A Naruto Fanfiction

"Kokoro no Sonata"

Capítulo 5: La verdad del Kyuubi

Después de tan prolongado tiempo besándose, ambos sintieron que la respiración se les iba a acabar por lo que decidieron apartarse el uno del otro. Hinata no sabía si debía mirar al enrojecido Naruto quien no podía ni musitar una sola palabra. Finalmente, el joven decidió hablar.

- ¿Por qué lo has hecho?

- ¿Te molestó que te haya besado?

- Mírame, Hinata…

Pero la joven ni siquiera podía atreverse a mirarlo a los ojos después de hacer actuado con tanta osadía frente a la persona que amaba. Tenía miedo a que la despreciara, temía a ser rechazada.

- ¿Naruto, no sientes lo mismo por mí, verdad?

- Hinata, yo…

- No importa, olvida lo que ha pasado, cometí un gran error al hacer algo así, lo siento mucho, Naruto-kun.

- Pero es que hay un pequeño problema, señorita Hyuuga.

- ¿Un problema? ¿A qué te refieres?

- Si me miras a los ojos, te lo diré.

- No puedo, estoy muy avergonzada.

- ¿Y crees que yo no lo estoy? Vamos, mírame si tienes curiosidad por saberlo.

La joven princesa de los Hyuuga no pudo hacer más que obedecer a la exigencia de Naruto, quien la sorprendió con un gran abrazo que la ruborizó hasta los huesos.

- ¿N-Naruto, qué estás haciendo?

- ¿Quieres saber cuál es mi problema?

- Si, si quiero saber.

- El problema es que yo ya estoy enamorado de una persona…

- Ya veo…-susurra decepcionada la Hyuuga, a punto de llorar.-

- ¿Quieres saber quien es la afortunada mujer de la que estoy enamorado?

- No se si quiera saberlo.

- Es una bella chica, talentosa, muy poderosa y de gran valor cuando se le presenta un reto que tiene que afrontar.

- "Esa chica no puedo ser yo. No tengo una sola de las características que el me dicta"

- Es delgada, tiene tez blanca y es la princesa más hermosa que he conocido en mi vida.

- Comprendo. Ella debe ser perfecta…

- Lo eres, Hinata…

- ¿De qué hablas?

- ¿Aún no lo captas? La persona de la que hablo es usted, señorita.

- ¿Yo?

Esto si la tomó por sorpresa. Eso significaba que si era correspondida. Con gran alegría y totalmente ajena a la racionalidad, Hinata se lanzó a los brazos de Naruto, aferrándose fuertemente a él.

- Hi-Hinata, me estás asfixiando.

- Oh, lo lamento mucho, Naruto. No fue mi intención, solo me dejé llevar por mis emociones.

- No te disculpes, está bien.

- ¿Naruto, en realidad me quieres?

- No solo te quiero, te amo. Te amo como jamás ame a nadie en mi vida.

- Muchas gracias, dices palabras realmente hermosas.

- ¿Estás segura de elegirme?

- Claro que si. ¿A que viene tu pregunta?

- Bueno, es que…no conoces muchas cosas sobre mí y además no te puedo asegurar un futuro dichoso…

- Eso no importa, yo solo quiero estar contigo, Naruto.

Sabía que Hinata, en un futuro, sufriría mucho gracias a su gran secreto, que solamente ella desconocía, pero la amaba, y había llegado a ser tan egoísta, que prefirió no decirle nada al respecto, con tal de que ella permaneciera a su lado.

- ¿Naruto?

- ¿Eh? ¿Qué sucede?

- Es que…de repente te quedaste callado.

- Lo siento, estaba pensando.

- ¿Puedo saber en qué pensabas?

- En la hermosa novia que tengo.

La joven Hyuuga se volvió a ruborizar, sacándole más de una risa al joven Uzumaki quien pensaba que jamás se cansaría ni se aburriría teniendo a Hinata a su lado.

- ¿Está bien si te llamo Hina-chan?

- E-Está bien.

- Entonces tú puedes llamarme por mi nombre, Hina-chan.

- De acuerdo, Naruto.

"Naruto y yo quedamos mirándonos en ese momento. Él comenzó a acercarse a mí. Sabía que iba a besarme así que no pude evitar el rubor que atacaba completamente mi cara. Cerré los ojos y dejé llevarme."

- ¿Hina-chan?

- ¿Qué sucede? –pregunta la joven aún con los ojos cerrados.-

- ¿Estás nerviosa?

- N-No, claro que no.

- Se sincera… ¿estás nerviosa?

- Si, mucho.

- No tienes que estar asustada por mi causa, yo no pienso lastimarte, Hina-chan.

- No estoy asustada. Lo que pasa es que…siempre había soñado el estar así, a tu lado.

- Hina-chan…

- Te agradezco mucho, Naruto, por elegirme.

- Y yo te agradezco por haberme esperado tanto tiempo, Hinata.

"Ella y yo sonreímos, ésta sería una nueva y gran etapa para ambos, sin duda."

UN MES DESPUÉS

Una joven pálida de hermosos ojos perlados caminaba junto a un muchacho rubio, bien parecido y alto de ojos azules. Ambos se dirigían a saludar a Tsunade.

- ¿Naruto, cómo te sientes? –Le pregunta Kakashi.-

- Ya estoy mejor, es más, ya ansiaba salir de la cama, pero Hina-chan no me dejaba salir de casa hasta que me recuperara.

- Pero, Naruto, qué dices…

- No tienes de qué avergonzarte, Hinata, hiciste bien. Veo que tú también ya estás recuperada.

- Si, señor, muchas gracias.

- Por cierto, ¿a dónde se dirigen?

- Vamos a saludar a Tsunade-sama…-informa Naruto.- ¿Está en casa?

- Si, está atendiendo algunos asuntos pendientes.

- Entonces nuestra visitar será corta, intentaremos no perturbarle mucho.

- Por cierto, pasado mañana se anunciará la apertura de una escuela.

- ¿Otra vez?

- Si. Tsunade-sama ha decidido que todas las personas que aspiren a ser futuros Hokage, tienen que estudiar y pasar las pruebas que la escuela indique.

- Naruto, ¿vas a participar?

- Por supuesto, de lo contrario no podré cumplir con mi sueño.

- Entonces te apoyaré.

- ¿Tú no piensas ser una Hokage, Hina-chan?

- No es mi sueño serlo, yo solo quiero ser una gran ninja, pero nada más.

- Lo siento, pensé que era algo que también deseabas.

- Eso era lo que mi padre deseaba, más yo no. ¿Estás decepcionado?

- Claro que no, me alegra que quieras seguir tus propias decisiones.

- ¡Naruto!

- Oh, Sakura-chan. Buenos días –saluda amistosamente Naruto.- Hace mucho que no te veía.

- Veo que ya estás completamente reestablecido, me alegro mucho.

- Muchas gracias. Hiciste mucho por mí, te lo agradezco.

- Bueno, puedes recompensarme –le menciona con cinismo la joven de ojos esmeraldas, haciendo entristecer a Hinata.-

- ¿De qué manera puedo hacerlo?

- Tienes que salir conmigo.

- Lo siento mucho, no puedo hacer eso.

- ¿Por qué? Podemos pasear y comer el ramen que te gusta, Naruto.

- Perdona, pero ya quedé con Hina-chan en ir a comer Ramen. Justamente saldríamos después de salir a Tsunade-sama.

- ¿Salir, ustedes?

- Así es, Sakura-chan –le dice Hinata, armándose de valor.- Él y yo ya pensábamos salir antes.

- ¡Oh, que sorpresa, Naruto! –Exclama Kakashi.- ¿Acaso ella y tú son novios?

Ambos se quedaron en silencio, ruborizándose hasta más ya no poder, por lo que Kakashi entendió la respuesta.

- Les felicito, hacen muy linda pareja –acto seguido, vuelve a hablar.- Lo siento, pero tengo que irme. Los veré después.

- Adiós, Kakashi-sensei.

- ¿Pareja? –Preguntaba anonadada Sakura.- ¿Es una broma, verdad?

- No, Sakura-chan. Hina-chan y yo somos novios desde hace un mes, no es una broma.

- Tú me amabas a mí, solo a mí, Naruto.

- Siento decepcionarte ahora, Sakura-chan, pero quiero a Hinata. Lo que sentía por ti ya pertenece al pasado.

- ¿Crees que ella va a aceptarte como yo lo he hecho todos estos años?

- ¿A qué te refieres, Sakura-chan? –pregunta extrañada Hinata.

- Sakura-chan, no lo hagas…-ruega Naruto a la pelirosada.- Te lo ruego.

- ¿Naruto, qué sucede?

- ¿Quieres saber cuál es el gran secreto que guarda Naruto? ¿Quieres saberlo?

- ¡Sakura, basta! –Le detiene Sasuke, corriendo hacia ella.- Lo siento, no hagas caso a lo que está diciendo.

- ¡Claro que debería prestarme atención! ¡Ella debe saber que Naruto está maldito!

- ¿M-Maldito? –Susurra asustada la Hyuuga.- ¿De qué está hablando, Naruto?

- Dile, Naruto. Dile el secreto que tanto temes revelar. A ver si ella puede aceptarte como yo lo hice siempre.

- Sakura, para. Ya vámonos –Sasuke se lleva a Sakura, quien no opone resistencia.

- ¿Naruto, de qué hablaba Sakura-chan?

- Sería mejor para ti si no lo supieras, Hina-chan.

- Quiero saberlo, por más duro que sea. Dímelo, Naruto.

- ¿Seguirías a mi lado aún sabiendo que soy un monstruo? ¿No, verdad?

- ¿Monstruo? Tú no eres eso.

- Lo soy, y no tienes que compadecerte de mí, Hina-chan.

- Naruto, ¿no confías en mí?

- No confío ni siquiera en mi propia sombra.

- ¿Estás de broma, verdad?

- Soy tan egoísta. Para evitar que desaparecieras de mi lado, te oculté mi más oscuro secreto.

- Naruto…

- La razón por la que todos me odiaban desde que era muy pequeño es el Kyuubi…

- ¿Kyuubi? ¿El Kitsune, qué tiene que ver contigo?

- Ese Kitsune está encerrado dentro de mi cuerpo, Hina-chan.

- ¿C-Cómo dices?

- Desde que nací, ya tenía al espíritu vengativo del Kyuubi en mi cuerpo.

- ¿Cómo…puede ser eso posible? ¡Tiene que haber una equivocación!

- No la hay…Es algo que descubrí de repente cuando ya era mayor y creo que no existe manera de remediarlo.

- Oh, Dios mío. Que abominación…

- Hina-chan…

- ¿Cómo pudiste ocultarme algo así?

- No quería que te enteraras de algo tan horrible. No te pido que me entiendas ni que sigas amándome…

- Lo siento, creo que tengo que irme…-la joven se va rápidamente de ahí, dejando a Naruto en completa soledad.

"Lo sabía, no faltaba que nadie me lo dijera. Ella huyó de mí, como todas las personas. Ahora, realmente, estaba solo y aislado sin nadie que me ame completamente. Yo…soy un monstruo que vagará solo y sin esperanzas de un hermoso futuro."