Disclaimer: Los personajes y lugares mencionados son propiedad de FOX y RIB. Solo se usan en esta historia como un medio recreativo y sin ánimos lucrativos.
Advertencias: Abuso infantil, menciones de violencias, uso de lenguaje médico, ataques de pánico y bullying.
CAP VIII
Son incontables las veces en que Rory se arrepintió de hacer algo incluso antes de hacerlo. Las experiencias que ha tenido en el pasado son prueba suficiente para saber que tiene que evitar ciertas situaciones.
La cuestión es que desde que está viviendo con la familia Hudson-Hummel estos aprendizajes se han ido quedando de a poco en el olvido, hasta ahora no sabe si es algo bueno o malo el estar olvidándose de a poco de sus previsiones y lo que aún más le escandaliza es el hecho de que no puede echar la culpa al tiempo que lleva viviendo allí (son solo dos meses después de todo), a lo que si le puede echar la culpa es a la familia en general: nunca se había sentido tan seguro y tranquilo en una casa de acogida. La última vez que se sintió así fue cuando era pequeño, antes de entrar al sistema. No había vuelto a sentir la horrible sensación en el pecho que es normalmente causada por la ansiedad…hasta ahora.
Rory se encuentra al frente de su reflejo, el cual le devuelve una mirada llena de miedo y la sensación tan familiar de siempre vuelve a hacerse casa en su pecho, quien aún está intentando recuperarse de su más reciente ataque de pánico (respira, uno, dos, tres; respira, uno, dos, tres; cierra los ojos y repite), se contrae cada vez que piensa en su salida con Finn y Kurt. La noche anterior estaba increíblemente emocionado ante la perspectiva de, finalmente¸ salir de casa pero ahora mismo, faltando solo cinco minutos para partir, se encuentra preguntándose si realmente es una buena idea.
En su vida son contadas las veces que ha salido por allí, sin más objetivos que el de solo charlar un rato con comida y bebidas a cada lado para aminorar la actividad, y no con un objetivo específico como las excursiones de la escuela o los paseos hechos con su trabajadora social hasta su siguiente casa de acogida. Está de más decir que la experiencia en ambientes sociales de Rory es nula.
Escenarios de lo que podría salir mal se repiten una y otra vez y por un pequeño momento consideró decirle a la señora Carole que no iría; y en paralelo surgió otro escenario en el que su trabajadora social iba a buscarlo porque los señores Hudson-Hummel se dieron cuenta de que ya no lo querían.
Otro escenario, no tan aterrador como el anterior, sugería que todo sería una broma y sufriría de humillación pública. Esto último no le aterra tanto.
Un ligero toque en la puerta y la voz de Kurt le advierte que ya están listos para irse, es un tono suave y aún así basto para que el joven se sobresaltara. Rory hecho una última mirada al espejo, ajustando un poco más el yeso en el cargador y tomó una profunda inspiración intentando así calmar sus pensamientos.
Los tres tomaron el carro de Kurt, el cual Rory tiene que admitir que es una belleza, no es que haya estado en contacto con muchos carros antes pero de verdad que es bonito.
Ya lejos de casa y entrando por la vía principal Finn se volvió hacía el asiento trasero:
-¿Qué música te gusta?-preguntó.
-Cualquiera está bien para mí-responde sin mucho pensamiento.
-¿Te gusta Lady Gaga?-está vez es Kurt quién pregunta, observándole por el asiento del retrovisor.
-¿Quién?
Una palabra y eso todo lo que toma para que el carro paré tan rápido que faltó poco para que Rory se diera con el asiento delantero.
-¡Kurt!-exclamó Finn en un sorprendido tono y viendo a Kurt como si de repente le ha salido otra cabeza. ..una expresión muy parecida a la que Kurt le da a un asustado Rory.
-¿No sabes quién es Lady Gaga?
-¿Por eso paraste así? ¡Casi nos estrellamos Kurt!
-¡Rory no sabe quién es Lady Gaga!
Rory no escucha mucho del intercambio, está intentando por todos los medios calmar los latidos de su corazón, el cual cree que esta a punto de salir de su pecho y se preocuparía sino supiera que es imposible.
-Rory-le llama Finn, escrudiñando con su mirada el rostro del joven-,Rory ¿estás bien?
-Eh, sí, sí estoy bien.
Kurt le observa con una expresión de culpabilidad en su cara le compraré una galleta con extra chocolate piensa para si mismo.
-Okey-le dice Kurt mientras empieza a andar otra vez-, te enseñaré todo sobre Lady Gaga, por ahora escucharemos un par de canciones.
El resto del camino hasta Lima Bean paso sin inconvenientes, con Rory escuchando atentamente como Kurt describía cada aspecto de la vida de la cantante que tanto le apasiona pero dos canciones de ella no le han convencido de su genialidad.
Finalmente Kurt estacionó frente a un establecimiento pintado de blanco y con enormes ventana, y es allí cuando recordó hacía donde iban y a qué. Asimismo, la ansiedad recordó a dónde se dirigían.
Rory intenta esconder el nerviosismo, no tiene ganas que alguien note que tan ansioso se pone en este tipo de situaciones.
El interior del café es nada parecido a otros sitios en los que ha estado: es espacioso y bien iluminado, las mesas y sillas se ven limpias y cuidadas. Todo el sitio se ve idílico para pasar una tarde, excepto por la cantidad sorprendente de adolescente que había en el sitio, Rory puede sentir como una gotita de sudor cae por el lado derecho de su sien. Tan ensimismado se encuentra en si mismo que no se dio cuenta cuándo siguió a Kurt y Finn y se formaron en la fila.
-¿Qué quieres pedir Rory?
-Cualquier cosa está bien.
La verdad es que Rory no quiere abusar y sinceramente no sabe que estaría bien pedir, afortunadamente Kurt leyó entre líneas, puede que no haya interactuado mucho con el joven pero al menos ha sabido escuchar a Carole.
-Puedes pedir lo que sea-le dijo Finn.
-¿Te apetece un malteada de chocolate?-le ofrece Kurt, ante el asentimiento de Rory prosigue- ¿Y una galleta? Te la debo por haber frenado de tal manera.
-Okey.
Kurt le sonrió, complacido por la manera que lo ha manejado. Es la primera vez que salen con Rory y si lo que le dicen Carole y su padre acerca de su vida anterior, entonces Rory no ha tenido muchas posibilidades de salir por allí como cualquier adolescente, por lo que Finn y él se han dado a la tarea de brindarle una buena tarde.
Una vez que pagaron Rory, Kurt y Finn se dirigen a su mesa predilecta: una cerca de la ventana y un poco alejada de la extensa clientela. La mesa se torna abarrotada por un impresionante plato de galletas y demás dulces, dos malteadas de chocolate (la de Rory con extra de nutella porque Finn no podía creer que nunca la hubiera probado) y un capuchino largo con mucha crema.
Mientras esperan a Blaine y Rachel, ambos hermanos empiezan conversaciones ligeras, más que todo porque Kurt nota el pequeño brillo de ansiedad que asomo por los ojos del chico, llevándolo así a iniciar conversación:
-¿Cuándo te quitan el yeso Rory?
La pregunta es corta y directa, lo necesario para alejar a Rory de los pensamientos que le estén causando ansiedad y enfocar su atención hacia otra cosa.
-El próximo miércoles-responde suavemente, haciendo su acento aun más evidente.
Y eso es algo que sin duda intriga a Finn y Kurt, ninguno de los entiende cómo todavía preserva el acento.
-¿Cómo haces para aún tener el acento?-pregunta Finn con interés mientras toma una de las galletas.
Una pregunta hecha mil veces a la que Rory no puede conseguir respuesta.
-La verdad no sé-responde-, siempre he hablado así y no cambia a pesar de las veces que lo he intentado.
-Es raro-comenta está vez Kurt-, los acentos tienden a cambiar con el tiempo.
-Eso es lo que me han dicho.
El tono de voz, denotando un poco de tristeza, le indica a Kurt que tal vez su acento no ha sido bien bienvenido en el pasado, por lo que apresura en añadir:
-Es bueno que aún lo tengas, un amigo nuestro, que se mudo recientemente, adoraría poder imitarlo.
-Cierto, le hubieras caído muy bien a Sam.
Rory no tiene ni la más mínima idea de quién es Sam pero lo toma como un cumplido, tal vez su acento no es tan malo después de todo.
Los minutos siguieron pasando y pequeñas conversaciones se hacen a la medida que la cantidad de galletas se reducen (avance que se tiene que agradecer a Finn). Cuando el plato quedó vació, Finn se ofrece para ir a comprar más, cuando regresa Rory nota que viene acompañado por dos personas más: una chica bastante pequeña y con cabello largo y un chico que porta un moño y mucho gel.
-Rory-empieza Kurt-, ellos son Blaine y Rachel.
-Mucho gusto Rory es un placer finalmente conocerte, Finn me ha dicho muchas cosas sobre ti, soy Rachel Berry y creo que nos llevaremos muy bien.
-Y yo soy Blaine, es un place conocerte.
Rory, cuya cara refleja tanta ansiedad que Kurt no puede evitar preocuparse, hace que decide darle un pequeño apretón de manos lo que parece despertar algo en el muchacho quien le ve directamente, buscando algo de coraje; Kurt le sonríe y asiente, indicando que todo está bien. Así Rory, finalmente, dirige su mirada a los recién llegados.
-Mucho gusto.
-Adoro tu acento ¿irlandés?-le pregunta Blaine mientras toma asiento al lado de Kurt.
-Sí.
-Tengo un hermano que le gustaría copiarlo.
Y así la conversación se desvía y la conversación empieza a tomar nuevos caminos, siempre tomando en cuenta la presencia de Rory en ellas, aunque claro no es mucho lo que dice pero si presta especial atención a todas y cada una de las palabras intercambiadas.
El plato de galletas necesito que le llenaran unas cuatro veces más antes de decidir que les gustaría más comer algo salado, en algún punto (probablemente entre su quinta galleta con nutella y su tercer mocca) Kurt se preocupó por si no sería mucho pero su estómago le exige algo salado, así que el pequeño momento de conciencia quedó en el pasado.
Rory está en el medio de que es el mejor día de su vida, la ansiedad ha callado su voz lo suficiente como para dejarle disfrutar de la velada. Escuchando la conversación ir y venir y participando cuando se le pregunta algo le causa una felicidad que no está seguro haber sentido nunca.
Blaine y Rachel le parecen genial, amigables, preocupándose si tiene suficiente malteada o si quiere algo distinto a una galleta. Después de lo que parecen segundos, Finn propone ir a comer hamburguesas, Rory no recuerda la última vez que comió una hamburguesa, y después de que se terminaron la última galleta y el último sorbo, se dirigen hacía los autos.
-Iremos a un dinner que queda en el centro de Lima Rory-les dice Finn-, The Rolling Stone ¿has ido allí?
-No-responde-no he salido mucho por Lima.
-Bueno, te van a encantar ¡son las mejores hamburguesas en Lima!
Con esa promesa, siguieron hasta llegar al dinner, el cual a Rory le gusto mucho, el estilo de los 50's se hacía sentir en cada rincón y una música con muchas guitarras y una fuerte voz retumba por todo el salón: es Elvis Presley. Rory recuerda a un antiguo padre de acogida, Brady Murdlock, no paraba de escucharlo y si bien no era atento al menos no le tomaba como saco de boxeo.
Eligieron una mesa cerca de la salida y una señora ya mayor llegó con los menús. Mientras Rory decide que hamburguesa comer, Rachel le pregunta:
-Y dime Rory ¿cantas?
-¿Uhm?
¿Qué si canta? ¿Cómo debería responder a esa pregunta? ¿Sí? ¿No sé? ¿Tal vez?
-Uhm, no he tenido mucha oportunidad para cantar…
-Oh.
Exclama Rachel con una mirada triste y es posible que Rory no tenga mucha experiencia con el mundo exterior, pero si la tiene con esa mirada.
Ante ese intercambio, Blaine decide intervenir.
-Rachel pregunta porque en McKenley hay un coro…
-Y no caería mal tener más miembro-finaliza Kurt, entiendo el rumbo de la conversación.
-¡Pero no estás obligado!-se apresura acotar Finn-Solo si quieres unirte.
Rory les ve un momento, un coro, no sabe si es buena idea o no, jamás ha estado en un coro, jamás a estado en una actividad extracurricular, ninguna de sus escuelas anteriores invitaban a quedarse allí más de lo necesario. Tal vez esa es la respuesta que les puede dar:
-No he estado en actividades extraescolares antes.
-¿En serio?-le cuestiona Rachel, a quien la idea le parece un poco alienígena.
Rory le responde solo asintiendo con la cabeza.
-Bueno, que tal si esperamos a que inicie la escuela, si te quieres unir al Glee Club o a otra actividad te ayudaremos a elegir- le dice Kurt en intento por dejar en claro que no pasa nada si no se una, además lo más probable es que no sepa cantar.
Rory le sonríe, últimamente ha estado sonriendo más ese ida que en toda su estadía los días anteriores y lo mejor es que es sincera.
La camarera vuelve y Finn le insta a ordenar una doble bacon con queso y una soda, el mismo pedido que él y Rory no se arrepiente cuando da la primera mordida ¡la hamburguesa con mejor sabor que ha probado en su vida!
-Buena ¿no?-le dice Finn con una sonrisa ladeada y el solo asiente.
La cena continúa con charlas amenas, preguntas de aquí para allá y Kurt le ordeno un helado de chocolate doble a Rory, diciendo que es por el susto que se dio cuando frenó tan abruptamente, ignorando claro, el montón de galletas que le compro en Lima Bean.
De vuelta a casa, con el estómago lleno y el dulce sabor de chocolate en la boca, una sonrisa que no le deja la cara le hace sentir que camina sobre nubes. Carole y Burt les saludan, brindándoles cálidas sonrisas.
Carole espera unos buenos veinte minutos para ir a ver a Rory, dándole tiempo de bañarse y cambiarse. Al llegar y tocar la puerta no obtiene respuesta así que decide abrir, Rory está acostado a lo largo de la cama, su cabeza ladeada a un lado y su boca abierta; es la postura más relajada que Carole le ha viso dormir. Despacio, se acerca y pone una manta sobre él para después depositar un beso en su frente.
Sigilosa, y con una sonrisa en el rostro, sale de la habitación.
Esa noche, Rory durmió sin pesadillas.
