Capitulo 2 Mayura siempre tiene la razón

Ya había pasado una semana desde que momo había visto a su "caballero desnudo". Ella tenía que hacer algo para volver a verlo.

—Al juzgar por su cuerpo debió ser un stripper—dijo la pervertida Momo a Kaede. Estaban en un café de mala muerte por el este del pueblo.

mmm, pues yo creo que debe ser un ninja, pero uno de los buenos, no como nosotras, además recuerda que te metiste una calle por donde los jounin usualmente se festejan. —dijo la piernas largas de Kaede

— ¡ Y como demonios podré hablar con un ninja de elite! ¡ Sabes que nos tratan como basura!!

Momo no podía creer que el hombre que ansiaba con tantas fuerzas no le iba a hacer caso, de repente una idea paso por su cabeza de globo.

—Ejjeejejejejejjejej—rió Momo

— ¿Qué pasa Momo-chan?

—Es que hay…. Una manera….

— ¡que! ¡Como! ¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaa! — un ruido chillido salio de la boca de la piernas largas.

—Bueno, yo … podría hablar con Mayora-chan!!

¡que! — Kaede reacciono. — ¿Con la arpía que nos traiciono?

Momo tosió, simulando no haber escuchado nada, pues lo que que en realidad había paso fue que la patas infladas de Kaede se robaba a cual chico que Mayura miraba hasta que en la noche de graducion

de la academia ninja, Mega-kun el chico mas popular de la academia, dejo a Mayura plantada por ir con Kaede, quien ya estaba informada de los planes de Mega.

Desde ese día, Mayura Kumori no les volvió a dirigir la palabra.

—Pues tu háblale a esa creída jounin, yo jamás hablare con ella.

Mientras decía esto, la kaede esa se marcho con un paso muy fingido.

—¡OIE espera tu tenias que pagar!

Ni bien la pobre Momo termino de lavar los platos del el café, pues no tenia dinero. Momo comenzó a buscar la loca de Mayura por toda konoha. Entonces a la cabeza de globo de Momo se le prendió el foco.

—Mira, punketo, esto debería estar a mitad de precio. —Dijo una castaña a la que no se le podían ver los ojos pues tu flequillo los tapaba.

—Oh, vamos tu tarjeta de miembro no sirve para hardcore.

La librería de Kuronota Shop, era un lugar en donde solo góticos suicidas o intelectuales pasaban tu tiempo leyendo un buen libro o inventando poemas para sus ex novias, y aunque Mayura era allí, solo la loca del lugar, era siempre bienvenida, no como Momo que al poner un pie allí, todo ojo estaba puesto en ella.

—Jeje hola— dijo la cobarde Momo

—Vaya, miren lo que el viento trajo—dijo Mayura, olvidando por completo su pelea con el cajero— Escoria chunnin, ¿que haces aquí?

Aunque Momo le hubiera tirado una cachetada, sabia que necesitaba la ayuda de la castaña. Se controlo.

—emmm, hola Mayu-chan— dijo con una sonrisa entre sus dientes—talvez tu no te acuerdes de mi pero…

—Aclaremos las cosas, numero uno, no me llames así, son Mayura-sama para ti, chunnin. Numero dos: Si te recuerdo, eres Momoko Saito, y no lo digo por que me importe, sino por que mi memoria es excelente, y numero 3: tu sonrisa es patéticamente falsa.

Momo estaba roja de la cólera, Mayura sabia que ella necesitaba de su ayuda por eso te comportaba de esa manera.

La pelinegra quería pegarle, arrastrarla por el piso y hacerla pedir clemencia, pero sabia que Mayura era la única forma de llegar a su "caballero desnudo"

­—Entonces, ¿Qué quieres? — Dijo la castaña como si nada, tirándose en uno de los sillones de la librería.

—Bueno es que tu conoces a muchos jounins y …

—Sin rodeos, ¿como era?

—Bien— dijo Momo con una mirada de sorpresa— tenia un corte de honguito súper sexy y unas cejas grandes y venia con un hombre con la cara y el ojo tapado, creo que era tuerto.

Mayura levanto una ceja.

—Maito Gai, jounin, un don Juan. ¿Y dime acaso la piernas largas de Kaede estaba tan borracha que no los vio? Digo, son muy populares.

—Vaya— dijo Momo. — te acuerdas de ella

—Pues si, lamentablemente.

— ¿Y sigues molesta con ella? A momo se le escapo esta pregunta.

Mayura suspiro.

—tendría que agradecerle, me refiero a que si esa noche yo me hubiera ido con Mega kun, Yo seria la que tendría que cargar con un hijo ahora.

—jeje, si, el pequeño Min Pao—Dijo Momo asustada. —Salio igualito al papa.

Mayura se paro y fue en dirección a la puerta.

—Entonces, ¿me lo vas a presentar?

—lo pensare.

LA castaña iba riendo en dirección a su casa.

—Esto se pone interesante—pensó.