movimiento alguno, nadie que recogiera vidrios rotos o que marcara las zonas de peligro, el simplemente no estaba cumpliendo, pero eso no era todo, el aun no se disculpaba por haberla cacheteado!, las veces que se habían reunido después del incidente el actuaba como si nada, ignorando por completo el rostro hinchado con el que cargaba.
Otro rato paso y ahora su mente se lleno de preocupaciones ¿que le podría haber pasado? Salio el castillo y pregunto a quien se le cruzara por el camino pero nadie sabía nada ¿era posible desvanecerse de la nada? Sintió su corazón pesado, un mal augurio y deseos de dejarse caer al suelo y no levantarse nunca se reflejaron en su rostro.
-Twilight! Estas bien?-
se giro para reconocer aquella voz, era Rarity, no dudo un segundo en correr y contarle acerca de la desaparición del dragón, algo en ella le decía que su amiga debía saber algo, después de todo, solo con su amiga el se mostraba amable, siempre dispuesto a ayudarla en lo que sea, ya sea porque era un viejo habito o por que el aun continuaba con esos sentimientos de cuando era un pequeño dragón.
Rarity- lo siento Twilight... pero no se nada de Spike, creí que estaría en el castillo-
Twilight- crees que se escapo?-
Rarity- pero que cosas dices?! El nunca escaparía, no hay motivo alguno para que se le ocurra semejante cosa!-
Twilight- es solo que tu no lo as visto, se nota que me odia!-
Rarity- vamos es solo una etapa, estoy segura-
Twilight- claro que es una etapa! Ademas leí que normalmente los adolescentes rechazan a sus padres o en este caso a la figura paterno o materna, que seria yo lógicamente, el problema es que se puede hacer daño-
Rarity- creo que te estas preocupando mucho, es un dragón, recuerdas? Es imposible dañar esas escamas, seguramente volverá, mejor ayúdame a limpiar el interior de mi boutique, tu eres buena organizando y todo eso-
Twilight- tienes razón, estoy segura que un poco de orden es lo que necesito ahora, todo esta tan confuso...-
las dos amigas iniciaron su camino, pasaron a ver a Pinkie que estaba repartiendo dulces y quien finalmente se les unió en la misión de limpiar el desastre en el hogar de la diseñadora, de esa forma pasaron la tarde, comiendo unos pocos pastelillos y charlando de temas superficiales y algunos absurdos, desligándose de sus preocupaciones y retomando aquellos días en que el futuro estaba distante.
La alicornio de color lila camino tranquila por los senderos de la noche, su mente ya parecía estar entre las cobijas y descansando en un lugar que se encontraba distante a su realidad, sus casos resonaban al andar, vio una pequeña luciérnaga cruzarse por su camino, enseguida tres potros en su búsqueda, vio en los pequeños una imagen similar de hacia unos años, pues ninguno tenia su marca todavía.
Su camino se termino y entro con una sonrisa serena al castillo, los guardias le desearon un buen sueño y las mucamas le ofrecieron un vaso de leche, pero no era necesario, esa noche estaba segura que sería pacifica y sin problema alguno.
Soñó entonces con unos ojos fríos, de color de un océano congelado, en ellos se reflejaban avaricia y astucia, de fondo comenzó a escuchar gritos y llantos desesperados, se giro a enfrentar a ese ser que de alguna forma lo sentía familiar pero se encontró envuelta en una luz blanca, cualquiera pensaría que ello significaba paz, sin embargo ahora se encontraba en la inmensidad de la nada, todo y nada al mismo tiempo, y es que tampoco existía el tiempo, ese lugar era la forma perfecta de la tortura.
Despertó agitada y para su sorpresa ya era de día, pensó un instante en su sueño o pesadilla, sin embargo lo sentía como un recuerdo, uno antiguo y que se ocultaba en el interior de su propia alma. Miro la hora... las once AM? esa hora excedía por completo su horario, como era posible que nadie la despertara? Salio de un salto de su cama y abrió bruscamente las puertas llevada nuevamente por aquel sentimiento que tanto la había estado acechando por este último tiempo
miedo.
-oh... que sorpresa...no creí que volverías tan pronto-
el miro la dirección de donde provenía aquella voz grave y clara, dentro de el ahora había un peso con el cual era difícil lidiar, tan solo cayó rendido al suelo rocoso de aquella cueva, las gotas que caían de las estalactitas producían un eco y formaban parte de una melodía que hipnotizaba y creaba un trance a cualquiera que pasara mucho tiempo en ese lugar, y la oscuridad no ayudaba en absoluto para evitar aquella trampa de la naturaleza para ser guiado a un sueño eterno.
Abrió los ojos tan solo para empezar a acostumbrarse a esa densa oscuridad, poco a poco la figura hablante comenzó a ser definida, pero aun le era imposible descifrar su verdadero rostro, tan solo veía unas delgadas lineas que se destacaban en ese misterioso lugar, marcando la fuerte silueta que estaba echada en un rincón con la cabeza en alto, era impresionante, la última vez que había llegado a tal lugar ese ser se encontraba agonizante, con suerte respiraba y su vos se cortaba por un dolor del cual no se sabia su origen, pero ahora era lo contrario.
-tranquilo, no te desesperes joven reptil... aun que considero adorable que hallas acudido a mi ahora-
su vista comenzó a nublarse nuevamente, y es que hace un rato que el estaba así, ignoro por completo esa burla cruel, tan solo se limito a tratar de encontrar esos ojos, ese ser debería ser capaz de ayudarlo, después de todo el lo había estado ayudando, o mejor dicho haciendo todo lo posible para ayudarlo, por su propia voluntad se había convertido en una especie de lacayo, tan solo esperaba que le respondieran con una solución a sus problemas y en este momento en especial, suplicaba en silencio para que acabase la tortura.
-pero... fue un error, sin mi cuerno no puedo hacer nada, y tu lo sabes perfectamente-
trato de levantarse, pero sus fuerzas aun no volvían, había pasado las ultimas horas así, en unos ciclos de tormento y de claridad, su cuerpo pareció recibir de golpe el doble de peso del que cargaba, desde ya hacia un rato que sentía su presión baja por más que su corazón latiera rápidamente, para él ese órgano que le permitía seguir con vida parecía estar gritándole que parase, que ya no daba más, el constante tambor en su pecho apenas lo dejaba escuchar su propia respiración agitada.
-ya, ya... no es motivo para mostrarme esa expresión, este no va a ser tu último día, pero si te has ganado un tiempo límite...¿debería felicitarte?¿Cuantas veces he deseado a la muerte? Ya ni lo puedo concebir en mi mente-
muerte? Había hablado de muerte? Y que le importaba a el si esa criatura que le hacia sentir melancolía deseara tanto la muerte ¿para que lo estaba ayudando entonces?, no se suponía que debía ayudarlo justamente para evitar al hecho del cual todos quiere escapar?no lo comprendía, pensó que estaba tratando con un lunático, un demente, dudo acerca de la verdad que le dijo la figura.
-no deberías ser tan maleducado, tienes diez lunas para encontrarte con el descanso eterno, si me traes mi cuerno te sanare, por ahora levántate y ve en busca de mi preciado cuerno si no deseas que yo mismo vaya tras el-
tras esas palabras no le quedo opción que tratar otra ves de levantar su pesado cuerpo, temblaba en cada intento y se ahogaba con cada bocada de aire que tomaba desesperado por el dolor, miro a ese ser que seguía inmóvil ignorando por completo su presencia y sufrimiento, consiguió doblar su brazo derecho, elevando el hombro, el cuello y parte de su espalda, desde el otro brazo sintió como recorría la sangre maldita y se desgarraba su carne, miro hacia su extremidad que parecía estar condenada al infierno, pero estaba intacta, jadeando y casi por perder la conciencia arrastro sus piernas e impulsado por un grito que daba la sensación de que rompió sus cuerdas vocales logro ponerse de pie, las extremidades le tiritaban o mas bien parecía que estaba convulsionando, aun en ese estado agonizante y decrepito se dirigió a la salida.
fue inevitable para Spike recordar como fue que llego a ese estado, y es que nunca lo olvidaría.
Allí estaba él, atrapado en la boca de la serpiente ciega, la lengua del animal lo obligaba a ser transportado a las profundidades de la bestia para terminar de esa forma su vida, su brazo izquierdo que seguía atrapado en esa pieza de la dentadura de la víbora comenzó a rajarse mientras el resto de su cuerpo se acercaba a su fin, pero eso no lo permitiría, a causa del veneno ya no sentía dolor alguno, su cuerpo estaba tan solo adormecido, o por lo menos en unos segundos mas se le permitía el control de si mismo, por lo que decidió rápido. Afirmo una de sus patas en la trampa en que se encontraba su brazo izquierdo y estiro por completo su pierna, formando un angulo de 180 con las piernas y tronco, provocando que su brazo se desgarrara por completo, moliendo huesos y separando los músculos del cual estaba formado, su garra era irreconocible, pero no era momento de pensar en las consecuencias, con su brazo que aun estaba intacto lo enterró en el paladar de ese ser, al ver que ese monstruo no habría su hocico a causa del dolor tuvo que continuar repitiendo la acción mientras sentía como estaba perdiendo su sangre, entonces se dio cuenta que estaba luchando con una parte blanda de la serpiente, ahora la criatura emitió un sonido extraño, era seco y doloroso de escuchar, pero si el moriría entonces ese ser sufriría antes de encontrarse con la infinidad del mundo de las almas si es que siquiera poseía un alma o si las almas existían. Continuó perforando el cráneo y los incesantes aullidos de dolor comenzaban a ahogarse, seguramente por la sangre que ahora llenaba lugares de la criatura que deberían encontrarse libre de ese líquido, finalmente encontró paso a la luz, tomo todo el aire que le permitían sus pulmones, saco su cuerpo y se dejo llevar por la gravedad para terminar en el lado del ser que acababa de matar.
Miró la condición de su brazo izquierdo, le sorprendía que no sintiera nada, trato de levantar esos restos y solo logro que una de las mitades se separara por completo y quedara solo unida por una fina capa de un musculo, giro su cabeza y vomito encima, aun que había visto cuerpos en condiciones peores nunca pensó que lo viviría el mismo, se levanto de un golpe, por suerte el veneno aun no había surtido efecto en el, ya sea por la cantidad de sangre que perdió o por su capacidad de regenerarse rápidamente, lo que fuera era una ventaja que no debía desaprovechar.
Enseguida se percato como diferentes animales se agrupaban e iban tras el, el olor a su sangre desparramada debía ser la causa de aquello, corrió con las pocas fuerzas que le quedaba, seguramente minutos de vida, el dolor comenzó a apoderarse de el, cada segundo se incrementaba aquel martirio, a lo lejos vio una pequeña cabaña con decoraciones extrañas y ajenas para el, cada ves que daba un paso la cabaña parecía alejarse, los rugidos de hambre se acercaban cada ves mas, incluso los sentía dentro de su propia cabeza, los árboles parecían estar creciendo a su alrededor y el tinte verde pasaba a ser uno negro que comenzaba a tragarse la infinidad del cielo, pronto esa oscuridad envolvió a la cabaña dejando solo a la puerta a su vista, salto con un último impulso chocando con la madera de la choza, destrozándola y agregando nuevas heridas en su cuerpo que se encontraba pintado con la sangre fresca de su anterior enemigo, cerro los ojos y perdió la conciencia.
Ahora el se encontraba en un lugar diferente, parecía el interior de un palacio, pero no cualquiera, este debió ser creado por los mejores artesanos de Equestria, no, del mundo entero, las columnas tenían dibujos hechos con oro blanco fundido, levanto su vista y ante el se alzaba un techo que tenía incrustado piedras preciosas, estas formaban las figuras más bellas que sus ojos jamas habían visto, pero lo que lo dejaba con el hocico abierto era lo que se encontraba frente a el, montañas de oro, joyas, reliquias y demás, toda esa cantidad no se comparaba a los tesoros que tenía Celestia o del Imperio de cristal juntos, ese era sin lugar a duda el paraíso para su avaricia, de pronto aquellas inmensidades comenzaron a moverse y de allí comenzó a surgir una criatura, grande y majestuosa, era un dragón, o por lo menos eso indicaba su contorno y alas, pues su piel estaba hecha con la inmensidad del universo, estrellas, planetas, cosmos enteros moviéndose al son de las leyes de gravedad, era sin duda alguna un ser irreal, aquella criatura mágica abrió su hocico y de allí salio una voz grave y gruesa, una voz que intimidaría a cualquiera pero al mismo tiempo infundía el mayor de los respetos, entonces dijo:
-AUN NO ES EL MOMENTO-
Abrió los ojos con desesperación, en busca de esa criatura, algo en el le decía que lo necesitaba, que era importante, rompió en llanto al encontrarse en su triste realidad, no le importo el dolor que estaba sufriendo, lo sentía, lo quemaba por dentro y evitaba que el se moviera, tan solo el hecho de respirar significaba agonía en su carne envenenada, pero no se comparaba con ese vacío que tenía dentro de el, vacío que por un momento sintió completo al encontrarse frente al que de ahora en adelante adoraría como su Dios, por más que el sabía de alguna forma que su visión de ese sueño era una criatura terrenal, sus ojos se toparon con una figura, una cebra que el ya conocía tiempo atrás, esta le dio un brebaje, la tomo con desesperación y su tortura disminuyo un poco.
Zecora- no creas que te curara, tan solo te relajara-
instintivamente miro su brazo izquierdo, extrañamente esta completamente sano, sin ningún rasguño o herida, lo trato de levantar pero era imposible, siquiera mover un solo nervio significaba tener que aguantarse las ganas de vomitar por la intensidad de aquella horrorosa pesadilla viviente.
la miro nuevamente, las palabras sobraban para los dos, tan solo basto con intercambiar las miradas para saber lo que el otro deseaba decir, la cebra le ayudo a levantarse y lo guió a la puerta, quiso decirle gracias por haber sanado milagrosamente su brazo, aun que sabía que solo era algo exterior le serviría para ocultar la verdad ante el resto, pero el tiempo apremiaba, después de ello el se dirigió a encontrarse con el ser que se ocultaba bajo la tierra, en cuanto a la amable cebra, ella ya no podía ayudar más a ese pobre y desdichado, tan solo desearle suerte a ese dragón de ojos verdes, suerte en esa tarea suicida que acababa de aceptar en el silencio del bosque.
espero que les gustara, la verdad estuve experimentando un poco con este capítulo, no se si termino siendo de acción o no, no soy muy buena con temas de categorías y todo eso...
pero realmente NECESITO saber que les pareció, quiero escribir otro fic que sea un poco más pesado, y con eso me refiero a algo más... Mmmm... sangre quizás?
también me vi obligada a ponerle un poco de relleno en la parte de Twilight y es que tenia la intención de darle un poco de suspenso con el tema del enfrentamiento de la serpiente... plss díganme si funciono o si fue un fracaso como para no volver a intentar algo así
eso es todo por hoy mis queridos lectores, ademas quería agradecerles a quienes comentan fielmente cada capitulo y a los que no dejan ningún review igual, tan solo con el hecho de saber que alguien se toma la molestia de leer este intento de fic es suficiente para mi :)
se despide momentáneamente
-Gyda0248
