Aquí una mii historia de 3 capítulos, este es el primero. Aviso: Todos los datos son casi 100% reales de este año, 2013. Excepto los de Rosario + vampire, ya saben que esto es un fic de entretenimiento y de mi imaginación. Espero que les guste, luego se reiran. Esta es la sorpresa que tenía al regreso de vacaciones.
¡Vivan las vacaciones!
¡Ahh! La paz por fin reina en la Academia Yokai, parecía imposible tener días como estos, pero los sueños sí se hacen realidad, cuando uno se esfuerza. Después de una durísima batalla en el jardín flotante, contra Fairy Tale, Alucard y demás de su prole de desfile oscuro, nuestros chicos del club del periodismo lo han logrado. Las cosas han terminado como cualquiera hubiera pensado si hubiera seguido la vida de estos jóvenes. Tsukune, ¡Por fin! Le declaró sus sentimientos a Moka; las dos aceptaron de la misma forma, esto causó que todas las demás quedaran con el corazón roto, pero como diríamos aquí en México: la verdad no peca, pero incomoda, ¿Verdad? Pero no hay que sentirnos mal por ellas, algunas si encontraron el amor.
Ginei Morioka, el tan conocido pervertido de la escuela, se las ingenió para enamorar a Kurumu, quién estaba destrozada y tal vez por eso, lo logró. Pero como todos sabemos, si una Súcubo te besa, serás su esclavo para toda la eternidad. Al parecer nuestro amigo hombre lobo ya no podrá cazar a otras mujeres; aunque Kurumu lo ha cachado al hacer alguna de las suyas, pero ella siempre lo perdona después de darle una cachetada… ¿No es hermoso el amor?
Mizore también quedó destrozada, pero no se rendiría con respecto a Tsukune, tal y como había dicho antes: ella lo perseguirá hasta donde vaya. Pero con la Moka interna por ahí, eso sería muy complicado. Además de eso, ella no odia a Tsukune ni a Moka, son decisiones que ellos tomaron y son sus verdaderos sentimientos, no tiene nada en contra de ellos, después de lo del jardín flotante, todos pudieron ver que tan fuertes eran sus lazos de amistad y de amor.
Por otro lado, Kokoa no aceptaba a Tsukune, ella no quería que su amada Moka-oneesama estuviera con él. A pesar de todo el valor que Tsukune había mostrado, ni así había podido ganarse el permiso de estar con Moka.
Ruby no sintió tanto cuando vio que Tsukune en verdad amaba a Moka con todo su corazón. Por lo que ella no estaba tan mal como Kurumu, excepto por todas las heridas de esa tremenda batalla en el jardín flotante. Sorprendentemente, Yukari y Fong-fong iniciaron una gran amistad e incluso, un romance… quién sabe hasta cuanto vayan a llegar juntos, lo que sí sabemos es que como ya son vacaciones, se han ido de vacaciones, ¡Juntos! No sin antes dejarles un pequeño regalillo a sus amigos. Es así como todos los demás están reunidos en el salón del club del periodismo, por una nota de Yukari o Fong-fong que decía: "Tengo una sorpresa para ustedes, ¡Vayan al salón del club y lo verán!". Nada inusual estaba aún ahí.
— ¿Qué será lo especial?—. Preguntó al aire, Kurumu, quién era un poco desesperada.
—No lo sé, pero para que yo también este aquí, debe de ser importante—. Dijo Gin, con aires de grandeza.
—Tal vez venimos muy temprano, además no he visto a Yukari-chan por ningún lado—. Comentó Ruby.
—Yo tampoco he visto a Fong-fong por ningún lado—. Dijo Tsukune. Al terminar esa oración, un automóvil se estacionó en el edificio del club y después de unos minutos, Nekonome-sensei entró al salón.
— ¡Chicos, ya están aquí!
— ¿Eh?—. Pudieron decir ellos. — ¿Qué es lo que sucede Nekonome-sensei?
—Al parecer se han ganado un viaje, gracias a la familia Wong, ¿Qué les parece, chicos?—. Dijo ella muy emocionada.
— ¡Ahh! Así que esto era—. Exclamaron todos. — ¿A dónde será esta vez?
—Escuchen, al parecer hay un hotel que reside sólo a Yokai, de cualquier tipo, también tiene alberca en la que los vampiros puedan entrar
— ¿¡Qué?!—. Moka se levantó de la silla y sus ojos empezaron a brillar. — ¿¡En serio?!
—Vaya, ¡¿Dónde está ese lugar?!
—Eh… con respecto a eso, está del otro lado del mundo, en México…—. Hubo un silencio sepulcral y lo peor es que nadie se está muriendo, no es que quiera que alguien se muera, pero esa reacción nadie se la espera. El país de México no es tan malo, ¿O sí?
— ¿¡EH?!—. Esa sí es una acción retardada. — ¿¡Del otro lado del mundo?!
— ¿Por qué tan lejos?
—Yo sé los puedo explicar—. La puerta se abrió de pronto, mostrando a un hombre ya viejo, con ropa de capitán de avión, posiblemente él los llevaría. Tenía los ojos cafés y el cabello negro, de piel morena y no era tan alto. — ¿Qué onda, chicos? Yo los voy a llevar al otro lado del mundo, mi nombre es Ren, mi apellido no importa en realidad y la razón por la cual está ahí es porque hay menos seguridad con respecto a viajar. Sólo necesitarán una identificación, en este caso, el de la academia. Como son menores de edad, no habrá mayor problema
— ¡Wow! Qué genial. ¿Así de fácil es?—. Preguntó Tsukune, entre sorprendido y extrañado.
—Sí, es algo muy sencillo la verdad. Así que hagan una maleta y nos iremos. Por cierto, tendremos que pasar por el Distrito Federal, también llamado D.F.
—Debe de ser muy pequeño
—Ja, ja, ja. De hecho no, el D.F. es una de las ciudades más grandes del mundo, es lo más cercano a Tokio—. Todos no se la creían, jamás habían visto ni hablado sobre un país tan… bueno, no tan importante para los japoneses. Todos hicieron maletas, se les pidió que sólo llevaran una por persona, ya que si llevan de más, se les cobra. La primera maleta es gratis, si no pesa mucho. Esto es debido a la diferencia monetaria, ya que 1 peso mexicano es igual a 7.61 yenes japoneses.
Al amanecer, partieron a la ciudad de México con un jet de la familia Wong, eran demasiados kilómetros y había suficiente comida, agua y entretenimiento para que no se aburrieran en las 22 horas aproximadamente que tomaba el vuelo para llegar al D.F.
—Oiga, ¿Por qué en México y no en otro país?—. Le preguntó al piloto, Tsukune.
—Pues porque… esto es muy sencillo, México no es un país de primer mundo como Japón. Y la verdad es que somos muy abiertos a cualquiera. Nosotros amamos el manga japonés y el anime, incluso nos gusta el cosplay o como se llame eso. ¿Qué sabes tú de México, muchachito?
—Pues… sólo sé las pocas cosas que nos exportan, puesto que eso lo he estudiado.
—Ah, ¿Y qué le exportamos a tú país?
—Tequila y algunas verduras y frutas.
—Exacto, son pocas cosas.
—Y ese país es tranquilo, ¿Verdad?—. Le preguntó Moka, con una sonrisa. Mientras los demás estaban desayunando. El piloto se puso a reír y después suspiro.
—Digamos que un poco. Aquí ustedes tienen una mafia llamada Yakuza, ¿No?—. Ellos asintieron con la cabeza. —bueno, en México hay algo parecido llamado Narcotráfico, la policía y el gobierno lo saben pero casi no hacen nada para detenerlos. Incluso negocian con ellos. Además de que la política no ayuda en nada y el presidente es un… inculto. Y ni decir de la delincuencia…
—"no puede ser tan malo, la historia de la hermanita de Akua es peor, no puede haber algo tan malvado que eso"—. Pensó el castaño con absoluta confianza. Pero no sabía la sorpresa que se iba a llevar con las siguientes frases.
—Se han encontrado cuerpos mutilados, tráfico de mujeres, trasplantes de órganos y demás maldades, sí, México no quiere la tercera guerra mundial, pero tener una guerra interna en su propio país es aún peor.
—No… ¡Kyaaa, Tsukune!—. Moka abrazó fuertemente al castaño. —no quiero, ¡Ya no quiero ir, eso es horrible!
— ¡Moka-san!
—Hey, ¡Tranquila! Eso sólo pasa en Ciudad Juárez, Sinaloa y lugares así, ahí sí, ¡Chingón si sales vivo! Pero fuera de eso, no hay nada malo—. Todo esto fue dicho con un montón de sarcasmo.
—Espere, ¿¡A dónde dice que iremos?!—. Preguntó Tsukune, ahora sí, con un poquito de miedo.
—No se preocupen, pasaremos por el D.F. y luego a la ciudad de Querétaro y luego a Guanajuato, ahí sí no hay nada malo.
—Ahh—. Suspiraron aliviados los dos jóvenes. —"y pensar que nosotros hemos vivido y escuchado cosas tan horribles, nunca pensé que había un lugar en donde alguien diría semejantes cosas como si fuera lo más normal del mundo. Vivir con eso todos los días debe de ser horrible"—. Pensó Moka. Ura-Moka pensó lo mismo, debe de ser horrible vivir así, pero aun así la gente se ríe y sonríe en ese país, ellas no sabían que pensar. ¿Era algo admirable o algo tonto? Ellas dos aún no tenían la respuesta correcta.
—Moka-san, no te preocupes. No nos va a pasar nada
—Tsukune—. Ambos se quedaron viendo con un sonrojo.
—Yo voy a protegerte, Moka-san
—Tsukune, gracias—. Moka abrazó a Tsukune firmemente, pero también con ternura. Después de eso, fueron a reunirse con sus demás amigos y divertirse jugando la baraja española, cantando en el karaoke y también comiendo, platicando. Pensando en que les pasaría en su viaje, Moka esperaba que nada malo. Llegó la hora de dormir. Moka estaba muy sonrojada, era la primera vez.
