ADVERTENCIA: Se recomienda discreción por el lenguaje utilizado y por ciertas cosas del fic, recuerden que casi todos los datos son reales, excepto los que tengan que ver con Rosario + Vampire.
¡Hola chavos! Creo que se asustaron al poner una pequeña broma, pero en serio, ¡Lean bien lo que dice! Sigo en exámenes pero conseguí un tiempo libre para hacer un capítulo más.
Por cierto, tendrán conti el viernes de bastantes de mis historias, ¡Viva la independencia, lectores, porque por eso no tengo clases! Y porque me gusta celebrar que somos ""libres"" bueno ni tanto, ¿Pero que le vamos a hacer? A menos que nos unieramos todos a la marcha, perdón, a la mega marcha de maestros , jajaja XD.
Por otro lado, creo y quiero que la pobre Moka externa siga con vida, para mi que la van a revivir pero es mi punto de vista, es decir, ¡tiene sangre shinso y es protagonista, no puede morir si se acaba de besar con Tsukune!
Y por otro lado, también creo que... ¡México no irá al mundial, nooo! Pero es mejor así, preferon que no vaya, a que vaya a hacer una vergüenza en el mundial.
Ahora sí, a leer.
Nota: todos ya están hablando en español desde que empiecen a leer.
Y seguimos de paseo.
El piloto y los jóvenes seguían discutiendo sobre qué ciudad es la más grande del mundo, lo cual aún no queda claro.
—Muy bien… casi se nos va… el aliento por tanto gritar pero… ¡Tokio es más grande!—. Pero recordemos que el piloto ya es algo viejo, por lo que su paciencia ya había llegado a su fin. Y habló de nuevo en Español de España.
— ¡Joder! Pues si no creen que México es la más grande, ¡Saquen su maldita cinta métrica y pónganse a medir, con toda la madre!—. No hubo ninguna palabra más, se quedaron con los ojos como platos y calladitos, bien calladitos. El piloto se volvió a poner su gorro de capitán y siguió el curso.
—Y ahora, ¿Dónde aterrizaremos?—. Preguntó la niña de coletas, ya sé que no es una niña pero parece. —porque no podemos parar en el mundo humano, ¿No?
—Es cierto, ¿No me diga que hay un lugar sólo para Yokai?
— ¡JA, JA, JA! ¡Qué genial ser joven! Por supuesto que no, chico. Sólo dentro del volcán, si quieres
— ¿¡QUÉÉÉÉÉÉÉ?!—. Gritaron todos.
—Es broma
—Ahh, bueno
—Es a lado del volcán
— ¿¡QUÉ DICE?!—. Volvieron a gritar con todo su aliento. El piloto se empezó a reír y a negar con la cabeza. —ya deje de jugar, por favor
—De hecho ahorita somos invisibles al ojo humano, pero con la suficiente tecnología nos podrían identificar.
—Entonces… ¡Espere, los humanos pueden saber que estamos aquí!—. Le señaló con el dedo, Kokoa.
—Ay señor, dame paciencia. ¡Tranquilos, están empezando a vivir! No va a pasar nada.
¿No va a pasar nada? Tuvieron que hacer un aterrizaje forzoso— no es verdad, casi se estrellaron —a lado del volcán, tal y como había dicho el piloto, pues ahí no podrían verlos. Con esa experiencia, las chicas quedaron temblando, durante todo el descenso no pudieron evitar pensar: "¿Moriré en este avión?". Con la familia Wong habían viajado, pero iban a todo dar, pero nunca han tenido que viajar de esta forma. Recuerden que es casi de madrugada en México.
—Miren, no pasó nada
— ¿¡No pasó nada?!—. Le gritaron todos. — ¡Pensé que moriría!
—Ay dios, ¿¡Tienes rota una pierna?! Cuando la tengas, me hablas y me retachas. Ahora a caminar, que no hay de otra.
—Sí, sí. ¿Y qué pasará con el avión, bueno el jet?—. Preguntó Ruby.
—Nada, ni modos que se moviera sólo—. Los chicos se rieron por una pregunta tan tonta. —No se preocupen, ese es mi problema
—Eh, ¿No nos va a acompañar, Ren-san?
—Así es, ya están grandecitos. Pero les daré unas últimas recomendaciones—. Todos escucharon las indicaciones, atentamente. —primero a las chicas, dios, todas ustedes son hermosas, pero los mexicanos son… bueno, sus hormonas están locas y si las ven muy destapadas, sé que es la moda, pero en serio, les van a faltar el respeto. Les van a decir: ahí va esa pu… ¿Me entienden?
—Sí…
—Y cuando tomen el Taxi, chicos, pónganse vivos. Como no caben en uno sólo, tendrán que irse en dos, Gin en uno y Tsukune en el otro y me vale madre si tienen poderes o lo que sea, aquí no es Japón y no tienen permitidos usarlos, sería malo para ustedes.
Y así lo hicieron, llegaron al aeropuerto de México, ¡Es enorme! ¡Tiene kilómetros! Fueron a la sección donde estaban los camiones donde se supone que tendría que estar uno para la ciudad de Guanajuato, pero Tsukune vio las listas de muchas vías de transporte y no encontró ninguna que fuera a Guanajuato.
-"que raro, se supone que es una capital, ¿por qué no tendrían uno directo a esa ciudad si es una capital? No lo entiendo en lo absoluto. Tal vez las cosas se mueven de forma diferente aquí"—. Tsukune suspiro bastante audible y regreso con el demás grupo.
— ¿Qué sucede, Tsukune?—. Le preguntó Moka.
—No hay ninguno que nos lleve
—ah, ¿¡Pero por qué?!—. Casi le gritó Kokoa, las demás personas los quedaban viendo raro, en especial a Moka.
—"pero, ¡Que cabello más raro!"—. Pensaba la mayoría de las personas que veían a Moka.
—maldición, ¿Qué nunca te callas?
— ¡Es usted!—. El piloto había regresado.
—casi olvidaba que no son de este país y no saben cómo hay que moverse aquí. Vengan conmigo, primero iremos a Querétaro y luego a Guanajuato y a su hotel que se llama… eh—. El piloto sacó una tarjeta y la leyó. —el hotel Abadía Plaza, es bastante famoso a decir verdad, no sé cómo lo habrán comprado los Yokai pero, bueno, es Guanajuato, ahí no pasa nada
— ¿Está seguro? Después de todo lo que nos contó, ya tengo un poco de miedo—. Dijo Ruby, esto era completamente irónico en todos los sentidos, ellos son los que dan miedo, pero, ¿Cuándo los papeles se intercambiaron?
—tranquilícense, yo he vivido aquí y me encantó, quitando todo lo malo, pues sí, México es mucho mejor para pasarla bien, para estar de fiesta, para muchas cosas. Si quitáramos todo lo malo…
Un suspiro salió de la boca de todos, el piloto tuvo que acompañarlos, puesto que como son menores de edad y son de otro país, necesitan a un adulto con ellos. Esperaron por unas dos horas e incluso cenaron lo que pudieron, eran d horas de viaje y cuando ya estaban por abordar, ¡lo típico! A quitarse todo lo que tenga metales, es tedioso, pero más para Moka.
—"¡Oh no, Ura-chan! ¡Tendré que quitarme el rosario!"
—no te creo, ¿Acaso ya nos atacó alguien?
—"no pero, es que me van a pedir que me lo quite"
—ahh, ¿Y si no qué?
—"no me van a dejar pasar a camión"—. Moka interna bufo y maldijo la situación, en medio de la gente se tendría que quitar el rosario y tendría que aparecer, ¿Por qué le tenía que pasar eso en el aeropuerto? ¿¡Por qué a ella?! Yo les diré porque: así son las normas en México y nos vale si no estás de acuerdo, puedes hacer eso o arreglarte con los policías. Moka no tuvo opción y se fue con Tsukune a los "baños", pues ni llegaron a eso, fueron a la tienda de ropa más cercana (para eso ya habían intercambiado sus yenes por pesos mexicanos). Fueron por una chamarra con capucha y Moka se lo tuvo que poner con todo y capucha, Tsukune le quitó el rosario al darle un abrazo, ella se escondió el cabello y compraron unas gafas.
— ¡Listo, Moka-san! No creo que nadie lo note
—eso espero.
Ya no fue tanto problema y con sólo un Sándwich, unas galletas y un refresco de 400 ml. Se sentaron y el camión empezó a andar. Los chicos iban así: Moka y Tsukune iban juntos, Gin y Kurumu también, Yukari y Ruby de igual forma, Mizore y Kokoa también y el piloto se puso hasta atrás. En cuanto salieron del D. F. vieron unas casas… bueno, no podías llamarle casa a lo que estabas viendo, se veía bastante lamentable, Moka interior no pudo evitar preguntar sobre eso.
—oiga, ¿Qué es eso?—. Le pregunto al piloto.
—ah, eso. Es todo el lado pobre del D. F. la zona metropolitana es como Tokio, pero esta es la zona pobre, puedes decir que también están excluidos, ¿Cómo le hacen para vivir así? Te preguntarás, ni yo lo sé y sé que ustedes no tienen religión, ¡Pero es un milagro que puedan vivir así!
Moka se quedó observando todo el paisaje por la ventana, el aire acondicionado y el estar sentada fue la mejor combinación para que Moka se recostara a lado de Tsukune, en su hombro. El muchacho se sonrojo mucho y la juntó hacia él, con ternura. El castaño también observó lo que estaban haciendo los demás. Por un lado, Kurumu y Gin esperando que acabará todo el rollo de la historia de los transporte Primera Plus acabara y poder ver una película o escuchar música o ver una serie de televisión, etc. Era como una Tablet pegada a la espalda del asiento, Mizore se entretuvo con el libro que les había dado el piloto con el título de: "La Mecánica del Corazón" (este libro es real, yo ya me lo leí). Kokoa le dio una mirada asesina a Tsukune, por lo que mejor se giró rápido.
—"ay dios, ¿Por qué me odia tanto? Realmente no quiero tenerla de enemiga, sin importar lo que haga, parece que Kokoa-chan siempre me va a odiar"—. Tsukune suspira y el sueño está llegando a él de nuevo.
—Tsukune
—Moka-san, perdón, ¿Te desperté?
—no. ¿Kokoa te estaba mirando de forma asesina de nuevo?—. Tsukune se sumió en su asiento. —lo sabía, pero no te preocupes, tendrá que reconocer su lugar después—. Moka abrazó a Tsukune y ante el comentario de ella, el castaño empezó a reírse. Todos pensaban que sus vacaciones serían las mejores y lo tendrían que ser. Con ese pensamiento, Tsukune abrazó a Moka y se quedó dormido de esa forma, vaya que no quería separarse de ella.
