A Naruto Fanfiction

"Kokoro no Sonata"

Capítulo 6: La fuerza del verdadero amor

"Hina-chan, no te culpo por odiarme. Después de todo, ya lo sabía. No existe ser humano alguno que pueda amarme y aceptarme tal y como Dios me dio la vida, una vida que he maldecido día tras día por dieciocho largos años."

- ¿Uzumaki, te encuentras bien? –le pregunta una persona muy conocida para él, preocupado por su estado tan lastimero.

- Eres tú, Neji. ¿Qué quieres?

- No te ves muy animado que digamos. ¿No estaba Hinata-sama contigo?

- Se acaba de ir.

- ¿Demorará?

- No la volverás a encontrar cerca de mí.

- ¿Qué sucedió con ustedes dos? En el camino me encontré con Kakashi-sensei y me dijo que ustedes dos ya estaban saliendo…

- Ella…ya sabe que el Kyuubi está dentro de mí.

- ¡¿Cómo?! ¡¿Quién se lo dijo?!

- Sakura-chan se lo insinuó, así que me vi obligado a decirle toda la verdad.

- ¿Estás bien, Uzumaki?

- Digamos que estoy viviendo mi propio infierno. Nos vemos…-Naruto se retira de ahí, dejando al preocupado Neji atrás.

- Tengo que hablar con Hinata-sama. Esto no puede quedar así.

Por otro lado, en una mansión lujosa de los Hyuuga, una hermosa princesa de ojos perlas lloraba en descontrol, afligida por la reciente noticia que acababa de recibir. A su lado se encontraba su padre, tratando de consolarla.

- Por eso te dije que ese muchacho no era el indicado para ti, hija mía.

- Entonces usted lo sabía, padre… ¿Por qué no me lo dijo?

- Tenías que cometer tu propio error sola, Hinata.

- ¿Error? ¿Llamas error a lo que siento por Naruto?

- ¿Tú no lo consideras un error, hija mía?

- Yo amo a Naruto a pesar de todo…

- Si le amabas ¿por qué huiste de él al enterarte de la verdad?

- En ese momento no sabía que pensar, me sentía mortificada, triste, con unas inmensas ganas de llorar.

- ¿Por qué?

- Yo no le tengo miedo al Kyuubi ni mucho menos a Naruto, lo que realmente siento es que todo lo que está pasando es tan injusto, tan cruel. De todas las personas de esta aldea, ¿por qué tuvo que ser encerrado precisamente en Naruto?

- Aquel día en que el Kyuubi era vencido por esa persona, en ese mismo instante Naruto había nacido, por lo que la bestia fue encerrada dentro de él.

- Ahora entiendo tantas cosas como el rechazo de la gente, la forma en la que lo miraban, la forma en la que hablaban de él…que gente tan despreciable…

- Si tú te hubieras enterado mucho antes, ¿no lo habrías despreciado como las demás personas?

- No, padre.

- ¿Y ahora qué piensas hacer, Hinata?

- Voy a hacer lo correcto, padre.

La muchacha Ninja sale rápidamente de su casa, en busca desesperada de Naruto, a quien no lograba encontrar por ninguna parte. Debía hacer lo correcto, lo que le dictaba su corazón.

- ¿Eh? Hinata-sama…

- Eres tú, Neji. Dime, ¿dónde está Naruto?

- Si mal no recuerdo, se fue en dirección hacia ese bosque. ¿Sucedió algo malo, verdad?

- ¿Cómo lo sabes?

- Uzumaki me lo contó todo, de que sabes aquel secreto.

- ¿Hasta tú lo sabías y no me dijiste nada, Neji?

- No era yo quien debía decírtelo, sino Uzumaki.

De repente, el cielo comenzó a cubrirse de nubes sumamente oscuras, el hermoso cielo azul fue, completamente, cubierto con manchas de maldad, Hinata tuvo un muy mal presentimiento, al igual que Neji.

- Tengo una mala corazonada, Neji…

- Igual yo, creo que debemos ir a ver qué sucede…

La pareja de amigos corrió rápidamente hacia el bosque, siendo seguidos después por Tsunade-sama, Sakura, Kakashi-sensei y Sasuke. Si todas aquellas personas corrían desesperadamente, la razón era obvia, Naruto estaba en peligro.

- ¡Tsunade-sama! –Grita Hinata.- ¡¿Acaso Naruto está en peligro?!

- ¡Hinata, creo que debemos prepararnos para lo peor!

- ¡Si algo le llega a pasar a Naruto, será culpa tuya Hinata! –le reprocha Sakura a la joven Hyuuga.

Todos llegaron al lugar de donde provenía la energía maligna. Sin duda alguna, lo que vieron frente a ellos no fue para nada agradable. Una horrible presencia alrededor de Naruto, estaba tratando de controlarlo a la fuerza.

- ¡Naruto! –Hinata intenta acercarse a él, siendo detenida por Neji.- ¡Suéltame!

- ¡No puedes hacer nada por él ahora, entiéndelo!

- ¡Déjame, tengo que ayudarlo!

- ¡Hinata, no vengas! –musita a duras penas Naruto, alejándose más y más de las personas que tenía cerca. Pronto, los alrededores comenzaron a llenarse de personas que veían con asco y aborrecimiento aquella escena.

- ¡Naruto, no me alejes!

- Mira que tierna escena presenciamos…Tu querida novia no quiere alejarse de aquí…

- ¿De dónde proviene esa voz? –Pregunta Sakura a Kakashi.- ¿Kakashi-sensei?

- Es la voz del Kyuubi, Sakura-chan.

- ¡Váyanse todos o podría hacerles daño! –exclama Naruto, tratando de alejar a la gente. La mayoría le obedecía, pero Hinata, Kakashi, Tsunade-sama, Sakura y Sasuke hacían caso omiso a su petición.

- Naruto…-Hinata comienza, nuevamente, a acercarse a él sin oir los gritos de sus superiores.- ¿Estás bien?

- ¡Vete, no estés cerca de mi!

- Que hermosa escena, Naruto. ¡Ahora, mátala!

- ¡Hinata, aléjate! –Le vuelve a reclamar Naruto.- ¡Por favor, no quiero hacerte daño!

- No me importaría morir por tus manos. Solo quiero estar a tu lado sin importar nada más.

- ¡Mátala, Naruto! ¡Mátala ya!

- ¡Cierra la boca, maldito Kitsune!

- ¡Recuérdalo, tú siempre estarás solo porque nadie te aceptará! ¡Mira a toda esa gente que se aleja de ti! ¡Nadie te ama, estás completamente solo!

- ¡Mentira! ¡Naruto, no le hagas caso!

- ¡Tú no hables, niña! –el espíritu del Kyuubi hace acto de presencia, rodeando a Naruto.- Tú misma lo despreciaste y lo dejaste solo…

- Es cierto, estoy completamente solo…Nadie me ama…

- ¡Naruto, no te dejes llevar! –Exclama Sakura, yendo hacia él.- ¡Yo si te amo, jamás te he dejado solo!

- Sakura-chan…-Hinata mira fijamente a Sakura, quien se había arriesgado a acercarse a Naruto.

- Tú no me amas…-le confiesa Naruto, sorprendiendo a todos.- Si me amaras, jamás me hubieras traicionado de esa manera.

- N-Naruto…

- Viste lo feliz que era con Hinata y, por despecho, te atreviste a revelar mi secreto…

- Naruto, yo si te amo, he cuidado de ti y te he protegido siempre…

- Eso no es cierto…todos me odiaban desde que era pequeño, me miraban de pies a cabeza y siempre me echaban en cara todo el odio que sentían por mi…Nadie en este mundo es capaz de amarme…

- ¡Naruto! –Hinata se atreve a abrazarlo, sorprendiéndolo enormemente.- ¡No hables así! ¡No todas las personas son así! ¡Yo te he amado por más de cinco años y mi amor por ti sigue siendo el mismo!

- H-Hinata…

- ¡Ya tuve suficiente de esa mujer y de esta aldea! ¡Naruto, mátalos a todos! ¡Véngate de todos los que te han despreciado y te han lastimado sin piedad!

- ¡Naruto, no lo hagas!

El Kyuubi intentaba hacerse más y más fuerte, tratando de absorber, de a pocos, la energía de Naruto, quien se sentía más y más débil por el ataque del zorro. Hinata, quien aún se encontraba cuerpo a cuerpo con Naruto, comenzó a sentir la presencia maligna del zorro aún más fuerte que antes.

- Hinata, vete…no creo poder aguantar más…

- ¡Naruto, resiste, por favor! ¡Yo te amo y también tienes grandes amigos que te aman y te respetan, recuérdalo!

- ¿Amigos?

- ¿Lo recuerdas? Lee-san, Sakura-chan, Sasuke-kun, Neji, Kakashi-sensei, Tsunade-sama…todos ellos te aman y se preocupan por ti.

- Hinata…

- ¡Si no los matas ahora, te mataré a ti primero! –la fuerza del espíritu fue aumentando más y más, provocando que un remolino envolviera a la pareja que aún se encontraba abrazada.

- ¡Naruto! –Sakura intenta intervenir, pero Sasuke la aleja de la escena, haciéndola retroceder.

- ¡Hinata! –grita horrorizado su padre, viendo a su hija en peligro.

- ¡Suéltate, por favor! ¡Tú tienes que seguir viviendo, tu padre te necesita!

- ¡Yo solo te necesito a ti, Naruto! ¡No necesito a nadie más que tú!

- ¡Podrías morir y yo no quiero eso!

- Sería más feliz si muero a tu lado…

- Muchas gracias…por amarme a pesar de todo…

- Naruto…

- Ahora soy feliz de haber conocido a alguien que me amó de verdad por lo que soy…Te amo, Hina-chan…

- Naruto, yo también te amo…

- Tienes que ser una buena chica y continuar con tu vida.

- ¿Q-Qué estás diciéndome?

- La única forma de que este ser maligno desaparezca es que yo lo derrote y para lograr eso, tengo que dar mi vida a cambio.

- ¡No puedes hacer eso!

En aquella misma escena, Kakashi lloraba descontroladamente sabiendo del terrible destino que le esperaba a Naruto. A su lado, Tsunade-sama se lamentaba igualmente, percatándose de que el día del juicio de Naruto había llegado.

- Ha llegado la hora…

- ¡¿A qué se refiere, Tsunade-sama?! –le pregunta desesperada Sakura.- ¿Qué quiere decir?

- El juicio de ese valiente joven…ha llegado.

- No es posible. Acaso él…-susurra Sasuke, sin creerlo.- No puede ser…

- Naruto… ¿por qué justamente Naruto tuvo que padecer esto? ¡No es justo! –exclama Kakashi, adolorido.- Esa pobre criatura no merece tal castigo…

- Uzumaki, Hinata-sama…

Mientras tanto, Naruto miraba fijamente a Hinata, quien no podía despegar su mirada de los ojos azules hermosos de Naruto, quien ya había tomado una importante decisión. Ahora sí se sentía seguro de lo que quería hacer.

- Sigue adelante sin mi, Hina-chan…

- ¿Pero qué estás diciendo?

- Ya casi es la hora, tienes que irte…

- ¿Irme? ¡Ya te dije que yo no pienso moverme de tu lado!

- Lo siento, pero es por tu bien…-antes de alejarla de él, Naruto le da un último beso.- Te amo, Hina-chan.

- N-Naruto…

- Bye Bye…-diciendo esto, el joven Uzumaki acaricia suavemente la frente de Hinata, provocando que esta caiga en un profundo sueño.- Sé feliz, mi amada princesa…

Fuera de la gran batalla aparece Hinata, siendo depositada suavemente en el suelo. Su padre, muy frustrado, se acerca a ella y le ayuda a despertar. Al verse lejos de Naruto, Hinata se pone de pie rápidamente.

- ¡Naruto! –La joven corre hacia donde se encontraba su amado batallando, pero un potente campo de energía le impide seguir avanzando.- ¡¿Por qué, Naruto?!

- ¡Hinata, hija, déjalo estar!

- ¡No, padre, tengo que ir al lado de Naruto!

Dentro de la batalla entre el ninja y el Kyuubi, Naruto juntaba todas sus fuerzas para vencer de una vez por todas a la criatura que lo miraba lleno de cinismo y orgullo.

- ¿Crees que vas a poder ganarme, niño?

- ¡Te venceré aquí y ahora! ¡Prepárate!

La batalla entre Uzumaki Naruto y el potente Kyuubi comenzó. Todos miraban expectantes la dura pelea. Hinata trataba a duras penas entrar, pero el campo que rodeaba la pelea, volvía a impedírselo.

De pronto, una gran explosión se hace presente en el lugar de los hechos, alarmando a todos los presentes. La presencia maligna del Kyuubi no estaba más y el cuerpo del ganador no se encontraba por ningún lado.

- Naruto, Naruto… ¡Naruto!

"Mi Naruto no estaba más, su cuerpo no se hallaba por ninguna parte. Mi amado primer y único amor…había desaparecido."