Kokoro no Sonata

Capítulo 4: Primer beso.

Como si de un pequeño e inocente niño se tratara, Hinata comienza a acariciar lentamente el rostro de un enrojecido Naruto ante el delicado y cálido contacto de las manos de la princesa Hyuuga con su rostro.

- ¿Hi-Hinata-chan? –apenas pudiendo articular palabra, Naruto le nombraba sorprendido por su cariñosa actitud.-

- Lo lamento, ¿te molesta que haga eso? –nuevamente, con la misma timidez, la joven aleja sus manos del rostro de su amor escondido.-

- Claro que no, más bien…-susurra el muchacho un poco apenado.- me hace bien que estés cerca mío, Hinata-chan…

- Naruto-kun…no hables mucho, tienes que descansar…-trataba de hacerle callar antes de que fuera ella quien cayera desmayada ante tales gestos por parte del atractivo rubio.-

- No, no puedo quedarme callado. Siempre estás a mi lado velando por mí, te lo agradezco, Hinata…

- ¿Eh, me has llamado Hinata?

- ¿Te molesta?

- No, claro que no, Na-Naruto…-la joven dice esto último con rubor en sus claras mejillas.-

- ¿Por qué será?

- ¿Eh, por qué será… qué?

- Me pregunto por qué será que un nombre tan tonto como el mío suene tan hermoso viniendo de tus labios…

- ¡Naruto, pero que cosas estás diciendo! ¡ya estás delirando! –Decía sumamente sonrojada la heredera Hyuuga.- Será mejor que descanses…

- ¡Así es, Naruto, tienes que reposar un poco! Hinata, ya puedes retirarte. Yo puedo cuidar a Naruto sola…-le dice Sakura a la chica en forma de reproche.-

- E-Está bien…

- No te preocupes, Sakura-chan, ya puedo moverme…-diciendo esto, el muchacho intenta ponerse de pie, pero cae, siendo ayudado después por Hinata.-

- ¡Naruto, ten cuidado! –Hinata apoya el brazo del muchacho en su cuello y vuelve a recostarlo en la cama.-

- Lo lamento, Hinata, te estoy causando muchos problemas. Debo ser una molestia…

- ¡No, para nada! Naruto-kun jamás sería una molestia para mí…

- Oh no, ya me estás llamando con ese apelativo de nuevo…

- Lo lamento, aún no me acostumbro del todo…

- Hinata, por favor, retírate. Naruto necesita descansar…-le vuelve a replicar Sakura a la Hyuuga.-

- Ah, es verdad, lo lamento…Ya me retiro…

- ¡No, no quiero que te vayas! –diciendo esto, Naruto jala una de las manos de Hinata, atrayéndola cerca de él.- por favor…

- Pero, Naruto…-balbucea apenas Sakura.-

- Disculpa, Sasuke, ¿podrías ayudarme a levantarme? Quiero irme a casa…

- ¡Pero Naruto…!

- Sakura-chan, no digas nada que ya has hecho mucho por mí. Muchas gracias por tus cuidados, en serio…Ayúdame, Sasuke, por favor…

- De acuerdo, apóyate fuerte en mi cuello…

- Muchas gracias…-agradeciéndole a su amigo, éste se apoya en Sasuke.-

- ¡Naruto tampoco me ahorques!

- Lo lamento, Sasuke…

- Sasuke-san, yo también te ayudaré…-dice Hinata para después apoyar la otra mano de Naruto en su cuello.-

- Muchas gracias, Hinata…

Ante la mirada decepcionada de Sakura, Naruto se aleja de ella en compañía de Sasuke y Hinata hacia su casa. Se sentía rechazada por quien antes le había profesado su querer varias veces.

- Naruto, no importa como, tú tienes que ser mío…

Ya lejos de la casa de Sakura, Hinata y Sasuke se dirigían a la casa de Uzumaki, quien ya estaba mostrando signos de dolor producido por las heridas. Llegando hacia el hogar de Naruto, se toparon con Kakashi.

- ¡Naruto, ¿qué haces fuera de cama?! –exclama su sensei al verlo en aquel estado tan deplorable.-

- No te preocupes, Kakashi-sensei, estoy mejor…

- ¡¿Mejor?! ¡Estás muy mal, Naruto! ¡Después de todo fue culpa del Kyuubi que…!

- ¡Kakashi-sensei! –grita fuertemente Naruto a su sensei, molesto por el último comentario del reprimido.-

- Oh, lo lamento. Naruto, por favor, deja de hacerte el fuerte y échate a descansar…

- No lo necesito, ya me siento mucho mejor…

- Si no haces lo que te digo, te dejaré desempleado para toda tu maldita vida… ¿me entiendes?

- Si, si…ya entendí su "consejo"…

- Hinata-chan, procura que Naruto me haga caso, por favor…

- Si, Kakashi-sensei, como diga…

- Gracias. Más tarde pasaré a verte, Naruto, así que más te vale hacerme caso, mocoso…

- ¡Si, si, ya te oí!

Diciendo esto último a Uzumaki, Kakashi se alejó del trío, quien continuó con su caminata hacia el hogar de Naruto.

- Naruto, estás muy pálido…-le comenta Sasuke.-

- No te preocupes, ya estamos llegando a mi casa… ¡Aquí es!

- Bien, déjame el resto, Sasuke-san…-le pide Hinata con una sonrisa.-

- ¿Estás segura que puedes sola con él, Hinata-san?

- ¿Por qué lo dices? Sabes que soy buena para cuidar enfermos…

- No me refiero a eso…-el chico acerca sus labios al oído de la muchacha albina.- Evita desmayarte de la emoción, pequeña…

- Eh…está bien, muchas gracias…-responde apenada ante el pequeño "consejo" de Sasuke.-

- Nos veremos después, Naruto. Cuídate mucho…

- Muchas gracias por el favor, Sasuke…

Sasuke se aleja de ellos, dejando a la pareja completamente sola. Hinata, evitando dejarse llevar por sus sentimientos, siguió apoyando a Naruto hasta llegar a su habitación. Con extremo cuidado, la chica acuesta a Naruto en la cama, mientras que éste comienza a relajarse.

- Perdona, Hinata, estoy siendo una carga para ti…

- Para nada, no te preocupes. Más bien, estoy muy agradecida contigo. Sin tu ayuda, Naruto-kun, yo no estaría viva en estos momentos…

- No tienes nada que agradecerme. ¿Somos amigos, no?

- Eh, si, claro…somos amigos…

- Los amigos siempre están para ayudarse mutuamente…Y dime, ¿tú estás bien?

- Si, no te preocupes. Las heridas ya están sanadas. Cuando desperté de mi largo sueño, ya estaba restablecida.

- Pero deberías dormir un poco, aún se te ve algo decaída y aún tienes partes en tu cuerpo que están vendadas, Hinata.

- No te preocupes, no es gran cosa, pronto se curarán. ¡Es cierto! ¿no quieres algo de comer…te prepararé algo.

- Emm…-de repente, el chico ríe.- Quiero ramen…

- ¿No deseas comer algo más?

- No te preocupes, lo que cocines está bien…

- Bien, no te muevas que iré a preparar algo, ¿si?

- No creo que pueda moverme, Hinata –dice sonriendo.-

- Bueno, creo que tienes razón…

La chica se aleja de la habitación para entrar a la cocina, dejando pensativo al rubio de ojos azules, quien aún tenía los ojos mirando hacia la puerta.

- ¿Qué me está pasando con Hinata? Hoy me he comportado de una manera muy rara. Primero le digo cosas que normalmente solo pienso y después le pido que no me deje… ¡vaya, creo que estoy enloqueciendo!

- Naruto… ¿no deseas un te? Creo que hace algo de frío…

- Está bien, muchas gracias, Hinata…

No pasó mucho tiempo para que la muchacha apareciera nuevamente por la habitación con una gran bandeja de comida que se veía realmente deliciosa.

- ¿Quieres…que te dé de comer, Naruto? –pregunta algo apenada la muchacha de ojos claros.-

- Siento darte tantas molestias, Hinata. Creo que si –dice mientras -intenta sentarse en la cama.- ¡Ay! –exclama de dolor el rubio.-

- Espera, déjame ayudarte a sentarte…

- Gracias, en serio eres bastante atenta…

- Bueno, te agradezco el cumplido…

- Es extraño…

- ¿Qué es tan extraño?

- Bueno, normalmente jamás hablamos así…con tanta confianza nosotros dos. Siempre te pones tímida cuando trato de hablar contigo.

- ¿Soy aburrida?

- Claro que no, al contrario…-el chico le sonríe, a lo que Hinata enrojece.- ¿Lo ves? Ya volviste a ponerte toda roja. En serio que eres un espectáculo digno de ver…

- Me parece que te estás burlando de mí…

- No, claro que no. No pienses mal…-al sonreír nuevamente, el estómago del joven comienza a rugir de hambre.- L-Lo siento…

- No te preocupes. Ten, abre la boca y come con cuidado…-habiéndole dicho esto, Naruto comenzó a tomar la sopa lentamente como Hinata se la ofrecía en la cuchara. Tan solo en un momento, el chico se la terminó toda.- ¡Hinata, la sopa estaba deliciosa!

- Te lo agradezco, Naruto…

- Te aseguro que en un futuro serás una grandiosa esposa…

- Si Naruto lo dice, creo que se hará verdad…

- En serio, tu esposo será muy afortunado de tenerte como esposa, Hinata…Supongo que tu padre ya te eligió un prometido, ¿no? –dice mientras que la chica le alcanza el te, el cual Naruto comienza a tomar de a sorbos.-

- No. Ya le dije a mi padre que seré yo quien decida con quien me casaré… ¿Y qué me dices tú, Naruto? ¿Has encontrado a alguien?

- No, a decir verdad, no…

- Seguramente Sakura-chan será la elegida…

- Sakura fue solo una ilusión de mi niñez, en realidad hace mucho que dejé de quererla…

- Ah…ya veo…-Hinata no pudo ocultar su felicidad.- Me alegro…

- ¿Eh? ¿Dijiste algo?

- No, no, para…nada…-nerviosamente, Hinata coge la bandeja con el plato de comida ya vacío para después dirigirse hacia la cocina.-

- ¿Qué fue eso? Escuché claramente que ella dijo "me alegro". Acaso ella… ¡no, claro que no! Sería demasiada suerte para alguien como yo…

- Naruto… ¿qué quieres hacer? Aún es temprano…

- No te preocupes, estoy bien solo. Puedes irte, Hinata, tu familia debe estar preocupada, y Neji también…

- Mi familia solo se preocupa de que no le pase nada a la heredera del Clan Hyuuga, pero no les importa lo que siento yo…

- Hinata, ¿pero qué estás diciendo?

- Es como si viviera en un mundo lleno de falsedad. Tu debías sentirte peor que yo ¿no es así?

- Mi historia no es gran cosa. Es cierto, todos éstos años he vivido tratando de aferrarme a algo o a alguien en la vida para dejar de sentirme solo, pero supongo que jamás podré encontrar a esa persona tan especial…Tal vez mi destino ya estaba decidido desde que nací…

- Pero, Naruto…

- No necesitas compadecerte de mí. Se como es vivir solo y no necesito la lástima de las personas, Hinata. Muchas personas me desprecian y me ven de mala forma solo porque soy huérfano y porque tengo al K…-antes de poder revelar su más grande secreto a Hinata, Naruto guarda silencio.-

- ¿Naruto?

- Se preocuparán si no saben de ti, Hinata. No querrás que se enojen contigo por culpa mía…

- ¿Te molesta mi presencia?

- Claro que no…

- ¿Entonces por qué intentas alejarme?

- Yo no intento alejarte. Simplemente no quiero que sufras estando a mi lado…

- ¿Por qué sufriría? No lo entiendo, tú eres una persona normal…

- Hay muchas cosas de mí que no sabes, Hinata y será mejor que vivas sin saberlas…

- ¡Naruto! –Llorosa, Hinata abraza al sorprendido ojiazul.- ¡te lo ruego, no me apartes!

- Hinata ¿qué estás haciendo?

- Déjame ser esa persona especial que necesitas para alejar a la soledad, te lo ruego…

- Pero, Hinata…

- ¡¿No lo entiendes?! ¡Te amo, Naruto! ¡Te he amado desde que te conocí!

Diciendo esto, la chica olvidó su temor y se lanzó a los brazos del rubio, dejándolo atónito y sumamente confundido.

- Hi-Hinata…yo…-el chico se hallaba sorprendido. Entonces, eso quería decir que sus sentimientos eran…correspondidos.- yo…

- Déjame ayudarte, déjame amarte, por favor…

Ambos se miraron fijamente hasta que la distancia se comenzó a acortar entre ambos. Cerrando sus hermosos ojos y en un enorme silencio súbito, Hinata sintió como los cálidos labios de Naruto capturaban los suyos de manera suave y taimada.

Ambos, en cada movimiento de sus labios, sentían grandes proporciones de electricidad recorrer sus cuerpos, esa era la sensación de su primer beso.

Bueno, Minna-san!

Muchas gracias por el apoyo que hasta ahora me brindaron, estoy realmente agradecida.

Como siempre, espero sus reviews.

Atte.

Dayito-chan